NEFANDO, de Mónica Ojeda (Candaya, 2017)

Una reseña de FJ Arcos Serrano.

Nefando, Viaje a las entrañas de una habitación, fue un videojuego en línea poco conocido y pronto eliminado de la red a causa de su polémico contenido sensible. Las experiencias de sus jugadores son, ahora, el centro de los debates gamers en los foros más profundos de internet, pero sus usuarios no parecen ponerse de acuerdo: ¿era un juego de horror para frikis, una puesta en escena inmoral o un ejercicio poético? ¿Son tan hondas y retorcidas como parecen las entrañas de esa habitación?

Menuda sorpresa me he llevado con Nefando, de la ecuatoriana Mónica Ojeda (Guayaquil, 1988). Había oído hablar de esta escritora y de su abyecta visión sobre el mundo que nos rodea, pero nada hace justicia a adentrarse en la lectura de esta novela: una experiencia que hay que vivir en primera persona.

Mónica Ojeda utiliza la creación de un videojuego como Macguffin para hacernos sentir profundamente cercanos todos los estados de ánimo de los personajes que van apareciendo por estas páginas; unas experiencias humanas que nos trasmiten la peor de las pesadillas donde no faltan retazos de gore y/o escenas truculentas que se pegan a tu retina de manera directa.

Hay un recurso que particularmente me ha encantado y que no es otro que de este videojuego (que al comienzo de la novela ya ha sido descolgado de la deep web), solo quedan las confusas y retorcidas experiencias de sus jugadores, todas ellas diseminadas en la red más insondable. No hace falta más para engancharte y llevarte por territorios desagradables e incómodos (y con elementos poco frecuentados en literatura de género, todo sea dicho) convirtiendo toda esta amalgama en una novela que no se parece a nada que haya leído antes.

Es casi un milagro que estemos hablando de una escritora de 28 años y que ya haya alcanzado tal madurez narrativa. Es cierto que podemos encontrar una influencia muy marcada del escritor chileno Roberto Bolaño, pero Ojeda ha demostrado que es capaz de ir un poco más allá para mostrarnos una radiografía morbosa de una sociedad enferma sin cura alguna.

Con lo expuesto anteriormente creo que queda claro que no es una novela apta para cualquier tipo de público por lo perturbador de su planteamiento y por el poso de naturaleza desasosegante que deja tras su lectura.

Para servidor ha resultado un recital estimulante, diferente y difícil en ocasiones, pero que a cambio me he encontrado una novela valiente y rara (en prácticamente todas sus acepciones) y que se ha convertido en una verdadera joyita a la que volver de vez en cuando para releer algunos de sus pasajes.


Título: Nefando

Autora: Mónica Ojeda

Editorial: Candaya

Páginas: 208

ISBN: 978-84-15934-23-3

Precio: 16 euros

 

 

DÍA 3. Del Festival a la Incoherencia. Especial Sitges 2015.

Un artículo de Cristina Béjar aka Mitsuko Cinéfila

Sí amigos, las fuerzas comienzan a flaquear cuadno llevas tres días sin dormir y has lidiado como has podido con una horda de zombies en la “Zombie Walk” de Sitges. No sé qué pasará el año que viene, pero si este evento sigue in crescendo, el pueblo se va a quedar pequeño. Después de las proyeccione, llegar al apartamento para poder descansar, se convirtió en toda una misión imposible, pero la gente se lo pasaba bien y qué le vamos a hacer, a parte de llorar por las esquinas porque ya no puedes más, pues preparar lo que puedes ir a ver el día siguiente:

BASKIN, de Can Evrenol.

https://www.youtube.com/watch?v=8dr_lqL-skQ

Esta era la gran apuesta del festival, una apuesta que se perdió conforme avanzaban los minutos. “Baskin” comienza fuerte y te recuerda a los videojuegos “The Evil Within” y “Silent Hill“, pero después, sólo es aburrida, lenta, torpe y abusa de recursos como la secuencia lazo y el “no se entiende”.

Escenas de gore y mucha sangre que envuelven a una secta, en principio satánica, acaba por convertirse en un sin sentido que abusa constantemente de lo que ya has visto. Tiempo perdido.

THE HALLOW, de Corin Hardy.

https://www.youtube.com/watch?v=-Wox2Oh2EXw

Aunque baja de ánimos y sacrificando una master class de Oliver Stone, se toma la decisión de ir a ver “The Hallow“, otra que representa un plato fuerte para el asistente medio del festival.

Una peli basada en las leyendas irlandesas sobre los seres que pueblan el bosque y qué ocurre cuando se ve perturbada su paz. Un comienzo más que bueno es lo que define a “The Hallow“, pero luego se va desinflando hasta que se hace pesada y plantea interrogantes: ¿porqué se desaprovechan ideas tan buenas? ¿cómo es posible que algo comience tan bien y acabe tan mal? ¿seré yo que ya no sé apreciar lo que veo?

Otro final y quizá otro ritmo narrativo la hubieran mejorado, la opnión de la sala fue unánime cuando se comenzaron a mirar los móviles para saber si le quedaba mucho para terminar, una verdadera lástima.

Así concluye la tercera jornada sitgeriana, nos queda mucho por delante y esperamos encontrar alguna joya entre tanto título. Tengo muchas esperanzas depositadas en “Demon“, una película polaca israelí, pero aún quedan unos días para poder verla. Hoy “Maggie” y “Nowhere Girl“. Esperamos poder llegar a “Bone Tomahawk”, pero el camino entre el “Retiro” y la sala “Tramuntana” es largo 🙂