Arañas de Marte, de Guillem López (Valdemar, 2017)

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

arm1Cuando Hanne y Arnau pierden a su hijo, el mundo que habitan se viene abajo. Afectada por una profunda depresión, la realidad cotidiana de Hanne se trasforma en un caleidoscopio de recuerdos, sueños y funestas premoniciones que la atrapan en una telaraña de múltiples realidades superpuestas. La extraordinaria habilidad narrativa de Guillem López conduce al lector por el laberinto mental de Hanne, a través de los procesos cuánticos de su cerebro y percepciones alteradas, hasta la sorprendente revelación final.

Seamos sinceros: Tras leer Arañas de Marte te viene a la cabeza la idea de que esta novela no es para todo el mundo. Guillem no es un escritor que deje las cosas fáciles al lector; es más, siempre va un poco más allá en su búsqueda de lo extraño, y en esta ocasión no iba a ser menos, presentando una obra cuya narrativa se aleja de lo convencional y nos desconcierta hasta el paroxismo.

Mientras avanzamos en la lectura del libro, asistimos con una duda creciente sobre si lo que estamos leyendo está en la cabeza de alguno de los personajes o es parte del juego mental que nos ofrece el propio Guillem López.

Otro detalle a destacar es que cuando crees ver la luz al final del túnel, el escritor te vuela la cabeza planteándote nuevas posibilidades narrativas (incluso se permite el lujo de introducir algún elemento metaliterario), lo que convierte este viaje en una historia exigente que pondrá en jaque al sufrido lector.

El estilo del castellonense se fundamenta en una prosa muy elegante repleta de vaporosas metáforas, algunas de las cuales sirven de anclaje para las distintas contingencias (trampas de la mente, percepción cuántica o la ductilidad del propio pasado) que encontramos durante la lectura.

Podríamos seguir hablando de esta novela durante horas, pero creo sinceramente que con lo expuesto en estas líneas el lector casual puede llegar a ver si el libro en cuestión es una lectura hecha para satisfacer su curiosidad o, simplemente, para pasar de ella directamente.

Carm2oncluyendo: de Arañas de Marte se podrían extrapolar muchas teorías particulares (de hecho he hablado con otros amigos lectores y cada uno tenemos la nuestra propia), así que el desafío está servido.

Lo más adecuado sería señalar que es una apuesta arriesgada: un tipo de historia que te hace cuestionarte la realidad en la que vivimos, que no es otra cosa que un conjunto personal influenciado por nuestras propias creencias y límites sensoriales, acervo que aquí el propio Guillem López dinamita desde su más pura esencia para renacer como un pletórico Ave Fénix inmerso en un diabólico juego de posibilidades cuánticas.

 

Ficha técnica

Título: Arañas de Marte

Autor: Guillem López

Editorial: Valdemar

Páginas: 246

ISBN: 978-84-7702-856-7

Precio: 13,20 euros

 

 

Pasaje a las dehesas de invierno, de Francisco Jota- Pérez

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

palddiHoy venimos con una obra difícil de describir y me atrevería a decir que inclasificable, debido a su complejidad estilística y narrativa. Se trata de Pasaje a las dehesas de invierno, de Francisco Jota- Pérez, una novela extraña, casi onírica, en la que el autor moldea la realidad cotidiana, la retuerce y  la comprime, en una historia metafísica cuya trama queda relegada a un segundo plano bajo una prosa tan bella como desconcertante.

El estilo del autor, rozando a veces la poesía, es una oda al absurdo, a lo imposible, a lo incomprensible. Un sueño perturbador que toma cuerpo físico, pero que se muestra incognoscible, escapando a nuestros infructuosos intentos por  darle un sentido y encasillarlo dentro de lo mundano y terrenal.

Puramente experimental, deshaciéndose del lastre de unas normas que la limiten, la novela adquiere una textura y consistencia plástica que el autor se encarga de moldear a su antojo, convirtiendo el acto de escribir en una experiencia casi mística, en la que la tenue línea que separa lo real de lo abstracto pierde su razón de ser y ambos mundos se funden en uno solo en el que la lógica deja de tener sentido y todo es posible.

Esa es su mayor baza y también su mayor problema, ya que el lector no puede tomar partido, solo dejarse llevar en esa vorágine creativa, arrastrado por una narrativa en ocasiones tan desbordante, tan inmensa, que nos asfixia.  Cierta tendencia al circunloquio, a obligarnos a caminar en medio de un lugar desconocido y que no comprendemos para no llegar a ningún sitio, nos obligan a preguntarnos qué demonios hacemos aquí, si en realidad es necesario adentrarse en este mundo tan absurdo y bizarro, tan delirante y desquiciado, para contar una historia que en realidad, si tiene un sentido claro y unos protagonistas definidos, pero que se nos presentan en un ejercicio de creatividad absoluta y mediante un prisma lisérgico, buscando adentrase cada vez más y más en ese lugar de la mente de cualquier autor donde  no hay reglas y todo está permitido, sea necesario o no, solo por el impulso, la necesidad de vaciar todos los demonios, sueños incumplidos, fantasías inconfesables, figuras arquetípicas y  una parte de nosotros que apenas conocemos y que quiere salir. Dejarse llevar, permitirse divagar sobre la verdadera esencia de las cosas, aunque para ello debamos sumergirnos en los deshechos de nuestra propia psique y que esa amalgama incomprensible ocupe todo nuestro universo, sin orden ni concierto, al menos de forma aparente.

palddi1No es una lectura sencilla. No es apta para todo el mundo. Su propia genialidad, su absoluta libertad, es su mayor lastre. Engorrosa en muchos momentos, reiterativa en otro tantos, empeñada en hacer difícil lo sencillo y complicar las cosas cuando no sería necesario, es toda ella un escollo para disfrutarla y al mismo tiempo, un reto ante el que nos deleitamos por su propia naturaleza obsesiva y trascendental. ¿Por qué hacerlo así? ¿Por qué el autor necesita de dejarse llevar, de experimentar, de regodearse ante el sinsentido, ante la complejidad? La razón es simple: Esa es el alma de la novela, esa es su esencia y sin esos atributos, esas incógnitas, esa complejidad inherente a ella misma, la novela no tendría razón de ser.

Es una lectura críptica, distinta, exigente, que requiere un esfuerzo por parte del lector, de su complicidad, de su capacidad para ver más allá. La oscuridad; el dolor; la incertidumbre; la culpa, el castigo y la redención; la soledad; la necesidad de encontrar  un motivo; la belleza oculta entre la basura y el barro; la crudeza del amor.  Y Assumpta, protagonista absoluta, tan real como intangible, tan humana en todos los aspectos y tan etérea. Violenta, perdida, frágil y pura alma. Buscándose a sí misma y una razón para seguir siendo. Como decía, pura poesía entre una oscuridad que intenta atraparnos con sus tentáculos, mientras zarcillos de locura se filtran en nuestro interior.

Poco más puedo decir respecto a esta novela. ¿Me ha gustado? ¿La recomiendo? No sabría qué contestar. Lo que sí puedo afirmar es que no me ha dejado indiferente, que ha logrado, de algún modo que se me escapa, metérseme dentro y tocar alguna tecla desconocida en mí, una cuerda que ha quedado vibrado en sintonía y aun a sabiendas de que no he comprendido más allá de lo obvio, de que se me escapa entre los dedos y no soy capaz de entender lo que sea que ha querido contarme el autor, me ha hecho sentir y conectar con ella.

 

Pasaje a las dehesas de invierno

Francisco Jota-Pérez

Editorial: Esdrújula Ediciones

ISBN: 978-84-943826-5-9

Páginas: 170 pág.

PVP: 14€

http://www.esdrujula.es/libro/pasaje-a-las-dehesas-del-invierno/