La opinión de Soraya: Yo vi tu silueta, de Javier Vivancos

Por Soraya Murillo

Hay libros que necesitan ubicarse en países lejanos, con nombres ingleses, americanos, franceses… Cuando terminé de leer esta historia supe que España era su lugar, me es imposible imaginármela en cualquier otra parte del mundo.

Personajes: Alicia una chica que estudia psicología; Sara, su compañera de piso es joven, muy atractiva y provocadora; Carlos, el único chico del piso compartido, friki, algo tímido blanco de las burlas de sus dos compañeras sin saberlo. Vonotar, ex novio de Alicia.

Los hermanos Cabeza de Vaca: Demetrio, el hermano mayor que hace de padre protector de sus hermanos. Miguel, un hombre ya maduro y desequilibrado, que de pequeño torturaba pájaros; y Félix, con un fuerte retraso desde su nacimiento. Los tres están traumatizados por una infancia dura.

Alicia recibe un mensaje de Vonotar, su ex novio, pidiéndole otra oportunidad, cosa que la desconcierta y acaba con la paz que había logrado desde su distanciamiento. Vive en un piso compartido con otros dos estudiantes, Sara y Carlos. Aconsejada por su compañera de piso le dará respuesta al mensaje telefónico de su ex novio, causando con ello una provocación que traerá consecuencias…

Comparten rellano con dos hermanos de la familia Cabeza de Vaca. Miguel está obsesionado con Sara, busca cualquier mujer con la que idealizar a su madre, mientras cuida de su hermano adolescente Félix, que sufre un grave retraso mental. Ambos guardan un secreto de lo ocurrido un fin de semana en una cabaña, una chica, un martillo…

Un thriller donde nos demuestra que no hace falta recurrir a una villa de los USA para conocer el terror. La novela que vais a leer tendrá como escenario Murcia y un pueblo de los alrededores. Unos personajes muy bien construidos, tanto que en sí no hay uno principal, a todos su autor les otorgo suficientes razones y vida para que sean necesarios en la trama. Javier Vivancos intentará que entendamos qué llevó a los tres hermanos Cabeza de Vaca a mover toda esta locura; lo escribirá con tanta destreza contándonos su infancia que nos sentiremos atraídos por ellos. Aunque sin llegar a empatizar, sí podremos entender los motivos que les llevaron a ese desequilibrio mental.

Terror realista donde las cosas que no deberían suceder, suceden. Violencia real, atrocidades que llevan al lector más allá del clímax hasta llegar al desenlace. En el texto aparecen multitud de detalles que lejos de hacer la lectura pesada la hacen más grata, apelando a los sentidos del lector.

Poco a poco según vayáis avanzando, os daréis cuenta de un detalle: Todo va a peor. Seréis conscientes de ello, la tragedia no puede detenerse, la maquinaria se puso en marcha y cada puerta que se abra, cada ascensor que suba… traerá más muertes. Javier es experto en esto, lo escribe para que podáis visualizarlo, sabiendo quien va a ser el siguiente, pero no por eso perderá emoción, es tan descriptivo que solo os empujará a seguir leyendo.

La novela que me convenció de que usando personajes españoles, pueblos españoles, se puede crear algo muy bueno; que un nombre tan simple como «Miguel» es suficiente, si sabes llenarlo de traumas puedes tener al mayor asesino por vecino.

Ese final que esperas, no podía acabar de otra manera.

Pero entonces antes de cerrar el libro lees el prólogo… ¿Un prólogo al final? Si, ese maldito prólogo que lo cambiará todo, que lo destruirá todo. Cuatro páginas de nada donde solo puedes aplaudir. Hay finales de libros mejores, peores o como este, que se ve venir según te acercas. Pero que a un final lo destruya un prólogo, eso no, no ocurre siempre.

Yo vi tu silueta mientras…

Porque, recordad, Alicia estudia psicología. Un prólogo nunca, nunca está en el final de una novela… ¿O sí?

Pedazo libro has escrito, Javier Vivancos.

http://sacodehuesos.com/a-sangre/yo-vi-tu-silueta

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La opinión de Soraya: GHOUL, de Juan Díaz Olmedo

Por Soraya Murillo.

En la noche de los tiempos, junto a grandes fogatas, contaban verdaderas historias de miedo. Hablaban de jaurías que llegaron cruzando el abismo que hay entre la tierra de los sueños y el mundo de la vigila. Se juntaban con humanos y crearon un linaje mestizo que se conocería como GHOUL, los devoradores de cadáveres.

Empezaremos con un llamativo prólogo escrito por David Jasso, en el que deja su sello personal.

Nuestra protagonista, una adolescente, nos contará en primera persona que pertenece a esa raza. Llena de odio hacia todo, busca un lugar para esconderse de los suyos. Solo la acompaña un hambre insaciable de carne humana muerta y una canción, esa melodía de la cual busca el origen. Conocerá a Deedee, bailarina exótica gótica algo desequilibrada que trabaja en un club nocturno, en el cual le ofrecen a ella trabajo. Juntas empezarán una historia donde el sexo y los sentimientos predominan a partes iguales, pero nuestra protagonista, consciente de que su vida está en manos de sus perseguidores, intentara huir de nuevo.

Hasta aquí puedo resumir. ¿Y ahora? Ahora me toca hablaros de cuerpos devorados a mordiscos, de muerte, sudor y sangre caliente. Ella, cuyo nombre pronunciará, pero que no leeréis, sacará sus cuchillos, se desnudará en el suelo , como si de un ritual se tratase, y cortará y devorará un humano, describiendo la escena con un placer casi orgásmico, brutal, de tal forma que sentiréis un escalofrío por toda vuestra piel. Ni siquiera las escenas de sexo con su amiga os harán sentir algo igual.

Nos relatará parte de su pasado, el que ella cree recordar, de cuando junto a los suyos sacaban cadáveres de accidentes de coches que terminaban en barrancos; o nos transportara aquellos tiempos de la peste negra donde no faltaba comida para su estirpe. Pero ella recuerda más  atrás, mucho más. Ni siquiera es capaz de ponerse siglos en su cuerpo.

Historias vividas junto a su madre, recuerdos de su Dios llamado Mordiggian.

Y siempre con el aroma de la sangre y de la carne en vuestro olfato, un olor que nunca abandonareis en toda la historia, mientras vive el tiempo prestado que le queda hasta que su jauría la encuentre.

No, no la vais a odiar, ni a temer. La escuchareis rasgar la carne, sorber sangre, pero en ningún momento sentiréis el asco que todo eso causa, ya que es una chica hambrienta, no una asesina. Solo podréis sentir ternura por ella, compasión. Os excitará lamiendo sangre, mascando cartílagos, pasando la lengua sobre los trozos que quedan adheridos en los huesos, todo lo que hace lo dejara envuelto en un deleite de gozo.

Escrita de forma muy sencilla siguiendo su narración, llevándonos por donde ella quiera para que entendáis su vida, su linaje, su secreto, la leyenda de no tener nombre para que la muerte no pueda reclamarla…

Me gusta con que naturalidad relata el canibalismo. El autor deja que todo fluya con tranquilidad, sin sobresaltos; no es su intención asustarnos. Simplemente va trabajando una leyenda, la de unos seres olvidados que habitan entre nosotros. Yo no entendía muy bien ese motivo ¿Por qué no quiere que pasemos miedo? Y es que sólo jugará con nosotros, preparándonos…

Esa chica temerosa, huyendo, contándolo todo. Todo menos la verdad… Porque si lo que habéis leído de lo escrito aquí os ha dejado un poso de excitación o miedo, no tenéis ni idea de nada, la verdad. La única verdad será desvelada al final, y ahí sí podréis gritar. Es más, os doy permiso para que lo hagáis. Gritad fuerte por vosotros, por mí, por los futuros lectores cuando este libro caiga en sus manos.

Una historia de terror con un fondo gótico y una verdad demasiado escalofriante y difícil de aceptar. Ya lo decía el gran Jack Ketchum: El peor terror es el que puedes tocar.

Muy buen libro, Juan Díaz Olmedo.

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La opinión de Soraya: El olor de las hojas muertas, de Sergio Moreno Montes

Por Soraya Murillo

Darío, nuestro protagonista, tiene once años. Se encuentra solo, intentando entender la tragedia que le ha tocado vivir, mientras mira la luna. Una sombra la ha cubierto casi por completo y un cielo sin nubes deja caer una lluvia roja, como si fuera óxido, cubriendo edificios, árboles, asfalto…

smmp1Madrid es el escenario de la historia, aunque la lluvia roja tiene lugar en todo el planeta, pero, por algún motivo, el caos se desata en Madrid.

Con una mochila a cuestas, caminará guiándose por un mapa, buscando respuestas a preguntas que no entiende. En su marcha, ya sea bajo la luna o el sol, la lluvia roja empapará su escasa esperanza. En el camino conocerá a otra de nuestras protagonistas: Julia; e intuirá la presencia de Vicente Alaya, alguien que desempeña un papel muy especial.

Es una historia triste, sobrecogedora, terrorífica y, lo peor de todo: ya había un libro escrito que nos lo advertía.

Yo he leído pocos temas apocalípticos, no sabría decir si faltan cosas o sobran, pero si estoy escribiendo sobre este libro, es porque me gustó y entendí que el autor se tomó muy en serio su trabajo. En las primeras líneas ya deja constancia de que el niño, aunque tiene solo once años, plantea preguntas inteligentes a sus padres, bien jugada esa baza, sí señor. Con ese detalle ya entendemos que con tan corta edad luche solo, pensando en conseguir algunos víveres mientras intenta seguir con vida. Bien, queda claro que Darío no es un niño normal. Seguimos. Busca a su padre a pie, eso hará que avance despacio. Tendremos la sensación de que no vamos a leer grandes cosas, pero no es así, el autor supo rellenar ese tiempo con escenas impactantes: monstruos, luchas, gritos de dentro de… y esa sombra que está en la luna que de vez en cuando se mueve.

Sergio decidió ponérselo difícil a su personaje. ¿Por qué dejar puertas abiertas pudiendo ir al vestíbulo a buscar las llaves? Con ello viviremos escenas de verdadera desesperación y miedo.

Es una impactante novela, en la que las calles solitarias acogen un silencio de ultratumba que nunca deja de acompañar a nuestro protagonista, aunque algunos gritos esporádicos escuchados en una esquina o el interior de un comercio rompan esa quietud.

Me gusta cómo narra las historias, alternando capítulos del pasado y el presente. En el presente, intentando seguir vivo; y en el pasado, recordando cómo empezó todo mientras vivía feliz con su familia. Sin olvidar a ese tal Vicente Ayala

Es difícil ponerle forma al caos, aquí cada uno de vosotros deberá moldearlo a su estilo. Se requiere imaginación porque, aunque Sergio describe todo de manera soberbia, ya veréis como vuestra cabeza irá por su cuenta creando lo inimaginable.

Sergio, nos relata otra “llegada”, una que más vale que no se haga realidad nunca. Me agrada que los hechos sucedan en España, no me gusta que las historias de esta índole transcurran siempre en los USA. El autor trabajó bien la trama, pensó en los pequeños detalles, desarrolló un escenario en el que no es preciso que llegue la noche para vivir el miedo; a pleno sol sentiréis la misma angustia. Y, como dijo alguien una vez: El autor que sabe estremecer al lector con un día soleado, hizo un buen trabajo.

Solo quien escribe está historia conoce la verdad, intentara esconderla para que vosotros sigáis leyendo, esperando cualquier cosa que ayude a que todo cambie, pero, ¿qué queréis que os diga? Madrid se tiñó de rojo, el cielo llora lluvia roja y las hojas muertas son pisoteadas, al igual que cualquier otra forma de vida.

Una historia para leer tranquilos de noche, una muy buena historia donde el final es una aplastante prueba de lo insignificante que somos.

Ya había leído otros trabajos de este autor, sabía que tenía potencial, no suelo seguir autores si no les veo algo especial en su forma de escribir, y con Sergio Moreno no me equivoqué. Nos ofrece una gran historia, bien escrita, rellenando los vacíos  y creando tensión para que no dejéis en ningún momento la lectura. Solo puedo deciros que tal y como trabajó este libro, estamos ante un nombre de escritor del que se hablará mucho en el futuro.

Felicidades, Sergio.

https://tienda.cyberdark.net/el-olor-de-las-hojas-muertas-n250076.html

 

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La opinión de Soraya: El Remake, de Javier Vivancos

Por Soraya Murillo

Bueno, si creéis que es sencillo opinar sobre un buen libro, estáis equivocados.  Hay tantas cosas que encontré, tanto que me gustó, que no sé cómo empezar y no dejarme nada. Si os parece bien, os haré primero un pequeño resumen y luego veremos que va saliendo.

elremkEstamos en un pueblo español,  Sariñena es su nombre, un lugar al borde del abandono, con bosques cubiertos por una capa de aire pegajoso, apenas respirable. Intentad poneros en situación. No, no lo digo yo, nos lo dice quién nos cuenta esta historia, porque esa es otra. No nos la relata ningún protagonista,  sino un narrador aparentemente omnisciente, una voz que nos incita a seguir los pasos que nos va dejando desde ahí dentro, metido hasta la medula del libro, para ir desmenuzando aquello que nos negaremos a ver. No importa que paséis rápido la página, pues ese narrador seguirá ahí. Sabe lo que habéis hecho y os relatara el horror que no queréis  leer, ese será su cometido.

 Un pueblo donde hay una extraña epidemia que convirtió a sus habitantes en hambrientos… Y no, ellos no son los protagonistas tampoco.  ¿Entonces quiénes? Pues ni más ni menos que los actores. Si, vais a seguir  una película o mejor dicho un rodaje, donde los actores pronto entenderán que no es una película normal de miedo. Algunos mueren de verdad y regresan en otra toma… Pero quien  entenderá más de lo que debería será la extra. Ella, y solo ella, comprenderá que ser extra, el no ser una estrella ni siquiera en un papel secundario, te hace invisible y no le importas a nadie, absolutamente a nadie.

 En serio  lo digo, no sé quién cuenta lo allí narrado, pero su presencia es inquietante. Va más allá  de los gritos, nos enseña el terror, las torturas…

 El director americano dejará unos planos de cómo se grababa el terror en los años setenta, una puesta en escena perturbadora y demencial, donde el hombre gris nos recordará al protagonista de una película real de terror: Ese Hombre Alto y Gris, de sangre amarilla y esferas plateadas.  ¿Te imaginas rodar una película con un monstruo de verdad? No, no podéis, es imposible.

Cris, nuestra extra, esa que nada importa, abandonada a su suerte dentro de un coche fúnebre camino de la funeraria donde… No, voy a dejarlo aquí.

 Rai, Susana, Dani. Ellos si son los protagonistas principales de la película. A ellos el director si los quiere, aunque por las circunstancias que vivirán, entenderán que sus vidas valen lo que vale el guion que les dieron.

 Y ya dejo de contaros cosas sobre el argumento para deciros: ¡La madre que me parió, que pedazo libro he leído!  Mira que llevo leído terror a mis espaldas, pero lo que dejo aquí Javier no es terror. Supera esa palabra, habría que inventar una para definir lo allí escrito.  Olvidad  qué vais a leer un libro. No, vais a seguir una película,  con escenas y personajes que os recordaran a películas reales de miedo que una vez visteis en el cine,  y eso lo va hacer peor. Sus asesinos serán ellos, y podréis ponerles cara.

Por si fuera poco, algo les sucede a los habitantes del pueblo. Tienen hambre, mucha hambre. Aquel que va relatando lo que ocurre os guiará para que no os perdáis detalle,  para no obviar nada, para que entendáis que hay terror que no se aprende en ninguna clase de interpretación. Si, ese desde la sombra será quien les grite “Corred, ¿no veis qué vais a morir?´´ Pero ellos no pueden oírlo, vosotros sí.

 El mejor pasaje es para mí el del tanatorio. ¡Joder! Con esa escena  y el hombre de gris que huela a ceniza.

 En fin…  Abrid el libro, abrid vuestra mente y tened  presente que no vais a leer. Vais a ver y sobre todo a vivir en vuestras carnes la única certeza absoluta: Si no eres la protagonista  no vales una mierda.

Aunque yo, que ya leí el libro, os puedo asegurar  que visto lo visto y como acabó, vale la pena no serlo.

 Un libro para no olvidar nunca. 

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La opinión de Soraya: De las ciudades vuestras tumbas, de Víctor Conde.

dlcvtvcSamuel es un niño judío que se encuentra dentro  de un campo de exterminio nazi.  Si no fuera  ya suficiente ese horror, una noche verá a un monstruo devorar a sus carceleros, aprovechando esa barbarie para huir  junto a otros judíos. En su marcha se llevara a su hermano  pequeño, Yarek .  Ningún guardia los detendrá, ya que ellos están siendo cazados. Otro prisionero fugado les ayudará en su huida, llevándoselos a Islandia.

Años más tarde, Yarek, nuestro protagonista, regresara a su Polonia natal donde se convertirá en maquinista de tren.  Una fría noche, atenderá en uno de los vagones una extraña pareja  compuesta por un caballero alemán y ella, esa dama de extrema palidez  pero de belleza cautivadora.

En apenas unos minutos su vagón se detendrá en un olvidado pueblo fantasma, bombardeado y abandonado por la guerra.  Allí,  Yarek será testigo del terror más absoluto que un ser humano pueda ver, lo que le llevara años más tarde a buscar a aquel que causo esa matanza cuyas imágenes le han atormentado todos estos años y que bien sabe que fue real.  Un manuscrito le dará una pista, comenzando la búsqueda de aquello que no debería de existir , pero también esperando ver de nuevo a la dama del tren,  la cual no logró olvidar .

Víctor  nos dejó una novela de vampiros moderna, diferente, donde intenta alejarse de lo ya escrito hasta ahora. Iniciará la trama de su novela en un campo de exterminio, y la terminara en la época actual,  así que haceros una idea de todo el camino por recorrer, de todo lo que debe de narrar.  Susurros del pasado.  Con estas pocas palabras, con esta sutil descripción entendemos como cataloga  a esos vampiros.

Es una historia  en la que percibimos que el autor disfrutó escribiéndola. Se nota muy pronto cuando lees pensamientos suyos, ciertas ideas personales  que deja en boca de sus protagonistas.  Con ellos, con esas reflexiones  tan suyas como sus creaciones, descansaremos un poco del terror, para acercarnos y entender las miserias humanas, los deseos, los miedos y las frustraciones.  Pero esas pausas serán mínimas, efímeras, apenas suficientes para recuperar el aliento.  Víctor es consciente de que está escribiendo una novela de vampiros y queremos sangre, desgarramientos, gritos.

La escena de la campana de viento humana  es lo más bestial que he leído en años dentro del género vampírico. No sé ni cuantas veces leí esa parte y todavía creo que necesito volver a leerla para deleitarme de nuevo con ella y no olvidar nunca tan gran maravilla escrita.

Plagas. Rituales. Y sí,  una historia de amor  de fondo,  que no estropea la historia, si no que la enriquece y resulta necesaria  para enlazar todo lo que allí dejó escrito.  Víctor Conde se empeña en no caer en lo de siempre, en innovar y para ello,  inventará nuevos rituales que hasta ahora  no habían sido usados en relatos vampíricos, descubriéndonos algunos hechos curiosos, sorprendentes y aterradores,  como por ejemplo  la espantosa  forma que emplean los vampiros para dormir.

Resumiendo: Sí, lo consiguió. Nos ha dejado una grandísima historia, un gran trabajo, fresco, concienzudo que consigue innovar y no caer en lo típico. Narrada de forma magistral  como solo Víctor Conde sabe hacerlo.

Por si no fuera suficiente, un regalo  en las últimas páginas. Unos relatos cortos que él tituló  Historias de Nueva York, donde disfrutaremos  de pequeñas cápsulas  envenenadas  siguiendo la temática vampírica y que son una delicia.  Con estas breves historias nos acercaremos hacia el final del libro, tan increíble como inesperado.

Un final  que nos devolverá a la noche de los tiempos,  pero sin olvidar nunca el verdadero horror,  un lugar aterrador donde hasta los monstruos tienen sus propias pesadillas.

Felicidades,  Víctor. Tardaré en olvidar este libro.