El último Uraya, de Luís Martínez Vallés

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os traigo una lectura ligera, de esas que uno se mete entre pecho y espalda en apenas un par de horas y que si bien no inventan la rueda y jamás estarán nominadas a ningún premio en el mundillo literario, cumplen con su cometido que no es otra cosa que entretener al lector, si acepta la propuesta de una historia sin otra pretensión que esa.

Estoy hablando de El último Uraya, de Luís Martínez Vallés, autor al que muchos conoceréis por su faceta de locutor en el magnífico programa de radio y podcast Luces en el Horizonte.

Luís, además de un apasionado de la radio, es un cinéfilo empedernido y eso se nota. Criado entre cintas VHS y estanterías de videoclub, es sencillo adivinar cuáles son sus gustos y referentes y no nos extraña en absoluto que la literatura de género sea otra de sus aficiones.

euu2Óscar despierta en plena noche, sobresaltado por la presencia de un extraño en su dormitorio. Estupefacto, observa cómo el visitante se desvanece ante sus ojos, dejando como única prueba de su aparición unos restos de tierra. El análisis de estos restos supone el punto de partida para una investigación en la que contará con el apoyo de su amigo Richard y la colaboración de un locutor de radio y un experto en fenómenos paranormales. Juntos, descubrirán y se adentrarán en un nuevo mundo paralelo, iniciando una aventura fantástica en la que no faltarán el humor, el crimen, el terror o el drama.

Como el propio Luís pone de manifiesto, estamos ante una novela de aventuras pura y dura, donde el elemento fantástico comparte nicho con la acción, el misterio, el humor y el romance. Es por eso que no debe extrañarnos en absoluto ese aire pulp que desprende el libro desde la primera página, sin llegar a poder catalogarse exactamente en ese subgénero, pero coqueteando con él en todo momento.  Prosa  directa y sencilla, directo al grano, más preocupado en contarnos su historia que  en las formas ni el estilo.  No busquéis nivel estilístico ni prosa elaborada, porque no la hay. Es así de simple.  Ni la tiene ni la necesita, porque no aspira a ello. Su única pretensión es mantener al lector entretenido durante un rato, hacerle sentir, contarle una historia que le permita evadirse de la realidad, del modo en que lo hacíamos cuando éramos jovenzuelos imberbes, manteniendo ese espíritu de historias que leer en la cama y que no tienen otra finalidad que la más obvia. Personalmente, su anterior trabajo me pareció mucho más intenso y elaborado, pero con un enfoque bastante distinto al de este título que nos concierne.

euu1¿Hace eso que sea una mala novela? Depende de a quién le preguntes.  A los más curtidos en lecturas, les podrá parecer un tanto simple, poco elaborada para semejante extensión. El exceso de diálogos en perjuicio de la propia narrativa y de las descripciones que uno esperaría, puede tomarse como un hándicap y no podemos negarlo, pero también logran dotar a la obra de un ritmo ágil y dinámico que se agradece y que hace que conectemos desde el minuto uno con los personajes y que pasemos páginas a toda leche, merendándonos el libro en un abrir y cerrar de ojos.  ¿Es la forma correcta? Pues no. Pero si aceptamos su propuesta y dejamos a un lado  etiquetas y postulados, si nos olvidamos de lo convencional y de las normas, pese a que es evidente que a Luís le queda mucho que aprender del oficio, la obra consigue lo que buscaba desde un principio: Habernos tenido  entretenidos e incluso emocionados,  contándonos una historia fantástica  que nos devolverá a otros tiempos, repleta de guiños y referencias que todos vamos a reconocer.

 

El último Uraya

Luís Martínez Vallés

Amazon

ISBN-10: 1530390818

ISBN-13: 978-1530390816

Páginas: 482 pág.

PVP: 14,23€ (eBook:2,99€)

https://www.amazon.es/ltimo-Uraya-Luis-Mart-nez-Vall-s/dp/1530390818/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

 

 

Entrevista a Luís Martínez Vallés, director de Luces en el Horizonte y autor de El último Uraya

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy tenemos con nosotros a un invitado muy especial, alguien muy querido por estos lares y que ha convertido su espacio semanal en un lugar de encuentro para aquellos, que como un servidor, disfrutan de la cultura pop en todos sus aspectos. Un buen tipo, friki de pro, documentado y con criterio, que siempre tiene algo que descubrirnos.  Nada más ni nada menos que Luís Martínez Vallés, director y presentador del programa radiofónico  (y podcast de calidad)  Luces en el Horizonte,  autor de novelas como Las puertas blancas, Reset, Ahora el silencio y  40 años de oscuridad,  y que justo hace unos meses acaba de presentar su trabajo más reciente, El último Uraya.

Libros, discos, pelis… Eso importa. Puede sonar cínico, pero es la puta verdad. ¿Os suena esta frase?  John Cusack nos lo dejaba bien clarito en  Alta Fidelidad y  la cita se ha convertido en toda una seña de identidad de Luces en el Horizonte. Toda una declaración de intenciones que refleja la esencia misma del programa y sobre todo, de aquello que mueve e inspira a nuestro invitado.

Sin más dilación, os dejo con la entrevista.

 

Entrevista a  Luís Martínez Valles, presentador de Luces en el Horizonte.

AI -¿Quién es en realidad Luís Martínez Valles?

lelh1—Pues en realidad creo que soy el mismo que la gente imagina al escucharme o leerme. Un tío que intenta siempre tener positividad ante la vida y los aconteceres de la misma. Ojo, a veces tengo algo de mal genio también, no soy un santo.

  1. AI- ¿De dónde viene tu afición a la literatura, la radio y el cine?

—Yo creo que la he tenido siempre, la fascinación que recorría mi cuerpo al mirar las inmensas carátulas en el videoclub, esos dibujos que me hacían imaginar inmensas aventuras, algunas veces las contenían otras no. Por eso a veces intento escribir algo de lo que imaginaba al verlas.

AI-La mayoría te conocemos por ser quién dirige y presenta  ese magnífico programa radiofónico llamado Luces en el Horizonte,  uno de los mejores podcast  que existe ahora mismo en antena, pero  quizá es más desconocida  tu faceta  como autor.  ¿Qué nos puedes contar de El último Uraya, tu trabajo más reciente?

—Una historia con la que me lo pasé en grande al imaginarla. La escribí de forma interrumpida, entre medio de su confección hice al menos tres historias más. “El último Uraya” siempre fue especial, porque no era otra historia que se empieza y se queda esperando, ella estaba tranquila sabiendo que los personajes tendrían finiquitada esa primera aventura.

AI- Pregunta de rigor: ¿Podrías  mencionar  tres películas y tres directores que consideres imprescindibles? ¿Alguien a quien tengas como referente?

—3 películas: “La cosa”, “Aliens, el regreso” y “El tiempo en sus manos”… (¿Solo 3? Me dejo muchas que me encantan XD)

—3 directores: John Carpenter, Kevin Smith y Terence Fisher… (¿Solo 3?… Mecawen)

—Referentes muchos (evitaré los cinematográficos): Juan Antonio Cebrián, Howard Stern, J.K. Rowling, Iker Jiménez, Francisco Ibáñez, Stephen King…

AI- ¿Qué hace Luís Martínez Valles cuando no escribe ni trastea por la emisora?

—He sido muchas cosas en mi vida: videoclubtero, electricista, camarero, ahora picoteando de aquí y de allá.

AI- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundillo literario? Cuéntanos tus primeros pasos y cómo fue la experiencia.

—Picoteé algo en los primeros años de los 2000, pero de verdad me puse con una historia en 2007. La historia de “Las puertas blancas” me golpeó la imaginación como un mazo y algo en mí me dijo “¡¡¡A escribir!!!” y oye me puse a ello, seguramente se puede hacer mejor, pero el vomitar la historia que se te agolpa en la mente y plasmarla sobre el papel, o la pantalla, pues es realmente necesario cuando la tienes ahí.

AI- ¿En qué andas metido  ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

—Sobre todo Luces en el Horizonte, amo de corazón al programa y al mundo que se me ha abierto con él, me siento un afortunado ante la gran cantidad de amigos que he conseguido gracias a esta locura. Seguiré con esto todo lo que el cuerpo aguante. Y en cuanto a escribir pues tengo tres historias empezadas y seguramente dos de ellas tendrán fin… y oye, alguna idea para una segunda parte de la aventura de los Uraya está rondándome por la cabeza.

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AI-Cuéntanos que es lo que te define como autor…

—¡La leche! Esto es muy difícil… creo que sobre todo me interesa que la gente se lo pase bien con mis historias. Estoy seguro de que se puede escribir mejor, quizá se podrían desarrollar mejor los personajes, pero es que en realidad busco la diversión al escribir una aventura y mi intención es que aquel que la lea absorba algo del disfrute arrojado allí. Por suerte alguno así me lo ha dicho, y qué mejor premio.

AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura en nuestro país? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a los autores patrios, o por el contrario, siguen siendo un tanto marginados en favor de autores extranjeros?

—Algunas sí se preocupan, pero veo que podía ser mejor. No hay que olvidar que las editoriales son empresas y el principal factor de su existencia es el ganar dinero. Por suerte hay  algunos sellos y editoriales que han apostado por apoyar, muchas gracias a ellos.

AI- Si Luís Martínez Valles no le dedicase horas a su programa ni a escribir, ¿en que se mantendría ocupado?

—Quiero imaginar que en algo de teatro o cine, sin duda en algo que tuviese que ver con la cultura.

AI- A Luís Martínez Valles le asusta……

—Que les pasen cosas malas a aquellos que quiero. A los toros. Y varias cosas más como quedarme encerrado en sitios pequeños donde no pueda mover los brazos…. ufff

AI- A Luís Martínez Valles le gusta…

—Muchas cosas, una que todos los días le doy caña… la coca cola zero, los frutos secos, las gominolas, el embutido, el jamón… Era de cosas de comer ¿no? XD. Bueno, también me gusta la sensación que me recorre el cuerpo cuando me mira mi mujer, los abrazos de mi hijo, la amistad verdadera, pero la de verdad, aquella que se esfuerza en que no se pierda ni gramo incluso en los momentos en los que es complicado mantenerla. Charlar con esas amistades. Y creo que las cosas típicas.

AI- ¿Cómo definirías tu forma de trabajar y que criterios sigues a la hora de afrontar un nuevo proyecto?

—Es extraña, la verdad que suele ser por rachas, quitando una locura en la que me embarcó mi querido Carlos J. Lluch, llevo mucho tiempo sin coger la escritura como debe. A ver si lo retomo que la echo de menos, hay muchos personajes que están rondándome la cabeza, algunos para volver otros para nacer.

AI- Por último: Cuéntanos cuál es el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último tema musical que has escuchado.

—Libro he leído una aventura, que espero que alguna editorial sea inteligente y apueste por ella, surgida de la mente de mi amigo Juan Antonio Vallejo. Os juro que no sé cómo definirla, solo que engancha, que tiene varios momentos que te dejan rucho perdido, y que afronta una historia de una forma muy original. Editoriales a por la obra de Juan Antonio y la aventura de Shaveson Bálsamo. Película he visto “The priests” una historia de exorcistas del cine coreano con momentos bastante buenos, películas que no llegan aquí y merecen mucho la pena. Canción te diré la última que he querido escuchar “The scorpion Sleeps” de Rob Zombie, que por cierto tendrá importancia en la quinta temporada de Luces en el Horizonte.

AI- Pues eso es todo, Luís.  Muchísimas gracias por  tu tiempo. Ha sido un verdadero placer charlar contigo.

—Gracias por dedicarme un espacio y pensar que tengo algo interesante que contar. Un abrazo muy rucho.

Podéis escuchar los podcast de Luces en el Horizonte aquí mismo y si queréis saber más sobre El último Uraya, pinchad AQUÍ.

 

 

Ahora el silencio, de Luís Martínez Vallés

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.

aes2Hoy venimos con la reseña de Ahora el silencio, de Luís Martínez Valles, un buen amigo de esta casa y al que muchos quizás conozcáis por su labor como presentador de ese magnífico programa de radio que es Luces en el Horizonte.

Ahora el silencio es una novela que funciona casi a modo de fix up, sin llegar a serlo realmente, pero es evidente que la forma en la que está estructurada  la obra, a partir de pequeñas historias independientes con  su propio hilo argumental  y ubicadas en distintos escenarios,  nos da la impresión de que son relatos  autónomos que funcionan bien por si solos, aunque todos ellos  se sitúen bajo el mismo arco argumental del que parte el autor  y que funciona como columna vertebral  bajo el que se suceden. Distintas aventuras, con distintos personajes, en las que cada uno de los protagonistas se enfrentará a la llegada del apocalipsis de forma diferente, según sus propias circunstancias personales  y la situación en la que se encontraba en ese momento.  

Me ha gustado mucho ese detalle, el tener la oportunidad de contemplar la misma catástrofe arrancando desde distintos enfoques,  según  los  diversos factores  y lo particular de cada una de las situaciones  en las que se encontraba cada personaje cuando llega el desastre.  Esas historias terminarán por confluir finalmente en la trama principal, pero  como digo, como capítulos independientes funcionarían igual de bien.

La obra mezcla géneros sin pudor alguno, desde la  ciencia ficción más Serie B hasta el terror o la novela de aventuras. Los amantes del fantástico, y en especial los que  disfrutamos de la literatura pulp, sabrán apreciar ese toque tan especial, esa fórmula tan reconocida, en la que solo se pretende una única cosa, que es entretener.  El estilo de Luís es directo, sin florituras ni perdiendo el tiempo en aquello que no es vital para la narración. Va al grano, sin permitirle un respiro al lector. Los acontecimientos se suceden sin tregua, no hay tiempo para reflexionar.  Eso logra dotar a la lectura de una gran fuerza e intensidad, creando tensión de forma continua y hacer que  estemos sufriendo por el destino de los personajes, que no van a poder tomarse ni un respiro si quieren sobrevivir.  Es justamente en este aspecto en el que la novela puede producir reacciones enfrentadas. Por un lado, ese ritmo vertiginoso es lo que la obra pide para producir el efecto deseado. Pero por otro, quizás el lector se sienta un poco agobiado ante tanto movimiento, sin tener ni un segundo para digerir lo leído. En mi caso, creo que se agradecería  algunos momentos de transición para aligerar la lectura y permitir al lector relajarse un poco. Resulta un tanto agobiante dejar el libro por el motivo que sea y al retomarlo, encontrarte en medio de todo el follón. Las escenas de baja intensidad permiten que uno pueda volver a la lectura desde una posición neutral y regresar a la historia de forma tranquila, sin verse metido en un fregado de tres pares y tener que pararse a pensar que es lo que sucedía en ese momento mientras las balas silban cerca, las flechas pasan rozando y las explosiones le salpican a uno.

En cuanto a los aspectos positivos, debo mencionar el tratamiento de los personajes. Pese a que como digo, lo que define a la novela es su  ritmo endiablado y el no entretenerse  demasiado en nada,  lo cierto es que la forma en que el autor ha construido a los personajes me ha encantado. Pese a su sencillez, a la falta de detalles y a no profundizar apenas en  su presentación,  la verdad es que la forma en que se nos describen y el modo en que actúan nos permite hacernos una idea muy clara de ellos. Sus reacciones, sus decisiones, sus actos son los que los definen y he de decir que en ese aspecto  Luis ha hecho un buen trabajo.

lmv1Personajes creíbles en un escenario aterrador. Humanos en todo su contexto, para bien y para mal. Despojados de prejuicios, de normas sociales,  de reglas morales y falsas apariencias. Puro instinto de supervivencia, sin otro objetivo que seguir respirando y ver un nuevo amanecer.  La única cuestión es saber que es lo que están dispuestos a hacer para lograrlo, si va a ser a cualquier precio…

En definitiva, Ahora el silencio cumple con creces con su cometido. Su intención es clara desde un principio y no engaña a nadie. Ofrece aquello que promete y cumple con las expectativas, que son entretener al lector y hacer que se olvide de todo lo demás durante la lectura. 

Luís puede darse por satisfecho, porque  al menos en mi caso, me ha dejado un buen sabor de boca. No ha descubierto  América ni falta que le hace, oiga. Recomendable para desconectar y pasar un buen rato.

 

Ahora el silencio

Luís Martínez Vallés

ebook

Páginas: 261 aprox.

PVP: 1,08€

http://www.amazon.es/Ahora-silencio-Luis-Mart%C3%ADnez-Vall%C3%A9s-ebook/dp/B007ZT8VKK