Westworld. Haga sus sueños realidad sin remordimientos.

Por R. G. Wittener

En 1973, Michel Crichton dirigió y firmó el guión de un clásico de la Serie B de Ciencia Ficción: Westworld, traducida al español como Almas de metal. Siguiendo la misma receta que le permitió triunfar con sus novelas, Crichton planteaba la posibilidad de un invento científico revolucionario y, partiendo de ahí, imaginó un desastre catastrófico. En el caso de Westworld se enfocó en las inteligencias artificiales y asustó a sus espectadores con el peligro de desarrollar androides humanoides que pudieran descontrolarse. Personalmente, no llegué a ver la película hasta hace unos pocos años, y la impresión que me dio es que tenía una propuesta interesante pero un desarrollo de lo más simplista.

En 2013, Jerry Weintraub recuperó la idea de Crichton y, con la colaboración de Jonathan Nolan y Lisa Joy, consiguió exprimir su trama, en el amplio sentido de la palabra, creando una serie de televisión que emitió HBO en 2016. Una idea que los aficionados a la ciencia ficción y los dilemas con las IAs nunca podremos agradecerle lo suficiente (y que algunos, como yo, lamentaremos haber tardado tanto en disfrutar). Las casi diez horas de la primera temporada (con una segunda a punto de estrenarse) son una delicia. De nuevo se nos presenta un parque de atracciones de última generación, en el que los visitantes pueden disfrutar de una gigantesca recreación del Salvaje Oeste, poblado por androides que imitan a la perfección a los típicos personajes del Far-west (e incluso a su fauna). Sin embargo, mientras que Crichton derivó hacia una historia de terror pseudocientífico con los androides convertidos en monstruos, la nueva Westworld cambia por completo ese planteamiento y nos hace experimentar la terrible realidad de los androides: seres que no solo son capaces de sentir, si no que han sido provistos de una historia personal, unos recuerdos de un pasado inexistente y unos vínculos sentimentales ficticios que les hacen creer que son personas. Y en el mismo primer episodio ya se nos da una visión muy aproximada de lo que es vivir en un bucle sin fin, obligados por la “línea narrativa” del parque a interpretar a un cierto personaje, y llevar a cabo las mismas acciones una y otra vez, día tras día. Pero, sobre todo, sometidos a cualquier deseo que puedan imaginar los visitantes humanos, ya que su única función es hacer realidad los sueños de esas personas, por más oscuros y retorcidos que sean. En este cambio de perspectiva, el terrorífico Hombre de negro que encarnase Yul Briner tiene también su contrapartida actual de la mano de Ed Harris. Solo que el monstruo, esta vez, no es un androide.

El debate transhumanista discurre por unas sendas similares a las de la serie Humans (adaptación de la sueca Real Humans, por cierto). ¿Hasta qué punto acabamos degradando nuestra propia humanidad, si somos capaces de desconectar nuestra empatía frente a seres que, por más artificiales que sean, están vivos? Después de dar rienda suelta a nuestros más bajos instintos contra una cosa que es igual que cualquier humano, ¿quién no temería que eso acabase por liberar el apetito por una víctima “más real”? En la serie, los visitantes recurrentes son adictos a la sensación de no estar sujetos por ataduras morales; de poder llevar a cabo las atrocidades que nunca se atreverían a cometer en el mundo real, porque en Westworld no deben correr con las consecuencias. Y se da a entender que sus retornos se deben a que “solo allí” se atreven a liberar a sus demonios. Pero yo me permito dudar de que, una vez abierta la caja de Pandora, fuera a ser tan sencillo no dejarse llevar por la tentación.

La serie explora también el campo del conflicto moral que deberían enfrentar los creadores de unos seres cuyas IAs los hacen casi humanos por entero. En la serie tenemos a Anthony Hopkins como Robert Ford, el creador que actúa desde la perspectiva de un dios y se niega a ver a los androides más que como simulacros muy sofisticados de personas reales (con un nivel de interpretación que llega a recordar a Hannibal Lecter). Pero, a medida que transcurren los episodios, descubrimos que hubo otro científico implicado en el desarrollo de las IAs, y que su postura era diametralmente opuesta a la de Ford. Que para este hombre todos los rasgos humanos de los androides les convertía, en definitiva, en seres humanos, y como tales debía impedirse la explotación a la que iban a ser sometidos. Una disparidad de opiniones que no terminó con la muerte del segundo progenitor, pues en la arquitectura de los cerebros cibernéticos quedaron incrustados unos procesos que les animan a escapar de la trampa en la que encerraron sus mentes. Y es que de hecho la manipulación que sufren es de tal envergadura que, a pesar de que se les borre la memoria al final de cada bucle, no pueden evitar conservar pequeños fragmentos de lo que han vivido. Recuerdos que vuelven a su memoria durante su tiempo de “sueño”, haciendo que revivan como pesadillas todo aquello que les han hecho sufrir los visitantes. Amén de tener flashes sobre las distintas vidas que han inventado para ellos los guionistas del parque a lo largo de los años. Ecos de unos sentimientos que definieron lo que eran, hasta que alguien decidió cambiar por completo su existencia. Y pocas cosas hay tan horribles como descubrir que toda tu vida y todo lo que sabes sobre ti es mentira.

Argumentalmente, la primera temporada se vertebra en torno a las tramas de dos personajes femeninos (las androides Dolores y Maeve), y dos personajes masculinos (el Hombre de negro, y Robert, el co-creador de las IAs). Todos atrapados en Westworld, bien de forma voluntaria u obligada, mientras intentan encontrarle un sentido a sus vidas (o, en el caso de Ford, agarrándose a la única vida que tiene sentido para él: controlar el destino de sus criaturas). Enredados sin poder evitarlo en esa dinámica de eternos bucles que define el parque y que nos acaba dirigiendo hacia un final en el que acaban colisionando las ansias comerciales de quienes dirigen el parque con los propios deseos de estos personajes. Un final apoteósico, después del cual a mi se me ocurre que la segunda temporada podría tener un cierto regusto a Retorno a Parque Jurásico. En cualquier caso, resulta imposible comentar más al respecto sin fastidiar a todos aquellos que aún no hayan visto la serie. Tan solo puedo animaros a que, en cuanto acabéis de leer éstas líneas, os preparéis para disfrutar y darle muchas cosas con las que pensar a vuestro cerebro.

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SERIES: ALTERED CARBON, ¿El espíritu sobre la carne?

Por R. G. Wittener.

Si me guío por mi propia experiencia, la última serie de éxito producida por Netflix debe de estar haciendo muy felices a los aficionados a la Ciencia-Ficción. Para los veteranos, sobre todo, ofrece una combinación de elementos nuevos y “homenajes” a obras anteriores que ayudan a vincularla con universos ya conocidos por mera similitud visual.

En principio, Altered Carbon se presenta como una distopía ultra científica; pero desde el primer episodio comienza a desarrollarse bajo las líneas argumentales de una novela hard-boiled, evolucionando hacia el final de modo que acaba siendo una historia de aventuras a lo Misión Imposible (o un western de venganza, no sabría decidirme por estas dos opciones). La acción transcurre a finales del siglo XXIV, en una sociedad transformada por dos hitos científicos radicales: la capacidad para almacenar toda la información del cerebro humano en un dispositivo electrónico, y la posibilidad de crear cuerpos nuevos (con características por encima de lo normal, incluso) para sustituir a los dañados o afectados por enfermedades, la vejez, etc… De hecho, cambiar de cuerpo se considera tan habitual que el nuevo término para designarlo es “funda“. En términos sencillos, se ha puesto al alcance de la humanidad la inmortalidad. Sin embargo, como he dicho, este es un universo distópico, y los verdaderos avances de esta tecnología han quedado reservados para el uso y disfrute de quien pueda pagarlos. Limitando las opciones de la gente normal a “reutilizar” fundas de segunda mano, endeudarse para pagar la producción y mantenimiento de un clon al que ser transferido si ocurre algo malo, o permanecer “dormido” en el dispositivo que sirve de almacenamiento de memoria (la “pila“), a la espera de ser resucitado. Y toda la trama de la serie gira en torno a esta futurible sociedad, y a toda una variedad de problemas derivados de que esa tecnología se hiciera realidad, que se plantean al respecto.

El primer conflicto que se plantea es el de la identidad del individuo, y su vínculo entre lo físico y lo intelectual. Algo que aparece al presentarnos al protagonista, Takeshi Kovacs, cuya mente había permanecido encarcelada durante 250 años hasta que un Mats (abreviatura de Matusalén, usada para calificar a aquellos tan ricos y poderosos que llevan siglos transfiriéndose de un cuerpo a otro) paga su resurrección. Y entonces descubrimos que, sin el dinero necesario, las personas pueden acabar “re-enfundadas” en cuerpos de distinto sexo, o de edades diferentes (adolescentes en el cuerpo de ancianos), porque deben contentarse con lo que les ofrece el sistema penitenciario (que encierra mentes y saca tajada reaprovechando las fundas de sus reclusos, si es que ningún allegado paga por evitarlo).

El dilema de la identidad ligada a lo físico se plantea de diversas maneras durante la historia: desde el mero robo de identidad, si se consigue transferir la memoria a una funda idéntica a la que esté usando otra persona; al problema de encontrar el cuerpo de alguien que te importa “ocupado” por otra persona que ha sido re-enfundada en él; hasta el drama (o la comedia) de que un ser querido sea re-enfundado en un cuerpo que nos resulta totalmente ajeno. Y es que, en ese sentido, el universo de Altered Carbon se decanta por considerar casi indisoluble la mente con el cuerpo en el que nace; planteando la posibilidad de sufrir un trauma psíquico de resultas de ser re-enfundado en demasiados cuerpos distintos. Amén de que, para quienes pueden pagarlo, los implantes y las mejoras exóticas se convierten en una forma de unir el aspecto físico con el ego de la persona.

Todo lo anterior afecta en especial a la gente de a pie, pero pronto acabamos descubriendo que ni siquiera los Mats estarían a salvo de resultar perjudicados por este nuevo orden social. Para empezar, la vida eterna serían una jaula de cristal para los hijos de los Mats. Si tu padre no va a morir, la sucesión es una quimera. Para quienes no fueran capaces de buscar una vía para la “emancipación personal”, la serie les augura un futuro tratados como niños por muchos siglos que cumplieran. Y algo parecido se plantea con el matrimonio, ya que las parejas se verían abocadas a una convivencia infinita procurando aceptar (o ser ciegos) a los deslices del otro (una visión un poco reducida por parte de los guionistas, obviamente, ya que tampoco sería extraño pensar en todo lo contrario: que los Mats fueran cambiando de pareja a medida que se aburriesen el uno del otro).

Por encima de todo eso, sin embargo, asoma un problema mucho mayor: el hastío. Cuando uno dispone de todo el tiempo del mundo, cualquier cosa puede dejar de ser entretenida o divertida. Sentirse maravillado se vuelve más difícil. Y en la serie eso se considera como el motor hacia los peores instintos del ser humano. Los Mats, a pesar de sus cuerpos perfectos y sus hogares llenos de arte magnífico, no son elfos de Tolkien. En todo caso, serían elfos de la tradición nórdica. No solo le han perdido el miedo a la muerte, si no que han llegado al punto de disfrutar haciendo uso de su poder para ver morir a otros. Y, como de hecho están en una posición que les hace casi intocables por la ley, su morbo no se limitaría a simples juegos de gladiadores, dando riendo suelta a deseos mucho más horrendos. Al poder pagar un cuerpo de reemplazo, ¿por qué no permitirme un sadismo desbocado, si la otra persona puede ser transferida a un clon cuyo físico está intacto? ¿Por qué no ir un poco más allá?

Es el peligro de esta casta de inmortales deshumanizados contra lo que se postula la serie. Aunque, respetando su espíritu distópico, no llega a ofrecer una solución efectiva. Los movimientos revolucionarios que pusieran en peligro el status quo de los Mats estarían, obviamente, abocados a sufrir una represión absoluta por el gobierno (que sería decir lo mismo que los Mats); y la única vía de resistencia que se postula queda en mano de los ortodoxos religiosos, cuya renuencia a aceptar la prolongación de la vida se reduciría a las clases bajas.

En cuanto a la trama y su universo, creo que eso es todo lo que puedo comentar sin fastidiarle el visionado a nadie. Así que paso a comentar las similitudes estéticas y temáticas con otras obras de ciencia-ficción. De las cuales, la más obvia es Blade Runner. Con esas imágenes suburbiales, los toques de inspiración nipona, la oscuridad perenne y la lluvia constante, además de los aerovehículos que usan para desplazarse por Bay City. De hecho, teniendo en cuenta que hay la posibilidad de modificar las fundas con especificaciones muy por encima de la fuerza y la resistencia humana, extraña no ver un cuerpo policial específico (lo cual la acercaría también a Ghost in the Shell).

Por otro lado, hay varios momentos que se desarrollan en la realidad virtual, con una estética y una interacción que no queda lejos de Matrix (aunque, por necesidades del guión, aquí se puede morir en el entorno virtual sin sufrir una muerte real), y el detalle que más me extraña a este respecto es que vemos usar la RV para tratar trastornos psíquicos pero no se habla de que la usen para reeducar a los presidiarios (una idea que bien podrían haber pedido prestada a Demolition Man, ya que su sistema presidiario consiste en “congelar en el tiempo” a los criminales).

Por último, y en contraposición con todo ese Cyberpunk oscuro “clásico”, tenemos el universo élfico de los Mats, marcado por el vestuario desinhibido y una perfección física que, como ya he dicho, solo sirve para disimular una conducta propia de seres que van camino de perder toda la humanidad. Un marco visual que ya hemos visto en películas futuristas y, en mi caso, me recuerda al habitual recurso del anime japonés de utilizar el estilo decimonónico para proyectar poder y tradición sostenidos a lo largo del tiempo.

¿Mi opinión? Que esta serie, y sus futuras temporadas (si se desarrolla la saga literaria original) puede convertirse en un referente ineludible al considerar las opciones del transhumanismo (las IAs, aunque presentes, tienen un protagonismo menor). Y, además, lo está haciendo de un modo entretenido. Algo que quizás no satisfaga a quienes querrían un tono más duro o filosófico de una distopía, pero no impide que, después de acabar de verla, te sigas planteando preguntas de gran calado. En especial, la que toda especulación de Ciencia-Ficción tiene detrás “¿…y si esto fuera posible?”

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V Premios ATRAE, un reconocimiento a los profesionales del doblaje y la traducción

Por Josemi de Alonso.

 

Eran las siete de la tarde del sábado, y la ECAM estaba inusualmente concurrida: unas cien personas entre premiados, amigos y familiares que se preparaban para esperar el resultado de unos premios a una de las labores más denostadas entre los hipster del cine: Los premios a los doblajes y las traducciones audiovisuales.

(Un par de aprendices de Godard están retorciendose de dolor en su piso de Malasaña mientras gritan sobre la santidad de las voces originales de los actores. Sentíos mal por ellos. Pagan mil quinientos por el piso en el que están dando sus últimos estertores.)

El salón de actos de la ECAM retumbaba con la voz De Claudio Serrano, el presentador. Una gala presentada por este hombre tiene un curioso efecto: cerrando los ojos puedes imaginar que está siendo presentada por Bruce Wayne

https://www.youtube.com/watch?v=urQiXyDA8YI

o por Otto, de los Simpsons.

https://www.youtube.com/watch?v=vDWAVFKc3xY

Un dato que me resultó curioso es que la mayor parte de premios incluía dos ganadores: el traductor por un lado y el adaptador por otro, que se encarga de conseguir que encaje en los tiempos que tiene el actor para hablar. El otro dato fue la reivindicación de casi todos los ganadores en pedir que se suban las tarifas de traducción. (Se conoce que el premio no lleva aportación en metálico, si acaso una copa de vino en el catering)

-Mejor traducción y adaptación para doblaje de película estrenada en cine: Zootrópolis. Lucía Rodríguez Corral (traducción) y Lorenzo Beteta (adaptación)

https://www.youtube.com/watch?v=ScIH8rZFsmc

-Mejor traducción y adaptación para doblaje de obra estrenada en TV, DVD o plataforma en línea: Rick y Morty (T2). Rafael Ferrer (traducción) y Santiago Aguirre (adaptación)

https://www.youtube.com/watch?v=GvqOZXDXHBU

-Mejor subtitulación de película estrenada en cine: Spotlight. Lía Moya (traducción)

https://www.youtube.com/watch?v=3G2EgJBkNaQ

-Mejor subtitulación de obra estrenada en TV, DVD o plataforma en línea: Black Mirror (T3). Paula Carrasco Cano y Laura Segarra Vidal (por el episodio Cállate y baila)

https://www.youtube.com/watch?v=nOuebtOSzME

-Mejor traducción y adaptación para voces superpuestas en cine, TV, DVD o plataforma en línea: Atari: Game Over. Marcos Randulfe Sánchez

https://www.youtube.com/watch?v=4wjMn6yjOjQ

-Mejor audiodescripción de obra estrenada en cine, DVD, TV o dispositivo móvil: Juego de tronos (T6). Antonio Vázquez Cuesta

https://www.youtube.com/watch?v=15cvTbBC2DQ

-Mejor subtitulado para sordos de obra estrenada en cine, DVD, TV o dispositivo móvil: Una mirada cap enrere. Jordi Bosch Díez y Jota Martínez Galiana (traducción) y Joana Caimari (revisión)

https://www.youtube.com/watch?v=WdRl4b-Ar88

-Mejor traducción de videojuego para consola, PC, web o dispositivo móvil: Watch Dogs 2. Maira Belmonte, Ramón Méndez, Amaranta Pérez y Gema Solís (traducción) y Manuel Mata y Vicent Torres (revisión)

https://www.youtube.com/watch?v=NFNrPEJa5P0

ATRAE concede este año el cuarto premio Xènia Martínez a Paula Mariani por su labor de divulgación y enseñanza, especialmente en el terreno de la subtitulación, por haber sido precursora de las dos primeras CITA y de la propia asociación ATRAE, y por luchar por los derechos de los traductores al frente de DAMA para dignificar la profesión

Los ganadores se llevan sus trofeos a casa. Los finalistas y los reporteros nos apostamos al lado de las croquetas y las copas de vino que esperan a la salida. Un premio de consolación, pero premio al menos.

En resumen: una bonita gala y un esfuerzo encomiable por hacer visible la labor de los traductores, una profesión maldita en estos tiempos de: “yo es que las series las veo subtituladas”. Desde este humilde blog rompemos una lanza a favor de estos profesionales que se esfuerzan en hacer más accesible la cultura y el entretenimiento para todos.

 

¿Matará el éxito a Juego de Tronos?

Por R. G. Wittener

Después del trepidante verano al que nos ha sometido HBO con la séptima temporada de Juego de Tronos, lo cierto es que la sensación de un buen número de aficionados es de insatisfacción. O, al menos, esa es la interpretación que yo hago de los comentarios que he recibido de mis amistades y de lo que veo en los canales de YouTube que sigo. Un efecto provocado por la forma en que se han planteado estos episodios, y que es el resultado de los problemas de la productora para manejar una serie con hechuras de superproducción cinematográfica.

Para empezar, la séptima temporada ha estado marcada por los saltos temporales más radicales que nunca antes se habían visto en Poniente. Ha sido, por así decirlo, una temporada express. Y aunque ya habíamos tenido algunos ejemplos de “acción acelerada” en episodios de la sexta temporada (la llegada del Rey de la Noche al refugio del Cuervo de Tres Ojos, o la muy comentada ubicuidad de Varys en el último episodio), hasta este año la acción de cada capítulo transcurría en un lapso de tiempo que se medía en días y había una percepción general de “simultaneidad relativa” entre los lugares en que se desarrollaban las tramas. Viajar de un punto a otro podía alargarse durante dos o tres episodios, y hasta hemos tenido temporadas en las que la trama de unos personajes consistía precisamente en narrar las peripecias de su viaje (Arya y el Perro, o Brienne y James); algo que, tras el primer episodio de la última temporada, mudó en desboque de caballos y en trastocar ese acuerdo entre la serie y sus seguidores, por el cual no se producían grandes elipsis temporales, y mucho menos de forma sistemática.

De modo que los espectadores nos hemos encontrado no solo con personajes, si no con ejércitos completos que “saltaban” de un punto geográfico a otro, obligándonos a entender que habían transcurrido días (por no decir semanas) en un simple fundido en negro. Un recurso que, de pronto, comenzó a repetirse en un mismo episodio, dejando así lapsos de tiempo “en blanco” en los que las tramas de los personajes evolucionaban sin que nosotros lo pudiéramos ver. Todo lo cual ha hecho que la campaña de Daenerys por hacerse con el control de Poniente, que se presuponía al final de la sexta temporada como algo para recordar… lo haya sido, por la dificultad para seguir los continuos viajes de sus ejércitos, y por resultar más bien un fiasco (lo cual, como ya explicaré, era previsible en parte).

Personalmente, y aquí quiero hilvanar todo lo expuesto con mi comentario inicial, el causante de todo este cambio en el desarrollo de la serie está muy claro: la decisión de HBO de acortar la temporada a solo siete episodios. Una modificación justificada en el deseo de mantener la calidad de producción de cada capítulo sin querer aumentar el presupuesto global, a sabiendas de la cantidad de batallas que debían filmarse (y que los dragones y los Caminantes Blancos estarían presentes en muchos planos). Después de haber ofrecido momentos como la Batalla del Aguasnegras, o la Batalla de los Bastardos, estaba claro que no podían quedarse cortos en la que, parecía, sería la guerra final por el Trono de Hierro; unos combates que todos imaginábamos ya aún más épicos que todo lo anterior.

Lo malo ha sido que esta reducción de longitud no venía justificada (como yo mismo creía) porque tuviesen menos cosas que contar a nivel de personajes, si no porque habían optado por condensar las tramas. Por mi parte, y tras las temporadas anteriores, pensé que el “nudo” de la trama ya estaba resuelto. Que los personajes ya habían evolucionado hasta dejarlos completamente definidos y tocaba lanzarse hacia el desenlace final. Que su viaje estaba por concluir y ahora era el momento de mancharse las manos y ver quién salía vencedor del juego de tronos. Razoné que esta sería la temporada de la guerra entre Cersei y Daenerys, y la última serviría para detener a los Caminantes Blancos y despedir a los supervivientes en sus destinos finales. Pero no. No ha sido así. Aún quedaba bastante tela que cortar en los patrones de varios de los protagonistas. Y lo malo ha sido que, al enfocarse en conseguir que “el impacto visual de la serie estuviera a la altura”, lo que ha salido perdiendo ha sido su otro soporte en el éxito: las tramas de poder. El fondo de los personajes. Antes he dicho que habían condensado las tramas, pero una definición más certera sería que las han pasado por un alambique hasta intentar quedarse solo con su esencia más concentrada, sin conseguirlo del todo. Esa precipitación de eventos, que nos llevaba de un momento intenso a otro (reduciéndolo al momento de mayor exaltación), ha obligado a “saltarse los preliminares” en la mayoría de las líneas argumentales: el retorno de los niños Stark, la relación de Jon y Daenerys, el choque de Cersei y Jaime… y, por encima de todo, la conspiración de Meñique.

Resumir lo ocurrido este verano es complicado, porque cada episodio ha constituido ya el resumen de algo que debería haber sido más elaborado. De hecho, y considerando que han querido dar cierta preeminencia al aspecto bélico de la temporada y, por tanto, a las batallas, ha habido unas cuantas que se han resuelto con un par de planos aéreos, un minuto de acción, y poco más. Nada de lo que habríamos esperado. Al menos, esa es mi impresión. Y además, para mayor fastidio, los personajes más vapuleados en la temporada han sido los del bando de “los buenos” (o ese es el balance que yo hago). Como ya he dicho antes, precisamente porque el ejército de Daenerys resultaba formidable, la lógica narrativa permitía adivinar que sufriría algún revés para igualar la balanza y hacer menos predecible el resultado de la guerra; pero yo, desde luego, no me esperaba que la debacle fuera tan catastrófica: el brillante Tyrion ha resultado ser un pusilánime como estratega, Daenerys ha pasado a ser una reina soberbia que hace oídos sordos a sus consejeros, sus aliados han pecado de una bisoñez militar pasmosa… y, en el norte, Arya y Samsa se han enredado en una pelea de niñas, cuya lógica solo estaba clara en la mente de los guionistas, y que se ha resuelto de una manera en la que algunas feministas se han sentido humilladas. En resumen, que todos esos personajes han defraudado a sus fans.

Para la última temporada, que al parecer se va a postergar hasta 2019 de forma definitiva, HBO ha anunciado un incremento muy jugoso en el presupuesto de cada episodio. Sin embargo, pretende mantener la misma extensión que este año (aunque algún capítulo podría superar con creces los 50 minutos de duración). El problema es que, visto lo visto, la semilla de la sospecha (al menos en mi caso) ya está plantada. Personalmente, cuando anunciaron los planes de “recortes” para las temporadas finales comencé a dudar de que pudieran cerrar la serie disponiendo “nada más” que de catorce episodios. Dada la cantidad de líneas argumentales y de personajes, por más que haya bajas de aquí al final, mi lógica me dice que sería necesaria una serie de “cierres de tramas en secuencia”, al modo en que se hizo en El Señor de los Anillos.

Y aunque solo uno (o dos, si hay boda) se pueda sentar en el Trono de Hierro, creo que ningún aficionado se quedará tranquilo si no le explican cuál será el destino de su personaje favorito después del definitivo Final. Pero ahora, después de nueve años compartiendo las aventuras de estos personajes, temo que me enfrente a otra carrera de velocidad en cada episodio, y todo lo bueno que se podía decir de la serie se olvide por culpa de un “tapón mágico en el centro de la isla”, provocado por centrarse más en la forma que en el contenido.

 

 

CINE: Sitges 2015, comienza la aventura

Un artículo de Cristina Béjar aka Mitsuko Cinéfila

Hola Incoherentes, me he esperado un poquito para poder daros las primeras pinceladas y datos sobre el “Festival de Cine Fantástico de Sitges”. Para que veáis lo apretada que puede llegar a estar nuestra agenda este año, os dejamos unos datos que han hecho oficiales la Sección de Prensa del Festival:

Con motivo de su 20 aniversario, Sitges 2015 rinde homenaje a la película “Seven”, protagonista del cartel de esta 48ª edición, el psicothriller de “David Fincher” que creó escuela combinando magistralmente el género policíaco con el de terror y que confirmó el talento de su director. Con este motivo, el Festival ha editado el libro “Seven. Los pecados de David Fincher”, con la aportación de diversos autores y que aborda la influencia que ha ejercido este film en el terror y el thriller de los últimos años.

Las 169 películas que integran las secciones del Festival contienen firmas de sólida garantía en el cine de género y de las propuestas más interesantes del cine actual. Es el caso de Alex van Warmerdam, Takashi Miike, S. Craig Zahler, Can Evrenol, Kiyoshi Kurosawa, Marcin Wrona, Andrzej Zulawski, André Turpin, Robert Carlyle, Patricia Rozema, Cédric Anger, Ryoo Seung-wan, Terry Jones, Paolo Sorrentino, Charlie Kaufman, Takeshi Kitano, Rick Alverson, Joe Begos, Sebastian Schipper o Jaco Van Dormael, entre otros. Las pantallas del Festival proyectarán films repletos de rostros conocidos como Michael Fassbender, Marion Cotillard, Nicole Kidman, Kurt Russell, Michael Caine, Harvey Keitel, Ewan McGregor, Ellen Page, Evan Rachel Wood, Kevin Bacon, Keanu Reeves, Arnold Schwarzenneger, Taissa Farmiga, Sam Rockwell, Robert Carlyle, Emma Thompson, Simon Pegg, Kate Beckinsale, Elijah Wood, Robert Pattinson, Vincent Cassel, Joseph Fiennes, Isabelle Huppert, Gérard Depardieu, Ron Perlman, Mads Mikkelsen, Winona Ryder y Eva Green, entre muchos otros.

La oferta cinematográfica del Festival se completará con un amplio abanico de actividades culturales y eventos, nuevos espacios y el estreno de una nueva sala de proyección: la Sala Tramuntana. Este espacio se sumará a las otras tres salas de cine: el Auditori, el Retiro y el Prado. El espacio -que hasta ahora acogía presentaciones y actividades paralelas- ha sido acondicionado como sala de cine y proyectará un buen número de sesiones, como también algunas clases magistrales relevantes. Además de estas cuatro salas de cine, el Festival dispondrá de otros espacios para proyecciones y eventos: el Escorxador (que acoge, una vez más, la sección Brigadoon), el Hotel Avenida Sofía (que exhibe dos sesiones de serial Sitges, patrocinadas por FNAC) el Palau de Maricel (que presenta un especial de Juego de Tronos) el Espacio Movistar+ (espacio gratuito en la Fragata con diferentes sesiones el primer fin de semana del Festival) y L’Hort de Can Falç (que, por tercer año consecutivo, proyecta sesiones abiertas los dos fines de semana).

Una puerta abierta a la industria y las universidades

Sitges estrena este año cuatro iniciativas orientadas a proyectar su papel como punto de encuentro de la industria y el talento catalán. Por un lado, el Sitges Pitchbox nace como una herramienta del Festival y la plataforma Filmarket Hub, que ofrece oportunidades a posibles producciones de largometraje de género y en el que se han inscrito 170 proyectos. Por otro, el Industry Meeting Point –instalado en el Hotel Meliá– pondrá en común actuaciones e iniciativas de profesionales e industriales catalanes. Paralelamente, la Blood Window Red Carpet también nace este año como un panel de actores y actrices con proyección internacional, seleccionados por un jurado integrado por la Acadèmia del Cinema Català, la Associació Catalana d’Actors i Directors Professionals de Catalunya y profesionales del sector. Por cuarto y último, el Festival estrena en esta edición el Sitges Campus 2015, un foro sobre el thriller realizado con la colaboración de las universidades y las escuelas de cine catalanas.

Por tercer año consecutivo, Sitges acogerá el ESCAC Week, un programa de actividades y proyecciones donde participan centenares de alumnos de la escuela dentro del marco del Festival. Esta experiencia como acreditados de Sitges les permite vivir desde dentro esta cita artística y de la industria, entender la cinematografía internacional de género fantástico y participar en la red profesional del país.

Y como cada año, el Festival también acogerá la sesión SGAE Nova Autoria, una selección de cortometrajes de los alumnos de escuelas de cine y audiovisuales catalanas que optan a los Premios SGAE Nova Autoria al mejor guión, mejor dirección y mejor música.

Producciones catalanas

La 48ª edición del Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya apuesta, una vez más, por las producciones catalanas y constituye una pasarela de los últimos trabajos nacionales de género. Seis producciones catalanas incluyen la programación de Sitges 2015: El cadàver de Ana Fritz, Vulcania, Segon Origen, Summer Camp, La novia y Sacramento.

Sitges se viste de fantástico

Más de 190 establecimientos han respondido a la iniciativa del Festival y se han sumado a la campaña del Circuit Fantàstic. Hoteles, bares, restaurantes y comercios de Sitges ofrecerán un montón de ventajas sólo por ser público del Festival. Los asistentes al Festival disfrutarán de ofertas, descuentos, promociones y experiencias fantásticas. La iniciativa ha elaborado un pack de productos para los establecimientos de Sitges con la intención de potenciar los negocios de cara a los visitantes, tanto en imagen como en difusión de los mismos.

Salas y espacios de proyección

Salas de cine:

*Auditori: 1.384 plazas. Proyecta filmes de la Secció Oficial Fantàstic, Secció Oficial Fantàstic Especials, Òrbita, Midnight X-Treme, Inauguració i Cloenda.

*El Retiro: 600 plazas. Proyecta filmes de la Secció Oficial Fantàstic, Panorama Fantàstic, Òrbita, Anima’t, Midnight X-Treme i Sitges Clàssics.

*Prado: 450 plazas. Proyecta filmes de la Secció Oficial Fantàstic Especials, Òrbita, Noves Visions, Panorama Documenta, Sitges Clàssics, Seven Chances, Midnight X-Treme i SGAE Nova Autoria.

*Tramuntana: 400 plazas. Proyecta filmes de la Secció Oficial Fantàstic, Secció Oficial Fantàstic Especials, Panorama Fantàstic, Òrbita, Noves Visions, Panorama Documenta, Anima’t, Midnight X-Treme, Serial Sitges i clases magistrales.

Espacios de proyección:

*Brigadoon (L’Escorxador): 100 plazas. Acoge toda la programación y actividades de la sección Brigadoon.

*Palau de Maricel: 110 plazas. Acoge una proyección y evento de Serial Sitges.

*Hotel Avenida Sofía: 150 plazas. Acoge proyecciones de Serial Sitges.

*Espai Movistar +: 200 plazas. Acoge proyecciones abiertas.

*Hort de Can Falç: 200 plazas. Acoge proyecciones abiertas.

Sitges 2015 en datos

 -Número de films: 169

-Número de films en la sección oficial: 37

-Número de cortos: 83

-Número de películas en espacios gratuitos: 60

-Número de cortos en espacios gratuitos: 50

-Número de series de TV: 14

-Número de sesiones: 375

-Nombre de secciones: 9

-Número de cines: 4

-Aforo total de los cines: 2.894 butacas

-Número de pantallas: 9

-Minutos de proyección de películas: 21.894

-Minutos de proyección de series: 870

-Minutos de proyección de cortos: 1.423

-Número de actividades paralelas: 83

-Número de abonos vendidos: 350

-Número de espectadores (datos de 2014): 180.000

-Número de periodistas acreditados (datos de 2014): 602

-Noticias publicadas (datos de 2014): 13.893

JURADOS

Jurado Oficial Fantàstic

Jarod Neece (productor), Kier La-Janisse (productora), Carlos Areces (actor), Javier Ruiz Caldera (director)  y Fernando Ronchese (director)

Jurado Noves Visions

Evrim Ersoy (director), Alexandre Philippe (director) y Toni Espinosa (productor)

 Jurado Blood Window / Panorama

Tom Davia (productor), Romain Roll (actor) y Nicolás López (director)

Jurado Meliès

Luis Rosales (crítico), Uri Aviv (director) y Manuel Carballom (director)

Jurado Focus Àsia – Anima’t

Jongsuk Thomas Nam (director del Festival BIFan), Pierce Conran (productor) y Me Me Lai (actriz)

Jurado Òrbita

Giorgio Gosetti (periodista) y Josep Parera (crítico)

Jurado Brigadoon

Mónica Murguía (maquilladora), Víctor García (director) y Omar Parra (programador)

Jurado Phonetàstic

Can Evrenol (director), Thierry Philips (director del Festival de Liège) y Domingo López (crítico)

 Jurado de la Crítica

Joan Millaret Valls (profesor y escritor), Endika Rey (crítico), Daniel Jiménez Pulido (crítico)

Jurado Carnet Jove

Marga Almirall (crítico), Mario de Carbajosa (director), Ricardo Jorner (crítico y realizador), Javier Parra (crítico), Tariq Porter (programador)

ACTIVIDADES PARALELAS

Sitges 2015 ha programado una intensa lista de actividades paralelas que complementará la oferta cinematográfica del Festival. Sábado 10 de octubre se celebrará la esperada Sitges Zombie Walk 2015, el desfile de muertos vivientes que llenará las principales calles de Sitges. Los cines Prado, Retiro y la Sala Tramuntana acogerán en esta 48ª edición numerosas sesiones Q&A (Questions & Answers) sobre filmes proyectados en el Festival, que contarán con la presencia de parte del equipo artístico o técnico de cada película y donde los asistentes podrán formularles preguntas.

La oferta paralela del Festival incluirá también varias exposiciones que vinculan arte y cine, como la exposición sobre el artista Vicente B. Ballestar, en el Palau de Maricel, uno de los creadores del género dark pulp y realístico supernatural; la exposición sobre Jacques Monory, Mon cinéma, en la Fundación Stämpfli: un paseo por el universo cinematográfico de uno de los artistas más relevantes del panorama del arte contemporáneo francés; la muestra de una veintena de carteles vintage de películas norteamericanas, editados por el reconocido cineasta Nicolas Winding Refn, en el vestíbulo del Auditorio; y la exposición de iconos del cine fantástico de uno de los exponentes del movimiento street art, Juan Manuel Pajares, en la Galería Guerrero.

Además, el Espacio FNAC, ubicado junto al Auditori, acogerá numerosas presentaciones de libros, mesas redondas y novedades editoriales del género. La Sala Tramuntana, además de las proyecciones programadas, también acogerá dos Master Class muy esperadas: las clases magistrales que impartirán el director Oliver Stone y el especialista en maquillaje Rick Baker.

Los nuevos espacios en el Palau de Maricel, el Hotel Avenida Sofía y el Espacio Movistar+ acogerán proyecciones de reconocidas series de televisión programadas en la sección Serial Sitges, además de filmes, actividades y eventos.

Por último, el espacio del Hort de Can Falç programará también varias sesiones de cine al aire libre.

LIBROS

El Festival edita este año dos libros: Seven. Los pecados de David Fincher, una edición coordinada por Desirée de Fez, que repasa los orígenes y la inabarcable influencia de uno de los filmes más importantes del cine de género moderno, y Taboada, un retrato del realizador mexicano Carlos Enrique Taboada. Seven. Los pecados de David Fincher, editado con Tyrannosaurus Books, reúne el estudio sobre la obra maestra que elaboran varios críticos y cuenta con un prólogo del director del Festival, Ángel Sala. Por su parte, Taboada -escrito por varios autores- es un estudio y homenaje a la figura del director mexicano Carlos Enrique Taboada, editado también por Tyrannosaurus Books junto con el festival mexicano Mórbido, y abrirá la flamante colección de libros Brigadoon.

PACKS DE VENTA + ABONOS

Abonos:

*Abono Matineé: 99€

Válido para acceder a todas las sesiones del Auditori de la mañana hasta las 15 h (no incluye los maratones del 18 de octubre). A la venta, hasta el 5 de octubre.

*Abono Auditori: 250€

Válido para acceder a todas las sesiones del Auditori durante todo el Festival (no incluye las sesiones de inauguración y clausura ni los maratones. A la venta, hasta el 5 de octubre)

*Abono Butaca VIP Auditori: 350€

Válido para acceder a todas las sesiones del Auditorio durante todo el Festival, con asiento reservado en la mejor zona (excepto los maratones del 18 de octubre, que son asiento libre). Da derecho a bolsa y catálogo oficial del Festival. A la venta, hasta el 5 de octubre.

*Abono Butaca VIP Retiro: 275€

Válido para acceder a todas las sesiones del Retiro durante todo el Festival, con asiento reservado en la mejor zona (excepto los maratones del 18 de octubre, que son asiento libre). Da derecho a bolsa y catálogo oficial del Festival. A la venta, hasta el 5 de octubre.

 *Abono 10

Compra 10 entradas para 10 sesiones diferentes y obtendrás un 10% de descuento sobre el precio total. Es válido únicamente para las sesiones que tengan un precio de 9 euros. Recibirás un código de abonado canjeable por las sesiones que elijas y no será necesario canjear todo el abono de golpe.

*Abono 20

Compra 20 entradas para 20 sesiones diferentes y obtendrás un 20% de descuento sobre el precio total. Es válido únicamente para las sesiones que tengan un precio de 9 euros. Recibirás un código de abonado canjeable por las sesiones que elijas y no será necesario canjear todo el abono de golpe.

Packs:

*Pack Noves Visions

Compra un pack válido para 4 entradas de martes, miércoles o jueves de la sección Noves Visions y obtendrás más de un 30% de descuento. Recibirás un código de Pack Nuevas Visiones canjeable por las sesiones que elijas.

*Pack Anima’t

Compra un pack válido por 4 sesiones diferentes de la sección Anima’t (Cortos, largometrajes y 3D) y obtendrás un descuento de hasta el 30%. Recibirás un código de Pack Aníma’t canjeable por las sesiones que elijas.

*Pack Fantàstic

Compra un pack válido por 4 sesiones diferentes de martes, miércoles o jueves y obtendrás más de un 30% de descuento. Es válido únicamente para las sesiones que tengan un precio de 9 euros. Recibirás un código de Pack Fantàstic canjeable por las sesiones que elijas.

APOYO AL FESTIVAL

El Festival agradece el compromiso de las entidades y empresas colaboradoras: Gas Natural (patrocinador principal), Moritz y Torres (patrocinadores), Meliá Sitges (patrocinador y sede oficial), Movistar+ (socio multimedia), Deluxe (colaborador), La Vanguardia (diario oficial), TV3 (televisión oficial), Autolica – Mercedes Benz (vehículo oficial), Bacardí (cóctel oficial) y Montibello (peluquería y cosmética oficial).

Sitges 2015 se organiza gracias a la implicación del Ajuntament de Sitges y del Institut Català de les Empreses Culturals del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y cuenta con el apoyo del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, de la Diputació de Barcelona y del Carnet Jove – Departament de Benestar i Familia.

LISTA DE INVITADOS (aquí es donde ya nos frotamos las manos con más ávidez si es posible)

Jurado Oficial Fantàstic

Jarod Neece (productor)

Kier La-Janisse (productora)

Carlos Areces (actor)

Javier Ruiz Caldera (director)

Fernando Ronchese (director)

Jurado Noves Visions

Evrim Ersoy (director)

Alexandre Philippe (director)

Toni Espinosa (productor)

Jurado Blood Window / Panorama

Tom Davia (productor)

Romain Roll (actor)

Nicolás López (director)

Jurado Meliès

Luis Rosales (crítico)

Uri Aviv (director)

Manuel Carballom (director)

Jurado Focus Àsia – Anima’t

Jongsuk Thomas Nam (director del Festival BIFan)

Pierce Conran (productor)

Me Me Lai (actriz)

Jurado Òrbita

Giorgio Gosetti (periodista)

Josep Parera (crítico)

Jurado Brigadoon

Mónica Murguía (maquilladora)

Víctor García (director)

Omar Parra (programador)

Jurado Phonetàstic

Can Evrenol (director)

Thierry Philips (director Festival Liège)

Domingo López (crítico)

Gran Premi Honorífic

Oliver Stone (director)

Premio Màquina del Temps

Nicolas Winding Refn (director)

Rick Baker (especialista F/X)

Andrzej Zulawski (director)

Sion Sono (director)

Terry Jones (director)

Premio Maria Honorífica

Simon Yam (actor)

Premio Nosferatu

Rossana Yanni (actriz)

La Bruja (The Witch)

Robert Eggers (director)

Anya Taylor-Joy (actriz)

Curt Nivel 7

Santiago Segura (director)

Enrique Villén (actor)

Baskin

Can Evrenol (director)

Muge Buyuktalas (productor)

The Hallow

Corin Hardy (director)

Joe Neurater (productor)

Knock Knock

Eli Roth (director)

(Aquí echo de menos que no venga el protagonista del film, Keanu Reeves)

Yakuza Apocalypse

Takashi Miike (director)

Misako Saka (productor)

Shigeji Maeda (productor)

Hideaki Iwamoto (productor)

Love

Gaspar Noé (director)

We are still here

Ted Geoghegan (director)

The Invitation

Karyn Kusama (directora)

Phil Hay (productor)

Le tout noveau testament

Jaco Van Dormael (director)

The Boy

Craig William Macneill (director)

Endorphine

André Turpin (director)

Luc Dery (productor)

Kim McGraw (productora)

The Devil’s Candy

Sean Byrne (director)

Vulcania

José Skaf (director)

José Sacristán (actor)

Aura Garrido (actriz)

Miquel Fernández (actor)

Ginés García Millán (actor)

Ana Wagener (actriz)

Sílvia Abril (actriz)

David Matamoros (productor)

Ángeles Hernández (productor)

Gerard Rodríguez (productor)

Bone Tomahawk

S. Craig Zahler (director)

(También echo de menos a Kurt Russell)

Frankenstein

Bernard Rose (director)

Turbo Kid

François Simard (director)

Anouk Whissell (director)

Yoann-Karl Whissell (director)

Benoit Beaulieu (productor)

The Gift

Edu Grau (Director de Fotografía)

Ludo

Quashiq Mukherjee (director)

Victoria

Laia Costa (actriu)

What We Become

Bo Mikkelsen (director)

Louis Tisné (productor)

Troels Lyby (actor)

The Survivalist

Stephen Fingleton (director)

El cadáver de Anna Fritz

Héctor Hernández Vicens (director)

Xavier Atance (productor)

Albert Carbó (actor)

Alba Ribas (actriz)

Cristian Valencia (actor)

Bernat Samuel (actor)

Oriol Maymó (productor)

Alberto Aranda (productor)

Marta Carbó (productora)

Summer Camp

Alberto Marini (director)

Andrés Velencoso (actor)

Maiara Walsh (actriz)

Àlex Monner (actor)

Jaume Balagueró (productor)

Absolutely Anything

Terry Jones (director)

Bemn Timlett (productor)

Green Room

Jeremy Saulnier (director)

Cop Car 

John Watts (director)

Martyrs

Kevin Goetz (director)

Michael Goetz (director)

Segón Origen

Carles Porta (director)

Oscar Rodríguez (productor)

Andrés Batista (actor)

Ibrahim Mané (actor)

Blood Red Carpet

Suzane Smith (directora cásting)

Juliette Ménager (directora cásting)

Vicky Luengo (actriz)

Laia Costa (actriz)

Alejo Saura (actor)

Álvaro Cervantes (actor)

Peter Vives (actor)

Godeliv Van der Brandt (actriz)

Into The Forest

Patricia Rozema (directora)

Niv Fichman (productor)

La próxima vez apuntaré al corazón

Cédric Anger (director)

Slow West

John McLean (director)

Mr. Right

Paco Cabezas (director)

Max Landis (guionista)

Jeruzalem

Rotem Levim (productor)

Nir Miretzky (productor)

Brand New U

Simon Pummell (director)

Janine Marmot (productora)

The Pack

Michael Robertson (productor)

El eslabón podrido

Valentín Javier Diment (director)

Sebastián Cortés (guionista)

Macarena García Lenzi (productora)

The Demolisher

Tianna Nori (actriz)

Los Parecidos

Isaac Ezban (director)

Alena

Daniel DiGrado (director)

Alexander Rönnberg (productor)

Amalia Holm (actriz)

Felice Jankell (actriz)

Rebecka Nyman (actriz)

Molly Nutley (actriz)

Kim W. Andersson (guionista)

Linda Jildmalm (montadora)

Inner Demon

Ursula Dabrowsky (directora)

Sarah Jeavons (actriz)

The Mind’s Eye

Joe Begos (director)

Nina Forever

Ben Blaine (director)

Chris Blaine (director)

The Shelter

John Fallon (director)

Night Fare

Julien Seri (director)

Pascal Sid (guionista)

Writer’s Retreat

Chris Fairbank (actor)

Robert Muston (productor)

Dan Lincoln (montador)

Goddess of Love

Alexis Kendra (actriz y guionista)

Smoke and Mirrors

Tom Savini (especialista F/X)

Lost Souls

Richard Stanley (actor)

I am Your Father

Toni Bestard (director)

Marcos Cabotá (director)

Paula Serra Magrané (productora)

Miquel Verd Cañellas (productor)

Diana de la Cuadra (directora de producción)

Dark Star: H.R. Giger’s World

Sandra Beretta (productora)

Entertainment / The Comedy

Rick Alverson (director)

Der Nachtmahr

AKIZ (director)

Blind Sun

Joyce A. Nashawati (directora)

Vincent Brançon (productor)

Lionel Gudej (productor)

Francesca

Luciano Onetti (director)

Nicolás Onetti (productor)

Juan María Onetti (actor)

Evangelina Goitia (actriz)

Ni le ciel ni la terre

Clement Cogitore (director)

Haruko’s Paranormal Laboratory

Lisa Takeba (directora)

Lace Crater

Harrison Atkins (director)

Evolution

Lucile Hadzihalilovic (directora)

Sacramento

Carlos Cañeque (director)

Maite Grau (directora artística)

Fermí Reixach (actor)

Tony Corvillo (actor)

Angelica

Mitchell Lichtenstein (directora)

Joyce Pierpoline (productora)

The Maidroid

No Zin-Soo (director)

La novia

Paula Ortiz (directora)

Leticia Dolera (actriz)

Imma Cuesta (actriz)

Alex Lafuente (productor)

Luisa Gavasa (actriz)

Anabel

Antonio Trashorras (director)

Extraordinary Tales

Raúl García (director)

The Thief & The Cobbler

Richard Williams (director)

Imogen Sutton (productor)

The Crimson Whale

Hyemi Park (director)

Dyke Hard

Bitte Andersson (director)

Ninja War of Torakage

Yoshishiro Nishimura (director)

Takumi Saito (actor)

Bite

Chad Archibald (director)

Christopher Giroux (productor)

Cody Calahan (productor)

Bite

Alberto Sciamma (director)

Deathgasm

Jason Lei Howden (director)

Sarah Howden (productora)

Sendero

Lucio AQ. Rojas (director)

Andrea García-Huidobro (actriz)

Stung

Benni Díez (director)

Bemnjamin Munz (productor)

German Angst

Michael Kosakowski (director)

Andreas Marschall (montador)

Andrea Staerke (productor)

Darkside Witches

Gerard Diefenthal (director)

Simone Jacoella (productora)

Haman

Tetsuya Okabe (director)

Nonoka Baba (actriz)

Yumi Hasegawa (director de fotografía)

Soledad Miranda

Pepe Flores (director)

Paco Millán (director)

Francisco Prieto López (productor)

Point Zero

Arthur Cauras (director)

Cédric Hachard (productor)

Jirón

Christian Cueva (director)

Fury

Kevin A. McCarthy (director)

Freak Out

Boaz Armoni (director)

Amit Ginat (montador)

Endtime

Yotam Ishay (actor)

The Simon’s Jigsaw

Luís Esquinas (director)

Ninja Eliminator 4

Mathieu Berthon (director)

Umbra

Brin Tilly (director)

Go to Sleep

Javier Barberá (director)

Alien Inside

Alfonso García López (director)

Djävulen

Francisco González Prada (director)

Javier González Prada (director)

Caradecaballo

Marc Martínez Jordán (director)

La Hora del Baño

Eduardo Casanova (director)

Jealousy

David Barrera (director)

Silente

Paco Ruiz (director)

Secuestro

Blanca Portillo (actriz)

Pues aquí tenéis todos los datos “ahíesná“, volvernos locos es lo menos que nos puede pasar, pero aún así no dejo de contar los días que quedan con ilusión. Antes del Festival os prometo un especial “Seven” 😛