Entrevista a Thomas F. Monteleone.

Por Soraya Murillo.

Thomas F. Monteleone ha sido un escritor profesional desde 1972. La primera historia del autor apareció en la revista Amazing Stories en ese mismo año. Se convirtió en un escritor popular de thrillers sobrenaturales. Ha publicado más de 100 cuentos en numerosas revistas y antologías. Su novela, Blood of the Lamb fue nombrada mejor libro del año del New York Times.

Monteleone ha ganado cinco veces el Premio Bram Stoker.  

ENTREVISTA:

-Soraya Murillo: Gracias por concederme la entrevista.

-Thomas Monteleone: Por supuesto, considero un honor que estuvieses interesada en mis opiniones y cuestionable sabiduría.

Usted es un escritor al que le gusta dar su opinión sobre temas políticos, incluso sobre el tema de las drogas. ¿Teme perder lectores por eso?

– No estoy seguro, a menudo doy mi opinión sobre política –Soy muy escéptico de la eficacia y moralidad de todos los políticos- independientemente del partido que sean. Yo tengo una serie de valores y una percepción de las cosas. Creo que la afiliación política debe ir ligada a la lógica , el sentido común y en el pensamiento racional. No tengo miedo de perder lectores por dar mi opinión porque nunca he insultado a nadie por sus ideas políticas. Sólo espero que mis análisis lógicos y mi implacable sentido del humor les llegue.

Con respecto a las drogas, soy en esencia un pensador libertario como tal, no creo que los estados deban decir a la gente las drogas que pueden o no pueden usar en sus propios cuerpos. La ley seca creo un enorme mercado negro de licores, cerveza y vino. La misma sin razón ha pasado con los grandes carteles de la droga. Si la gente quiere matarse con sustancias peligrosas, debería serle permitido. Y no tengo ningún problema con que el estado ponga impuestos sobre drogas como ya hacen con la nicotina y el alcohol.

-Su mujer Elizabeth es la administradora de Borderlands Press. Su hija es escritora y editora, usted publicó con ella una extraña antología de ficción/terror (Borderlands 6) premiada con el premio Bram Stoker a la mejor antología. ¿Están los tres felices de dedicar parte de sus vidas al mundo de la literatura?

-¡Claro que si! Nosotros amamos el mundo de la letra impresa y somos voraces lectores y también críticos duros. Cuando Elizabeth creó el Borderlands Press Writers Boot Camp en 1995, no teníamos ni idea de que llegaría a tener tanto éxito. Hasta ahora más del 70% de los graduados se han convertidos en escritores profesionales. Cuando nuestra hija Olivia quiso aprender como editar una antología de ficción original, estuvimos muy felices de ayudarla en su pequeño paso en el mundo impreso y de ayudarla en su futuro.

-Usted ha ganado el premio Bram Stoker cinco veces. ¿Todavía se emociona cuando es nominado?¿Qué significa para usted el haber ganado esos premios?

-Me siento muy honrado por haber sido nominado, por haber sido nominado por mis iguales. Otros escritores que saben de la dificultad de crear una historia original bien escrita. Y si, cada vez que soy nominado para un premio siento la misma emoción y tengo la esperanza para ser un digno ganador de ese premio. He ganado el premio Stoker en cuatro categorías diferentes –Novela, Colección, antología y no ficción… el ser reconocido por hacer las cosas bien en áreas tan diferentes es ciertamente gratificante ¿no crees? Y cuando fui premiado con el premio de la asociación de escritores de terror, me sentí en una nube. Ser incluido en la misma categoría de gigantes como Ray Bradbury, Richard Matheson, Stephen King, y muchos otros maestros es increíble.

-Su novela, The blood of the lamb fue ganadora del premio Stoker en 1993 y con el Notable Book del año para el New York Times. Para mi, es su mejor novela. ¿Qué recuerdos tiene de ella? ¿Tiene alguna anécdota o historia del tiempo en el que estaba escribiéndola?

-Muchos lectores me han dicho esto, y es a la vez maravilloso y un poco descorazonador el pensar que tu mejor obra es algo que escribiste hace tanto tiempo y que no has escrito nada mejor en más de veinte años. He mitigado esto último pensando que quizás era una idea que se escribe una vez en la vida. Quiero decir, vamos a ver, escribí un thriller religioso muchos años antes de que nadie usase las palabras “código” y “DaVinci” en la misma frase. Y lo hice mucho mejor. Con respecto a las anécdotas sobre este libro, le puedo decir que la compañía cinematográfica Bruckheimer se hizo con los derechos, pero jamás han hecho la película, pero desde hace más de catorce años han seguido renovando los derechos, por lo que cada dieciocho meses me embolso un buen diero. Ha sido traducida a quince lenguas distintas y ha sido impresa casi veinte años. Todavía vende bien como ebook, y yo estoy muy satisfecho de cómo ha funcionado esta novela.

-En su novela The blood of the lamb, el padre Peter Carenza tiene problemas con la organización religiosa. ¿Cuánto refleja el personaje sus ideas sobre el tema?

-Los problemas de la fe y de la organización religiosa siempre me han interesado y fascinado. A muchos niveles. Crecí en una familia de origen italiano, mi padre era una persona muy espiritual y con principios morales muy profundos, una persona muy implicada con la historia católica. El era un Knight of Columbus (Caballero de Colón), miembro de la Holly Name Society (La sociedad del santo nombre), sacristán en nuestra parroquia, incluso contaba el dinero de la colecta en la sacristía. Yo fui a un instituto de jesuitas lo cual me ayudo a retar a una educación clásica. Reforzado por el estudio del latín y la ciencia durante años aprendí el arte del pensamiento crítico. Los jesuitas eran personas con una alta formación académica, y una de las cosas que aprendí de ellos fue siempre a hacerme la siguiente pregunta. Y comencé a llenarme de una insaciable curiosidad acerca del mundo a mi alrededor. Y Cuando uno se da cuenta de la complejidad y de la inmensidad de nuestra galaxia dentro del número ilimitado de galaxias que conforman el universo es difícil de sentirse atado a algo tan pequeño como los conceptos del Creador o Dios. Nuestras explicaciones de por qué estamos aquí y quienes somos y quien (o qué) se preocupa de nosotros no tiene sentido para mi. Y aunque The blood of the lamb esta escrito dentro de lo que sería el sentido tradicional de la fe, creo que una de las razones por las que fui capaz de escribirla fue mi necesidad de examinar la importancia puede tener en muchos de nosotros. Nunca tuve la intención en ningún momento de menospreciar a la iglesia ni a sus seguidores, pero si plantear algunas posibilidades para alentar a mis lectores a reflexionar sobre los misterios que tenemos.

-Sus Nocturnia Chronicles son para un rango de lectores más amplio que cualquiera de sus trabajos. ¿Cuáles fueron los factores que le llevaron a incluir entre sus lectores a los jóvenes?

-Para ser sincero, nunca conscientemente decidí escribir una serie de novelas para los más jóvenes. Las Nocturnia Chronicles llegaron, si no por accidente, al menos de una manera algo oblicua. Deja que me explique: Hará unos doce años F. Paul Wilson y yo fuimos llamados por un grupo de visionarios que crearon un canal de televisión llamado The Horror Channel (Incluso registraron el nombre de manera que nadie pudiera usar su nombre, uso o presencia). Su modelo fue el exitoso canal Sci-Fi (el ahora conocido como SyFy) y estaban interesados en hacer una programación original, y es por eso que nos preguntaron a Paul y a mi si estaríamos interesados en crear una serie de dibujos animados en clave de terror equivalente a la serie de ciencia ficción Futurama.

A Paul y a mi nos gustó la idea y aceptamos el reto; pasamos el siguiente año creando un show llamado Nocturnia que con bromas ingeniosas incluiría a los iconos del género de terror al estilo de Futurama. Nos lo pasamos muy bien haciéndolo. Y finalmente llegamos a crear material suficiente para una temporada completa. Por diversas razones el canal The Horror Channel nunca llegó a hacerse realidad, dejándonos a Paul y a mi con muchísimo material y ningún sitio donde usarlo. Así que durante años tuvimos almacenado en nuestros ordenadores ese proyecto, hasta que una tarde mientras estábamos sentados en el bar de un hotel en una convención de terror, uno de los dos hizo la pregunta de que podíamos hacer con Nocturnia. Fue entonces cuando a uno de los dos (no recuerdo cual) se le ocurrió la idea de hacer una trilogía de novelas para lectores de nueve a doce años. Nos pusimos de acuerdo y durante tres años trabajamos en ello. El último volumen de la trilogía, The silent ones ha sido publicado recientemente en tapa dura y ahora estamos promocionando una versión de los tres en formato de bolsillo.

-The Time Connection ha sido comparado con parte del trabajo de Robert A. Heinlein. ¿Tuvo el alguna influencia en su trabajo?

-En mis “años de formación” fui un gran fan de Heinlein y pienso que Starship Troopers todavía es una gran novela de ciencia ficción. Los relatos cortos de Heinlein es maravilloso con conceptos rompedores. Pero honestamente puedo decir que nunca he sido consciente de tratar de emular su trabajo. (No de la forma en que lo hice con escritores como Bradbury, Zelazny, Ellison and Sturgeon). Mientras maduraba como escritor, pienso que reconocí la claridad y el estilo directo en el lenguage de Heinlein, y probablemente lo incorporé a mi propio estilo narrativo. Me gustaría sentarme en un bar mientras me tomo unos cuantos manhattans con cualquier crítico literario que comparo mi segunda novela (The time connection) con parte del trabajo de Heinlein. Es como decir que Boxcar Willie de alguna manera recuerda a John Lennon.

-Ahora es muy fácil auto publicar un libro, por lo que hay muchos nuevos escritores. Esto me lleva a preguntarle ¿Todo el que publica un libro podría ser considerado como escritor? ¿Qué piensa?

-Es una gran pregunta, pero no se si esta será una buena respuesta… pero vamos a probar. Represento a una generación única de escritores que empezaron en la era analógica y que al final terminamos abrazando la era digital. He sido testigo de una revolución inimaginable no solo en la forma en que las palabras eran escritas sino transformadas y distribuidas a los lectores. La digitalización a quitado muchas barreras o impedimentos que durante años separaron a los aficionados de los profesionales. Durante mucho tiempo los aspirantes a escritores tenían que crear su trabajo escribiendo a mano, después de mucho esfuerzo y terminada su obra tenían que mandar por correo su trabajo al futuro editor, que tras muchos meses lo leería y mandaría una respuesta al escritor o escritora. A principio de los ochenta todo eso empezó a cambiar con los ordenadores y sus procesadores de texto, entonces era más fácil escribir una novela y mucho más rápido el mandarla al posible editor, los archivos de PDF enseguida fueron aceptados. Pero también cambió el mundo de la edición porque cualquiera que tuviese un ordenador, una impresora y unos cuantos dólares en el bolsillo podía convertirse en editor de su propia obra. Después de este preámbulo y volviendo a su pregunta original creo que no, hay muchas capas que separan al aficionado del profesional. Pero mi opinión no creo que importe demasiado. Soy un capitalista, creo que el mercado es el que marca el éxito o el fracaso y si alguien vende muchos libros es un profesional. Al final no importa lo que yo piense, es el mercado el que separa al amateur del profesional.

-En Night of broken souls usted explora la reencarnación y el holocausto, los dos son tópicos delicados de manejar. ¿Vaciló usted a la hora de tocar estos temas y temió la reacción de sus lectores?

-Extrañamente no sentí miedo o falta de confianza en tocar esos temas a la hora de escribir esa novela. Previamente había manejado la idea de la posibilidad de grandes cambios después del milenio desde el punto de vista cristiano, y pensé que sería un reto interesante también el ver el comienzo del milenio desde una perspectiva judía. Mi única preocupación era al usar el holocausto como hilo narrativo de mi novela que era un tema que ya había sido usado muchas veces. Y si esa familiaridad con el tema restaría el drama que el terror merece. Con respecto al tema de la reencarnación, es uno de esos fenómenos que no tiene sentido en absoluto para mi, incluso sabiendo que existen investigadores con experiencias fundamentadas que desafían cualquier explicación. Imaginé que sería un campo fértil para una historia original. La novela tuvo una gran acogida entre la crítica y solo algunas acusaciones de crimen de “apropiación cultural” (que es una gilipollez por otra parte). No hay un mandato global que diga que yo tenga que enfocarme en cada matiz de la experiencia humana.

-¿A quien lee Tom Monteleone? ¿De qué libro no se cansa nunca?

-Al principio, descubrí los trabajos de Ayn Rand e inmediatamente me convertí a su manera de ver el mundo. Encuentro que su novela The fountainhead es una celebración brillante del poder y la grandeza del individuo que cree en su visión única del mundo. Mientras estaba todavía en la universidad descubrí Atlas Shrugged y desde entonces la he releído al menos cinco veces. Es un sermoneante, didáctico tomo, al borde entre la creencia del poder del individuo opuesto al supuestamente superior conocimiento del estado, y la necesidad de una inclinación al “bien mayor” –esa idea mítica de que la igualdad es de alguna manera la última medida para todos nosotros. Esto es algo a lo que yo soy muy propenso a decir que no es más que una gilipollez- simple y llanamente. Yo se que soy mas listo y con más éxito que la mayoría de mis amigos. Para mi imaginar o aceptar de que no soy más que cualquiera es simplemente absurdo. Pero estoy divagando. Otros escritores y sus trabajos de los que nunca me canso incluye a Ray Bradbury, Ambrose Bierce, Hemingway, Theodore Sturgeon, Clifford Simak, Poe, Lovecraft, incluso my mejor amigo, F. Paul Wilson ( He reeleido su Adversary Vycle dos veces un asombroso y brillante trabajo de seis volúmenes).

-En su novela, Night train, la mayor parte del libro esta ambientada en el metro de Nueva York. ¿Cuánta importancia tiene ese metro en su vida?

-Todavía me siento bien con esa temprana novela de terror que escribí en el apogeo de los libros de bolsillo de terror de los ochenta. Mi familia es originaria de Nueva York –después de que mi abuelo viniese a los Estados Unidos con quince años- y el metro ha sido algo muy familiar y confortable para mi desde que era un niño. Pero antes de intentar presentar un retrato preciso y transmitir la pronunciada rareza del metro de Nueva York (Lo que incluye el sistema del metro neoyorquino), sabía que tenía que emplear algo de mi tiempo en investigar y verificar algunos de los aspectos más extraños de los muchos niveles y anomalías que yacen bajo las calles de Nueva York. Acordé entrevistas y visitas con empleados de las alcantarillas, de tráfico y de las compañías de electricidad de la ciudad, y me sorprendió encontrarme con muchos representantes del gobierno local que estaban interesados en hablar conmigo y enseñarme sus mundos bajo Nueva York. Digo esto solo para enfatizar que la información de fondo sobre el mundo del metro de Nueva york que empleé en Night train fue revisada con hechos para mayor exactitud. Era importante para mi escribir una novela que emplease una descripción precisa de lo que yace bajo las calles de la ciudad.

-¿Qué enseñó un gran escritor como usted a sus hijos?

-Creo que la mejor manera de nosotros, como padres, podemos enseñar a nuestros hijos es con el ejemplo y estilo de vida –en lugar de sermonear e intimidar. Elizabeth, mi mujer desde hace casi treinta años, y yo siempre esperamos que nuestra hija eventualmente se daría cuenta y apreciaría la forma en la que conducíamos nuestras vidas. Nunca conservamos trabajos regularmente, eligiendo en su lugar vivir de nuestro ingenio- llevando una imprenta pequeña, vendiendo nuestros escritos o editando, y confiando en nuestra habilidad para producir algo que interese al mercado. Pero creo que la cosa más importante que he sido capaz de inculcar a mi hijo Damon, y a mi hija Olivia, es el que nunca abandonasen sus sueños y los sigan durante toda su vida. Nunca pierdas ese poder de soñar con cosas más grandes que tu mismo. He vivido mi vida bajo la premisa de que todo lo que realmente quiero está al alcance de mi mano. Siempre he creído que nada me podía apartar de mi objetivo. Cuando tenía veintiún años y nadie me conocía, yo sabía que vendería mis relatos cortos y eventualmente mis libros. Sabía que tendría éxito porque me negaba a creer de que iba a fracasar. Suena mal, pues bueno y qué, porque es la verdad. He vivido mi vida con un solo dictado: el fracaso no es una opción.

Y este es el mensaje que espero he metido en la cabeza de mis preciosos hijos.

-Gracias por sus respuestas.

-¿Eh, estas bromeando? Me siento muy honrado de que quisieses entrevistarme. Espero que sus lectores disfruten. Todo lo que pido es que me busques en Amazon y muestres mi trabajo. ¡Adiós!

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