La Fuerza de su Mirada, de Tim Powers

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

PPP2Hoy regresamos con una nueva reseña de una novela de Tim Powers, autor al que idolatro y con el que estoy disfrutando  de manera especial. Si en anteriores entradas ya os hablé de Ocúltame entre las Tumbas y de Tiempo de Sembrar Piedras,  hoy tocaba ponernos al día con La Fuerza de su Mirada, la novela que inicia  esa peculiar revisión del mito vampírico en la que Powers une mitología y arte, dando esa visión tan oscura y seductora, y convirtiendo a esas criaturas ancestrales en algo todavía más complejo, exquisito, terrible y adictivo, ya que su influjo sobre los protagonistas es tal, que saca (aunque parezca contradictorio), lo mejor de sí mismos y de su capacidad creativa, a pesar de consumirlos y no dejar de ellos más que una sombra gris, apagada y consciente de su propia autodestrucción. El precio a pagar es alto, pero acaso la trascendencia valga la pena… Ni siquiera los propios protagonistas de esta historia, por mucho que lo intenten, podrían negar la fascinación que producen estos seres, su poder, el cómo logran colmar esa necesidad, aún cuando sepamos que nos estamos condenando por ello.

El doctor Michael Crawford se hospeda en una posada inglesa de camino hacia su boda. Ebrio en medio de una tormenta y temeroso de perder el anillo con el que desposará a su prometida, lo coloca en el dedo de una estatua para recogerlo más tarde. Durante la noche despierta sobresaltado y recuerda dónde lo ha dejado; cuando sale a buscarlo descubre que la estatua no está. Aunque aún no lo sabe, Crawford ya se ha casado… 

La fuerza de su mirada es la obra más elaborada y satisfactoria de Powers. Conjuga de forma impecable la ambientación histórica, biografías apócrifas de Byron, Shelley y Keats, y una increíble reelaboración de los mitos fantásticos más arraigados en la cultura popular. Nephelim, lamias y otros seres de longevidad extraordinaria pueblan una novela única y maravillosa en la que se mezclan acción, erotismo, drama y humor.”

La baza con la que juega Powers y que ya conocemos, el mezclar sucesos y personajes reales en una historia fantástica, funciona a la perfección. Es por eso que tras este primer título, sus secuelas siguen manteniendo esa fuerza y ese toque tan especial, incluso mejorado. El autor consigue con La Fuerza de su Mirada crear una “realidad” tan tangible, tan creíble, que no resulta difícil sentirse fascinado por el embrujo.

La fuerza de su mirada, de nuevo recuperada por la editorial Gigamesh y con una maravillosa portada de Corominas, juega con acierto con esos elementos que comentaba antes: Un escenario victoriano recreado a la perfección, la utilización de un velo trágico y fatalista que nos acompaña durante toda la obra, esa ambientación gótica, que genera una atmósfera tan decadente sin perder ni un ápice de elegancia. La presencia de grandes artistas y personajes tan extraordinarios como Lord Byron, Polidori, Keats o los Shelley;  y por último, los vampiros, alejados de la imagen tradicional que tenemos de ellos, mucho más complejos, atávicos y terribles. Bellos de una forma que va más allá de la estética y los adjetivos. Seres complejos, crueles, amantes perversos y a la vez, absurdamente generosos. Posesivos de manera enfermiza. Lámias, Súcubos, Nephilim.

Es vidente el coqueteo de Powers con la metaliteratura, pero incluso más allá de eso,  lo que realmente me fascina es como se desenvuelve a la hora de introducir el mito dentro de lo real. O quizás sea al revés: El  lograr que personajes y toda una época dancen bajo la melodía dictada por estas ancestrales criaturas.

PPP1Hay mucho que decir sobre esta obra. En cierto modo, no deja de ser una especie de ensayo encubierto sobre la literatura y la esencia misma de la poesía, sobre el arte, sobre el ejercicio de crear y lo que ello supone. Personajes atormentados por los Nephilim, pero que en realidad ya lo estaban antes por sus propios demonios internos y por esa necesidad cuasi vital de mostrar que hay en su interior y de trascender. Me atrevería a decir que los personajes buscan ser condenados, ansían ser sometidos, incluso antes de comprender que es lo que ocurre y a que se enfrentan. Predispuestos de antemano a ser vaciados, siempre que su obra, aquello que quieren dejar como legado, vea la luz. El arte, en su  más ínfima y pura esencia, el talento como un don que se anhela, el amor como algo intangible y contradictorio, absurdo y despiadado, no es algo exclusivo del ser humano, aunque sea todavía más incomprensible y cruel cuando se mezcla con otras emociones que no somos capaces de concebir.

En definitiva, una novela excelente, como lo fue después Ocúltame entre las Tumbas. Poco más puedo decir, salvo que Powers me tiene ganado. Aventuras, terror, arte… Con clase y sobriedad, un toque a veces un tanto bizarro y grotesco, pero siempre con una elegancia y un estilo impecable. Si no habéis leído al autor, no sé a qué demonios estáis esperando….

 

La Fuerza de su Mirada

Tim Powers

Editorial: Ediciones Gigamesh

ISBN: 9788416035274

Páginas: 480 pág.

PVP: 24€