CINE: 1898. Los últimos de Filipinas, de Salvador Calvo

Por Santiago Sánchez Pérez.

 

Como aficionado al cine bélico, esperaba con muchas ganas la película que se estaba rodando sobre el asedio de “Los últimos de filipinas“, aunque ya existía una película del año 1945 dirigida por Antonio Roman e incluso un episodio de la serie “El ministerio del tiempo” ambientado en dicho asedio (y que todo sea dicho, me parece muy superior a la película dirigida por Salvador Calvo). Pero lo que importa es que me llamaba mucho una producción moderna con medios actuales y  actores de la talla de Luis Tosar, Javier Gutierrez o Karra Elejalde.

En su momento no pude verla. Quizás  llegó a pocos cines o puede que no se la promocionase mucho, pero el caso es que para cuando me enteré de que ya había sido estrenada y la busqué en las salas, no la encontré en ninguna de las que suelo frecuentar. Así que he tenido que esperar un poco, para poder verla en DVD.

Una vez vista, debo decir que me ha dejado sensaciones encontradas. Por un lado, no tengo nada que objetar a nivel técnico. La fotografía es magnífica, el trabajo de interpretación de los actores es más que digno, las escenas de acción me parecen bien rodadas y sus FX nada cutres. ¿El problema del film? Pues en general dos. El primero, es un rigor histórico que aparece y desaparece. Ya no se trata de personajes inventados (como el sargento interpretado por Javier Gutierrez) o la falta de algunos (como los dos misioneros franciscanos que se les unieron tras ser liberados por los rebeldes tágalos para hacerles llegar un mensaje). Ya en los primeros compases del film, el espectador puede ver como toda  la guarnición española de Baler es eliminada en cuestión de segundos en un ataque nocturno. La realidad fue que dado el aparente clima de tranquilidad, el gobierno optó por relevar a la guarnición de 400 hombres por una más reducida de apenas 50. Otro error importante, sería el que los sitiados disponen de visión directa de la bahía (en la película más bien una playa) algo que desde luego no era así y cobra su importancia en el intento de rescate (también obviado en la película) por parte del buque estadounidense USS Yorktown, en el que los sitiados podían escuchar el sonido de los cañones y los combates, pero no tenían modo de saber que era lo que estaba sucediendo.

Puedo entender que se añadan personajes o se omitan situaciones en aras de alargar la duración de un film o de mejorar su ritmo, pero lo que más me decepcionó, es el tratamiento que se da a la memoria de los sitiados. Un sargento sicópata al que vemos como a un patriota fanático y sediento de sangre durante los primeros compases del film, que al final reniega con desprecio de su país. Un sacerdote adicto al opio que induce al consumo de drogas a un joven soldado… toda la película parece rezumar desprecio por el clero y los militares. Está claro que tampoco me esperaba una película en la línea de las americanas con héroes de sonrisa perfecta y banderitas por todas partes, pero si una película en la que se viese reflejado el compañerismo necesario para sobrellevar una situación así en lugar del encabezonamiento de un solo hombre al que un sicópata se encarga de envenenarle el oído de forma sistemática.

En resumen: me ha parecido una película bien rodada e interpretada, que no me aburrió y cuyo visionado en general recomiendo. Pero si alguien de mi nivel (que no soy ningún historiador precisamente) es capaz de encontrar errores en el rigor histórico, no quiero ni pensar que no encontrará alguien mejor informado y que en general enturbia sin necesidad (más allá de la comercial y de las ideas políticas) la memoria de unos hombres que ya no están aquí para defenderse.

 

 

Punto Seguro III/7. Contención, de Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

 

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

 punto seguroHoy os traemos la última novela de alguien muy cercano a nosotros y a quien la mayoría ya conoceréis: Santiago Sánchez Pérez vuelve a la carga con un nuevo título que añadir a su extensa carrera literaria. Tras el innegable éxito de la trilogía de El Camino de la Cabra, del buen sabor de boca que nos dejó con El Despertar y de contar en su bibliografía con esa  interminable lista de relatos seleccionados en otras tantas antologías, fanzines y concursos, Korvec  -como se le conoce en estos mundos de internet-  nos trae otra de esas joyitas que ningún amante del género Z debería perderse.  Se trata de Punto Seguro III/7: Contención.

Sinopsis

No se trata de un virus, ni de un arma química, no existe una explicación racional. En todo el mundo los muertos se han alzado para atacar a los seres humanos y la ciencia no encuentra un culpable al que señalar.

En medio de ese clima de pánico, demencia y fanatismo en el que las autoridades se las apañan a duras penas para mantener el orden, el líder de una secta ve la oportunidad de actuar con total impunidad. Un agente de policía obsesionado y su renuente compañero son su único obstáculo.

A una vetusta base militar habilitada como campo de refugiados, llega la noticia de que la costa ha empezado a vomitar muertos vivientes, una horda aparentemente interminable de cadáveres que avanzan arrasándolo todo a su paso.

El capitán Vera, un veterano militar acosado por sus problemas familiares, recibe la orden de resistir a toda costa. No es probable que envíen refuerzos.

Un sacerdote sin fe, un aventurero alcoholizado, policías, un grupo de convictos o incluso una ultravioleta banda de atracadores del este… Todos ellos deberán dejar de lado sus diferencias y trabajar juntos si quieren sobrevivir a las próximas cuarenta y ocho horas…”

Estamos ante una novela coral que reúne en sus páginas a todo un elenco de logrados personajes del más variopinto pelaje, en una historia donde no se puede dar nada por sentado ya que las sorpresas y los giros nos asaltan cada poco. Fiel a ese estilo tan particular que le caracteriza -con mucho humor negro, mala baba, pasado de rosca en ocasiones y muy, muy gamberro-  el autor nos ofrece una aventura disfrutable al cien por cien, que no se anda con chiquitas ni se corta un pelo, dándole a la novela un tono y una fuerza  que se salen de lo común y que marcan la diferencia con otras obras similares.

Un ritmo ágil y fluido que hace que el nivel de tensión no decaiga en ningún momento, manteniéndonos interesados en lo que ocurre y sin sufrir los típicos altibajos que suelen sucederse a lo largo de la narración. Creo que esa es una de las mayores bazas de la novela, el hecho de que el texto este limpio de paja, de que todo lo que se nos cuenta tiene su relevancia e interés, y consigue que uno vaya pasando páginas sin apenas darse cuenta, queriendo saber que sucede a continuación, incapaz de dejar la lectura.

psc2Otro de los puntos fuertes está en la elaboración de los personajes. Creíbles, con una personalidad propia bien remarcada y lo más importante: consecuentes en sus actos, muy coherentes con su forma de ser y su verdadera naturaleza. Creo que Santiago se ha superado a sí mismo en ese aspecto. El modo en que se nos presentan, en cómo ha construido cada uno de ellos y como los ha desarrollado a lo largo de la historia me ha parecido un ejemplo de cómo se tienen que hacer las cosas. Los conocemos más por sus actos, por sus comentarios, por sus decisiones, que por las descripciones que el autor nos pueda hacer sobre ellos, sin necesidad de nada más y sin caer tampoco en el error de pasar demasiado por encima, convirtiéndolos en monigotes sin alma, planos y sin atractivo. Con apenas unos trazos, ejecutados con inteligencia, nos formamos una idea muy clara de quienes son y qué podemos esperar de ellos. Cierto es que hay algún que otro cliché –necesario según mi opinión y aun así, lo bastante trabajados como para no resultar tan típicos y tópicos como pudiéramos creer-  y que alguno de ellos está como un cencerro o pasadísimo de rosca, llevado al extremo, pero aun así siguen siendo fieles y coherentes con el papel que les ha tocado, con el rol asignado y no solo cumplen, si no que funcionan y convencen.

En cuanto a la trama, el lector va a encontrarse de todo. Terror, aventuras, ciencia ficción, sexo explícito, intriga y mucha, mucha acción. Todo ello narrado con ese toque que hace de cada obra de Korvec algo digno de mención.

Lo dicho: Yo que vosotros, no me la perdía. Nunca  será  un clásico, no podrá considerarse alta literatura… Pero si es una excelente novela de género, que destaca  con diferencia.

 

Punto Seguro III/7. Contención

Korvec (Santiago Sánchez Pérez)

Editorial: EnxebreBooks

Páginas: 422 pág.

Epub: 4.05 MB / Pdf: 3.19 MB

PVP:  Digital 3,80€ / Físico en papel: 18,50€

 

 

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