CINE: Los Vengadores, la Era de Ultrón, de Joss Whedon

Un artículo de Mitsuko C.

Título original: The Avengers: Age of Ultron (The Avengers 2)

Año: 2015

Duración: 141 minutos

País: EEUU

Director: Joss Whedon

Guión: Joss Whedon (Cómic: Stan Lee, Jack Kirby)

Música: Brian Tyler

Fotografía: Ben Davis

Reparto: Robert Downey Jr., Chris Evans, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Mark Ruffalo, Alexis Denisof, James Spader, Aaron Johnson, Paul Bettany, Elizabeth Olsen, Thomas Kretschmann, Josh Brolin, Samuel L. Jackson, Hayley Atwell, Don Cheadle, Claudia Kim, Andy Serkis, Idris Elba, Anthony Mackie, Stan Lee

Productora: Marvel Studios

Género: Fantástico, acción, aventuras, superhéroes.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=ldQy1lv3sHU

Sinopsis:

“En esta entrega “Los Vengadores” se enfrentarán al malvado Ultrón, quien desea la aniquilación de la raza humana”

Buenooooo, pero cuanto tiempo sin pasarme por estos lares. Si es que no tengo perdón de Thor, pero poco tiempo he tenido, jóvenes padawans. Aún así, he querido realizar mi pequeña aportación al universo Marvel y dedicar una reseña a la última entrega de “Los Vengadores”.

Si buscáis “spoilers” no los encontraréis, lo siento mucho, sé que ahora están muy de moda, y hasta yo misma los he sufrido en mis carnes con esta película, pero en Athnecdotario Incoherente no encontraréis esa mala leche que corre a raudales por Facebook y otras redes, no señor.

Bien, ¿qué cabe esperar de “Los Vengadores 2”?, pues lo típico de las segundas partes, chistes manidos, muchos efectos y esa sensación de estar viendo una peli terriblemente larga, en la que parece que no pasa nada y que algunos personajes tienen los roles cambiados. Pero seamos sinceros, nos encanta, adoramos cada entrega de Stan Lee (volveremos a hablar con el estreno de AntMan… Lo siento, pero lo del Hombre Hormiga me parece tan absurdo como Caballero Luna, no tienen razón de ser y me parecen cutrecicos, pero ojo, que es opinión personal).

Es una peli de 3D, de fans que han seguido los cómics y que verán hasta el más mínimo guiño y se emocionarán con los chistes y las bromas, hay cosas que quizá sobren y otras que quizá se echen en falta. A pesar de ser bastante más floja que la primera, esta Era de Ultrón es un sí en la sala de cine.

Como siempre os digo, por favor, dejad vuestros comentarios y entremos en apacibles discusiones, sobre lo que nos gustaría o lo que nos disgusta. Nos vemos pronto, lo prometo.

CINE: The Amazing Spiderman, de Marc Webb

Una crítica de Rozikas.

 

FICHA

Película 3D: The amazing Spider-Man. AKA: Spider-Man 4. Dirección: Marc Webb. País: USA. Año: 2012. Duración: 136 min. Género: Acción, fantástico. Interpretación: Andrew Garfield (Peter Parker / Spider-Man), Emma Stone  (Gwen Stacy), Rhys Ifans (Dr. Curt Connors / Lagarto), Martin Sheen (tío Ben), Sally Field (tía May), Denis Leary (capitán Stacy), Campbell Scott  (Richard Parker), Chris Zylka (Flash Thompson), Irrfan Khan (Ratha). Guion: James Vanderbilt; basado en los personajes creados por Steve Ditko y Stan Lee. Producción: Avi Arad, Matthew Tolmach y Laura Ziskin. Música: James Horner. Fotografía: John Schwartzman. Diseño de producción: J. Michael Riva. Vestuario: Kym Barrett. Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España. Estreno en USA: 3 Julio 2012. Estreno en España: 6 Julio 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

SINOPSIS

“The Amazing Spider-Man” es la historia de Peter Parker (Andrew Garfield), un estudiante de secundaria que fue abandonado por sus padres cuando era niño, dejándolo a cargo de su tío Ben (Martin Sheen) y su tía May (Sally Field). Como la mayoría de los adolescentes de su edad, Peter trata de averiguar quién es y qué quiere llegar a ser. Peter también está encontrando su camino con su primer amor de secundaria, Gwen Stacy (Emma Stone), y juntos luchan por su amor con compromiso. Cuando Peter descubre un misterioso maletín que perteneció a su padre, comienza la búsqueda para entender la desaparición de sus padres, una búsqueda que le lleva directamente a Oscorp, el laboratorio del Dr. Curt Connors (Rhys Ifans), ex compañero de trabajo de su padre. Mientras Spider-Man se encuentra en plena colisión con el alter-ego de Connors, el Lagarto, Peter hará elecciones que alterarán sus opciones para usar sus poderes y darán forma a un destino que le convertirá en un superhéroe.

    LaButaca.net

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Spiderman ha vuelto, y tiene mucha mejor pinta que el “Trepamuros” de Sam Raimi.

Era inevitable hacer comparaciones “odiosas” con la trilogía que la precede, y más cuando esta fracasó estrepitosamente en su última entrega para los fans (no así en taquilla). Raimi, después del más que aceptable estreno de la saga, se fue alejando progresivamente del cómic, alterando la historia de los personajes y la trama del papel hasta desembocar en el fiasco considerable que supuso, un par de años después, que Sony, propietaria de los derechos del arácnido, decidiera cambiar de capitán de barco y de grumetes. Se iniciaba así un nuevo “reboot” a lo Batman, que vistas las críticas iniciales, no auguraba nada bueno. Nos lanzaron un tráiler oscuro, alejado de la visualidad de los orígenes del superhéroe que sí clavó Raimi, encontramos al nuevo Peter Parker como otro error en el casting, −cuando lo cierto es que Andrew Garfield está más correcto que el soseras de Tobey Macguire−, y nos prometieron un Spiderman “como nunca antes lo habíamos visto”. ¿Y qué hay de cierto en todo esto? Muy bien, partamos de cero.

En principio, hay cambios sustanciales respecto a la anterior versión: esta vez, se introduce en la trama a los padres de Parker, que si bien apenas aparecen en los orígenes del personaje en el cómic, aquí se pretende que tengan cierto protagonismo (sólo aparecen en algunos flashes del pasado), unidos a Norman Osborn (el “Duende” de la versión de Raimi, que esta vez no aparece) y al Dr. Connors (el villano de esta entrega, el Lagarto) por medio de un proyecto científico que unió a todos ellos hace casi dos décadas. Por otro lado, no se incide tanto en la adolescencia universitaria de Parker, ni se nos presenta al tipo tan modosito y pringado (es cierto que, como ya habíamos visto antes, tiene sus más y sus menos con el “malote” de clase, Flash Thompson, al que le aplica un severo correctivo cuando ya adquiere los poderes). Más bien, aquí encontramos a un Peter Parker más “urban” y rebelde, manejando una tabla de skate y un Ipod con soltura. ¿Esto escandalizará a los fans más puristas? A mí no.

Otro cambio significativo es que la novia del héroe ya no es Mary Jane Watson, sino Gwen Stacy, tal y como sucedía en el cómic; en este papel, Emma Stone lo borda, tanto en interpretación como en encanto, aunque me da a mí que en la VO, a los críticos más tiquismiquis no les convence demasiado su pronunciación. Los tíos de Parker, Ben y May, interpretados dignamente por Martin Sheen y Sally Field, se alejan de la caracterización más comiquera que nos presentó Raimi, y esto puede que a los puristas les chirríe un poco.

Respecto a la consecución de los poderes arácnidos, me parece muy acertada la propuesta de Marc Webb; no convenía alargarla demasiado cuando el espectador tiene ya muy clara y reciente cómo sucede. Sin embargo, la transformación paulatina y su repercusión en la fisionomía de Peter, sí que la encuentro muy acelerada y repetitiva en algunas escenas que nos recuerdan bastante a las filmadas por Raimi (el hecho de que sus manos se quedan pegadas a todas partes y la pelea con Flash, por ejemplo). No ocurre lo mismo cuando vemos la fiel adaptación de los lanzarredes que utiliza Spiderman en el cómic, y no la fantasiosa invención de la telaraña segregada por el propio cuerpo que vimos hace unos años. Y como estamos hablando de fieles adaptaciones, no puedo reprimir un suspiro de satisfacción (ya no como crítico, sino como fan del Trepamuros), cuando me encuentro a un Spiderman más Spiderman. ¿Qué cómo se come esto? Pues es muy sencillo entenderlo; los fans echamos en falta en la anterior versión a un Spidey más “arácnido”, tanto en las peleas como en sus habilidades, algo que sí se aprecia y agrada a todos los públicos en esta entrega. También extrañábamos a un cómico enfundado en su traje rojo y azul, como es habitual encontrarlo en el papel; este sí que es nuestro hombre araña, ¿tan difícil era lograrlo? El cambio de mono de trabajo también era necesario para “reinventar” al superhéroe, y aunque se aleje del traje original, su elaboración está muy acertada y satisfará a los fans.

Hablemos del Lagarto y del Capitán Stacy; el supervillano de este comienzo de saga por un lado, y el perseguidor moral de Spiderman por otro. Rhis Ifans en su papel de Connors conecta estupendamente con su personaje, mostrándonos de forma correcta esa dualidad entre hombre y reptil. Como esta vez no hallamos a J.J. Jameson como “inquisidor” del Trepamuros, Webb y sus guionistas nos ofrecen al padre de Gwen Stacy como enemigo público del héroe comandando toda una comisaría de policía. Acierto o no, cumple bastante bien con su cometido, aunque los fans puedan extrañar demasiado al implacable y tozudo Jameson al mando de los rotativos del Daily Bugle. Quizá se deba este cambio a que Parker todavía no se dedica a la fotografía de forma profesional, así que tendremos que esperar a la siguiente entrega para reencontrarnos con su bigote hitleriano, su enorme puro y la mala leche que se gasta.

Ya, por fin, nos queda el apartado del 3D. No sé por qué, pero últimamente parece que los estudios no aciertan con la adaptación de estos efectos. Sí es cierto que en algunas escenas ofrece un gran resultado, pero en general, pasa desapercibido. Moraleja: Ante la duda, mejor ahorrarse unos euros.

Y ahora, ¿qué opináis del nuevo Spiderman? ¿Mejora al anterior o se queda en el intento? En líneas generales, sí ha merecido la pena la inversión en una nueva saga. Los personajes ya no son tan planos y los nuevos actores se ajustan mejor a ellos, los efectos y los movimientos de Spiderman están mucho más logrados, la línea argumental del cómic está más que respetada, y tenemos una peli de Spiderman más dirigida a adultos y adolescentes que a niños. Personalmente, he echado en falta un look más luminoso y comiquero como el que logró Raimi; quizá la estética y fotografía de esta entrega es mucho más oscura que las anteriores, lo que coincidiendo en el tiempo con el estreno de “Batman: The Dark Knight Rises”, podría llegar a malinterpretarse como un intento de competencia. ¿O son sólo imaginaciones mías?

En todo caso, tanto los fans como los espectadores corrientes están de enhorabuena. A unos el renovado Hombre Araña les gustará más que a otros, pero en definitiva, la película entretiene y el resultado supera con creces al anterior comienzo del superhéroe.

¡Ah! No os olvidéis de estar atentos al divertido cameo que se marca el “viejales” de Stan Lee. Como no, rara es la película basada en alguno de sus “hijos” en la que no se gasta alguna de las suyas.