Nunca mires atrás, de Claudio Cerdán

Hay editoriales valientes, que apuestan por ofrecer al lector propuestas que, si bien no podría describir tanto como arriesgadas, sí es cierto que optan por romper con lo convencional y dan un paso al frente, creando proyectos que por un lado obligan a los autores a exprimirse las neuronas y por otro, ofrecen al lector un caramelo  que es muy difícil rechazar, picado por la curiosidad de ver como seguirá y si llegará a buen puerto.

El crear un personaje, femenino para más señas (y la referencia al sexo del mismo es totalmente intencional), dotarlo de una personalidad que lo haga interesante a nuestros ojos, darle una vida, un entorno y unas circunstancias y después, ponerlo a andar en manos de distintos autores, cada uno con sus neuras y manías, su propia visión del mismo, sin que el personaje termine hecho un cromo irreconocible, mantenga su personalidad y esencia y además, nos resulte irresistible, es un reto creativo muy, muy serio. Si encima, las historias que protagoniza la susodicha, los fregaos a los que cada uno de esos autores la mete en cada nuevo título, son tan entretenidas, afiladas y cabronas como la que hoy nos concierne, a uno no le queda más remedio que quitarse el sombrero y aplaudir.

Esto es lo que ocurre con Sonia Ruíz, la peculiar detective privada creada por Menoscuarto Ediciones, que cobró vida en la pluma de Lorenzo Silva y que no ha dejado de meterse en líos en esa fantástica colección SeisDoble a manos de los mejores autores de género negro de nuestro país.

Y dentro de este selecto club de maestros del noir, no podía faltar Claudio Cerdán, autor fetiche para un servidor, que sabe que cualquier cosa que saque este hombre va a ser un must, y que con Nunca mires atrás vuelve a confirmar mi certeza sobre su absoluta infalibilidad. 

Claudio sigue en su línea. Mordaz, incisivo, encantado de putear a sus personajes. Con ese aire a tragicomedia donde todo tipo de fauna y flora autóctona, lo mejorcito de cada casa, va haciendo lo suyo para vivir y tirar p´alante con sus movidas, mejor o peor parado. Perdedores que no saben que están haciendo con sus vidas y que se limitan a seguir en la brecha, cagándola más de lo recomendable y metiéndose en problemas continuamente. En esta ocasión, nos encontraremos ante un caso bastante feo, en el que se mezclaran amantes desaparecidos, antiguos compañeros de clase, ultras neonazis, la mafia rusa, jueces que deben favores, violadores impunes y polis que juegan muy al filo de la navaja. Si a eso le sumamos que la novela se inicia con Sonia despertando con una resaca salvaje dentro de un contendedor de basura, con la ropa hecha un cristo y sin recordar un carajo de lo que sucedió la noche anterior en esa reunión de antiguos alumnos, el lector puede hacerse una idea aproximada (NO) de las proporciones tamaño King Size del follón al que se enfrentará en esta ocasión nuestra investigadora. Una jodida gozada, vamos. Todo, con un regustillo a pulp que me ha encantado, sin salirse del género negro en ningún momento y con algunos pasajes tan realistas, tan creíbles y cotidianos (por desgracia), que nos recuerdan que basta con mirar las páginas de sucesos de cualquier periódico para darnos cuenta de que la realidad, muchas veces, supera con creces la ficción.

En definitiva, que os recomiendo que le echéis un ojo. Lo vais a agradecer. No es eso que no tengo ni puñetera idea de a que se refieren cuando llaman a algo “alta literatura´´. Ni lo pretende ni maldita falta le hace. Es lo que es y os digo yo que canelita en rama. Ale, a disfrutar…

 

Nunca mires atrás

Claudio Cerdán

Editorial: Menoscuarto Ediciones

Colección: SeisDoble

ISBN: 978-84-15740-53-7

Páginas: 160 pág.

PVP: 13,90€

http://www.menoscuarto.es/libro/nunca-mires-atras/

 

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La opinión de Soraya: El club de la élite, de Esteban Navarro

Por Soraya Murillo.

Estamos ante esa clase de novela corta y entretenida, de las que suelo llamar novelas para descansar la vista, después de haber leído un tocho. Pertenece a la colección SeisDoble, de Menoscuarto Ediciones, en la que publican varios autores de novela negra.

Comienza con un detective privado que aparece calcinado dentro de su coche. Por lo visto estaba investigando la muerte de cierto escritor en un accidente de tráfico. Sabremos de un misterioso club de lectura cuyos lectores son: Un alcalde, un presidente de diputación, un fiscal, un juez, un comisario de la policía nacional y un teniente coronel de la Guardia Civil.

Vale, se lo que estáis pensando: sólo falta el cura. Desde luego, pensándolo bien, la conclusión a la que llegas es preguntarte: ¿Y esa gente lee? Pero ahí los tenemos, en efecto, leyendo un libro al mes y reuniéndose luego para comentarlo. Eso ya de por sí, perdonadme que os diga, es lo más extraño que podría ver en esta vida.

Tenemos al escritor muerto, a ese detective también muerto que investigaba su muerte, así   como un club de lectura raro de cojones. Todo esto entre Madrid, Torrejón de Ardoz y un pequeño pueblo imaginario, situado entre Pinto y Valdemoro como en el dicho.

Escrito de forma muy sencilla, incluso en algunos momentos cómica, moviendo siempre a sus principales personajes para que no los olvidéis y estar pendientes de cada una de sus acciones. Porque será como una novela a lo Agatha Christie, vais a buscar al asesino, o asesinos, vete a saber… Con esos lectores tan curiosos que nos puso el autor, Esteban Navarro, yo los tenia a todos por sospechosos , que a falta de mayordomo tienen ama de llaves.

Habréis de resolver algunos misterios. ¿Quién escoge los títulos de las novelas? ¿Por qué son sólo de escritores locales? ¿Fue la muerte del escritor un accidente u otra cosa? ¿Y la del detective? ¿En verdad esos hombres poderosos leen libros y los comentan?

Una nueva detective, de generoso cuerpo y pechos exuberantes, junto a un amigo del CNI, intentarán averiguar y dar respuestas a esas preguntas. Relajaros, descansad vuestra cabeza y dejaros llevar por una lectura fácil y entretenida sin más. Esa fue la misión del escritor, que disfrutéis, que el tiempo pase despacio y que al terminar de leerla os deje una sonrisa en vuestro rostro.

https://www.casadellibro.com/libro-el-club-de-la-elite-saga-detective-sonia-ruiz-3/9788415740513/5989953

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Como el bosque en la noche, de Álvaro Bermejo

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

 Hoy quería hablaros de Como el bosque en la noche, de Álvaro Bermejo, un novela que se pasea entre el terror y el drama, entre mitología, costumbrismo y género negro o criminal. Una historia muy curiosa, que ahonda en la naturaleza humana, mostrándonos lo peor de cada uno de nosotros, en un entorno rural que se convierte casi en un personaje más.

 Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca. Un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar —San Juan el Viejo— que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz —el carnero negro, emblema del diablo—, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.

Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimée arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.

La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal.

Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible —Laverna la Bella—, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith —Belle Ombre—, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos, pero al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal. Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aún más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.

 Admito que en un primer momento, su  peculiar tono hizo que,  aun siendo consciente de que estaba ante una prosa digna de enmarcar, me costase dejarme llevar por ella. Su particular ritmo, pausado y regodeándose  en las descripciones, los referentes y simbolismos, con un estilismo  recargado, juguetón y repleto de intencionalidad, lograron descolocarme por completo. Me estaba gustando muchísimo lo que leía, pero al mismo tiempo, me parecía todo un reto el mantener la lectura con esa exigencia durante toda la novela. Una exigencia  que uno no siempre está dispuesto a satisfacer, por no sentirse obligado en modo alguno a seguir el juego que le propone el autor. No por complejidad, si no por resultar un tanto excesiva en su estilo personal, llegando a saturar si se abusaba de ella. Tanto énfasis, tanta intensidad, tanta elaboración. Demasiado para mí, así de sopetón.

Si bien esa sensación, ya bastante atenuada, no me abandonó en todo el viaje, la solución fue tan sencilla como paladear la obra a pequeños sorbos, disfrutando  de esos acercamientos breves, pero intensos, hasta que la propia historia y la necesidad de saber que iba a suceder, lograron que me hiciera con ella. Una vez conectamos, pude disfrutarla como se merecía y de hecho, por eso hablamos hoy aquí de ella.

Si hay tres aspectos a resaltar y que resultan fundamentales en esta novela, son sin duda su ambientación, sus personajes y su atmósfera. Estos tres elementos lo son todo.

Si tuviese que definir a la novela, diría que es un thriller costumbrista rural, donde el pueblo, sus calles y sus gentes forman un escenario opresivo, asfixiante, claustrofóbico, donde te sientes observado en todo momento y del que parece imposible salir. El lugar, ese villorrio navarro  cargado de mitos, leyendas y superstición, un microcosmos en sí mismo, donde la tradición y el aislamiento forjan la naturaleza de sus habitantes, quienes se encuentran atrapados por voluntad propia en su particular reclusión, incapaces de abrirse a la modernidad y un futuro que no entienden. Recelosos con todo lo que sea de fuera, viendo con suspicacia al forastero, sintiendo desconfianza por todo aquello que pueda significar un cambio en esa  rutina adquirida dentro de su comunidad, que sienten envenenada, pero  propia, manteniendo entre ellos unas relaciones malsanas, tóxicas, dañinas y cuasi endogámicas, siempre bajo la sombra de la superchería, los secretos y los rumores, que emponzoñan hasta el último rincón del pueblo. Todo el mundo se conoce. Todos tienen algo que ocultar. Todos callan en público, pero cuchichean y señalan con el dedo acusador. Cada cual en su casa y Dios en la de todos, pero pendientes unos de otros a cada paso que dan. Hipocresía, envidias, chismes malintencionados y falsa moral. Nadie está libre de pecado.

Y ahí llegamos a los personajes. Todos ellos, pero en especial las hermanas protagonistas (pese a ser tan distintas entre ellas dos, opuestas por completo), se nos descubren como seres atormentados, amargados, cargados de odio, rencor y envidia. Víctimas de sus propias limitaciones y miedos, atados a esa tierra donde no hay lugar para los sueños ni las esperanzas.  Boicoteando cualquier intento por escapar, por salir, por cambiar, regodeándose en su mezquindad, retozando en sus propias miserias. La felicidad no es alcanzar un logro. Es contemplar con una sonrisa cruel como fracasa el de enfrente.  Pobre de ti si te atreves a soñar, a imaginar una vida distinta…

Juana y Nines son dos personajes complejos, muy bien elaborados, con una profundidad inusitada. Su naturaleza se manifiesta de distinta forma, pero siempre mostrándonos lo peor de la condición humana, eclipsando cualquier otro rasgo, si es que hubo algo bueno alguna vez. No hay bondad. No hay luz. Solo oscuridad devorándolas por dentro, de una u otra forma.

Los secundarios siguen también en esa línea, en su mayoría. Sus motes, la mayoría de veces, nos indican de qué pie cojean. Sea fama ganada a pulso o solo fruto de los cuchicheos y habladurías, cargan con esa losa, que habla por ellos e impide que veamos nada más de su persona. No importa si tienen algo que decir, algo que demostrar. Su rol, su valía, sus defectos, ya han sido adjudicados por el resto de vecinos y en eso se quedan, sin posibilidad de demostrar lo contrario.

Belle Ombre, la casa familiar, con el retrato de Lavinia presidiendo ese hogar maldito, es un lugar aterrador. Quizá sea el escenario más inquietante, por su historia y por los secretos que se esconden entre sus paredes, pero el resto del pueblo , dentro de su aparente normalidad, de lo cotidiano que pueda parecer, no escapa al embrujo. También en él se respira ese aire enrarecido, esa atmósfera malsana, en parte quizás  por la herencia recibida tras su pasado (la influencia de Zugarramurdi es evidente y se menciona varias veces),  por el peso  de la tradición y la incapacidad de abrirse al mundo, pero en mayor medida, por la condición vil y mezquina de sus habitantes.

En definitiva, Como el bosque en la noche es una novela que ofrece mucho más de lo que parece a primera vista. No es solo una historia de misterio al uso.  Guarda mil secretos, es perversa en extremo, fatalista en su concepción y como colofón, constituye  un oscuro manual sobre la maldad humana, en todo su pérfido esplendor.

 

Como el bosque en la noche

Álvaro Bermejo

Editorial: Versátil

ISBN: 9788416580835

Páginas: 408 pág.

PVP: 19,90€

 

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La opinión de Soraya: Una historia de Policías, de Esteban Navarro.

Por Soraya Murillo.

Todos sabemos que nuestras acciones influyen en la vida de otros. Un paso en una dirección u otra lo cambia todo. Unas palabras, un simple acto, y lo que viene detrás es completamente distinto a lo que debía ser. Lo vemos después cuando todo ha pasado. Pero también simples casualidades pueden cambiar nuestra vida. Conocer a alguien cuyas acciones nos afecten indirectamente y que pueden echar todo abajo o crearnos grandes problemas, o también darnos sorpresas agradables.

Por eso muchas personas creen en conexiones o cosas similares cuando no las hay; son simples encadenamientos, casualidades que suceden algunas veces, no todas.

Nuestro protagonista es víctima de una de ellas. Un amigo se mete a policía y…

La vida del policía Lorenzo cambia para siempre cuando responde a una llamada del teléfono fijo de su casa a las once y media de la noche. Su compañero Antonio le necesita. Antonio tiene dentro del maletero del coche a un gitano apodado el Dull (un sicario de pacotilla), muerto por tres de sus balas. Hay que desprenderse del cadáver y para eso busca la ayuda de sus compañeros. Hay que extraer las balas y evitar que las relacionen con su arma. Pero algo no encaja en ese asesinato…

Mientras Lorenzo espera el desenlace, nos irá narrando cómo llegó a la situación de desespero en la que se encuentra actualmente. Recordará a sus cinco amigos cuando estaban opositando para policías. Las vueltas que da la vida, terminando veinte años más tarde en la misma comisaria de la ciudad de Huesca. A su memoria llegarán viejos recuerdos. Asuntos personales, sus esposas, sus amantes, sus hijos y sobre todo, la ayuda que se prestaron entre ellos.

Esteban Navarro, aparte de escritor, es policía en la vida real. Parece un hombre tranquilo de ideas ordenadas. Me da la sensación que es de esa clase de policías que dominan una situación. El autor trabaja en la comisaría de Huesca por lo que, como es natural, al ambientar la narración en su mismo lugar de trabajo, se creó un justificado revuelo e incluso le ha traído problemas con sus compañeros. Él mismo reconoce que fue un error, podría haberla ambientado en una ciudad inventada y no habría cambiado nada; precisamente es lo que ha sucedido en el resto de su obra. Lamenta haberlo hecho así por todo lo que le ha traído.

¿Por qué os digo esto? Por un lado por los que solo han oído hablar del libro precisamente por ese escándalo, y por otro, porque en su libro cuenta muchas verdades, detalle que a mí me extrañó un poco. Tanta sinceridad… Pero luego pensándolo bien, lo que no quiso en ningún momento su autor fue tratarnos a sus lectores de idiotas. Él sabe perfectamente que todo lo que contó de ese mundo son cosas que quien más o quien menos sabe o cree saber. Como que en la hora del relevo policial es cuando más delitos se cometen; droga que desaparece de una habitación cerrada de comisaria; expedientes que se cierran por falta de pruebas o pruebas que también han desaparecido; favores que se hacen o favores que hay que devolver; etc. Incluso se permitirá hacer un guiño a cuando los bancos regalaban el dinero a manos abiertas, sabiendo que las personas que los firmaban nunca lo podrían devolver.

Todo ello escrito de forma magistral desde el amor que le une a su oficio y desde la rabia de un escritor que sólo pretende contar una historia ficticia, pero que llegue al alma del lector. Unas vidas de policías inventadas, en un mundo policial real, donde las acciones de uno de ellos, arrastrará al resto. Porque el ser policía a veces traspasa la barrera del uniforme y se es sólo compañero y amigo. Ellos, los protagonistas, formarán una especie de mafia policial, cubriéndose unos a otros. Historias de policías contadas por un policía, narrándonos lo que hay más allá de una amistad, cuando lo das todo por la persona equivocada, creyendo que haría lo mismo por ti.

Un maravilloso libro con una historia dura, cuyo desenlace es como una bofetada en la cara por lo inesperado del final. Alguien insinuó que a los lectores nos gustaban los finales felices, pero el cineasta Orson Welles dijo que “tener o no un final feliz depende de dónde decidas detener la historia“.

Nuestro autor supo dónde poner la palabra fin.

Buen libro, gran historia y un autor al que le voy a seguir los pasos.

https://www.casadellibro.com/libro-una-historia-de-policias/9788494651793/5242949

 

 

 

Ausencia de conducta, de Daniel Aragonés.

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os quiero hablar de  Ausencia de conducta, la novela de Daniel Aragonés, autor al que me habían recomendado aquellos que me conocen bien, alegando que me iba a gustar mucho su rollo, crudo, directo, anárquico y con mala baba. No se equivocaban.

Ausencia de conducta es una obra breve (no llega a las doscientas páginas), pero muy, muy intensa. A medio camino entre la novela negra y el realismo sucio, la obra se descubre con un estilo agresivo, en ocasiones sórdido y excesivo, pero que realmente le sienta bien a la historia que nos cuenta. Una historia de la calle, de esas que suceden en su cara oculta, la que todos intuimos (y algunos conocemos), pero que preferimos evitar, quizás llevada al extremo, un tanto caótica y tirando demasiado de clichés que ya nos suenan, que ya hemos visto con anterioridad, pero que funcionan y le sirven al autor tanto de premisa como a la hora de desarrollar la trama que nos ocupa. Hija bastarda de Tarantino y de Guy Richie, pero con la mala folla typical spanish que esos dos no han conocido en su puta vida.  Chanchullos, trapicheos, encargos, delitos y asesinatos son el pan de cada día, basta con leer el periódico. Vividores, adictos, perdedores  y auténticos hijos de puta. Esa es la fauna autóctona que pulula entre sus páginas. Una fauna que lejos de resultar ajena, nos resulta cercana, reconocible, casi un reflejo de nosotros mismos, panda de hipócritas, falsas e interesadas personas de bien.

La novela no es una obra maestra. Ni siquiera es una gran novela. Pero ni lo pretende ni lo necesita. Sus intenciones son otras. Entretener y de paso, soltarnos alguna que otra hostia a mano abierta o repasarnos el hígado, por aquello de que no nos durmamos en los laureles de la corrección, la compostura y lo ortodoxo.

Muy destacable esa prosa que Daniel maneja, a veces anárquica, otras regodeándose en su propia genialidad irreverente. En ocasiones, llega a confundir al lector en la narración, pero admiro su capacidad  creativa a la hora de armar su novela, de estructurarla, de jugar con el lector obligándole a atar cabos, pensar y añadir la información que el muy cabrón nos oculta adrede, entre ir y venir de unos y otros. Esos cambios de personaje, de escena y de ubicación  son una apuesta peligrosa, difícil de ejecutar para cualquier autor, pero aunque en algún que otro momento parece que se la va a ir de las manos, Daniel logra mantener el control y hacer de ello otro de los puntos más interesantes de la obra.

Y el objeto. El aparente leit motiv de la novela. Aquello que todos buscan, aquello por lo que van a matar o morir. Una excusa, que en realidad no es más que un subterfugio,  un desencadenante para que empiece la partida y que nos recuerda que siempre ha sido así, tenga el aspecto que tenga, sea una botella , un maletín o un cadáver en el maletero. La realidad, es averiguar a qué o a quién somos fieles, si existe algún tipo de lealtad y que precio tiene, pues todo en esta vida está a la venta, sean a coste de billetes manchados de sangre o de nuestra propia alma podrida y hecha jirones.

Personalmente, me ha gustado. No será mi mejor lectura de este año, pero que cojones… Me lo he pasado bien con ella y he disfrutado mucho con el rollo canalla, descreido y cabronazo que destila.

 

https://www.amazon.es/Ausencia-conducta-Daniel-Aragon%C3%A9s-Cuesta/dp/1535137134

 

 

La opinión de Soraya: Asesinato en el club nudista, de Roberto Malo

Por Soraya Murillo.

Es difícil empezar una reseña y pretender ser parcial cuando todavía recuerdas escenas leídas  y  una sonrisa se te escapa de los labios.  Pero empecemos…

 aeecnUn futuro no tan lejano  donde los asesinos  se anuncian como tales, con su propio despacho, como si fuera un dentista o cualquier otro profesional reputado. Al de nuestro protagonista  llegara un marido despechado, engañado (vamos,  un cornudo de toda la vida),  para encargar el asesinato de su mujer.

Recordemos que en ese tiempo venidero, es normal encontrase con casos así, pero: ¿y si el asesino debe matar a la mujer perfecta, una belleza despampanante de medidas  extraordinarias,  dentro de un club nudista?  Ahí ya cambia el asunto, ¿eh?

Pues esta es la historia os vais a encontrar. Y creedme si os digo que  la trama, magnífica por cierto, va acompañada en todo momento de un gran sentido del  humor.  Humor inteligente, bien planteado y con un tono que le sienta como un guante a la historia. La escena de la escalera, por ejemplo, es maravillosa. Yo me reí tanto que incluso dejé la lectura para comentarla con un amigo.

 Es una novela corta, no más de cien páginas; esa clase de novela que uno busca cuando viene ya cansado de leer tochos y quiere ponerse con algo ligerito, pero de calidad. Aquí la tenéis.

 Roberto Malo nos presenta a este asesino tan particular, con el cual simpatizaremos de inmediato. Nada del típico bravucón, palizas y demás… No, nuestro asesino es muy fino, responsable, un buen profesional,  amante de su familia, irónico. Un tipo consciente de que su oficio no es cualquier cosa, sino un trabajo sacrificado.

 Simplemente imaginaos al asesino desnudo, rodeado de cuerpos perfectos,  buscando a la rubia más perfecta de todas para matarla, con  todo el erotismo que eso conlleva.

 Leedla porque en verdad vais a disfrutar. Vais a reíros, mucho. Y aunque todo indique que la rubia guapa lo va a pasar mal, poco os importará lo que pueda ocurrirle. Porque quien de verdad nos tiene comiendo de la mano es nuestro protagonista. Y es que nuestro asesino es un tipo muy guay.

La novela es una pequeña delicia y sólo le vi un defecto: demasiado  corta. Esa historia y la forma en que la dejó escrita, se merecía varias páginas más.

Fantástica novela, Roberto Malo, pero fantástica de verdad.

 

Asesinato en el club nudista

Roberto Malo

Ediciones Nalvay

ISBN: 978-84-937518-4-5

120 Páginas

13€

 

La opinión de Soraya: El país de los ciegos, de Claudio Cerdán.

Por Soraya Murillo.

“En el país de los ciegos, el tuerto es el rey´´

epdlcYo de vosotros, eso no se lo diría ni en broma a Juan Ramon Durán, nuestro protagonista. Al menos,  si aspiráis ver salir el sol un día más.  El Tuerto Durán, apodo por el cual es conocido en el mundo del hampa, acaba de salir de la cárcel. Pocos amigos le quedan,  pues su banda lo vendió por casi nada. Ahora debe empezar de cero, hacerse respetar usando lo que mejor sabe, la violencia, mientras intenta esquivar a Magallanes, un antiguo ex convicto, que quiere acabar un trabajo que dejó a medias con él.

“En una ocasión me dijeron que cuando una chica te da dos besos es como si el novio te diera con la polla en la cara”

Así ve el mundo el Tuerto. Con frases hechas, con verdades como puños. En un Alicante desconocido, lejos del glamour y el sol. Allí donde las putas se ganan la vida, donde sus chulos mueren de sida. En esos barrios más conflictivos, mercados de la droga alumbrados por fogatas que apenas calientan. Allí, el tuerto Durán intentará encontrar al asesino de uno de sus protegidos.

Escrita en primera persona, el protagonista  nos irá narrando sus miserias, sus luchas, su mundo…  Ese mundo que existe, pero que ninguno de nosotros busca. Demasiada miseria, demasiada muerte.

Cubriéndole las espaldas estará su amigo el Farlopero, que regenta una funeraria de dudosa reputación donde trabajan Bellota y Carroña. Conoceréis a Aurora, una puta de lujo cómplice de varios trabajos del Tuerto, o al Chino Najár, que igual te pega un tiro que te hace rodajas con una catana.

En ese Alicante de los barrios bajos, donde la policía no da vueltas gastando gasolina, el Tuerto chantajeará, partiéndose la cara. Hostiará y será hostiado, pues conoce muy bien la ley de la calle, y aprendió hace tiempo que cuando das, prepárate a recibir.

Paramilitares colombianos, rusos,  rumanos, gitanos… Droga mil veces cortada, heroína que mata más que engancha. Perros que pelean  entre ellos sin saber el motivo…Y  Elenita Guzmán,  una niña que desapareció y a la que nadie busca, por muchos carteles suyos que hayan colgados de las farolas.

epdlc1Nuestro Tuerto tendrá que vérselas con todos y cada uno de ellos. Él, que no sabe más que de palizas, para quien cualquier problema se arregla rompiendo huesos, es un perro viejo, pero con una gran lealtad por los suyos. Podrá ser el mayor hijo puta de la ciudad, pero no toques a sus amigos.

Con un final sorprendente, contado desde el interior de un cementerio, sabremos el desenlace de la historia. Aprendiendo una gran lección: No todo se compra con dinero.

Resumiendo,  lo mejor  son sus personajes, da la sensación que haya estado siguiendo delincuentes reales y nos relatase todo lo que iban haciendo. Me gusta como comenta el tema de la droga, ese detalle de que la droga en España es una mierda cortada hasta la saciedad. El ambiente por donde mueve  la historia,  sin perder los pequeños detalles y singularidades de cada barrio por donde se adentra el Tuerto.  Y ese final  que no se espera nadie, pues Cerdán se cuidó mucho de no dejarnos pistas, para sorprendernos.

Gran novela, Claudio, gran novela.

 

El país de los ciegos

Claudio Cerdán

Formato: 14 x 23 cm.

Impreso en b/n, 312 páginas.

Cubierta de Javier González Pacheco.

ISBN: 978-84-938572-7-1

PVP: 18 €

http://www.ilarionediciones.com/catalogo_serieNegra_elPaisDeLosCiegos.html