Ausencia de conducta, de Daniel Aragonés.

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os quiero hablar de  Ausencia de conducta, la novela de Daniel Aragonés, autor al que me habían recomendado aquellos que me conocen bien, alegando que me iba a gustar mucho su rollo, crudo, directo, anárquico y con mala baba. No se equivocaban.

Ausencia de conducta es una obra breve (no llega a las doscientas páginas), pero muy, muy intensa. A medio camino entre la novela negra y el realismo sucio, la obra se descubre con un estilo agresivo, en ocasiones sórdido y excesivo, pero que realmente le sienta bien a la historia que nos cuenta. Una historia de la calle, de esas que suceden en su cara oculta, la que todos intuimos (y algunos conocemos), pero que preferimos evitar, quizás llevada al extremo, un tanto caótica y tirando demasiado de clichés que ya nos suenan, que ya hemos visto con anterioridad, pero que funcionan y le sirven al autor tanto de premisa como a la hora de desarrollar la trama que nos ocupa. Hija bastarda de Tarantino y de Guy Richie, pero con la mala folla typical spanish que esos dos no han conocido en su puta vida.  Chanchullos, trapicheos, encargos, delitos y asesinatos son el pan de cada día, basta con leer el periódico. Vividores, adictos, perdedores  y auténticos hijos de puta. Esa es la fauna autóctona que pulula entre sus páginas. Una fauna que lejos de resultar ajena, nos resulta cercana, reconocible, casi un reflejo de nosotros mismos, panda de hipócritas, falsas e interesadas personas de bien.

La novela no es una obra maestra. Ni siquiera es una gran novela. Pero ni lo pretende ni lo necesita. Sus intenciones son otras. Entretener y de paso, soltarnos alguna que otra hostia a mano abierta o repasarnos el hígado, por aquello de que no nos durmamos en los laureles de la corrección, la compostura y lo ortodoxo.

Muy destacable esa prosa que Daniel maneja, a veces anárquica, otras regodeándose en su propia genialidad irreverente. En ocasiones, llega a confundir al lector en la narración, pero admiro su capacidad  creativa a la hora de armar su novela, de estructurarla, de jugar con el lector obligándole a atar cabos, pensar y añadir la información que el muy cabrón nos oculta adrede, entre ir y venir de unos y otros. Esos cambios de personaje, de escena y de ubicación  son una apuesta peligrosa, difícil de ejecutar para cualquier autor, pero aunque en algún que otro momento parece que se la va a ir de las manos, Daniel logra mantener el control y hacer de ello otro de los puntos más interesantes de la obra.

Y el objeto. El aparente leit motiv de la novela. Aquello que todos buscan, aquello por lo que van a matar o morir. Una excusa, que en realidad no es más que un subterfugio,  un desencadenante para que empiece la partida y que nos recuerda que siempre ha sido así, tenga el aspecto que tenga, sea una botella , un maletín o un cadáver en el maletero. La realidad, es averiguar a qué o a quién somos fieles, si existe algún tipo de lealtad y que precio tiene, pues todo en esta vida está a la venta, sean a coste de billetes manchados de sangre o de nuestra propia alma podrida y hecha jirones.

Personalmente, me ha gustado. No será mi mejor lectura de este año, pero que cojones… Me lo he pasado bien con ella y he disfrutado mucho con el rollo canalla, descreido y cabronazo que destila.

 

https://www.amazon.es/Ausencia-conducta-Daniel-Aragon%C3%A9s-Cuesta/dp/1535137134

 

 

La opinión de Soraya: Asesinato en el club nudista, de Roberto Malo

Por Soraya Murillo.

Es difícil empezar una reseña y pretender ser parcial cuando todavía recuerdas escenas leídas  y  una sonrisa se te escapa de los labios.  Pero empecemos…

 aeecnUn futuro no tan lejano  donde los asesinos  se anuncian como tales, con su propio despacho, como si fuera un dentista o cualquier otro profesional reputado. Al de nuestro protagonista  llegara un marido despechado, engañado (vamos,  un cornudo de toda la vida),  para encargar el asesinato de su mujer.

Recordemos que en ese tiempo venidero, es normal encontrase con casos así, pero: ¿y si el asesino debe matar a la mujer perfecta, una belleza despampanante de medidas  extraordinarias,  dentro de un club nudista?  Ahí ya cambia el asunto, ¿eh?

Pues esta es la historia os vais a encontrar. Y creedme si os digo que  la trama, magnífica por cierto, va acompañada en todo momento de un gran sentido del  humor.  Humor inteligente, bien planteado y con un tono que le sienta como un guante a la historia. La escena de la escalera, por ejemplo, es maravillosa. Yo me reí tanto que incluso dejé la lectura para comentarla con un amigo.

 Es una novela corta, no más de cien páginas; esa clase de novela que uno busca cuando viene ya cansado de leer tochos y quiere ponerse con algo ligerito, pero de calidad. Aquí la tenéis.

 Roberto Malo nos presenta a este asesino tan particular, con el cual simpatizaremos de inmediato. Nada del típico bravucón, palizas y demás… No, nuestro asesino es muy fino, responsable, un buen profesional,  amante de su familia, irónico. Un tipo consciente de que su oficio no es cualquier cosa, sino un trabajo sacrificado.

 Simplemente imaginaos al asesino desnudo, rodeado de cuerpos perfectos,  buscando a la rubia más perfecta de todas para matarla, con  todo el erotismo que eso conlleva.

 Leedla porque en verdad vais a disfrutar. Vais a reíros, mucho. Y aunque todo indique que la rubia guapa lo va a pasar mal, poco os importará lo que pueda ocurrirle. Porque quien de verdad nos tiene comiendo de la mano es nuestro protagonista. Y es que nuestro asesino es un tipo muy guay.

La novela es una pequeña delicia y sólo le vi un defecto: demasiado  corta. Esa historia y la forma en que la dejó escrita, se merecía varias páginas más.

Fantástica novela, Roberto Malo, pero fantástica de verdad.

 

Asesinato en el club nudista

Roberto Malo

Ediciones Nalvay

ISBN: 978-84-937518-4-5

120 Páginas

13€

 

La opinión de Soraya: El país de los ciegos, de Claudio Cerdán.

Por Soraya Murillo.

“En el país de los ciegos, el tuerto es el rey´´

epdlcYo de vosotros, eso no se lo diría ni en broma a Juan Ramon Durán, nuestro protagonista. Al menos,  si aspiráis ver salir el sol un día más.  El Tuerto Durán, apodo por el cual es conocido en el mundo del hampa, acaba de salir de la cárcel. Pocos amigos le quedan,  pues su banda lo vendió por casi nada. Ahora debe empezar de cero, hacerse respetar usando lo que mejor sabe, la violencia, mientras intenta esquivar a Magallanes, un antiguo ex convicto, que quiere acabar un trabajo que dejó a medias con él.

“En una ocasión me dijeron que cuando una chica te da dos besos es como si el novio te diera con la polla en la cara”

Así ve el mundo el Tuerto. Con frases hechas, con verdades como puños. En un Alicante desconocido, lejos del glamour y el sol. Allí donde las putas se ganan la vida, donde sus chulos mueren de sida. En esos barrios más conflictivos, mercados de la droga alumbrados por fogatas que apenas calientan. Allí, el tuerto Durán intentará encontrar al asesino de uno de sus protegidos.

Escrita en primera persona, el protagonista  nos irá narrando sus miserias, sus luchas, su mundo…  Ese mundo que existe, pero que ninguno de nosotros busca. Demasiada miseria, demasiada muerte.

Cubriéndole las espaldas estará su amigo el Farlopero, que regenta una funeraria de dudosa reputación donde trabajan Bellota y Carroña. Conoceréis a Aurora, una puta de lujo cómplice de varios trabajos del Tuerto, o al Chino Najár, que igual te pega un tiro que te hace rodajas con una catana.

En ese Alicante de los barrios bajos, donde la policía no da vueltas gastando gasolina, el Tuerto chantajeará, partiéndose la cara. Hostiará y será hostiado, pues conoce muy bien la ley de la calle, y aprendió hace tiempo que cuando das, prepárate a recibir.

Paramilitares colombianos, rusos,  rumanos, gitanos… Droga mil veces cortada, heroína que mata más que engancha. Perros que pelean  entre ellos sin saber el motivo…Y  Elenita Guzmán,  una niña que desapareció y a la que nadie busca, por muchos carteles suyos que hayan colgados de las farolas.

epdlc1Nuestro Tuerto tendrá que vérselas con todos y cada uno de ellos. Él, que no sabe más que de palizas, para quien cualquier problema se arregla rompiendo huesos, es un perro viejo, pero con una gran lealtad por los suyos. Podrá ser el mayor hijo puta de la ciudad, pero no toques a sus amigos.

Con un final sorprendente, contado desde el interior de un cementerio, sabremos el desenlace de la historia. Aprendiendo una gran lección: No todo se compra con dinero.

Resumiendo,  lo mejor  son sus personajes, da la sensación que haya estado siguiendo delincuentes reales y nos relatase todo lo que iban haciendo. Me gusta como comenta el tema de la droga, ese detalle de que la droga en España es una mierda cortada hasta la saciedad. El ambiente por donde mueve  la historia,  sin perder los pequeños detalles y singularidades de cada barrio por donde se adentra el Tuerto.  Y ese final  que no se espera nadie, pues Cerdán se cuidó mucho de no dejarnos pistas, para sorprendernos.

Gran novela, Claudio, gran novela.

 

El país de los ciegos

Claudio Cerdán

Formato: 14 x 23 cm.

Impreso en b/n, 312 páginas.

Cubierta de Javier González Pacheco.

ISBN: 978-84-938572-7-1

PVP: 18 €

http://www.ilarionediciones.com/catalogo_serieNegra_elPaisDeLosCiegos.html