Festival de cinema Fantástic de Sitges: Diario de a bordo -Día 4 y despedida-

13/10/2012

Tras una llamada telefónica a horas intempestivas, que ha supuesto una noticia excelente y que me hizo acostarme con una sonrisa imbécil en la cara, me levanto de muy buen humor. Toca ir recogiendo y hacer las maletas para volver a casa.  Abandono el cuchitril, dejando el zulo en el que he maldormido estos días y cargado de nuevo como un mulo, me acerco a dejar el equipaje en el coche. Esto es el fin, amigos. Pero antes, queda un largo día por delante y vamos a disfrutarlo.

He quedado con Carlos Sisí para desayunar juntos antes de nuestra próxima cita. Damos un paseo hasta el Auditori, donde debo recoger unas entradas. Durante la caminata, nos da tiempo de hablar de mil cosas, en una charla que teníamos pendiente el maestro y este calvo que les habla.

Tengo un hambre atroz y como tenemos tiempo, decidimos que ya es hora de ese desayuno prometido.  Lo hacemos en una terracita frente al mar, en el Paseo Marítimo, justo al lado de los stands. Nos atienden dos chicas súper amables y encantadoras y mientras doy cuenta de unas deliciosas tostadas con mermelada y un humeante café con leche, mi acompañante tiene el detallazo de hacer su magia y dejarme flipado. Pedazo dedicatoria me regala en un ejemplar de su novela, todita toda para mi y nadie más. ¿Cómo no voy a querer a este tío?  Siempre me deja rendido ante su generosidad, su nobleza y lo buena gente que es.

Antes de que aparezca el Sr. Lobo y diga algo referente a “chuparnos las pollas”, nos levantamos y acudimos raudos al siguiente evento.

Presentación de la editorial 23 Escalones, con la presencia de Miguel Aguerralde y su novela Última Parada: La Casa de MuñecasDaniel Pérez Espinosa, con Aplaudan al Salir. Poquito público, pero valió mucho la pena el descubrir los detalles que se esconden tras ambas obras y como fue su concepción. Me resulta fascinante  conocer los entresijos que surgen en el periodo de creación y como afrontan los autores esos retos  desde los inicios en que la obra ha tomado forma  hasta su resultado definitivo.

Fomentado por Juande Garduño, quien participaba como presentador (a pesar de haber llegado tarde), se inicia un intenso debate  acerca de los distintos rostros del terror y las muchas formas en las que este puede hacerse presente. Los monstruos como reflejo de los miedos que acechan al hombre desde el inicio de los tiempos, su temor a lo desconocido y a aquello que no entiende, frente a la realidad más cruda y visceral, aquella que surge de nuestra faceta más siniestra, de ese oscuro pasajero que todos llevamos dentro y que en ocasiones, escapa a nuestro control, dando tristes titulares en las páginas de sucesos de cualquier periódico.

Posterior firma de ejemplares en el stand de Imagen DEATH, en el Paseo marítimo y después, hora de tomar un refrigerio con los autores y los asistentes a la charla. Un par de compras para mis enanos (Para Erik, un recopilatorio de los primeros cómics de Hulk publicados nuestro país que le ha encantado y que no ha soltado desde que se lo he dado al llegar a casa y para el peque, un muñecote de Batman articulado con el que se lo está pasando pipa). Se nos unen Marta y Albert, quienes se apuntan en cuanto salen de sus respectivas proyecciones.

Tras una divertida sesión de fotos, risas  y cafés reconstituyentes, nos despedimos de los autores y del resto de acompañantes (Un beso, Eli) y nos vamos a comer a toda prisa, para llegar a tiempo a nuestra siguiente sesión.

¡Que pelo más guay! (Borja Echeverría ESPAÑA 82´. Santiago Molero y Rulo Pardo. Basada en la obra de teatro del grupo Sexpeare). La que sin duda, ha sido la experiencia cinematográfica más divertida y que más he disfrutado en estos días. Metaficción y humor de mano de unos tipos que saben muy bien lo que hacen. La sorpresa del festival. Sin medios, pero con un talento increíble, surge una historia tan divertida como inteligente que se hace con el favor del público y le permite disfrutar de una experiencia más allá del cine. Un ejemplo de lo que significa romper la cuarta pared y lo que es el metacine en todo su esplendor, con un estilo tan peculiar como hilarante.  Imprescindible, de verdad. ¡Que buen rato hemos pasado y que gente más maja y profesional! ¡Una joya que no os podéis perder si tenéis ocasión de verla

http://www.youtube.com/watch?v=nTajYpm9ZSc

 

Regresamos al centro y tras una cervecita en uno de los bares más concurridos de la zona,  quiero acercarme a mi tartana a dejar las compras de última hora, con lo que Marta aprovecha para hacer lo propio y quedar con una vieja amiga. Cuando termino, ¡Oh, sorpresa! Me topo por casualidad con el director y los actores de ¡Que pelo más guay!, que están celebrando el éxito en un bar de tapas, enfrascados en plena fiesta en la terracita que tiene el local en la calle. Me reconocen como el calvorota que les ha dado la brasa en la rueda de prensa y me obligan a la fuerza a tomarme algo con ellos.  Borja, Santi y Rulo son unos tipos estupendos. Gente con tablas, curtida en el mundillo de la interpretación y que saben mucho del tema. Da gusto oírles hablar y verles tan felices. Divertidos y cachondos como ellos solos, hacen que me sienta como si los conociera de toda la vida. Cuando la cosa tenía pinta de enredarse y convertirse en una de esas noches salvajes en las que cualquier cosa puede pasar, recibo un mensaje de Marta, quien sin saberlo me salva de caer en la tentación de quedarme a ver como acaba la velada en tan buena compañía. Tras las despedidas de rigor, intercambio de emails y concertar una entrevista, los dejo disfrutando de su momento y acudo veloz al encuentro con Marta, para ver la que ya, ahora si, es nuestra última película de este festival.

When the lights went out (Pat Holden UK 87’. Kate Ashfield y Steven Waddington). Película de fantasmas a la vieja usanza y supuestamente basada en hechos reales, que con una excelente ambientación setentera nos deja con la boca abierta y cumple con dignidad su cometido.

Interpretaciones correctas, en las que destaca la de Kate Ashfield  en el papel de la madre de la protagonista. Por su parte,  Tasha Connor resulta muy creíble y consigue la empatía del espectador.

Entretenida, la película cumple con su cometido. Bien dirigida y utilizando correctamente los recursos típicos del género, su único fallo es pretender un final poco acorde con el resto de la historia, tan fuera de lugar como unos fuegos artificiales en un entierro, que no  encaja de ningún modo con la esencia del film ni con ese tono con el que ya nos había convencido.

http://www.youtube.com/watch?v=GYKz11JtD0A

 

Y hasta aquí nuestra aventura festivalera este año. Menos de lo que queríamos, más de lo que esperábamos, pero siempre con ese buen sabor de boca que nos queda tras pasar  por allí. Sitges es una ciudad que no se concibe sin el festival y lo mismo ocurre a la inversa. Los bocatas en las colas, el “corre que no llegamos”, las cabezaditas en cualquier sitio para aguantar despierto después de horas entrando y saliendo sesión tras sesión, la gente que va y viene, las caras conocidas, las incontables subidas hasta el Auditori, las interminables charlas con amigos y compañeros en cualquier terraza frente al mar. El festival de Sitges es único e inimitable, un lugar al que cualquier amante del fantástico encuentra su sitio.

El mejor escaparate del mundo para aquellas películas que han convertido el terror, la ciencia ficción y la fantasía en un género reconocido y de calidad, más allá de perjuicios y etiquetas, demostrando que no solo somos legión los aficionados que acudimos a nuestra cita anual, sino que aun queda mucho por descubrir y disfrutar, en un evento que  año tras año no deja de sorprendernos por su calidad, su saber hacer y todo lo que representa.

Sin apenas tiempo de haber deshecho la maleta, ya contamos cuanto falta para volver.