Nunca mires atrás, de Claudio Cerdán

Hay editoriales valientes, que apuestan por ofrecer al lector propuestas que, si bien no podría describir tanto como arriesgadas, sí es cierto que optan por romper con lo convencional y dan un paso al frente, creando proyectos que por un lado obligan a los autores a exprimirse las neuronas y por otro, ofrecen al lector un caramelo  que es muy difícil rechazar, picado por la curiosidad de ver como seguirá y si llegará a buen puerto.

El crear un personaje, femenino para más señas (y la referencia al sexo del mismo es totalmente intencional), dotarlo de una personalidad que lo haga interesante a nuestros ojos, darle una vida, un entorno y unas circunstancias y después, ponerlo a andar en manos de distintos autores, cada uno con sus neuras y manías, su propia visión del mismo, sin que el personaje termine hecho un cromo irreconocible, mantenga su personalidad y esencia y además, nos resulte irresistible, es un reto creativo muy, muy serio. Si encima, las historias que protagoniza la susodicha, los fregaos a los que cada uno de esos autores la mete en cada nuevo título, son tan entretenidas, afiladas y cabronas como la que hoy nos concierne, a uno no le queda más remedio que quitarse el sombrero y aplaudir.

Esto es lo que ocurre con Sonia Ruíz, la peculiar detective privada creada por Menoscuarto Ediciones, que cobró vida en la pluma de Lorenzo Silva y que no ha dejado de meterse en líos en esa fantástica colección SeisDoble a manos de los mejores autores de género negro de nuestro país.

Y dentro de este selecto club de maestros del noir, no podía faltar Claudio Cerdán, autor fetiche para un servidor, que sabe que cualquier cosa que saque este hombre va a ser un must, y que con Nunca mires atrás vuelve a confirmar mi certeza sobre su absoluta infalibilidad. 

Claudio sigue en su línea. Mordaz, incisivo, encantado de putear a sus personajes. Con ese aire a tragicomedia donde todo tipo de fauna y flora autóctona, lo mejorcito de cada casa, va haciendo lo suyo para vivir y tirar p´alante con sus movidas, mejor o peor parado. Perdedores que no saben que están haciendo con sus vidas y que se limitan a seguir en la brecha, cagándola más de lo recomendable y metiéndose en problemas continuamente. En esta ocasión, nos encontraremos ante un caso bastante feo, en el que se mezclaran amantes desaparecidos, antiguos compañeros de clase, ultras neonazis, la mafia rusa, jueces que deben favores, violadores impunes y polis que juegan muy al filo de la navaja. Si a eso le sumamos que la novela se inicia con Sonia despertando con una resaca salvaje dentro de un contendedor de basura, con la ropa hecha un cristo y sin recordar un carajo de lo que sucedió la noche anterior en esa reunión de antiguos alumnos, el lector puede hacerse una idea aproximada (NO) de las proporciones tamaño King Size del follón al que se enfrentará en esta ocasión nuestra investigadora. Una jodida gozada, vamos. Todo, con un regustillo a pulp que me ha encantado, sin salirse del género negro en ningún momento y con algunos pasajes tan realistas, tan creíbles y cotidianos (por desgracia), que nos recuerdan que basta con mirar las páginas de sucesos de cualquier periódico para darnos cuenta de que la realidad, muchas veces, supera con creces la ficción.

En definitiva, que os recomiendo que le echéis un ojo. Lo vais a agradecer. No es eso que no tengo ni puñetera idea de a que se refieren cuando llaman a algo “alta literatura´´. Ni lo pretende ni maldita falta le hace. Es lo que es y os digo yo que canelita en rama. Ale, a disfrutar…

 

Nunca mires atrás

Claudio Cerdán

Editorial: Menoscuarto Ediciones

Colección: SeisDoble

ISBN: 978-84-15740-53-7

Páginas: 160 pág.

PVP: 13,90€

http://www.menoscuarto.es/libro/nunca-mires-atras/

 

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La opinión de Soraya: El club de la élite, de Esteban Navarro

Por Soraya Murillo.

Estamos ante esa clase de novela corta y entretenida, de las que suelo llamar novelas para descansar la vista, después de haber leído un tocho. Pertenece a la colección SeisDoble, de Menoscuarto Ediciones, en la que publican varios autores de novela negra.

Comienza con un detective privado que aparece calcinado dentro de su coche. Por lo visto estaba investigando la muerte de cierto escritor en un accidente de tráfico. Sabremos de un misterioso club de lectura cuyos lectores son: Un alcalde, un presidente de diputación, un fiscal, un juez, un comisario de la policía nacional y un teniente coronel de la Guardia Civil.

Vale, se lo que estáis pensando: sólo falta el cura. Desde luego, pensándolo bien, la conclusión a la que llegas es preguntarte: ¿Y esa gente lee? Pero ahí los tenemos, en efecto, leyendo un libro al mes y reuniéndose luego para comentarlo. Eso ya de por sí, perdonadme que os diga, es lo más extraño que podría ver en esta vida.

Tenemos al escritor muerto, a ese detective también muerto que investigaba su muerte, así   como un club de lectura raro de cojones. Todo esto entre Madrid, Torrejón de Ardoz y un pequeño pueblo imaginario, situado entre Pinto y Valdemoro como en el dicho.

Escrito de forma muy sencilla, incluso en algunos momentos cómica, moviendo siempre a sus principales personajes para que no los olvidéis y estar pendientes de cada una de sus acciones. Porque será como una novela a lo Agatha Christie, vais a buscar al asesino, o asesinos, vete a saber… Con esos lectores tan curiosos que nos puso el autor, Esteban Navarro, yo los tenia a todos por sospechosos , que a falta de mayordomo tienen ama de llaves.

Habréis de resolver algunos misterios. ¿Quién escoge los títulos de las novelas? ¿Por qué son sólo de escritores locales? ¿Fue la muerte del escritor un accidente u otra cosa? ¿Y la del detective? ¿En verdad esos hombres poderosos leen libros y los comentan?

Una nueva detective, de generoso cuerpo y pechos exuberantes, junto a un amigo del CNI, intentarán averiguar y dar respuestas a esas preguntas. Relajaros, descansad vuestra cabeza y dejaros llevar por una lectura fácil y entretenida sin más. Esa fue la misión del escritor, que disfrutéis, que el tiempo pase despacio y que al terminar de leerla os deje una sonrisa en vuestro rostro.

https://www.casadellibro.com/libro-el-club-de-la-elite-saga-detective-sonia-ruiz-3/9788415740513/5989953

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Como el bosque en la noche, de Álvaro Bermejo

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

 Hoy quería hablaros de Como el bosque en la noche, de Álvaro Bermejo, un novela que se pasea entre el terror y el drama, entre mitología, costumbrismo y género negro o criminal. Una historia muy curiosa, que ahonda en la naturaleza humana, mostrándonos lo peor de cada uno de nosotros, en un entorno rural que se convierte casi en un personaje más.

 Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca. Un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar —San Juan el Viejo— que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz —el carnero negro, emblema del diablo—, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.

Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimée arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.

La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal.

Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible —Laverna la Bella—, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith —Belle Ombre—, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos, pero al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal. Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aún más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.

 Admito que en un primer momento, su  peculiar tono hizo que,  aun siendo consciente de que estaba ante una prosa digna de enmarcar, me costase dejarme llevar por ella. Su particular ritmo, pausado y regodeándose  en las descripciones, los referentes y simbolismos, con un estilismo  recargado, juguetón y repleto de intencionalidad, lograron descolocarme por completo. Me estaba gustando muchísimo lo que leía, pero al mismo tiempo, me parecía todo un reto el mantener la lectura con esa exigencia durante toda la novela. Una exigencia  que uno no siempre está dispuesto a satisfacer, por no sentirse obligado en modo alguno a seguir el juego que le propone el autor. No por complejidad, si no por resultar un tanto excesiva en su estilo personal, llegando a saturar si se abusaba de ella. Tanto énfasis, tanta intensidad, tanta elaboración. Demasiado para mí, así de sopetón.

Si bien esa sensación, ya bastante atenuada, no me abandonó en todo el viaje, la solución fue tan sencilla como paladear la obra a pequeños sorbos, disfrutando  de esos acercamientos breves, pero intensos, hasta que la propia historia y la necesidad de saber que iba a suceder, lograron que me hiciera con ella. Una vez conectamos, pude disfrutarla como se merecía y de hecho, por eso hablamos hoy aquí de ella.

Si hay tres aspectos a resaltar y que resultan fundamentales en esta novela, son sin duda su ambientación, sus personajes y su atmósfera. Estos tres elementos lo son todo.

Si tuviese que definir a la novela, diría que es un thriller costumbrista rural, donde el pueblo, sus calles y sus gentes forman un escenario opresivo, asfixiante, claustrofóbico, donde te sientes observado en todo momento y del que parece imposible salir. El lugar, ese villorrio navarro  cargado de mitos, leyendas y superstición, un microcosmos en sí mismo, donde la tradición y el aislamiento forjan la naturaleza de sus habitantes, quienes se encuentran atrapados por voluntad propia en su particular reclusión, incapaces de abrirse a la modernidad y un futuro que no entienden. Recelosos con todo lo que sea de fuera, viendo con suspicacia al forastero, sintiendo desconfianza por todo aquello que pueda significar un cambio en esa  rutina adquirida dentro de su comunidad, que sienten envenenada, pero  propia, manteniendo entre ellos unas relaciones malsanas, tóxicas, dañinas y cuasi endogámicas, siempre bajo la sombra de la superchería, los secretos y los rumores, que emponzoñan hasta el último rincón del pueblo. Todo el mundo se conoce. Todos tienen algo que ocultar. Todos callan en público, pero cuchichean y señalan con el dedo acusador. Cada cual en su casa y Dios en la de todos, pero pendientes unos de otros a cada paso que dan. Hipocresía, envidias, chismes malintencionados y falsa moral. Nadie está libre de pecado.

Y ahí llegamos a los personajes. Todos ellos, pero en especial las hermanas protagonistas (pese a ser tan distintas entre ellas dos, opuestas por completo), se nos descubren como seres atormentados, amargados, cargados de odio, rencor y envidia. Víctimas de sus propias limitaciones y miedos, atados a esa tierra donde no hay lugar para los sueños ni las esperanzas.  Boicoteando cualquier intento por escapar, por salir, por cambiar, regodeándose en su mezquindad, retozando en sus propias miserias. La felicidad no es alcanzar un logro. Es contemplar con una sonrisa cruel como fracasa el de enfrente.  Pobre de ti si te atreves a soñar, a imaginar una vida distinta…

Juana y Nines son dos personajes complejos, muy bien elaborados, con una profundidad inusitada. Su naturaleza se manifiesta de distinta forma, pero siempre mostrándonos lo peor de la condición humana, eclipsando cualquier otro rasgo, si es que hubo algo bueno alguna vez. No hay bondad. No hay luz. Solo oscuridad devorándolas por dentro, de una u otra forma.

Los secundarios siguen también en esa línea, en su mayoría. Sus motes, la mayoría de veces, nos indican de qué pie cojean. Sea fama ganada a pulso o solo fruto de los cuchicheos y habladurías, cargan con esa losa, que habla por ellos e impide que veamos nada más de su persona. No importa si tienen algo que decir, algo que demostrar. Su rol, su valía, sus defectos, ya han sido adjudicados por el resto de vecinos y en eso se quedan, sin posibilidad de demostrar lo contrario.

Belle Ombre, la casa familiar, con el retrato de Lavinia presidiendo ese hogar maldito, es un lugar aterrador. Quizá sea el escenario más inquietante, por su historia y por los secretos que se esconden entre sus paredes, pero el resto del pueblo , dentro de su aparente normalidad, de lo cotidiano que pueda parecer, no escapa al embrujo. También en él se respira ese aire enrarecido, esa atmósfera malsana, en parte quizás  por la herencia recibida tras su pasado (la influencia de Zugarramurdi es evidente y se menciona varias veces),  por el peso  de la tradición y la incapacidad de abrirse al mundo, pero en mayor medida, por la condición vil y mezquina de sus habitantes.

En definitiva, Como el bosque en la noche es una novela que ofrece mucho más de lo que parece a primera vista. No es solo una historia de misterio al uso.  Guarda mil secretos, es perversa en extremo, fatalista en su concepción y como colofón, constituye  un oscuro manual sobre la maldad humana, en todo su pérfido esplendor.

 

Como el bosque en la noche

Álvaro Bermejo

Editorial: Versátil

ISBN: 9788416580835

Páginas: 408 pág.

PVP: 19,90€

 

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La opinión de Soraya: Una historia de Policías, de Esteban Navarro.

Por Soraya Murillo.

Todos sabemos que nuestras acciones influyen en la vida de otros. Un paso en una dirección u otra lo cambia todo. Unas palabras, un simple acto, y lo que viene detrás es completamente distinto a lo que debía ser. Lo vemos después cuando todo ha pasado. Pero también simples casualidades pueden cambiar nuestra vida. Conocer a alguien cuyas acciones nos afecten indirectamente y que pueden echar todo abajo o crearnos grandes problemas, o también darnos sorpresas agradables.

Por eso muchas personas creen en conexiones o cosas similares cuando no las hay; son simples encadenamientos, casualidades que suceden algunas veces, no todas.

Nuestro protagonista es víctima de una de ellas. Un amigo se mete a policía y…

La vida del policía Lorenzo cambia para siempre cuando responde a una llamada del teléfono fijo de su casa a las once y media de la noche. Su compañero Antonio le necesita. Antonio tiene dentro del maletero del coche a un gitano apodado el Dull (un sicario de pacotilla), muerto por tres de sus balas. Hay que desprenderse del cadáver y para eso busca la ayuda de sus compañeros. Hay que extraer las balas y evitar que las relacionen con su arma. Pero algo no encaja en ese asesinato…

Mientras Lorenzo espera el desenlace, nos irá narrando cómo llegó a la situación de desespero en la que se encuentra actualmente. Recordará a sus cinco amigos cuando estaban opositando para policías. Las vueltas que da la vida, terminando veinte años más tarde en la misma comisaria de la ciudad de Huesca. A su memoria llegarán viejos recuerdos. Asuntos personales, sus esposas, sus amantes, sus hijos y sobre todo, la ayuda que se prestaron entre ellos.

Esteban Navarro, aparte de escritor, es policía en la vida real. Parece un hombre tranquilo de ideas ordenadas. Me da la sensación que es de esa clase de policías que dominan una situación. El autor trabaja en la comisaría de Huesca por lo que, como es natural, al ambientar la narración en su mismo lugar de trabajo, se creó un justificado revuelo e incluso le ha traído problemas con sus compañeros. Él mismo reconoce que fue un error, podría haberla ambientado en una ciudad inventada y no habría cambiado nada; precisamente es lo que ha sucedido en el resto de su obra. Lamenta haberlo hecho así por todo lo que le ha traído.

¿Por qué os digo esto? Por un lado por los que solo han oído hablar del libro precisamente por ese escándalo, y por otro, porque en su libro cuenta muchas verdades, detalle que a mí me extrañó un poco. Tanta sinceridad… Pero luego pensándolo bien, lo que no quiso en ningún momento su autor fue tratarnos a sus lectores de idiotas. Él sabe perfectamente que todo lo que contó de ese mundo son cosas que quien más o quien menos sabe o cree saber. Como que en la hora del relevo policial es cuando más delitos se cometen; droga que desaparece de una habitación cerrada de comisaria; expedientes que se cierran por falta de pruebas o pruebas que también han desaparecido; favores que se hacen o favores que hay que devolver; etc. Incluso se permitirá hacer un guiño a cuando los bancos regalaban el dinero a manos abiertas, sabiendo que las personas que los firmaban nunca lo podrían devolver.

Todo ello escrito de forma magistral desde el amor que le une a su oficio y desde la rabia de un escritor que sólo pretende contar una historia ficticia, pero que llegue al alma del lector. Unas vidas de policías inventadas, en un mundo policial real, donde las acciones de uno de ellos, arrastrará al resto. Porque el ser policía a veces traspasa la barrera del uniforme y se es sólo compañero y amigo. Ellos, los protagonistas, formarán una especie de mafia policial, cubriéndose unos a otros. Historias de policías contadas por un policía, narrándonos lo que hay más allá de una amistad, cuando lo das todo por la persona equivocada, creyendo que haría lo mismo por ti.

Un maravilloso libro con una historia dura, cuyo desenlace es como una bofetada en la cara por lo inesperado del final. Alguien insinuó que a los lectores nos gustaban los finales felices, pero el cineasta Orson Welles dijo que “tener o no un final feliz depende de dónde decidas detener la historia“.

Nuestro autor supo dónde poner la palabra fin.

Buen libro, gran historia y un autor al que le voy a seguir los pasos.

https://www.casadellibro.com/libro-una-historia-de-policias/9788494651793/5242949

 

 

 

La opinión de Soraya: Plata pura, de Nuria C. Botey

Por Soraya Murillo.

Una novela que simplemente no te dejará indiferente. Llevo buena racha en lecturas, eso es verdad, pero no es cuestión de suerte , hace tiempo que busco lo que dejan los mejores en este gremio de la escritura.

Perdonadme, si no empiezo hablar ya del libro, dejadme un momento para que mi cabeza entienda las trescientas y pico página que acabo de terminar. Mientras, os hablaré de su escritora, Nuria C. Botey.

Me abruman, me aburren y hasta me irritan estas escritoras que dejan lamentos por las redes sociales, diciendo que no las leen por ser mujeres. Lo siento por ellas, si han llegado a esa conclusión, pero yo de Nuria lo he leído todo y regreso a ella siempre que mi dinero me lo permite. Cuando se trata de una buena escritora, alguien con talento, más pronto que tarde los lectores la encontraremos. Otra cosa es que no la veamos por falta de promoción y por eso ahora yo voy a intentar ser parte de la solución y que sepáis más de ella.

La novela empieza fuertecita y directa, con un contrato para matar a una mujer llamada Miss Mary, tan misteriosa que no sabréis de su verdadera identidad hasta el final de la historia.

Una lectura clara, no hace falta leer otra vez nada de lo leído para ir entendiendo la trama, lo cual hará que sea amena, avanzando por ella sin que os deis cuenta.

Max Kepler es el protagonista principal. Ya en las primeras páginas nos relatará su verdadero origen, sin que tengamos muy claro cómo llegó a ser lo que es. Nuria cuidó ese detalle; en todo momento irá siempre por delante de ti, así que relájate, lee y disfruta. No intentes atar cabos tan pronto. Nuestra escritora es una mujer inteligente, quiere que leas.

Mientras, Max usa todos sus sentidos para buscar y matar, oliendo el miedo, el sudor… El inspector Alonso, sin saberlo, entra en la telaraña que se tejió ajena a él. Buen hombre, honrado y justo, buscará justicia para dos malhechores que han encontrado muertos. No será fácil: apenas tiene pistas pero cualquier hilo le vale para ir tirando.

Quiero que entendáis lo que vais a leer: Un inspector que no quiere que unos asesinos queden impunes. Le da igual que haya gente poderosa detrás. Cree en la justicia, en su placa, en su trabajo. Max, en cambio, sólo cree en una cosa: en él mismo. Le pagan y le gusta acabar su trabajo, cumplir sus contratos. Pero en su camino se cruza un hombre cuya belleza será descrita como el de una hermosa niña. Sus encuentros sexuales llenan páginas de sexo cruel, agresivo, sangriento, un éxtasis de dolor y placer. No son pinceladas sexuales, describiendo los encuentros por encima, no. Nuria lo describe de forma verdaderamente brutal, no le tiembla el pulso.

Te sorprenderá el cambio de estilo narrativo de la autora. Igual es dulce, con descripciones sobre un rayo de sol que entra por la ventana, que cambia de registro a palabras directas como paquete, mierda en los cristales, etc… Diálogos muy, muy buenos, dentro del mundo policial.

Un thriller de novela negra y fantasía, ambientada en un Madrid de ahora .

Siempre con esa pregunta: ¿Quién es Miss Mary?

Y todo avanzará, con algunos momentos en los que os sentiréis inteligentes y pensareis que ya tenéis clara la historia, pero no. Nuria guarda otro as en la manga. Joder Nuria, por unos momentos me hiciste volver aquella película de “La parada de los monstruos”.

Termino con buen sabor de boca, tras paladear el talento de una gran escritora y un libro que nunca controlé, pues su autora no me lo permitió.

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Ausencia de conducta, de Daniel Aragonés.

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os quiero hablar de  Ausencia de conducta, la novela de Daniel Aragonés, autor al que me habían recomendado aquellos que me conocen bien, alegando que me iba a gustar mucho su rollo, crudo, directo, anárquico y con mala baba. No se equivocaban.

Ausencia de conducta es una obra breve (no llega a las doscientas páginas), pero muy, muy intensa. A medio camino entre la novela negra y el realismo sucio, la obra se descubre con un estilo agresivo, en ocasiones sórdido y excesivo, pero que realmente le sienta bien a la historia que nos cuenta. Una historia de la calle, de esas que suceden en su cara oculta, la que todos intuimos (y algunos conocemos), pero que preferimos evitar, quizás llevada al extremo, un tanto caótica y tirando demasiado de clichés que ya nos suenan, que ya hemos visto con anterioridad, pero que funcionan y le sirven al autor tanto de premisa como a la hora de desarrollar la trama que nos ocupa. Hija bastarda de Tarantino y de Guy Richie, pero con la mala folla typical spanish que esos dos no han conocido en su puta vida.  Chanchullos, trapicheos, encargos, delitos y asesinatos son el pan de cada día, basta con leer el periódico. Vividores, adictos, perdedores  y auténticos hijos de puta. Esa es la fauna autóctona que pulula entre sus páginas. Una fauna que lejos de resultar ajena, nos resulta cercana, reconocible, casi un reflejo de nosotros mismos, panda de hipócritas, falsas e interesadas personas de bien.

La novela no es una obra maestra. Ni siquiera es una gran novela. Pero ni lo pretende ni lo necesita. Sus intenciones son otras. Entretener y de paso, soltarnos alguna que otra hostia a mano abierta o repasarnos el hígado, por aquello de que no nos durmamos en los laureles de la corrección, la compostura y lo ortodoxo.

Muy destacable esa prosa que Daniel maneja, a veces anárquica, otras regodeándose en su propia genialidad irreverente. En ocasiones, llega a confundir al lector en la narración, pero admiro su capacidad  creativa a la hora de armar su novela, de estructurarla, de jugar con el lector obligándole a atar cabos, pensar y añadir la información que el muy cabrón nos oculta adrede, entre ir y venir de unos y otros. Esos cambios de personaje, de escena y de ubicación  son una apuesta peligrosa, difícil de ejecutar para cualquier autor, pero aunque en algún que otro momento parece que se la va a ir de las manos, Daniel logra mantener el control y hacer de ello otro de los puntos más interesantes de la obra.

Y el objeto. El aparente leit motiv de la novela. Aquello que todos buscan, aquello por lo que van a matar o morir. Una excusa, que en realidad no es más que un subterfugio,  un desencadenante para que empiece la partida y que nos recuerda que siempre ha sido así, tenga el aspecto que tenga, sea una botella , un maletín o un cadáver en el maletero. La realidad, es averiguar a qué o a quién somos fieles, si existe algún tipo de lealtad y que precio tiene, pues todo en esta vida está a la venta, sean a coste de billetes manchados de sangre o de nuestra propia alma podrida y hecha jirones.

Personalmente, me ha gustado. No será mi mejor lectura de este año, pero que cojones… Me lo he pasado bien con ella y he disfrutado mucho con el rollo canalla, descreido y cabronazo que destila.

 

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Presentación de Negra y Criminal, el nuevo programa de la Cadena Ser

Un artículo de José Antonio Campos `Toluuuu´

 

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El lunes veintinueve, a las cinco de la tarde, tuvo lugar la presentación de Negra y Criminal, el nuevo programa radiofónico ideado por la Cadena Ser y al que el Athnecdotario Incoherente fue invitado junto a un nutrido grupo de periodistas de la prensa tanto escrita como radiofónica del país. Estar allí, rodeado de tanta gente ilustre en el ámbito de las ondas ya me hacía presagiar que aquello no sería una presentación al uso. No me equivocaba. Un poquito de te —café no, que podría poner de los nervios a más de uno—, unas pastas y una onza de chocolate después —exquisitas, por cierto—, las luces se apagaron y una pequeña entradilla desde los altavoces dio inicio a la puesta de largo del programa.

De manos de Vicente Jiménez, director general de la cadena, pudimos conocer las intenciones del staff acerca del programa. Micrófono en mano, comentó la intención de la dirección en dar un producto de la más alta calidad y trascender la visión general que tenemos de la radio. Confirmó que tras cada programa los podcast ya tan famosos en este tipo de medios y la escucha en streaming serán dos de las bazas utilizadas para llegar mejor a los oyentes.

Para ello, se han marcado dos objetivos. El primero será el de dar miedo. Miedo del de verdad. La radio es un medio que facilita dicha sensación, ya que gracias a nuestra propia capacidad para rellenar huecos, cuando vayamos escuchando los programas nuestro cerebro reaccionará a lo que percibe, consiguiendo un efecto más intenso en nosotros. No cabe duda que es una apuesta arriesgada en estos tiempos en los que (casi) todo está inventado. El segundo objetivo y no menos importante, es el de recuperar el famoso radiodrama. Este formato fue muy utilizado en la época en la que el transistor formaba parte de la sociedad española y en la que los smartphones, tablets y demás gadgets tecnológicos aún no habían llegado a nuestros hogares. El oyente actual ha pasado de ser radioyente a audioyente.

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 Mona León será la encargada de llevar la batuta en el programa y cuando toma la palabra, su voz inunda todo el Teatro del Arte.

“La radio se lleva muy bien con la narración. Estamos demasiado acostumbrados al cine y sin embargo, este formato da mas pie a la imaginación y, además, era necesario. El montaje tiene un objetivo: ser lo mas visual posible. Centrándote en un sentido, en este caso el oído, los demás se amplifican, algo que nosotros vamos a explotar”

 “Apostaremos por dar un giro de tuerca a la narrativa. En el extranjero, países como EEUU o Francia, explotan este formato, que funciona muy bien. Aquí en España sin embargo se ha dejado de lado”.

Teo Rodríguez, autor de la novela Oscuro, es un viejo conocido en estas lides, ya que durante unos años fue el encargado de escribir las Historias de Terror y Misterio en Milenio 3 —programa que precisamente dejará un hueco en la parrilla radiofónica para este Negra y Criminal—. Con él y su calidad a los mandos, queda claro que la apuesta es sobre seguro, y que para nada buscarán rellenar el agujero temático dejado por Iker Jiménez y su equipo, sino más bien captar al mismo público con un programa nuevo y fresco, pero con muchas líneas en común con el anterior. Es una pena que el autor no nos dejara sus impresiones y permaneciera en segundo plano durante todo el acto. Supongo que es un poco tímido.

En varias ocasiones la luz de la sala se vuelve más tenue, y tenemos la ocasión de escuchar varios fragmentos de las dramatizaciones. La voz de Mona te llega de la mejor manera posible, con sonidos,  ambiente y narradores de todo tipo. Como ella misma afirma, su papel como presentadora no estará orientado a lo que estamos acostumbrados. Será como una consciencia, un ente que flota sobre las narraciones y que participará en todos los ámbitos de programa integrando unas partes con las otras, dándole homogeneidad al producto. En el primer corte del que somos testigos sonoros, la lluvia, un atropello, la melodía de un móvil, o un intermitente nos ayudan a entrar en la escena como si nosotros estuviésemos allí. El narrador hace hincapié en el aroma a vómito, a embrague quemado; todo tiene cabida para llegar lo más rápido posible al oyente. Todos están de acuerdo en que acercarse al programa con cascos es lo más idóneo, ya que la calidad del sonido en estéreo ayudará sobremanera a nuestra participación y percepción emocional de las historias.

untitledEn el primer segmento del programa, alternarán extractos de novelas y relatos clásicos. No podéis imaginar el gozo que sintió el que escribe cuando la sala se fundió en negro de nuevo y uno de los protagonistas de La caída de la Casa Usher tomó prestada la voz de Nacho Novo y comenzó a recitar extractos del mismísimo Poe. El efecto fue espectacular y sobrecogedor. Al cerrar los ojos, puedes sentirte dentro de la historia, caminar por las alfombras de la mansión, notar el crujido de las escaleras bajo tus propios pies, lo que provoca una nueva forma de leer los clásicos, algo que nuestros padres y abuelos disfrutaron hace décadas.

La segunda parte del programa estará dedicada a los casos reales. Para ello no han escatimado en calidad. Se han documentado acudiendo incluso a las fuentes, algo que sonaba lógico teniendo en cuenta la cantidad de periodistas especializados con los que trabaja la cadena. En este caso, será una mezcla entre documental y dramatización para que el oyente capte con facilidad la psicología del asesino al que le dediquen el espacio. Uno de los periodistas con los que contarán será Carlos Quílez, autor de la novela Psicópata, del 2005. Como ejemplo de lo que nos encontraremos en el programa, comentó:

“Uno de los casos que más me impactaron y que llegó a mí por casualidad es el de José Gascón Fonollosa. En aquella época investigaba al grupo criminal de los Jodorovich y llegué a German Delgado Girona, uno de los sicarios de la familia gitana. Me comenta que coincidieron en la cárcel y que, cuando escuchaba las historias de Fonollosa fuera del talego, hasta él mismo se acojonaba. Esto fue lo  que provocó el inicio de todo. Nos reunimos una veintena de veces. Pertenecía a una familia normal, nada de las típicas de estos casos con poco calado social. A los los siete años cae enfermo de polio y le afecta las piernas, lo que le obliga durante un tiempo a ir con los aparatosos hierros que se usaban en aquella época para corregir los estragos de la enfermedad. Se recupera con unos diez años y un día, en el colegio, tiene una pelea con otro chico, al que apaliza. Cuando los profesores se enteran y salen al patio a separarlos, se encuentran con Fonollosa, que tiene su pene entre las manos y orina sobre el cuerpo de su rival. Ese fue el flash que le dio pie a convertirse en lo que es. Atracos, peleas, sociópata…”

Pero la narración del escritor no queda ahí. El público, entregado, sigue con la atención puesta en las palabras de Carlos:

“Un día yo venía del hospital, ya que tenía a un familiar ingresado, y Fonollosa lo notó en cuanto entré por la puerta. Ahí cometí mi error. Nunca hay que dar información personal a un psicópata de estas características, es lo primero que te recomiendan los que saben de esto. Me habló de forma dulce, comprensivo, para consolarme y sacar beneficio de la situación. Yo pensaba «igual no es tan malo». Años más tarde, salió de la cárcel y  lo primero que hizo fue buscar al Morsa, uno de los carceleros que le habían vigilado durante su estancia a la sombra. Entró en su casa engañando a la mujer con la mentira de que era un compañero de trabajo y la maniató. Le esperó allí sentado plácidamente y cuando el funcionario llegó, le ató para que viera cómo violaba a su mujer en sus propias narices… Y este no es uno de los peores casos”.

Mónica González Álvarez, autora de la novela criminal Las caras del mal, es otra de las encargadas de asesorar al equipo del programa. Su melena rubia y su sonrisa contagiosa no nos hace pensar cuales son sus pasiones. Se declara apasionada de los asesinos en serie y tiene varios tratados sobre ellos. Nos comenta el caso de Andrei Chikatilo, el Carnicero de Rostov. Desde el punto de vista de los presentadores, es una de las grandes dramatizaciones del programa. Nos cuenta un poco su historia, cómo sufre una infancia dura, en la que su hermano es devorado por otros hombres hambrientos en los tiempos de la guerra, en Ukrania. Este hecho se le queda grabado en la mente y será uno de los detonantes que forjen la frialdad del asesino en el que más tarde se convertiría. Su primera víctima fue una cría a la que engaña con malas artes para llevarla a una pequeña caseta en el bosque y allí, al amparo de la población, acaba con ella. Tras esto, cincuenta y cinco personas más acabaron de la misma manera que la pobre chiquilla aunque, según palabras de la propia autora, “seguramente fueron muchos más”. Gran parte de los casos, —este es uno de ellos— vendrán con una advertencia en la que los miembros del programa comunicarán a los oyentes que el contenido puede herir la sensibilidad de algunas personas. Aseguran que huyen del morbo, pero dejan claro que los sucesos los narran de la forma en que sucedió para así no manipular nada de lo que se emita.

nyc2La tercera y última parte del programa estará dedicada al concurso de relatos o cuentos cortos. Van a intentar que el oyente participe todo lo posible durante el directo, con la ayuda de las redes sociales y los medios que la red pone ahora a nuestro alcance. Como prueba de la expectación que está teniendo el programa entre la gente, aseguran que ya han recibido más de doscientos cincuenta relatos, en comparación a los cuatrocientos que recibe semanalmente el programa La ventana, sin haber emitido aún ni un solo episodio. El Club de lectura de Las Casas Ahorcadas de Cuenca, serán los encargados de seleccionar los relatos ganadores de cada semana. Al final de cada mes, los finalistas de cada sábado se enfrentarán entre sí, alzándose con la victoria uno de ellos que pasará a la final anual, donde tendrá como contendientes a los vencedores de los respectivos meses de programa. El que gane este curioso duelo, recibirá un pack de autoedición valorado en tres mil euros, gracias al grupo editorial Penguin Random House. Graziela Romero, escritora de novela negra; María Fasce escritora y directora de la editorial Alfaguara; Paco Camarasa, dueño de la ya desaparecida librería Negra y Criminal —como habréis adivinado, este es el homenaje del programa a una de las más influyentes librerías especializadas en novela negra y policíaca—; y Sergio Vera, fundador de Las Casas Ahorcadas. Ellos serán los cuatro  jurados que, dirigidos por el escritor Carlos Salem y que hará de presentador de estos duelos de sangre, decidirán quien es el ganador de cada edición. Los relatos elegidos para cada noche tendrán un máximo de doscientas palabras y también serán dramatizados por el equipo del programa.

Por último y como toque original, insertados entre los distintos bloques, irán varios cortes en los que se explicarán las diferentes formas de asesinar típicas en las novelas y lo que ocurre en el interior del cuerpo humano cuando esto sucede. Venenos, armas blancas, balas… Todas las artes de matar se integrarán en pequeñas cápsulas breves que harán las delicias de los más morbosos.

Como podéis ver, la Cadena Ser se ha preparado muy bien el formato y han apostado muy fuerte por el programa. Mi opinión sincera es que esto puede ser un espacio muy interesante para todos los amantes de la literatura de género negro y del terror y puede servir de puente para todos aquellos autores que aún no se han hecho con un nombre en la escena literaria de nuestro país. Además, ¿a quien no le gustaría escuchar uno de sus relatos dramatizados por actores profesionales en un medio radiofónico nacional? Sin duda, un giro de tuerca para la parrilla española que, esperamos, sea un éxito rotundo, por el bien de la literatura patria.

Este mismo sábado cinco de Marzo a las 02:30 de la mañana, dará comienzo Negra y Criminal. Yo, desde luego, no pienso perdérmelo… ¿Y vosotros?

Más info en : Negra y Criminal Cadena SER y en la web oficial.