La opinión de Soraya: Las tres niñas brujas, de Simón León.

Por Soraya Murillo

Cada noche, nuestro escritor baja al sótano donde tiene su máquina de escribir. Él no le tiene miedo al síndrome de la página en blanco. No, él tiene tres musas, tres niñas brujas que en realidad son muy viejas, mucho.

Ante su pregunta:

—¿Qué tienen para mí esta noche?

Ellas le responderán:

—Una historia de aparecidos…

—Una historia de monstruos…

—Una historia de muerte…

Lo que leeremos serán seis relatos de las niñas brujas y dos interludios, terminando con una pequeña biografía de su autor.

Normalmente suelo empezar resumiendo las historias que leo, pero esta vez veo necesario escribir un poco sobre Simón León, para que entendáis qué vais a leer.

Son unos relatos extraños y fascinantes, escritos por un autor con una imaginación delirante y yo diría que hasta enfermiza. Desgarra la lucidez del lector, perturbándolo con su escritura oscura, tocando de forma macabra el tema sexual llevándolo a la perversión, mientras lo une con leyendas tradicionales. Se nota su gusto por lo gótico, lo detalla todo hasta un extremo que asusta. Una manera de escribir desequilibrada pero brillante. Cediendo a las tres brujas la narración de sus historias, olvidaremos que todo ello salió de la cabeza de su autor, un hombre que siempre fue consciente de que a veces, sacaba al monstruo que llevaba dentro mientras escribía.

-Primer relato de las tres niñas brujas.

Invocación: —Las brujas… las brujas siempre son malas en los cuentos, ¿no? Pero en realidad, los malos son los reyes y los príncipes…

Dice la nueva chica que acaba de llegar al edificio habilitado como cárcel de tortura. Allí, junto a una compañera también vencida por el miedo y el dolor, invocará a aquellos que no deben ser nombrados…

-Primer Interludio

La niña que amaba a los lobos: ¿Lo que es bestialismo para ella, es bestialismo para él? Ella ve un lobo cuando mira, él ve a una muchacha.

Es cuento de caperucita que deberían de habernos contado…

-Segundo relato de las tres niñas brujas.

Él: En el interior de un bosque habita un duende. Los hombres del lugar miran hacia otro lado cuando se cobra su ofrenda…

-Tercer relato de las tres niñas brujas.

Pedro: Una casa abandonada con una extraña historia de tres hermanas desaparecidas en su interior. Pedro, un niño lleno de odio, humillado en el colegio…

-Cuarto relato de las niñas brujas.

Un cuento de vampiros: Un escritor que desea escribir un cuento sobre vampiros. Pasará años documentándose, viajando, intentando descubrir si en realidad existen. Hasta que un día entenderá…

Me detengo un momento para explicaros que los relatos son muy cortos, de apenas un par de páginas, lo cual hace que no pueda expandirme mucho, pues terminaría por contarlo y todo perdería interés. Recordad que yo no soy el escritor, yo os lo escribo desde la sencillez, apenas bocetando lo que son las historias que se nos muestran. Él no, él era un escritor con una mente  compleja, el cuál llego a decir: «Siempre tuve fe en el horror que habita en mi interior». Por lo tanto, mis palabras no hacen honor a como nos escribe sus historias. Simón León, de nacionalidad  argentina, deja esta pequeña obra escrita en su lengua natal, ese español, que a nuestros ojos puede resultar curiosa en sus formas, lo cual la dota de una personalidad muy especial…

-Quinto relato de las niñas brujas.

Malvina: Una oscura fábula sobre una niña encerrada en un internado gobernado por monjas, donde todo lo sexual será castigado de la forma más repugnante que ser humano haya imaginado.

-Segundo Interludio

La tragedia de los hermanados: Con el fondo del famoso cuento Hansel y Gretel, llegaremos hasta un relato de orgias y lujuria.

-Sexto relato de las niñas brujas.

Marina: Un retratista se gana la vida pintando a su amada. Hasta que un día, en un terrible accidente, ella termina desfigurada para siempre.

Y aquí termina nuestro autor de transcribir lo que sus musas le han dictado. Ahora leeréis una muy buena biografía suya que de no debéis pasar por alto si queréis saber porque motivo escribe así. Yo creo que la frase que mejor lo define fue esta: «Cuando decidí convertirme en escritor, decidí al mismo tiempo dejar de ser persona».

Nada más que deciros, salvo que por muy macabro que haya sido, desde luego siempre se le recordará como un gran escritor de culto.

http://sacodehuesos.com/a-sangre/las-tres-brujas-ninas