Quien pierde paga, de Stephen King (Plaza y Janés, 2016)

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

«Despierta, genio».

qppsk2Así comienza la fascinante nueva novela de Stephen King sobre un lector fanático. El genio es John Rothstein, un autor de culto, creador del personaje de Jimmy Gold. Morris Bellamy está fuera de sí, no solo porque Rothstein haya dejado de escribir, sino también porque considera que el inconformista Jimmy Gold se ha vendido para dedicarse a la publicidad. Morris decide matar a Rothstein y vacía su caja fuerte para llevarse no solo todo el dinero sino además el verdadero tesoro: los cuadernos de notas de otra novela protagonizada por Jimmy Gold.

Morris lo esconde todo y al día siguiente acaba en la cárcel por otro crimen terrorífico. Décadas más tarde un chico llamado Pete Saubers encuentra el tesoro y ahora son él y su familia a quienes han de salvar Bill Hodges, Holly Gibney y Jerome Robinson del vengativo y trastornado Morris cuando salga de la cárcel tras treinta y cinco años encerrado.

Uno de los libros que más me gustaron durante el 2014 fue precisamente Mr.Mercedes (premio Edgar Award 2015 a la Mejor Novela), incursión en el género policíaco del Maestro del Terror de Maine y primera parte de una trilogía, de la cual hace escasos meses se ha publicado ya su tercera y última parte en los EEUU, así que no creo que tardemos mucho en verla por aquí.

Hoy vengo a hablaros de Quien pierde gana, continuación directa de esa novela de hace un par de años que tanto nos encandiló a muchos de nosotros.

Stephen King vertebra la acción de la primera parte de la novela en dos tiempos y épocas distintas: 1978 y 2010; a través de este recurso asistiremos como lectores a un magnético paralelismo de las dos situaciones, caldo de cultivo importante que sirve como un preámbulo de lo que nos deparará en su segunda parte.

Centrándonos en este primer segmento decir que me ha parecido sencillamente BRUTAL, con una radiografía excelente de todos los personajes, metiéndonos sin esfuerzo alguno en la mente de cada uno de ellos para que podamos conocer cada pequeño rasgo de sus vidas y poder entender así sus motivaciones.

qppsk3Ya en su segunda parte nos reencontramos con Bill Hodges, Holly Gibney y Jerome Robinson, personajes de Mr. Mercedes, y que para la ocasión pasan a un segundo plano, pero sin que ello les reste importancia para el desarrollo de la historia.

Aparte de su apasionante historia y sus memorables personajes, Quien pierde paga nos deja un mensaje muy claro con respecto a la sección más oscura del mundo de la literatura (patológicas obsesiones por parte de “sensibles” lectores, o de cómo los libros pueden moldear una vida para bien o para mal…), permitiendo de esta forma que el lector se lleve un 2×1 a su casa: una aterradora historia y una encíclica de uno de los escritores más importantes de la historia de la literatura de terror.

Quien pierde gana me ha parecido una adictiva novela donde los protagonistas absolutos son Pete Saubers, Morris y la literatura: tres pilares angulares que el autor utiliza de la mejor manera posible para que las páginas del libro vuelen entre nuestras manos.

En definitiva: Si os gustó Mr. Mercedes no dudéis en agenciaros esta continuación, novela que para servidor ha superado todas mis expectativas iniciales, incluso ha sobrepasado a su antecesora, cosa que veía bastante complicado por otra parte.

 

 

Ficha técnica

Titulo: Quien pierde paga

Autor: Stephen King

Editorial: Plaza y Janés

Páginas: 448

ISBN: 9788401018039

Precio: 23.90 euros

 

 

Anna y el Hombre Golondrina, de Gavriel Savit

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con una novela que me ha dejado bastante tocado en lo emocional. Mágica, trágica y bella, engañosamente sencilla y con un estilo narrativo que te conquista por completo ya en sus primeras páginas. De verdad que ha sido una verdadera delicia, pese a que el regusto final no queda exento de un poso amargo ante la dureza de lo  que se nos cuenta.

AYEHG1Cracovia, 1939. Un millón de soldados en marcha y mil perros ladrando. No es lugar para crecer.

Anna tiene solo siete años el día en que los alemanes se llevan a su padre, profesor de lingüística, durante la purga de intelectuales en Polonia. Está sola cuando se encuentra con el Hombre Golondrina, un astuto embaucador, alto y extraño, con más de un as en la manga, un impostor que logra que incluso los soldados con los que se cruza solo vean lo que él quiere que vean.

El Hombre Golondrina no es el padre de Anna -ella lo sabe de sobra-, pero también sabe que, como su padre, está en peligro y que, como su padre, tiene un don para las lenguas: habla polaco, ruso, alemán, yiddish e incluso el lenguaje de los pájaros. Cuando el misterioso individuo consigue que una bella y brillante golondrina se pose en su mano para que Anna deje de llorar, la niña se queda embelesada. Y decide seguirlo adonde vaya.

A lo largo de su viaje Anna y el Hombre Golondrina esquivarán bombas y soldados e incluso harán amigos. Pero en un mundo que se ha vuelto loco todo puede constituir un peligro. Incluso el Hombre Golondrina.

La Segunda Guerra Mundial y en concreto, el Holocausto, ha dado muchísimo de si en la literatura y el cine. Obras como El Niño del Pijama de Rayas, La Ladrona de Libros o La Vida es Bella, han sabido retratar toda su crudeza de una forma maravillosa, permitiéndonos ser testigos de la barbarie a través de los ojos de aquellos que más sufren en estas situaciones: Los niños. Y es que a través de su forma de ver el mundo, de asimilar aquello que les rodea, el horror y el cambio traumático que han sufrido sus vidas, la realidad siempre es más dura. Pero también es cierto que son esos mismos ojos, los de la inocencia, los que aun en medio del desastre y las atrocidades en un mundo en los que los adultos nos comportamos como bestias, ellos  son capaces de percibir la belleza, la ilusión y la esperanza, la MAGIA de todas aquellas pequeñas cosas buenas que entre lodo y mugre, siguen latentes y por las que vale la pena vivir. La amistad, una canción, un amanecer o el vuelo de una pequeña golondrina.

Aun así, la dura realidad es algo que no pueden obviar y que sufren en sus carnes. La pérdida, la soledad, el miedo, el hambre o la incerteza de saber que va a ser de ellos o si habrá siquiera un mañana se convierten en una forma cruel hacerles madurar, de obligarles a crecer de forma brusca y temible, dejando atrás al niño y abriendo los ojos a un mundo despiadado y muchas veces, incomprensible para ellos. La muerte ronda siempre cerca, demasiado, y la única opción es ser capaz de transformarse, de adaptarse y asumir esa realidad, de hacerse fuerte por dentro y por fuera y aferrarse a la idea de que lograran salir adelante, sea como sea.

Anna y el Hombre Golondrina, de  Gavriel Savit, me ha cautivado. Me ha sorprendido la capacidad de su autor para transportarnos junto a sus protagonistas, por su maravillosa muestra de creatividad a la hora de crear una historia tan especial, con unos personajes tan complejos y elaborados, disfrazados de sencillez y con tal profundidad.  No sé si sería correcto etiquetar la novela como realismo mágico, pero sí que estamos ante una obra con un trasfondo que invita a la reflexión y donde lo fantástico se manifiesta a través de los pequeños detalles, casi imperceptibles y de un modo costumbrista, disimulando su condición hasta el final. La elocuencia del  autor, su facilidad para meternos en la historia y sorprendernos con cada dialogo, cada suceso, haciendo que encontremos un mensaje o una intención concreta en todo aquello que nos cuenta, me parece una verdadera proeza. Nada se deja al azar, todo tiene un propósito y somos conscientes de ello sin ningún esfuerzo. En definitiva, aprendemos junto a la pequeña Anna, nuestra protagonista. Vemos en que se ha convertido el mundo y evolucionamos como lo hace ella, asistiendo a cada nueva lección, en esta suerte de descubrimiento del personaje y en parte, de nosotros mismos.

A modo de fábula, con muchos momentos que casi rozan lo poético, el estilo es tan perfecto que  Savit hace que parezca sencillo narrar así.  Pese a que sean obras casi opuestas, no he podido quitarme de la cabeza ciertas similitudes (salvando las distancias, como es obvio), con esa maravillosa novela de Cormac McCarthy, La Carretera. El frio, el miedo, su crudeza, son evidentes en esta novela y aunque son estilos e intenciones completamente distintas, resulta difícil no encontrar ciertos paralelismos entre ambas. La diferencia principal, sin duda, es que en Anna y el Hombre Golondrina, los personajes están vivos, su corazón late y en su interior, sigue habiendo esperanza, un motivo para continuar. Aunque no son ajenos a la oscuridad y esta pueda llegar a anidar en sus corazones, sepultando todo lo hermoso que habían logrado proteger.

AYEHG3Uno de los detalles que más me han gustado, ha sido el tema del lenguaje. Ambos personajes son poliglotas, hablan diversos idiomas y se valen de ello tanto para seguir adelante en su periplo, como para crear un vínculo especial entre ellos. Pero lo más sorprendente y maravilloso, es esa metáfora de El Idioma del Camino, una invención suya  en la que el lenguaje, como herramienta, toma otra dimensión.  Un código propio en el que no existe la mentira, solo las medias verdades. No hay engaños y lo que cuenta es la interpretación de lo que se dice, su sentido dentro del contexto y su intención. Resulta difícil de explicar, pero os aseguro que es un detalle increíble y maravilloso. La importancia del lenguaje, de su uso y sus recursos, las alegorías y los dobles sentidos, me ha parecido simplemente brillante, tanto dentro de la historia como para el propio lector, que no podrá dejar de sentirse fascinado con la peculiar forma de razonar del Hombre Golondrina y todas sus enseñanzas en el camino.

En definitiva y para no dar más la brasa, deciros que ha sido, y de lejos, una de las mejores lecturas de este año y sabéis que llevo ya unas cuantas realmente buenas. La he disfrutado muchísimo, me ha enamorado, me ha dejado  huella y solo puedo decir que espero os acerquéis a ella, porque os va a gustar.

 

Anna y el Hombre Golondrina

Gavriel Savit

Editorial: Plaza & Janes

ISBN: 9788401017285

Páginas: 256 pág.

PVP: 16,90€ (ebook: 9,49€)

http://www.megustaleer.com/libro/anna-y-el-hombre-golondrina/ES0140913

 

 

Monteperdido, de Agustín Martínez

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

montp1Hoy venimos con Monteperdido, de Agustín Martínez, un thriller psicológico de gran nivel que me ha impresionado por lo oscura e inquietante que resulta la atmósfera que logra crear y ese toque tan cinematográfico que destila. Un estilo muy visual, que te hace preguntarte si  habrá alguna productora lo bastante avispada para hacerse con los derechos y sacar una de las mejores pelis o serie de género hecha en España que hayamos visto en mucho tiempo.

Monteperdido. Ana y Lucía, dos amigas de once años, vecinas de un pueblo de los Pirineos, salen del colegio y se dirigen a sus casas. Nunca llegan a su destino. Nadie vuelve a verlas. Cinco años después. Entre los restos de un coche accidentado en un desfiladero cercano, aparecen el cadáver de un hombre y una adolescente malherida y desorientada. Resulta ser Ana, una de las niñas desaparecidas tiempo atrás. Mientras todo el pueblo intenta asimilar el giro de los acontecimientos, el caso se reabre. ¿Quién es el hombre muerto? ¿Quién estuvo tras el secuestro de las niñas? ¿Seguirá Lucía con vida? Las respuestas a estas preguntas esconden actos terribles que muchos habitantes de Monteperdido lucharán hasta el final por mantener en secreto.

La capacidad del autor para mostraros la cara oculta de una comunidad, en apariencia tranquila, abierta e idílica,  dejándonos ver que hay tras esa fachada y poder contemplar sus costuras, sus miserias y sus vergüenzas, es admirable.  Uno no puede evitar dejarse llevar por sus referencias cinematográficas y literarias, y encontrar ciertos elementos que le llevan a pensar en lo complicado que resulta eso, atreverse no solo a introducirse en una comunidad que te mira con recelo intentando descubrir  el paradero de las niñas, sino el adentrarse en la oscuridad y los secretos que se ocultan tras cada casa, tras cada puerta. Salvando las distancias y sin tener nada que ver con el surrealismo y lo sobrenatural de David Lynch, encuentro varios paralelismos entre este  Monteperdido y ese pequeña población llamada Twiin Peaks, en la que nada es lo que parece. Esa sensación de grupo cerrado, de mantener las distancias con el forastero, con clara desconfianza  e incluso tratarlo con desdén porque “él no es de aquí, no puede comprender como somos y no es de fiar´´, es permanente y logra enfatizar todavía más esa  atmósfera densa, pesada, oscura y en cierto modo, claustrofóbica. El pueblo, así como las montañas y valles que lo rodean, ese paisaje maravilloso y aterrador al mismo tiempo, es  un personaje más, con personalidad propia y tan acentuada que logra influenciar en cierto modo a sus habitantes y forjar sus caracteres.  La soledad y el aislamiento, no tanto físico como mental, suponen un obstáculo más que los protagonistas deberán salvar.

montp2Y hablando de personajes,  aquí se encuentra otro de los puntos a favor de la obra. Bien construidos y perfilados, con una personalidad propia clara y definida, que juega en todo momento con sus luces y sus sombras, dándoles una profundidad inusitada , el autor no se corta en asignarles unos rasgos que van de un extremo al otro, con sus propios miedos y secretos, haciéndoles creíbles.  Nadie escapa de tener un lado oscuro, como sucede en la vida real y el saber plasmar eso al darle vida a un personaje, es algo que en demasiadas ocasiones echamos de menos.  Curiosamente, quizás el único punto débil de la obra sea el propio personaje protagonista. Me ha dado la sensación de que en ese caso, en lo que se refiere a Sara, el autor ha pecado un poco de exceso reiterativo. Intenta dejarnos tan clara esa lucha interna con el pasado, con esa parte de su vida que sigue condicionando su día a día incluso ahora, que  llega a resultar un tanto repetitivo. Tanta introspección  y monologo interno puede parecer innecesario cuando el lector ya  ha comprendido perfectamente cuáles son sus demonios personales y que es lo que la hace temblar y también seguir adelante. Ojo, que esto puede ser solo cosa mía. Quizás sea yo el que tiene una impresión equivocada, pero incluso semanas después de haber terminado la lectura, esa sigue siendo mi percepción.

En resumen, Monteperdido es una excelente propuesta  para todo aquel que quiera disfrutar de un thriller con todas las letras. Intenso, oscuro, manteniendo la tensión en todo momento in crescendo y con un desenlace tremendo, con un par de trucos de efecto que son para quitarse el sombrero. Buen ritmo, fluido y manteniéndonos en vilo hasta un final que nos dejará con el culo clavado en la silla.  Muy recomendable.

 

Monteperdido

Agustín Martínez

Editorial: Plaza & Janes

ISBN: 9788401015564

Páginas: 464 pág.

PVP: 17,90€

 

 

Crónica de la rueda de prensa de Patrick Rothfuss en Madrid, por Iria G. Parente y Toluuu

Los pasados días 6, 7 y 8 de Noviembre pudimos contar con la presencia en nuestra país de uno de los autores más aclamados en el panorama literario fantástico actual: Patrick Rothfuss, el autor de la saga “Crónica de un Asesino de Reyes”, cuyos dos primeros tomos, El nombre del viento y El temor de un hombre sabio ya han sido traídos a España de la mano de Random House Mondadori bajo su sello Plaza y Janés. Esta visita estaba planeada para 2011, fecha donde el autor vendría a presentar la segunda parte de la saga, pero por diversos temas no pudo venir y se ha retrasado hasta ahora. Y la verdad es que, definitivamente, la espera ha valido la pena.

Desde el Athnecdotario hemos tenido el placer de poder asistir al encuentro privado que la editorial organizó en Madrid. Así que el viernes 8 a las 15:30 había dos personitas especialmente nerviosas frente al Hotel de Las Letras de Gran Vía, donde se cumplió un sueño común entre mi compañero Antonio (más conocido en las redes por Toluuuu) y yo (Iria G. Parente): conocer a Patrick. Antes de su llegada, sin embargo, tuvimos una inesperada aparición: Diego García Cruz, uno de los organizadores y traductores del Festival Celsius 232 que se celebra cada año desde 2012 en Avilés en el mes de Julio. Nos adelantó que están preparando un cartel interesante para el año que viene en el que Rothfuss ya está más que confirmado, así como Brandon Sanderson y Joe Abercrombie, que ya ha asistido en las dos ediciones anteriores.

Y finalmente llegó la hora. Tras un breve retraso perfectamente comprensible, dado que Patrick apenas había tiempo de comer entre entrevista y entrevista tras su llegada a Madrid, apareció. Cabe destacar la cercanía del autor. Patrick fue un encanto con todos los presentes, nos animó a hacer incluso más preguntas de las correspondientes, se quedó más tiempo del necesario y se extendió ampliamente en todas sus respuestas. Pero lo que querréis saber es, sin duda, qué dijo el Maestro, y para ello desde el Athnecdotario os hemos traído una transcripción de la rueda de prensa que allí tuvo lugar.

 

RUEDA DE PRENSA

Pregunta Blog: ¿Consideras que un solo libro basta para contar todo lo que te queda por contar? 

Respuesta Patrick: Sí. (Así de simple y sencilla fue la respuesta. Nuestro Patrick parece absolutamente convencido de que el esperado tercer número de la serie y que cerrará la afamada saga no dejará cabos sueltos y solucionará todos los hilos argumentales abiertos).

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P. B.: Con motivo de la futura adaptación en serie que va a haber: si tuvieras que escoger un actor para interpretar a Kvothe, ¿a quién sería? 

R. P.: Nunca he sido capaz de imaginarme un actor concreto que pudiera interpretar su papel, y la razón es que aunque supiera dibujar, que no sé, no podría dibujar su cara porque cuando lo describo y él actúa en el libro, yo realmente no le veo la cara, sino que hablo y veo las cosas a través de sus ojos, y no es un personaje que se mire mucho al espejo. Lo que sí que quiero es que sea un buen actor; eso es fundamental. Si es guapo, bueno, hay mucha gente guapa en el mundo, pero lo fundamental para mí es la calidad de la interpretación. 

P. B.: ¿Por qué ha elegido la televisión en vez del cine plasmar una obra de las dimensiones de esta historia?

R. P.: Todas las películas de fantasía que ha habido en el cine siempre son películas de acción, y mi libro no es una historia de acción, y si lo hubiera llevado Hollywood a la pantalla, lo hubiera transformado en una película de acción, pero no lo es. Os podéis imaginar la película que habría hecho Hollywood, seguro. Además, lo que ocurre con la televisión es que proporciona un gran espacio para poder desarrollar la película, para contar una historia. 

Conocí a un guionista que pensó que sí se podía llevar al cine, además conocía a gente importante de un estudio de cine y hablamos mucho sobre ello. Lo que ocurrió con esta persona es que empezó a decir: “Necesitaríamos hacer este cambio” y yo dije: “venga”; “deberíamos hacer este otro cambio”, y yo: “vale”, y así continuó proponiendo cambios y al final dije: “Oye, un momento, tantos cambios…” y entonces me di cuenta de que es que tenía la intención de hacer en una sola película los tres libros. Le dije que eso no era posible, y dijo que era la única forma de vender la película; entonces le expliqué que aunque me ofreciera un millón de dólares, aunque pudiera hacerse esa película al día siguiente, aunque fuera una película horrible, inclusive que fuese a conseguir que yo triplicara o cuadruplicara la venta de los libros, no me sentiría a gusto con una película así, porque estaría traicionando a mis libros y en cierto modo traicionando a mis lectores. No me gusta la idea de hacerle eso a mis libros porque son las cosas que yo amo.

P. B.: ¿Hay alguno de tus personajes que creas que ha obtenido mucho más protagonismo del que tú pensabas que iba a obtener en un inicio y por eso no te guste ahora mismo? 

R. P.: No. Vamos a ver, mis personajes: a mí me gusta cuando uno de mis personajes cobra vida propia, es una cosa que me satisface, pero hay muchos autores que dicen “mi personaje o personajes se hicieron con la historia”; yo odio que digan eso. Es como cuando uno ve a unos padres con unos niños en el restaurante y los niños se descontrolan, empiezan a coger o romper las cosas y los padres dicen: “¡Ay, es que no los puedo controlar! Es que hacen lo que quieren”.

Esto no puede ser, los autores que dicen esto, eso de “ah, los personajes tomaron las riendas del asunto”, no puede ser, porque cuando uno tiene hijos, los tiene que disciplinar, con buenos modos, y hacer un buen trabajo como padre, del mismo modo que cuando uno es autor tiene disciplinar a sus personajes, no puede dejar que se descontrolen y vayan por su cuenta. 

(Y esto último se traduce y resume con una frase que utilizó el propio Patrick en esta intervención, como mensaje a los autores que alguna vez hemos dicho (y me tengo que incluir en el grupo) que algún personaje se nos ha ido de las manos: “Do your fucking job!”· Os podéis imaginar las risas que estallaron en la rueda de prensa; que aún fueron más cuando no pudimos pasar desapercibido el hecho de que ella se negó a traducir esa parte).

P. B.: Kvothe es un héroe contradictorio, atípico, comete muchos errores, lo cual lo hace muy humano. ¿Es esto parte de su éxito?

R. P.: Para empezar un par de cosas: la primera es que no estoy de acuerdo contigo, porque yo no creo que sea un héroe atípico ni mucho menos, todo lo contrario, es el clásico héroe o protagonista típico de todas las fábulas literarias. Es un héroe que tiene problemas, que tiene conflictos, que es problemático, y en ese sentido es un héroe estereotipado. Lo que ocurre con estos héroes, y es lo que le ocurre a Kvothe, es que quieren cubrir su orgullo personal. Lo que pasa con la literatura es que en algún momento dejó de utilizar estos héroes típicos y clásicos, y convirtió a los héroes en seres perfectos como Superman: no tiene errores, nada falla en él, es un personaje perfecto, ¿qué ocurre? Que entonces necesitamos otro personaje, alguien al que combatir, y ahí es donde aparece el malo, ¿no?

Todo esto del superhéroe perfecto y que lo hace todo muy bien puede resultar aburrido, ¿no? Superman mola mucho cuando uno tiene 12, 13, 14 años: ese tipo de superhéroe está muy bien porque conecta con estas edades, los niños creen que nadie puede pegarles y que nadie puede vencerles y todo eso. Pero después de un tiempo, este tipo de personaje perfecto se convierte en un personaje un poco aburrido e incluso que le pone a uno nervioso, entonces aparece otro tipo de héroe como es Batman, y Batman sin embargo no es un héroe perfecto, tiene problemas, algo no va bien en su cabeza, etc,. Entonces, como el lector ya sabe que como Superman no puede ser, conecta más con un personaje como Batman, que tiene sus defectos como todo el mundo.

Lo que ocurre con Kvothe es que comete errores pero son errores muy humanos, y en ese sentido pues es un personaje que está muy bien, porque lo que hace es humano, pero claro, tiene 16 años, ¿quién no ha tenido 16 años y ha cometido errores? Yo sigo cometiendo errores, él comete errores terribles, yo también he cometido errores terribles. Lo que ocurre con ese tipo de personajes es que enriquecen la historia: él lleva consigo el conflicto, genera conflicto, con lo cual no necesitamos un malvado que llegue y rapte a alguien, esto es algo que ya Shakespeare sabía, porque Shakespeare no tiene malos, salvo Django que sí que es malo.

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P. B.: ¿Crees que “Calderero, Curtidor”, podría convertirse en la canción del verano?

R. P.: Sí que tengo la idea de formar un grupo de músicos y hacer incluso un CD y que cante canciones con relación al mundo de Kvothe, y seguramente también habrá algo relacionado con “Calderero, Curtidor”.

P. B. (Toluuu): ¿Cuánto hay de Kvothe en Patrick y cuánto hay de Patrick en Kvothe?

R. P.: Es una pregunta muy interesante. Normalmente la gente dice: “Entonces Kvothe realmente eres tú, ¿no?”. Pero también funciona en el otro sentido, es decir, hay muchas cosas de Kvothe que están en mí, porque llevo diecinueve años escribiendo este libro, entonces pienso como él o trato de pensar como él pensaría; hablo como él muchas veces, actúo o pienso o trato de ver como él actuaría, entonces claro, se me pegan cosas, y muchas veces en las entrevistas cuando respondo algo hay gente que me dice: “eso es lo que habría dicho Kvothe”, y sí, funciona de manera bidireccional.

Una vez una amiga mía leyó el libro cuando se publicó por primera vez, me dijo: “Kvothe es como tú”, y yo le dije: “Bueno… sí, puede ser, pero quien realmente soy yo es Sim”; y ella dijo: “sí, lo entiendo”; y yo dije: “pero también Manet soy yo”, y ella: “vale, lo entiendo”. “Pero también Elodin…”, y ella entonces dijo: “vale, vale, lo capto, entiendo lo que me quieres decir”. Lo que quiero decir con esto es que todos los personajes soy yo, distintos aspectos de mi persona y otra parte de ellos son aspectos inventados.

P. B.: ¿Por qué Kvothe y Denna se encuentran siempre en los lugares más insospechados? ¿No crees que es demasiada casualidad?

R. P.: No. ¿Ninguno de vosotros os habéis encontrado con la misma persona en los sitios más inesperados y más raros? Bueno, pues ocurre. Hay gente que de repente aparece cuando uno no lo espera, en sitios realmente inesperados. Ocurre, en la vida ocurre.

P. B.: Si uno de sus escritores favoritos le pidiera, y usted accediera, a que uno de los protagonistas de alguno de sus libros apareciera en el tercero, ¿qué personaje sería y cómo cree usted que le influiría a Kvothe?

R. P.: En una ocasión alguien me preguntó: “¿Quién gana la pelea entre Kvothe y Harry Dresden?” y luego también entre Kvothe y Buffy Cazavampiros, ¿quién gana en esas peleas? O contra Harry Potter, inclusive. Vamos a poner el ejemplo de Harry Potter: si el libro es de Harry Potter, quien gana es Harry Potter.  Harry Potter con 12 años ganó a todos los malvados más malvados del mundo porque es su libro. Si él estuviera en un libro de Kvothe… Harry tendría que someterse a las leyes de la lógica, con lo cual, estaría en desventaja. En mis libros las cosas son mucho más realistas, entonces un personaje como Harry no puede formar parte de mi mundo porque si no ya no sería mi mundo. Es como decir cómo reaccionaría Kvothe si viera un dinosaurio. (Todo ello dicho como una coña, en la que evidenciaba sus ganas de bromear con una enorme sonrisa cómplice)

Si yo introdujera un personaje diferente, de otro autor, en mis libros, cambiaría mi mundo y paso mucho tiempo tratando de encajar y crear ese mundo. O sea que la pregunta está muy bien, pero no puedo responderla.

P. B.: Acerca del juego de rol que vas a sacar después del tercer libro, ¿ya tienes pensado qué tipo de sistema va a utilizar o cómo va a funcionar?

R. P.: Estaba pensando en hacerlo quizá dentro de mi sistema favorito del juego de rol, y luego alguien me dijo: “¿por qué no creas todos los materiales y los utilizas en distintos sistemas?”. Pensé que era una buena idea: uno de los sistemas que a mí me gusta es el Heroe System pero hay mucha matemática, entonces no es accesible a todo el mundo. Luego hay gente que quiere jugar en un juego que no tenga tantas matemáticas y que haya más narración, más historia. Lo que quiero decir con esto es que si se meten distintos sistemas puede llegar a más gente.

La razón por la cual todavía no lo he hecho, es porque tengo que hacerlo yo, yo soy quien habla del mundo, quien lo creo: hablo de la religión, la moneda, la cultura… Todo esto proviene de mí y es en los libros donde está explícito.

P. B.: ¿Cuál será tu siguiente proyecto cuando termines toda esta obra?

R. P.: Recuperar el sueño perdido, es decir, dormir. Y pasar tiempo con mi hijo. Pero habrá más historias que sucederán en este mundo. 

P. B.: Si pudiera comparar lo poco que conoces de España con alguno de Los Cuatro Rincones, ¿con cuál cree que nos identificaríamos mejor?

R. P.: Oh, no, no voy a entrar a ese juego, es como si alguien me dijera: “¡Ah, la Commonwealth es como la Europa Medieval”. Para empezar, la tecnología es distinta, la cultura es distinta… No se puede hacer este tipo de comparaciones. Por otro lado, llevo tres días en España, y en esos tres días lo único que he hecho es firmar libros y dormir. Y dormir tampoco tanto.

P. B.: Es muy activo en la obra benéfica WorldBuilder, ¿cuándo empezará la próxima campaña?

R. P.: La siguiente campaña empezará a principios de diciembre hasta finales de enero. Además en esta ocasión va a ir todo fenomenal, porque tengo un equipo de gente que me va a ayudar, voy a estar mucho mejor organizado y no podré meter la pata. Yo no soy una persona muy organizada.

P. B.: La gran mayoría de escritores comienzan por ser lectores; vimos hace poco una entrevista en la que El último unicornio de Peter S. Beagle te marcó profundamente por su calidad. ¿Hay alguna obra que le hayan recomendado alguna vez que no haya conseguido nunca acabar de leer o que figure entre los peores libros que se ha esforzado en leer?

R. P.: Muchas veces lo que me pasa es que empiezo a leer un libro y luego lo dejo, pero no por culpa del libro, sino porque me enredo o me ocupo en otras cosas. A veces incluso se me pueden olvidar en un avión o en sitio. Por ejemplo, Las aventuras de Kavalier y Clay, que fue premio Pulitzer. Todo el mundo decía: “Oh, qué gran libro, premio Pulitzer, qué maravilla”; yo empecé a leerlo y bueno, no estaba mal, pero tampoco me entusiasmó, y se me olvidó en el avión y tampoco me interesé nunca en recuperarlo. Pero por lo general, si empiezo un libro lo acabo. No puedo hacer otra cosa, incluso si lo odio.

P. B.: Una pregunta corta con respuesta tipo test: ¿Qué es lo que más le satisface como escritor? 

a) Que el lector apague la televisión y se ponga a leer.

b) Tener una legión de fieles seguidores allí a donde va.

c) Vender más libros.

R. P.: ¿No hay opción “d”? Yo elijo la d, y d consiste en lo siguiente: lo que me gusta es conocer a los lectores. Que me sigan no, me agobia, no me parece interesante, pero conocer a mis lectores, hablar con ellos, ver que se entusiasman por los libros… eso me gusta mucho.

“Fan”… No me gusta mucho esa palabra, porque parece que yo estoy arriba y ellos abajo, me gusta más la palabra “lector”. Y no es que yo sea amigo de los lectores, pero sí que tenemos algo en común, que es el libro, entonces me gusta hablar con ellos sobre ese amigo común, ver qué piensan, qué les parece… Esa es la conexión que tengo con los lectores y esa es mi opción.

P. B.: ¿Crees que algún día se podrá estudiar siaru en la Universidad como en el caso del idioma élfico de “El señor de los Anillos”?

R. P.: No, no lo creo. El caso de Tolkien era diferente porque él realmente creó un idioma, irracional y real, pero un idioma con mucha consistencia. A mí la gramática no se me da tan bien: el siaru sí que tiene su vocabulario, sí tiene sus reglas, pero si profundizas un poco verás que no tiene nada más, entonces realmente no lo creo.

P. B. (Iria): Últimamente estamos viendo una gran cantidad de títulos de género fantástico; el tuyo es ya casi un clásico o por lo menos está camino de serlo. Yo quería saber qué te aporta el género fantástico que no puede aportarte otro género, y si vas a continuar en él. 

R. P.: Siempre escribiré fantasía, y de eso no hay duda ninguna. 

Toda ficción hace la pregunta “¿qué ocurriría si?”, y en la no ficción, la pregunta es “¿qué es?”.  De esas dos, a mí me gusta la primera pregunta: ¿qué ocurriría si? Y además es una pregunta con mucha esperanza, y no hay ningún género que pueda hacer una pregunta tan amplia como la fantasía. Y es ahí donde yo vivo.

P. B.: Algunos de tus lectores también son escritores. ¿Qué consejos les daría para mejorar y darse a conocer?

R. P.: Lo más importante de todo es escribir; lo segundo más importante es revisar, releer. Si uno cree que el libro que ha escrito es el mejor libro posible, que es perfecto, seguramente esté equivocado y no podrá ser un buen escritor.

Recuerdo una vez, en un momento dando en el que estaba releyendo lo que había escrito, y dije: “Pero ¿en qué estaba yo pensando? ¡Esto es horrible!”. Lo que me había ocurrido es que yo, como escritor, había subido un nivel, había mejorado, porque estaba leyendo algo que había escritor con anterioridad. Tardé más en releer algo que había escrito y decir: “¡Qué bueno es esto!”. Hay que seguir escribiendo para poder hacer ambas cosas, para poder decir “qué horror esto que he escrito” y “qué bonito esto que he escrito”. Y es ahí, a partir de este momento, cuando uno puede empezar a refinar y perfeccionar su estilo, su narrativa, etc. Si uno odia todo lo que escribe, eso no es bueno, y tampoco que le parezca maravilloso todo lo que hace.

Podría pasarme semanas dando consejos a los escritores, pero lo voy a dejar aquí.

P. B.: ¿Qué pregunta nunca le han hecho y siempre le ha quedado esa espinita clavada?

R. P.: Ahora mismo creo que no te puedo decir esa pregunta pero te voy a decir una cosa: a veces, cuando me hacen una entrevista por ordenador, y hacen preguntas como “¿de dónde viene su inspiración?” o “lo que sea sobre su barba”. Entonces yo digo: “¡Oh, cielos! ¿Por qué no me preguntan…?” y se me ocurren preguntas que me podrían hacer. Pero en este caso, con las preguntas tan interesantes que tenéis vosotros, una pregunta que me gustaría que me hicieran no se me ocurre. 

En ocasiones, yo también entrevisto a escritores, y como sé más o menos cuáles son las preguntas más típicas, me divierto haciéndoles preguntas atípicas: les chincho un poco, les hago rabiar y entonces hago preguntas divertidas y lo pasamos bien juntos, nos reímos y nos gastamos bromas, para no hacerles las ocho preguntas clásicas que siempre se hacen, como por ejemplo la de los consejos a los escritores, que por otro lado es una pregunta que me encanta que me hagan ya me puedo explayar porque me chifla hablar de este tema.

P. B.: ¿Cómo te sentiste al trabajar con Nate Taylor en el cómic de El nombre del viento  y el resto de cosas conjuntas con él?

R. P.: Me gusta mucho trabajar con Nate.

Hay una cosa que me gustaría decir aquí con relación al arte: los lectores me hacen regalos muchas veces, me traen galletitas y cosas, pero aquí en España, todos los regalos que me han hecho son cosas relacionadas con el arte sobre mis libros. Son muy bonitos; muchas veces entro en DeviantArt y veo los Kvothes que hay y me encantan. Cada uno es distinto: uno tiene una expresión triste, otro una expresión enfadada, pero todos tienen una gran garra y pasión en su expresión, todos ellos son Kvothe, porque Kvothe es un personaje apasionado.

 

La rueda de prensa finalizó ahí. Todos nos levantamos emocionados e inquietos, llenos de ilusión por tener al autor tan cerca, y nuestros libros no tardaron en estar adornados con su firma y nuestras cámaras tener un recuerdo imborrable en ellas. Patrick se despidió de nosotros y se marchó hacia la larga jornada que le esperaba en FNAC, donde estaba citado para empezar a firmar a las 19:00.

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Mi compañero y yo habíamos cumplido nuestra misión, pero nos quedaba un asunto pendiente. Nuestra curiosidad se preguntaba: ¿qué estaría pasando en esos momentos a tan solo unos metros, en Callao, con todas las personas que querían la firma del autor? Habíamos oído que el lleno en Barcelona los días anteriores había sido absoluto; que el segundo día de firmas había habido hasta 500 personas. ¿Cuántos lectores de Rothfuss habría en Madrid?

No tuvimos que caminar mucho para averiguar la respuesta, ya que la cola llegaba a Gran Vía. 2.000 personas se congregaban desde la puerta de la FNAC aguardando ansiosos su segundo de gloria con uno de sus autores favoritos. 2.000 lectores que aguantaron la baja temperatura durante horas y horas de espera. Nosotros no podíamos evitar una fascinación absoluta ante algo así: ¡nunca en mi vida he visto tanta gente para una firma de libros! Así que nos acercamos a la cola para hablar con la gente y preguntarles por sus personajes preferidos o lo que más les gusta de Patrick Rothfuss como escritor. Las respuestas más aclamadas: Patrick Rothfuss destaca por su estilo y Kvothe se gana el corazón lector de todo el mundo como protagonista por su gran carisma y lo realista que puede ser. También tuvimos curiosidad por saber qué opinaba el público por la futura adaptación que se hará sobre la saga, de la que poco o nada se sabe todavía, y aunque el miedo ante el resultado de una adaptación audiovisual siempre es inevitable, todo el mundo espera con ansias más noticias al respecto y el momento en el que al fin podamos ver a nuestro héroe en acción real.

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Por supuesto, no podíamos evitar preguntar, ante tal cantidad de gente, cuánto llevaban allí. Algunas se encontraban en la cola desde las 12 de la mañana esperando y aseguraban que merecía completamente la pena. Los del final con la misma esperanza que los del principio, todos igual de emocionados aunque algunos enfadados por la organización, que no daba noticias de si todos conseguirían salir de allí con la esperada firma o no. Rothfuss nos había dicho en la rueda de prensa, sin embargo, que nadie se quedaría sin su ejemplar. Y cumplió. Patrick empezó a firmar media hora antes de lo acordado, a las 18:30, y se mantuvo en su puesto hasta más allá de 03:15 de la madrugada, reafirmando así el respeto que los fans (o los “lectores”, ya que no le gusta la palabra “fan”) ya le teníamos y ganándose el de otras tantas personas ajenas a su obra. FNAC nos deja un vídeo del momento en el que por fin ha terminado.

 

Tanto Antonio como yo no podemos hacer más que agradecer la oportunidad que se nos brindó de vivir este día, tanto a Random House Mondadori como a Athman. Un sueño cumplido. Si tenemos que tener otro… ¡Que Patrick vuelva pronto y volvemos a verle!

Nota del Administrador (o sea, Athman, yo mismo) : Desde el Athnecdotario, darles las gracias a la fantabulosa Iria G. Parente y al gran Toluuu, por haber aceptado acudir al evento en representación de la web. Muchas gracias, amiguitos. ¡Habéis dejado el listón muy alto!

 

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Robopocalipsis, de Daniel H. Wilson

Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.

“En un futuro cercano, una unidad de inteligencia artificial llamada Archos se activa sola y mata al hombre que la creó. Con este primer acto de traición, Archos inicia el siniestro proceso que la llevará a controlar la red de máquinas y la sofisticada tecnología que regula nuestro mundo. Unos meses más tarde, todos los dispositivos mecánicos se sublevan, haciendo estallar la Guerra de los Robots, una sangrienta ofensiva que diezma a la población humana y que, por primera vez en la historia, hace que hombres y mujeres de orígenes y creencias dispares se unan sin reservas. Durante cinco años librarán una lucha épica, impulsados por una única y férrea motivación: la supervivencia de su especie.”

Todos aquéllos que amamos la literatura y el cine de ciencia ficción, sabemos que uno Martin A. La Reginade sus temas recurrentes es la rebelión de las máquinas contra el hombre, originando a partir de las cuales combates que llegan a durar años en algunas ocasiones.

Daniel H. Wilson coge un poquito de aquí y otro poquito de allá para crear una nueva historia de guerra donde ‘Archos‘, una maligna entidad robótica lidera a todas las máquinas del mundo para acabar con la humanidad. Mis queridos lectores estarán pensando que esto ya lo han visto/leído en no pocas ocasiones anteriores, pero déjenme apuntarles que aunque la premisa no sea excesivamente original, no significa que ‘Robopocalipsis‘ sea una novela aburrida, sino todo lo contrario.

Daniel H. Wilson es experto en Robótica, con lo que las explicaciones lógicas y coherentes del funcionamiento interno de las máquinas resultan una auténtica gozada para todos aquéllos que quieran saber un poquito más sobre el tema.

El estilo del escritor es uno en el que prima lo directo y lo conciso, sin detenerse prácticamente en florituras innecesarias, lo que deriva de la novela en un ritmo endiablado, muy ágil, visual y sin apenas complicaciones.

El libro se vertebra en cuatro grandes bloques y cada uno de los cuales se divide en las actividades de los diferentes personajes que podemos encontrar en la novela, resultando de todo ello un trabajo coral que nos ayudará a entender el porqué de esta rebelión y cómo afecta ésta a los grupos humanos que más tarde terminarán encontrándose todos juntos para intentar eliminar al enemigo común….y con algún invitado “extra” que no contaban.

Roboapocalip2Para servidor ‘Robopocalipsis‘ sería una mezcla entre ‘Terminator‘, ‘Falling Skies’ y ‘Transformers‘…..Así que ya sabéis: es una novela que no lleva a engaño.

En definitiva, ‘Robopocalipsis‘ es una novela que prácticamente no ofrece nada nuevo en el campo de la ciencia ficción, pero es una lectura muy entretenida que desde este humilde espacio os recomiendo si queréis pasar un rato muy agradable ahora que se nos ha echado el calor encima.

Por cierto, ‘Robopocalipsis‘ va a ser llevado a la gran pantalla por Steven Spielberg, lo que supondrá que las ventas del libro se dispararán dentro de unos años, asi que háganse un favor y léanla antes de que esté en boca de todos una vez estrenada la peli…..Quedaréis muy bien entre todos vuestros conocidos.

 

Robopocalipsis

Autor: Daniel H. Wilson

Editorial: PLAZA & JANÉS

Traductor: IGNACIO GOMEZ CALVO

Precio: 19,90 €

Páginas: 416

ISBN: 9788401384288