La opinión de Soraya: El Remake, de Javier Vivancos

Por Soraya Murillo

Bueno, si creéis que es sencillo opinar sobre un buen libro, estáis equivocados.  Hay tantas cosas que encontré, tanto que me gustó, que no sé cómo empezar y no dejarme nada. Si os parece bien, os haré primero un pequeño resumen y luego veremos que va saliendo.

elremkEstamos en un pueblo español,  Sariñena es su nombre, un lugar al borde del abandono, con bosques cubiertos por una capa de aire pegajoso, apenas respirable. Intentad poneros en situación. No, no lo digo yo, nos lo dice quién nos cuenta esta historia, porque esa es otra. No nos la relata ningún protagonista,  sino un narrador aparentemente omnisciente, una voz que nos incita a seguir los pasos que nos va dejando desde ahí dentro, metido hasta la medula del libro, para ir desmenuzando aquello que nos negaremos a ver. No importa que paséis rápido la página, pues ese narrador seguirá ahí. Sabe lo que habéis hecho y os relatara el horror que no queréis  leer, ese será su cometido.

 Un pueblo donde hay una extraña epidemia que convirtió a sus habitantes en hambrientos… Y no, ellos no son los protagonistas tampoco.  ¿Entonces quiénes? Pues ni más ni menos que los actores. Si, vais a seguir  una película o mejor dicho un rodaje, donde los actores pronto entenderán que no es una película normal de miedo. Algunos mueren de verdad y regresan en otra toma… Pero quien  entenderá más de lo que debería será la extra. Ella, y solo ella, comprenderá que ser extra, el no ser una estrella ni siquiera en un papel secundario, te hace invisible y no le importas a nadie, absolutamente a nadie.

 En serio  lo digo, no sé quién cuenta lo allí narrado, pero su presencia es inquietante. Va más allá  de los gritos, nos enseña el terror, las torturas…

 El director americano dejará unos planos de cómo se grababa el terror en los años setenta, una puesta en escena perturbadora y demencial, donde el hombre gris nos recordará al protagonista de una película real de terror: Ese Hombre Alto y Gris, de sangre amarilla y esferas plateadas.  ¿Te imaginas rodar una película con un monstruo de verdad? No, no podéis, es imposible.

Cris, nuestra extra, esa que nada importa, abandonada a su suerte dentro de un coche fúnebre camino de la funeraria donde… No, voy a dejarlo aquí.

 Rai, Susana, Dani. Ellos si son los protagonistas principales de la película. A ellos el director si los quiere, aunque por las circunstancias que vivirán, entenderán que sus vidas valen lo que vale el guion que les dieron.

 Y ya dejo de contaros cosas sobre el argumento para deciros: ¡La madre que me parió, que pedazo libro he leído!  Mira que llevo leído terror a mis espaldas, pero lo que dejo aquí Javier no es terror. Supera esa palabra, habría que inventar una para definir lo allí escrito.  Olvidad  qué vais a leer un libro. No, vais a seguir una película,  con escenas y personajes que os recordaran a películas reales de miedo que una vez visteis en el cine,  y eso lo va hacer peor. Sus asesinos serán ellos, y podréis ponerles cara.

Por si fuera poco, algo les sucede a los habitantes del pueblo. Tienen hambre, mucha hambre. Aquel que va relatando lo que ocurre os guiará para que no os perdáis detalle,  para no obviar nada, para que entendáis que hay terror que no se aprende en ninguna clase de interpretación. Si, ese desde la sombra será quien les grite “Corred, ¿no veis qué vais a morir?´´ Pero ellos no pueden oírlo, vosotros sí.

 El mejor pasaje es para mí el del tanatorio. ¡Joder! Con esa escena  y el hombre de gris que huela a ceniza.

 En fin…  Abrid el libro, abrid vuestra mente y tened  presente que no vais a leer. Vais a ver y sobre todo a vivir en vuestras carnes la única certeza absoluta: Si no eres la protagonista  no vales una mierda.

Aunque yo, que ya leí el libro, os puedo asegurar  que visto lo visto y como acabó, vale la pena no serlo.

 Un libro para no olvidar nunca. 

https://www.amazon.es/El-remake-Javier-Vivancos/dp/1544986149

 

.

Gente rara en situaciones comprometidas, de Juan Miguel Hernández Gascón.

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

 Hoy venimos con una pieza tan curiosa como poco habitual. Un ejercicio de creatividad que se excusa bajo la  apariencia de una novela a medio camino entre el trhiller y el género negro para ofrecer al lector una experiencia que jugará con su mente y su comprensión,  convirtiéndose en una maravilla surrealista, en pura metaliteratura, una verdadera delicia. Estoy hablando de Gente rara en situaciones comprometidas, de Juan Miguel Hernández Gascón.

9788483651261Alex y Santos son escritores y, en cierto modo, se necesitan. Alex tiene éxito, está de moda, pero ansía la buena reputación y la seriedad que le atribuyen a Santos. Santos es considerado un maestro, pero sufre una crisis creativa que lo está arrastrando a un pozo profundo. Un encuentro fortuito hace que los dos se conozcan y que, de un modo poco ortodoxo, decidan escribir un guion cinematográfico juntos.

Gente rara en situaciones comprometidas, esa es la premisa desde la que los dos autores comienzan a construir su historia. Una historia en la que sus propias experiencias serán también trasunto del guion: Daniel, un joven de familia acomodada que busca su identidad; Estrella, una mujer prisionera de sus decisiones; Natalia, cuyo deseo es imposible de saciar; Díaz, un hombre oscuro que aprovecha su poder para influir en los destinos de los que le rodean. Pero el juego de ficciones comienza cuando uno de los protagonistas, Daniel, empieza a escribir a su vez una novela sobre su vida en la que Alex y Santos son dos de los personajes.

Juan Miguel Hernández Gascón narra de manera magistral y crea una estructura metaliteraria que asombra por su originalidad y su sorpresa. Con continuos guiños sociales -la crisis, los desahucios, la economía-, históricos -el inicio de ETA, el franquismo-, y culturales -referencias al cine y homenajes a grandes figuras literarias como Raimond Chandler, Boris Vian, Juan Marsé, Augusto Monterroso o las transgresoras voces norteamericanas del S. XX-, el autor construye una historia con todos los ingredientes de la novela negra y con una intriga que no decae hasta la última página.

Como en toda buena novela  de género negro, en este título encontraremos todos aquellos elementos que dotan a este tipo de obras de la tensión y la intriga que uno espera de ellas. Un ritmo pausado, pero que sabe ponerse a la altura de las circunstancias cuando  la trama así lo requiere, mantiene la atención del lector y se empeña en avivar su curiosidad, manipulándole  a través de la incertidumbre sobre lo que acontece y sobre lo que es real o no. Una historia ¿ficticia? dentro de otra historia ¿real? Que finalmente se descubre ante nosotros como lo que es, sin más, dejándonos  con la boca abierta y  sin saber muy bien si maldecir al autor por haber jugado con nosotros o aplaudirle  con una ovación ante tal muestra de originalidad y talento.  La novela, a partir de sus dos sub-tramas, se asemeja a la serpiente Uruboros, aquella que se devora a sí misma en un ciclo infinito y eso es lo que al final nos cuesta comprender, sin que esa incapacidad de discernir  (si es que ello es posible), tenga una razón en sí misma. Dos historias cruzadas, dependientes, que se generan la una a la otra, que se imaginan mutuamente, para hacerse reales o como mínimo, posibles. 

Un escritor homosexual que se prostituye, una viuda encaprichada y despechada con su marido, un policía que quiere sacar tajada y un caballero que no tarda en fallecer son los protagonistas del guión en que trabajan dos autores muy distintos. Santos, de la vieja escuela, con clase y oficio, pero caído en desgracia y Alex, joven y exitoso, vividor y aventurero, pero falto de credibilidad y autoconfianza. Entre ambos surge una alianza frente a un proyecto común y  tejerán una historia donde el amor, el sexo y la violencia  llevarán a sus protagonistas a un desenlace trágico. Pero ellos no saldrán indemnes ni mucho menos, cuando su propia creación se revele como real. Al menos, tanto como ellos mismos.

Donde empieza y termina es algo imposible de señalar.  Diferenciar quienes son los autores y quienes sus creaciones, que es real o no, es una pregunta absurda y que carece de sentido. Juan Miguel Hernández Gascón lo sabe  y se regodea de ello, con una clase magistral ante la que no queda más que quitarse el sombrero.

 Eso sí: Uno debe aceptar entrar en el juego, dejarse llevar por la experiencia y saber apreciar exhibiciones como esta, donde la literatura prescinde de formas y experimenta consigo misma para llegar más allá de lo que suele ser habitual, despreciando conjeturas y encorsetamientos, de fórmulas típicas y sin seguir el mantra de inicio-nudo-desenlace, al menos como lo entendemos por defecto.

Yo la he disfrutado muchísimo, tanto en lo concerniente a su parte de novela negra como en cuanto a experimento literario. He de decir que me ha sorprendido, que me ha mantenido en vilo y que al cerrar la última página, he odiado al autor un poquito, mientras asentía con satisfacción ante lo que me acababa de ofrecer.

 Espero que a vosotros os cause una impresión similar. Ya me contaréis…

 

Gente rara en situaciones comprometidas.

Juan Miguel Hernández Gascón

Editorial: SUMA

Páginas: 432 pág.

ISBN: 9788483651261

PVP:17,90€ (ebook: 9,99€)