Cortometrajes: Rakka y Firebase, de Neill Blomkamp y Oats Studios

Que Neill Blomkamp es el máximo exponente de la ciencia ficción más actual y visionaria no es ningún secreto. Que su peculiar concepto del género nos ha fascinado obra tras obra desde aquel ya lejano Alive in Joburg (que acabaría convirtiéndose en el germen que dio pie a su carrera como director con su adaptación en Distrito 9), tampoco.

Si bien sus largometrajes han tenido distinta acogida entre la crítica y el público y que algunos de ellos no han tenido el éxito esperado (en mi opinión, tanto Elysium como Chappie, pese a sus errores y carencias, que existen, son dos muy buenas películas a las que se ha denostado y dado cera de forma totalmente injusta e incomprensible), es innegable que cuando este hombre se arremanga y se pone a trabajar en distancias cortas y en formato reducido, el resultado es un producto de factura impecable, innovador y que escapa a la narrativa al uso. Esa apuesta por el formato corto y el falso documental le permite crear pequeñas joyas que nos dejan siempre con el culo torcido, maravillados ante su genialidad.

Fuimos de los que dieron saltos de alegría cuando hace apenas unos meses, salió el rumor de que Blomkamp iba a hacerse con las riendas de la continuación de la saga Alien, incluyendo en el proyecto la presencia de nuestra idolatrada Sigourney Weaver retomando su papel de la teniente Ripley. Todavía estamos llorando por los rincones , después del planchazo al revelarse que ese sueño no iba a hacerse realidad.

OATS10

Pero como no todo habían de ser malas noticias,  gracias a nuestro amiguete Samy André hemos tenido conocimiento de este nuevo proyecto, donde Blomkamp, junto a su productora Oats Studios, ha decidido volver a sus orígenes y sacarse de la manga una serie de cuatro cortometrajes interrelacionados, en esa línea suya tan peculiar, en la que nos trae de nuevo esa clase de historias que nos fascinan. ¡Y contando con la propia Weaver en el primero de ellos! Libre, sin ataduras ni más condiciones ni cortapisas que las que al propio director le salen de las narices, nos saca en bandeja jodidas maravillas como las que os presentamos a continuación. Los dos primeros de esa tanda de cuatro episodios, en los que el bueno de Neill no repara en cuestiones de brutalidad, gore y salvajismo, siempre dentro de la ciencia ficción y con el tema de invasión alienígena como eje central.

Estaremos esperando los siguientes capítulos como agua de mayo. No me enrollo más. Disfrutad de estas dos puñeteras obras de arte y ya me diréis…

RAKKA

FIREBASE

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