Series: 3% (T1), en Netflix

Por Karol Scandiu

serie2Apostando por producciones propias y de calidad (la mayoría en mi opinión) Netflix llegó pisando fuerte a nuestros hogares. Un gran ejemplo de eso es la serie “3%” que ha sido para mí una de las sorpresas más gratas y frescas dentro del abanico de novedades actuales.

Grabada en Brasil (la primera serie por la que apostó Netflix en otro idioma que no el inglés), “3%” nos presenta un futuro distópico original y dramático, que ha logrado traernos con la primera temporada una gran premisa para su continuación que se encuentra en pleno rodaje.

La serie se centra en un futuro en el cual la élite social reside en una isla paradisíaca, lejos de las barriadas superpobladas. Para poder llegar allí y ser uno más de los privilegiados, una vez al año se llevan a cabo una serie de pruebas durante lo que llaman “El Proceso”; jóvenes que cumplen los 18 años se presentan en las sedes que están destinadas a eso, pero solo un 3% de cada grupo logra salir de la miseria y llegar a esa tierra prometida. Los que no consiguen hacerlo, regresan a las urbes y deben seguir sus vidas entre la pobreza que les rodea.

Una trama original, sencilla si solo se tiene en mente la sinopsis, sin embargo, al adentrarte en el mundo de “3%”, descubres los entresijos de una sociedad elitista e inmoral que lleva a cabo, nada menos, que una criba humana anual bajo la promesa de la vida perfecta que mantiene a los seres humanos sobreviviendo a toda costa decididos a cumplir con el sueño, otros a merced de un futuro incierto si no lo logran, y a los que finalmente lo hacen… ahí ya tengo que dejarles a vosotros descubrir lo que ocurre.

3%

Sin demasiadas florituras ni el uso exagerado de efectos visuales o especiales, ese futuro que podría estar tan cerca, nos trae sobre todo una crítica humana y social realista (algo que creo que debería hacernos sentir las obras dentro de ese género en concreto), un futuro que podría ser cierto sin ir más lejos de la propia actualidad en la que vivimos si no se cambia el rumbo; sin necesidad de catástrofes químicas, seres que regresan de la tumba, páramos desolados y rodeados de horrores, nos presenta ese mundo donde el que tiene, lo tiene todo, y el que no, solo dispone de una única oportunidad para conseguirlo… pero ¿a qué precio?

Recomendada al 100% para los amantes de las distópias limpias y sin más pretensiones que la de hacernos pensar y valorar (y también disfrutar de su historia) una serie para tener en cuenta y, por supuesto, estoy deseando esa segunda temporada, pues la primera nos presenta esa sociedad, sus reglas… lo que pasará de ahora en adelante, será todo un mar de sorpresas.

serie4

Con guión de Pedro Aguilera y dirigida por grandes del cine brasileño como César Charlone, Daina Giannecchini, Dani Libardi y Jotagá Crema, espero con ganas su continuación para conocer más (y mejor) a los protagonistas. Con actores como Bianca Comparato (Michelle) o João Miguel (Ezechiel), “3%” ha empezado, lo que espero, sea un nuevo mercado de productos por los que apueste Netflix más allá de las fronteras de Hollywood, deseando con ganas que las producciones sigan este camino y esperando ver más series y películas con esa carga de originalidad y propuestas patrias.

.

Cine: Soy la bonita criatura que vive en esta casa , de Osgood (Oz) Perkins

slbcqveec

Título original: I Am the Pretty Thing That Lives in the House

Año: 2016

Duración: 87 min.

País: Estados Unidos

Director: Osgood Perkins (AKA Oz Perkins)

Guión: Osgood Perkins (AKA Oz Perkins)

Fotografía: Julie Kirkwood

Reparto: Ruth Wilson, Lucy Boynton, Debbie Harry, Bob Balaban, Erin Boyes, Brad Milne

Productora: Netflix / Paris Film / Zed Filmworks / Go Insane Films

Género: Terror. Thriller | Casas encantadas

Sinopsis: Lily (Ruth Wilson), una enfermera muy asustadiza, entra a vivir en una casa llena de secretos. Su trabajo es atender a una escritora de novelas de terror muy desmejorada. (FILMAFFINITY)

Opinión personal

Acabo de ver “Soy la bonita criatura que vive en esta casa´´ y solo se me ocurre una palabra para definirla: Tediosa.

Lenta, aburrida, sin ritmo ni tensión. Recreándose en sí misma para no contarnos nada, salvo una brevísima historia que daba para corto de diez minutos. El miedo no se logra solo con oscuridad, planos supuestamente sugerentes y entidades que pasan por casualidad. Una trama que sí tenía chicha, pero que se ejecuta con un aire tan impostado, tan autocomplaciente, tan pretencioso, que olvida cuál es su verdadera función.

Estéticamente perfecta y sugerente, pero totalmente vacía de contenido y sentido narrativo. Pretende ser poética, intimista y evocadora, pero lo único que logra es aburrir al espectador.  Hay una tenue y frágil línea entre el preciosismo y  la ampulosidad y en esta ocasión se ha cruzado de largo, pasándose de frenada de manera imperdonable. Se salvan cinco minutos de la parte final y nada más. Y me chincha, porque la premisa es muy buena e intuyo que el propósito también, pero el mirarse el ombligo es lo que tiene, que no da para más…

 

.