La opinión de Soraya: Transcrepuscular, de Emilio Bueso

Por Soraya Murillo.

Antes que nada, voy a transcribir una cita de Isaac Newton, que es lo primero que me vino a la cabeza cuando quise opinar sobre el libro que acabo de terminar:

No sé qué puedo haberle parecido al mundo, pero personalmente me he visto simplemente como un niño jugando en la playa, junto al mar, y que de vez en cuando se divierte al encontrar una piedrecita más pulida que otra, o una concha más hermosa que las demás, mientras el gran  océano de la verdad yace ante mí, inexplorado.

Nuestro protagonista, un alguacil eunuco que custodia la Ciudad Secundaria, es alertado por los bramidos de los caracoles de la entrada de un intruso. El ladrón huye sobre una enorme serpiente, mientras el alguacil lo persigue a lomos de su libélula rumbo al límite exterior del Circulo Crepuscular, también conocido como el Agujero del Mundo, donde sólo hay frío y oscuridad. Pero más allá es todo misterio, nunca había llegado tan lejos en una persecución, así que deberá volver. La Regidora y el Astrólogo le informarán de la desaparición de una antigua reliquia, debiendo aventurarse los tres en su búsqueda,  a lomos de una libélula, una avispa y un tábano. Comenzando aquí una maravillosa aventura por un mundo del cual ellos desconocían muchas cosas.

Bien, ahora me toca explicaros un poco lo que vais a leer cuando tengáis este libro en vuestras manos, algo que ni yo misma mientras escribo esto sé si podré hacer. Ante todo nos situaremos. ¿Dónde estamos?

Según la imaginación de su autor, este es un mundo en el que su estrella sólo ilumina siempre una misma cara, dejando la otra en la más completa oscuridad. Tenemos humanos que utilizan enormes insectos para desplazarse (hay un momento en el que incluso se habla de escorpiones tan grandes como montañas). Sabremos de avispas, libélulas, milpiés locomotoras, tábanos, arañas gigantes, escarabajos, un miriópodo (tuve que buscar qué era eso) y más criaturas que ya iréis sabiendo.

Media hora de caracol es la forma de medir el tiempo. Si imaginamos esos caracoles gigantes, nos será sencillo ir adaptándolo todo con nuestra imaginación. Vale, dejamos a los tres montados en sus bichos, volando hacia un lugar oscuro y frío al que temen y del cual saben poco, para recuperar aquello que les fue robado.

Tal como nos vayamos adentrando en la historia iremos conociendo detalles de la convivencia con los animales y como sacan beneficio mutuo de esta suerte de simbiosis. Incluso los utilizan para curarse y aumentar sus habilidades. Pronto se unirá al grupo un bandido llamado Trapo, que usará un guante para hacer de ventrílocuo y hablará con ellos de esa curiosa forma.

Queda mucha historia, pero creo que deteniéndome aquí ya tenéis una idea aproximada de lo que os podréis encontrar. Ahora os toca seguirlos y adentraros con ellos en lugares inimaginables: paisajes donde ver los mares de niebla, helechos gigantes, cimas tan gigantescas que harán diminutas las montañas del Tíbet, una increíble leyenda de enormes pisos enterrados con unas luces que se encienden algunas noches…y cómo no, lugares oscuros y fríos, más allá de los confines, de los cuales leeréis con tanto asombro como miedo.

¿Qué nos propone el autor?

Pues ante todo una maravillosa, pero maravillosa aventura con ciencia ficción de por medio, donde la humanidad vive en simbiosis con sus animales, donde el autor encadena en su obra distintas formas de ver la realidad y las describe de tal manera que todas parecen creíbles, yo diría más que reales. Un mundo sin tecnología, con un grupo de gente desterrada que forma clanes para seguir con vida. Con ellos el autor recrea una sociedad cerrada. Para aquél que no sepa lo que significa, es la que sigue unas normas doctrinales estrictas que impiden el libre desarrollo del individuo en dos sentidos. El uno, al constreñir su comportamiento bajo las estrecheces de un código ético cuya infracción conlleva la muerte, la expulsión del grupo o un castigo de gran severidad. Por otro se destruye la libertad de pensamiento, que es la base de todo desarrollo humano, al inculcarle desde la infancia el comportamiento que debe seguir transformándolo en simple rebaño, en una oveja sin voluntad y sin capacidad ni deseo de cuestionar el orden establecido.

Me preocupaba que convirtiera su historia en una especie de enciclopedia (a veces ocurre cuando se quieren crear mundos imaginarios), pero no lo hizo. Usa detalles precisos en sus descripciones, realzando la historia, con una prosa de fluidez asombrosa que hace que todo lo entiendas a la primera lectura.  Crea un grandioso universo imaginario con coherencia, con personajes atractivos,  construyendo un mundo tangible, real, alrededor de ellos.

Estamos ante la primera parte de una trilogía. El autor nos sitúa y dejará muchas cuestiones sin respuestas. Se supone que las iremos encontrando en las partes que quedan, pero ya nos vamos cuestionando qué planeta es ese. ¿Acaso le sucedió algo a la Tierra y ése es nuestro futuro más lejano? ¿O es otro mundo habitado por humanos? ¿La reliquia es la clave de todo conocimiento?

Recordad que os he comentado que hay una zona oscura de la cual apenas se sabe nada. ¿Por qué no se ha explorado nunca? ¿Es que la alienación a la que está sometida esa gente les ha arrancado la curiosidad? Gracias a ese robo y su viaje conocerán parte del mundo que habitan y desconocen, viviendo increíbles aventuras y desentrañando el misterio del oscuro mundo del jinete que cabalga sobre una serpiente mitológica. En algunos momentos me recordó una recreación del mito de Prometeo.

No sé si me he explicado correctamente, no quiero dar demasiados datos , pero sí los suficientes para que os sintáis atraídos por este libro. Dicen que no es el mejor libro de Emilio Bueso, porque le falta su alma, pero se equivocan. Yo la encontré. Se la dejó este hombre escribiendo esto, y si lo conociera diría que hasta la salud. Algo así tan grande, tan trabajado, tan bien descrito, no se logra sin pagar un precio. Es lo que hace grande a los verdaderos escritores.

Buenos diálogos, algunos hasta irónicos y con cierta mala leche. Poca fe, críticas de diferentes estructuras sociales y muy buenas descripciones de ese tremendo lugar imaginario. Yo os invito a conocerlo, a disfrutarlo, a saber quiénes eran los Antiguos…pero sobre todo, a leer el trabajo de un escritor español que se atrevió a hacer lo que otros sueñan.

Carbono Modificado (Takeshi Kovacs 1), de Richard Morgan

Regresamos, queridos Lectores Ausentes…

Hoy venimos con Carbono Modificado,  de Richard Morgan,  el primer volumen de la trilogía Takeshi Kovacs y donde se nos presenta al rudo y violento protagonista del mismo nombre. Gigamesh ha tenido a bien el recuperar esta obra bajo un importante lavado de cara y nueva traducción, con la intención de publicar la trilogía al completo, cosa de la que nos alegramos infinitamente.

cmrmMorgan nos traslada a un futuro lejano, pero muy reconocible en varios aspectos,  en el que la inmortalidad es posible. Eso sí, solo para aquellos que puedan pagarla. La muerte física es inevitable, pero la tecnología permite almacenar la conciencia de cualquier individuo en una suerte de pila corticoidal e insertarla en una nueva funda, sea esta un cuerpo humano natural, un clon del usuario o un cuerpo sintético, según la situación y las posibilidades del contratante.

Si quieres justicia, haz que sea personal. Un mundo de criminales, al filo del futuro.

Takeshi Kovacs, mercenario y antiguo emisario colonial, había sido juzgado, condenado y almacenado. Pero lo transmiten a la Tierra y lo reaniman en una funda de policía a instancias de un millonario… que le pide que investigue su reciente asesinato. En un futuro en el que se ha vencido a la muerte, el crimen toma derroteros insospechados.

Carbono modificado fue la tarjeta de presentación de Richard Morgan, el punto de arranque de una trilogía explosiva en la que el gusto por el género negro del ciberpunk se extrapola a un futuro tecnológico ultraviolento. Una trama adictiva que explora sin concesiones los límites físicos, sociales y psicológicos de nuestra naturaleza, y de la que se espera su próxima adaptación como serie en Netflix.

La humanidad ha viajado a otros planetas y ha conquistado la galaxia. La muerte no supone un problema ante la posibilidad de cambiar de funda llegado el momento. Eso significa que el crimen  ha dejado de tener sentido. Sigue existiendo la delincuencia, por supuesto, pero el asesinato ha dejado de tener razón de ser, debido a lo inútil del acto. Mientras la pila siga intacta, el supuesto fallecido volverá a la vida, una vez se reinserte la pila en su nuevo cuerpo.

Aunque siempre hay excepciones. Y ahí es donde entra Takeshi Kovacs,  ex-combatiente y antiguo miembro del Cuerpo de Emisarios, tristemente famosos por sus cuestionables métodos. El mercenario, convertido en detective, es contratado contra su voluntad por Laurens Bancroft, un millonario que quiere saber quién le ha matado.  Si, por extraño que parezca, alguien acabó con la vida del ricachón y una vez re-enfundado,  este quiere saber quién fue el responsable de su muerte. Los primeros indicios hacen pensar en el suicidio, pero aunque la víctima no recuerda gran cosa, duda mucho haber hecho algo así, ya que no considera tener motivos para ello.

A partir de esta premisa, Richard Morgan crea todo un universo donde lo mejor de la novela negra más auténtica se mezcla con esa vertiente de la ciencia ficción que más me atrae, oscura y decadente,  donde el cyberpunk  toma un protagonismo absoluto, en una sociedad  que avanza tecnológicamente, pero sigue arrastrando las mismas miserias de siempre, donde la corrupción campa a sus anchas, donde los ricos no tienen más preocupaciones que seguir amasando fortunas a cualquier precio, y donde los menos favorecidos sobreviven como pueden. Me ha resultado especialmente destacable esa analogía en la que cualquier desgraciado puede perder su propio cuerpo si no paga sus facturas, para que sea usado por aquellos que si pueden costeárselo,  igual que a día de hoy uno puede perder su piso, embargado por el banco.

cmrm1Morgan no se anda con sutilezas y es hombre que llama a las cosas por su nombre.  No disimula ni conoce la diplomacia cuando se trata de mostrarnos el lado más crudo y violento de la calle. El realismo y la brutalidad de algunas escenas son de quitarse el sombrero. Palizas, muerte, drogas y sexo, tal como son y sin maquillar. Lo peor del ser humano, aquello que no queremos ver ni conocer, pero que sabemos que está ahí, que existe, es mostrado sin tapujos y de forma descarnada.  Gente mala, con malas intenciones, a la que solo le interesa su propio beneficio, su propio bienestar o tan solo sobrevivir un día más en esta cloaca que llamamos mundo. Ni siquiera el propio protagonista escapa a sus propios demonios, a su propia mierda, que es mucha y de calidad. Pese a que no tardamos a empatizar con él, justamente por su brutal honestidad en cuanto a cómo son las cosas, no es que en el fondo sea mucho mejor que aquellos a los que se enfrenta en su misión. Él tan solo intenta salvar la papeleta en un marrón del que no puede escapar, y para ello utilizará todo aquello que esté en su mano. Sus métodos, brutales y despiadados, sin un ápice de sutileza o de consideración.  Todo vale con tal de lograr su objetivo, que no es otro que salvar la vida de Sarah, antigua compañera y amante.

Aun así, es esa honestidad que mencionaba antes la que diferencia a Kovacs del resto. Esa cualidad, sea virtud o defecto, es lo que le define y hace que  simpaticemos con él. Ni la policía, corrupta. Ni los millonarios sin sentimientos.  Ni los matones de discoteca o los traficantes del callejón.  Ninguno de ellos guarda ya una pizca de honestidad, ni consigo mismo ni con los demás. La ley es solo una herramienta de los poderosos para seguir medrando. La justicia, una quimera inalcanzable. Solo queda el ojo por ojo y ser quien golpea primero y más fuerte, para saldar cuentas o simplemente seguir respirando.

Un ritmo endiablado, sin perder los papeles o descuidar los detalles. Acción y cinismo en grandes dosis. Un humor negro y corrosivo, entre desgracias y tragedias. Decadencia y podredumbre entre luces de neón. Y un halo fatalista envolviéndolo todo.

Imprescindible.

 

Carbono Modificado / Takeshi Kovacs 1

Richard Morgan

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035564

Páginas: 464 pág.

PVP: 24,00€

 

 

Lámpara de noche, de Jack Vance

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

ldn1Hoy venimos con Lámpara de noche, de Jack Vance, autor ensalzado dentro del género por su peculiar y maravillosa forma de narrar, donde además de imaginar complejas  sociedades y mundos u ofrecernos épicas aventuras y grandes epopeyas,  priman la prosa, el ejercicio literario, la retórica en los diálogos, las descripciones, la psicología de los personajes y las peculiaridades de cada nueva cultura o sociedad sobre ninguna otra cosa.

En esta ocasión, sin embargo, creo que el autor se dejó llevar por su propia premisa descriptiva en perjuicio de la propia trama, dejándonos una novela que cuida en extremo las formas, pero que carece de fondo.  Ya comenté en su momento en Facebook que Lámpara de Noche era puro Vance, con todo lo bueno y lo malo que ello implica. Tras un argumento que no tiene demasiado de original, pero válido como punto de partida para construir una buena historia, la obra se pierde en páginas y páginas de texto irrelevante, bien narrado, con un estilo inmejorable, pero que poco o nada aportan a la trama y que convierten la lectura en un largo camino mientras pasamos hoja tras hoja deseando llegar a lo interesante. Pese a su breve extensión, el viaje llega a hacerse largo para lograr nuestro verdadero objetivo, que es el saber cómo termina la historia.

La juventud de Jaro Fath transcurre marcada por varios enigmas: no conoce su verdadero origen y oye una voz misteriosa que lo atormenta. Sus padres adoptivos lo salvaron de una muerte segura en un mundo lejano y lo llevaron consigo a Gallingale. Jaro crece, casi marginado, en una cultura regida por sutiles distinciones sociales que no le importan, pues sólo piensa en llegar a viajar a otros mundos para poder investigar el misterio de su origen.

¡Ojo! Que nadie me malinterprete… Recordad que servidor disfruta de la buena literatura, de la belleza de las formas,  entiende que a veces no importa a donde vamos, sino lo que nos ofrece el trayecto. Soy de los que consideran que la saga de El asesino de Reyes, de Rothfuss,  es una jodida maravilla, digan lo que digan los demás… El problema, para mí, no es que el autor se demore, se regodee en sus descripciones, el que se pierda por derroteros ignotos o le dedique más esfuerzos y le otorgue más importancia a cosas que deberían ser anecdóticas que a lo que de verdad debería ser el foco de atención. Lo que de verdad le pesa a la novela es que la historia principal, el destino de los personajes y la propia trama, no tienen demasiada chicha, ni hay mucho que contar. Simple, muy simple, bastante predecible y con un giro final, cuando  ya parecía que todo se había resuelto con mayor o menor acierto, que desentona y contrasta con lo leído, para mi bastante fuera de tono e innecesario. Es como si fuese una historia aparte y no un desenlace. Al menos, en mi caso, me ha roto el conjunto y me ha resultado estridente e innecesario.

Tengo la impresión de que el propio autor fue consciente de lo decepcionante que resultaba el final de la trama argumental resuelta de un plumazo, con un villano de opereta que se demuestra descafeinado hasta decir basta, y por eso decidió alargar un poquito más intentando paliar eso, añadiendo ese conflicto final que no encaja ni a martillazos.

ldn2Es una pena, porque hay varios episodios que tenían el potencial necesario para construir cosas muy, muy interesantes. Dejando a un lado lo intrascendental y centrándose en ellos, en lo que podían dar de sí en manos de alguien de la talla de Vance, en su capacidad de hacernos leer entre líneas, de buscarle un doble sentido a todo si se lo propone o de simplemente maravillarnos con su facilidad para plantearnos situaciones extrañas que nos hagan pensar en como reaccionamos como especie o sociedad, Lámpara de noche hubiera sido una novela muy distinta y digna de su autor. De hecho, lo hace  o lo intenta, pero hay demasiada digresión de temas sin llegar a profundizar en ninguno. El clasismo, el elitismo, el status, las reglas, la escala social, el aparentar… En ese aspecto si llega a calarnos y nos deja entrever al Vance de siempre, al que se mofa de manera nada disimulada de lo que somos, al que caricaturiza sin pudor alguno su propia sociedad reflejándola en las que inventa. También lo hace cuando llegamos a la parte de las bibliotecas y la necesidad imperiosa de dejar un legado, de negarnos a ser olvidados, de trascender… Ahí si lo he disfrutado de verdad.

Pero es que la historia en sí misma, a pelo,  no daba para más.  Ni ella, ni los personajes, encorsetados, fríos, más tiesos que un palo y sin oportunidad de hacer nada que ganase nuestra simpatía. Estaban los pobres vendidos de antemano.

En fin… Lámpara de noche  es una novela discreta, menor, floja con diferencia respecto a la obra de su autor, pero que a pesar de todo lo que tiene en contra, creo que  deberíais leer. Puede que haya sido muy duro con mi reseña y que ahora os eche para atrás, pero es que Jack Vance es Jack Vance y uno espera siempre lo mejor de él, lo que nos tiene acostumbrados. No sé. Tendréis que juzgarla vosotros mismos, creo que eso sería lo justo.

 

Lámpara de noche

Jack Vance

Editorial: Gigamesh

Traducción: Justo E. Vasco

ISBN 978–84–930663–3–8

Páginas: 416 pág.

P.V.P. 17,95 €

 

Futuros Perdidos, de Lisa Tuttle

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Acabo de terminar Futuros Perdidos, de Lisa Tuttle y debo decir que a pesar de que a la novela se le ven algunas costuras, que la protagonista hay momentos que te gustaría que la atropellase un camión de la basura o algo (el victimismo y la debilidad de carácter de la protagonista me ponía de los nervios) y que en cierto modo el final me ha resultado un tanto precipitado (buscando la salida fácil), sigue pareciéndome una de las propuestas más curiosas, inquietantes y estimulantes que he leído en referencia a los universos paralelos y realidades múltiples y alternativas.

ltfpgUna exploración metafísica del jardín de los senderos que se bifurcan.

Clare Beckett es una mujer madura acosada por las consecuencias de una negligencia juvenil, y sueña febrilmente con escapar a un mundo en el que las cosas hubieran sido diferentes. Pero sus sueños son tan vívidos que llega a experimentar otras vidas, futuros perdidos que ponen en entredicho su cordura…

Futuros perdidos propone un viaje de exploración al interior de la conciencia en uno de los vehículos narrativos de mayor calado filosófico: la posibilidad de explorar el árbol probabilístico de la teoría de los muchos mundos y acceder a otras líneas argumentales de nuestra propia vida.

El estilo de Tuttle es ágil y fluido, con un ritmo que va a más a medida que avanza la trama, sin buscar realmente alcanzar un clímax cómo tal, sino  prefiriendo que nos sorprendamos por nosotros mismos ante lo que nos propone y dejando que sea la propia historia quién marque las pautas. Todo ello con una prosa que no deja lugar a florituras innecesarias, pero bien elaborada y con un tono premeditado que le sienta de fábula a lo que nos quiere contar. Algunos cambios de escena  un tanto precipitados al principio, en los primeros saltos de conciencia del personaje, pueden resultarnos un tanto  abruptos, sin una transición clara entre una y otra, hasta que entramos en la dinámica y comprendemos lo que pasa: es justo lo que la autora pretendía, contagiarnos la incertidumbre e incomprensión ante lo que ocurre, tal y como le sucede en un principio a la protagonista. Lo que en un primer momento puede parecer un error, se descubre cómo un total acierto cuando la historia avanza, dotándole de una atmósfera onírica y un tanto surrealista, en la que la protagonista (y nosotros mismos) somos incapaces de afirmar con certeza si todo es real o no, si estamos en nuestra vida o en una de las posibles variantes a esta, arrastrándonos poco a poco hasta hacernos dudar de su cordura.

Sin llegar a ser una novela de terror (navega a medio camino de la ciencia ficción y la fantasía), si coquetea con él de forma descarada, sobre todo con esos momentos de angustia extrema que sufre su protagonista al aparecer en una vida que no es la suya, pero que si lo es… El descenso a la locura, la obsesión por encontrar una realidad perfecta, la negación de aceptar quien es ella y cómo ha vivido su vida ni las decisiones que ha tomado, la incapacidad de cambiar lo que no le gusta por sí misma, prefiriendo suplantarse en otras vidas que envidia y que no fue capaz de asumir o provocar en su momento cuando tuvo oportunidad,  buscando una salida y escapar fuera de su propia realidad…

Uno no puede evitar reflexionar ante lo que se nos propone en la obra. La infinidad de puertas que se abren a cada segundo: ¿Y si hubiera salido del trabajo treinta segundos más tarde? ¿Y si se me hubieran caído las llaves antes de entrar en casa? ¿Y si la hubiera besado? ¿Qué habría cambiado en mi vida? ¿Dónde estaría hoy? La propuesta de Tuttle es tan interesante como incognoscibles las cuestiones que entraña y es justo por eso que me resulta tan fascinante.

fplt2El Efecto Mariposa es algo que escapa a esas doscientas seis páginas que tiene la novela y el solo centrarse en decisiones, en teoría vitales, obviando los pequeños detalles que pueden parecer triviales, aquellas elecciones casi inconscientes y que se acumulan a lo largo del día, (pero que en mi opinión tienen la misma repercusión y trascendencia que cualquier otra decisión o elección consciente), es quizá lo único que he echado en falta en esta lectura. Por todo lo demás, una delicia inquietante, una especie de Alicia en el país de las maravillas, llevado a otro nivel, en que uno toma conciencia de algo que ya sabe, aunque no lo tenga presente: tu vida es tan terrible como quieras que sea y donde TÚ, como individuo pensante, creas tu propia realidad IMPROVISANDO segundo a segundo, desde que naces hasta que mueres, sin saber si hiciste la elección correcta o si de algún modo, todas ellas lo son, de una forma u otra. Es el camino el que te hace ser quien eres, y para bien o para mal, tú creas a su vez ese camino.  Cuestiones trascendentales, filosóficas,  que dan para horas de charla rodeados de amigos, entre copas y cigarrillos, para no llegar a ninguna parte ni a ninguna conclusión. Pero creo que es de esas cosas que no solo son recomendables de vez en cuando, sino verdaderamente necesarias.

Si podéis, metedle mano a la novela. Hacedme caso, lo agradeceréis.

 

Futuros Perdidos

Lisa Tuttle

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035540

Páginas: 224 pág.

PVP: 18:00€

http://tienda.cyberdark.net/futuros-perdidos-n249566.html

 

 

La Tierra permanece, de George R. Stewart (Gigamesh Ficción)

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Volvemos a la carga y puesto que hoy toca hablar de libros, nos hemos decantado con otro gran clásico de la literatura de ciencia ficción que estos días ha vuelto a ocupar el lugar que le corresponde en las librerías.  La Tierra permanece, de George R. Stewart,  es un título que los lectores más curtidos tenemos en un pedestal, pero que quizás a alguno de vosotros le resulte desconocido, ya que pese a ser uno de los imprescindibles dentro del género, por alguna extraña razón nunca ha obtenido el mismo reconocimiento popular que sus homólogos “Un Mundo Feliz” o “1984“. Por fortuna para todos, la editorial Gigamesh acaba de reeditar esta maravilla en su colección Ficción, permitiéndonos recuperar de este modo una joya que todos deberíais leer.

ltpg1Si hay algo que cabe destacar de La Tierra Permanece, es sin duda su singular perspectiva de lo que sería un futuro post-apocalíptico y lo que significaría ello para la raza humana. Entre tantas y tantas obras escritas sobre el tema, esta fue la primera en ofrecernos una imagen distinta a la que tenemos por costumbre.

Por lo general, todos los relatos sobre la caída de la civilización siguen una constante: El superviviente no olvida quien es y lucha por recuperar ese status de hombre civilizado a pesar de las circunstancias. Tras el primer shock inicial frente al desastre,  la premisa es que el protagonista utiliza todo aquello que puede serle útil para sobrevivir y tiempo después, cuando logra una relativa seguridad y asume la realidad de su situación, su principal objetivo es restaurar en la medida de lo posible el modo de vida anterior al desastre, aunque sea a largo plazo. Emplea los conocimientos que la raza humana ha adquirido a lo largo de su historia en todos los ámbitos posibles y se vale de ellos para empezar desde lo mínimo para ir cada vez a mejor. La ciencia, la mecánica, la agricultura, por citar solo algunas de las áreas en las que el saber, lo aprendido a lo largo de los siglos, es la esperanza para el resurgir de la raza y de la sociedad.Y he aquí donde radica la diferencia a la que me refería.

El personaje principal, Isherwood Williams,  está en las montañas del norte de California, cuando sufre un inesperado accidente que lo mantendrá totalmente incomunicado. Mientras permanece aislado, una mortal epidemia ha sido capaz de erradicar la práctica totalidad de la humanidad. Una plaga a la que tan solo sobrevivieron aquellos naturalmente inmunes o que como en su caso, se hallaban sin contacto con el resto del mundo por ciertas circunstancias inusuales.

Cuando Ish logra recuperarse y volver a la civilización, se encuentra con que la sociedad ha dejado de existir y que tan solo unos pocos individuos como él han logrado seguir vivos. Sin nada mejor que hacer y reticente a asentarse y unirse a los pocos supervivientes con los que se topa al principio, decidirá recorrer el país intentando comprender lo ocurrido, lo que le llevara a toparse con retos y situaciones que el hombre ordinario no habría imaginado jamás, y que le harán plantearse cuál es el futuro que les aguarda.

A lo largo de las tres partes del libro, que coinciden con las tres edades del hombre (juventud, madurez y ancianidad), veremos cómo Ish es testigo, guía y leyenda viva en ese  nuevo mundo  que se forja a partir de la destrucción de la civilización.

En su vagabundeo,  va encontrando con toda una serie de personajes con los que finalmente decidirá formar piña e incluso formar una familia, bastante atípica, pero funcional. Y es a partir de este hecho cuando la novela empieza a dar lo mejor de sí misma.

Ish logra su propósito de formar un asentamiento y todo parece ir bien al principio. Pero para su pesar, a medida que pasa el tiempo todos los esfuerzos por preservar lo que el llama “el ser civilizado“,  va resultando cada vez más una utopía y parecen inútiles. No logra que el resto del grupo, de su clan,  se preocupe en intentar recuperar el legado de la sociedad, ni por levantarla ni por recuperar lo poco que ha quedado de ella. Nadie se preocupa por intentar recuperar infraestructuras, ni de mantener las aun existentes. Los pocos supervivientes parecen haber aceptado su condición de simples seres vivos y no tienen más ambición que el ir tirando, sobrevivir un día más con lo que ya tienen y adaptándose a las circunstancias tal como van surgiendo.

Nada importa que el conocimiento se pierda, que los libros se quemen o acaben destruidos por las inclemencias. No importa si las matemáticas, la literatura, las ciencias ni el arte acaban en el pozo del olvido. Solo existe el “aquí” y el “ahora” y la única ambición es cubrir las necesidades básicas. Una especie de retroceso, que supone dejar atrás el concepto de sociedad y asimilar poco a poco el de tribu.

Pasan los años y es evidente una cosa: El ser humano está destinado a involucionar, olvidando la electricidad, la gasolina y la televisión y recuperando el arco y las flechas, lo que a la larga significara que hombres vestidos con pieles volverán a cazar en las grandes praderas, del mismo modo que antaño lo hacían sus antepasados. “Nativos americanos´´, curiosa expresión… Y una herramienta, un simple martillo, convertido en un símbolo, en un talismán, en un objeto de poder.

ltpg2Es ahora cuando debemos responder a la gran pregunta que se nos plantea a lo largo del texto y que nos hace reflexionar y cuestionarnos que significa realmente y cuál es el propósito de lo que llamamos sociedad, ya que viendo las circunstancias a las que se enfrentan los personajes:¿Es preferible abandonarse al destino, a la mera supervivencia, a conformarse con lograr cazar algo que llevarse a la boca y tener un lugar seco donde dormir,  o debería imperar la lucha por organizarse y levantar nuevamente una civilización sobre las ruinas y conocimientos de la antigua?

La Tierra Permanece es, sin lugar a dudas,  una de las obras más sugerentes y originales del género, de las pocas que son capaces de dejar una huella tan profunda en el lector, de obligarle a pensar y posicionarse. Se trata de una narración apta para cualquier tipo de lector, incluso para aquellos que no son aficionados a este tipo de temáticas y me atrevería a decir que especialmente indicada para ellos. Intensa, absorbente, filosófica en muchos aspectos, solo puedo decir que no habéis leído algo tan bueno en mucho, mucho tiempo…

Gracias a Gigamesh por haber rescatado este título, por haberle hecho ese lavado de cara tan necesario y por permitirnos a todos volver a disfrutar de él.

 

La Tierra Permanece

George R. Stewart

Traducción: Lluís Delgado

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035434

Páginas: 344 páginas

PVP: 22.80€

http://tienda.cyberdark.net/la-tierra-permanece-n301.html

 

 

Pesadilla a veinte mil pies y otros relatos espeluznantes, de Richard Matheson (Cuentos fantásticos 2)

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

pavpHoy venimos  con Pesadilla a veinte mil pies y otros relatos espeluznantes, de Richard Matheson,  el segundo volumen de Cuentos Fantásticos, recopilatorio publicado por Gigamesh en el que se reúnen, para regocijo de los lectores, todos los relatos del autor. Si en Nacido de hombre y mujer  nos encontramos con los primeros escritos de un Matheson en el inicio de su carrera, en esta ocasión nos centramos en el grueso de su obra, en sus años más fructíferos  como escritor de relatos y guiones, antes de abandonar el formato corto y dedicarse a novelas y otros trabajos.  La antología recupera  su producción  durante los dieciséis años siguientes, algo que nos permite ver su constante evolución como autor y la forma en que su obra fue llegando cada vez a más gente, ampliando su público. De escribir en revistas de todo pelaje a abrirse paso en mercados cada vez más amplios y con mayor repercusión.

Si hay una sola certeza con Matheson , es que todos conocéis su obra aunque no lo sepáis,  como bien dice el propio Neil Gaiman en la contraportada. Y es que es innumerable la cantidad de series y películas que han trasladado sus escritos al formato audiovisual y se han grabado ya en el imaginario colectivo.  Desde el film que comparte título con este libro a cientos de episodios  en series tan míticas como The Twiligth Zone.  Guiones escritos por el propio autor para gente como Hitchcock, Rod Serling o Terence Fisher, por citar unos pocos, son un ejemplo de su inmensa labor y de cómo su obra se expandió hasta límites insospechados. Podéis constatar el ingente volumen de trabajo con tan solo echarle un ojo al apéndice final del libro que tenemos entre manos, donde encontraréis el listado completo de todas las películas, series y especiales  que adaptan sus historias o cuentan con guion del propio autor.

Si algo caracterizaba a Matheson, y que sin duda es el secreto de su éxito, fue su forma de abordar el género fantástico y en especial, el terror. Un terror cercano, casi terrenal, en el que la premisa era tan clara como sencilla: Te puede pasar a ti.  Un entorno  siempre cotidiano, en tu propio barrio, en tu propia casa o en la de tu vecino.  Gente normal y corriente a la que le pasan cosas malas, incluso ridículas a nuestros ojos, pero que conllevan desenlaces  terribles.  Con una pátina de humor negro, corrosivo y muy mala leche,  el autor retrata con acidez  la realidad de su época, la idea del Gran Sueño Americano  y las utiliza para convertirlas en el escenario de una pesadilla  que en muchos casos, roza el absurdo. Y es por eso que resulta tan aterrador. El horror tiene mil formas de meterse en tu vida y arruinártela para siempre, del modo más inesperado, de la forma más disparatada, pero tan terrible como cualquier monstruo o atrocidad. Como nos doblegamos ante la adversidad, como dudamos de nosotros, de quienes somos y de nuestra propia cordura. De nuestra capacidad de reacción ante lo que nos saca de nuestra plácida y tranquila existencia.

Si bien es cierto que en su obra no faltan las historias con un tinte más clásico donde tienen cabida fantasmas y demás criaturas comunes, es innegable que hasta en ese caso, Matheson  trata esos temas con su propio estilo, dándole una vuelta de tuerca y aportándole ese toque que marca la diferencia, fresco, irreverente (aunque a día de hoy muchos de sus relatos puedan parecernos un tanto ingenuos, hay que recordar en que época fueron escritos y como contrastaban con lo que se hacía en aquel momento) y cargado de intenciones. Es obvio que el autor escribía para ganarse la vida, pero  también es evidente que se lo pasaba de miedo,  disfrutaba con ello y se divertía. En otros, ocurre todo lo contrario. Uno nota enseguida cierta carga que sin llegar ni de lejos a ser erótica, si  tienen una sutil pero presente  carga sexual, fruto sin duda del destino que les aguardaba, que no era otro que ser publicados en revistas como Playboy  y similares.  Lo divertido del tema  es que incluso en estos textos, Matheson sigue fiel a su estilo y el tono irónico subyacente, ese humor  soterrado, sigue vigente en todo su esplendor,  poniendo en evidencia a esa imagen de perfección idealizada del amor, el sexo y las relaciones de pareja.

Resulta un verdadero placer el hecho de que cada relato venga acompañado de unas palabras del autor, donde este nos explica cómo surgió, cuál es su historia y como lo ve en perspectiva tiempo después de haberlo publicado. Alguno de sus comentarios son auténticas joyitas.

pavp1En definitiva, Pesadilla a veinte mil pies y otros relatos espeluznantes completa a la perfección el anterior volumen de Cuentos Fantásticos y  juntos, conforman un recopilatorio excepcional.  Como en toda antología, hay relatos magníficos, los hay entretenidos y los hay que quizá sean un poco más flojos que el resto, sea porque no conectamos con la historia o como en algunos casos, sea  que nos parezcan un tanto ingenuos. Pero debemos tener presente, como ya dije antes, que esa ingenuidad quizás sea  engañosa.  Tengamos en mente que esos relatos son hijos de su tiempo, que fueron pioneros en su forma de tratar el terror y que bajo esa  inocente apariencia, se encuentra  una crítica mordaz y genuina sobre la sociedad de la época, algo que hay que saber apreciar en su justa medida, que no es poca.

Hay una gran diferencia entre el Matheson de Soy leyenda y el Matheson de los relatos y guiones. El enfoque,  el tono. En las distancias cortas el autor se muestra más dispuesto a divertirse, a jugar con un toma y daca, a saltarse ciertos protocolos y darnos en los morros sin perder la sonrisa.

Gigamesh ha hecho un trabajo excelente y solo puedo deciros que tenéis que haceros con ellos sí o sí, porque  no es posible comprender el género fantástico sin este autor y su obra.

Mención especial a la  labor de traducción de María Alonso y Raquel Marqués y por supuesto, a la portada de Alejandro Terán, que curiosamente, completa la ilustración del primer volumen,  en un solo cuadro maravilloso.

 

Pesadilla a veinte mil pies y otros relatos espeluznantes (Cuentos Fantásticos 2)

Richard Matheson

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035410

Páginas: 544 pág.

PVP: 30,00€

 

Las Puertas de Anubis, de Tim Powers

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

lpdaHoy venimos con Las Puertas de Anubis, de mi idolatrado Tim Powers, uno de esos títulos imprescindibles que cualquier aficionado al género debería tener en su biblioteca y que ha sido reeditada por Gigamesh en su colección Omnium.

Brendan Doyle, un profesor de literatura especializado en el romanticismo inglés, es invitado a dar una conferencia sobre Coleridge y a viajar al Londres de 1810 para encontrarse con él. Pero su viaje se complica de forma inesperada y acaba varado en el pasado, prisionero de una compleja red de intrigas que transforman su vida en una pesadilla. Las puertas de Anubis, verdadera obra de culto de la fantasía, es una de las historias de viajes en el tiempo más elegantes jamás contadas, así como una prodigiosa novela de aventuras repleta de acción, imágenes inolvidables y continuos destellos de un finísimo sentido del humor.

Los viajes en el tiempo han sido siempre uno de esos temas que fascinan a los amantes del fantástico y buena muestra de ello es el innegable éxito que ha tenido esa pequeña joyita que es El Ministerio del Tiempo, serie española que ha creado un fenómeno fan sin precedentes y que le debe muchísimo a la obra que tenemos entre manos.

En Las Puertas de Anubis, Tim Powers  nos propone un viaje al pasado en el que nada sale como se esperaba, con esa fórmula que tan bien le funciona como es mezclar rigor histórico, escenarios reales y personajes reconocidos de la época con la magia más oscura y ancestral. Y siempre esa suerte de ejercicio metaliterario que es ya inherente en sus historias, en esta ocasión de un modo más evidente todavía.

Brendan Doyle, nuestro protagonista, es un profesor de literatura inglesa que se embarcará en una inesperada aventura en la que se suponía iba a conocer  a uno de sus autores románticos más admirados,  Samuel Taylor Coleridge . Lo que desconoce es que en realidad, va a ser víctima de un complot por parte de alguien que quiere cambiar el curso de la historia y que para ello, se valdrá de antiguos y oscuros poderes para traer de vuelta a los viejos dioses. Doyle se verá atrapado en una época que no le corresponde y va a conocer de primera mano ese Londres victoriano del que hablaba en sus clases, con sus maravillas y sus miserias.

Y es ahí, en la elaboración de ese Londres  decimonónico  donde Powers lo borda, aunque eso es algo que ya sabíamos. La descripción de la ciudad, de sus gentes, de sus callejones y tugurios, de sus claroscuros, de su faceta más deprimente y miserable, donde solo los oportunistas y los pillos logran sobrevivir.

lpda1Como en Gangs of New York, salvando las distancias, veremos como esos pequeños grupos de rateros, pordioseros y criminales se unen en bandas, casi hermandades, tomando el control de las distintas zonas  de la ciudad, rapiñando y creciendo  mientras mantienen las distancias con la competencia, en una guerra encubierta.  Esas bandas, son aquí retratadas con acierto y se convierten en un elemento fundamental para conocer la realidad de una metrópolis demasiadas veces idealizada. Con innegables reminiscencias a Dickens cuando se trata de conocer los laberínticos empedrados de la ciudad, de sus callejuelas más estrechas, sus alcantarillas, tejados, muelles y cementerios,los abusos de la ley y el ingenio de los mendigos y delincuentes, así como sus peculiares reglas y sentido del honor, resulta una verdadera delicia sentirse transportado a ese lugar, en ese momento. Personajes bien construidos y con carisma, que he de decir que en algún momento me han parecido mucho más interesantes que el propio héroe y que merecían tomar más protagonismo o incluso ser aprovechados para nuevas historias. Me ha fascinado como el autor se vale de ellos para tejer ambos aspectos: La realidad más cotidiana y el elemento terrorífico, a través de algunos de sus miembros. Criaturas con rasgos humanos, pero que son verdaderos monstruos, seres aterradores, figurados o reales.  Lo que en principio podría parecer casi una caricatura (el ejemplo más evidente es el de cierto payaso titiritero que después se muestra como un autentico monstruo o  esas pálidas y deformes criaturas, espectros femeninos habitantes del submundo, bajo los cimientos de la ciudad), dota a la lectura del mejor horror gótico, aunque a la vez también de una pátina de sutil e inteligente sentido del humor, que casa a la perfección con el tono de la novela. Es difícil conjugar esos distintos aspectos (el costumbrismo de la época, el terror y el humor), pero Powers lo logra sin aparente esfuerzo. Y la magia, el elemento paranormal, como excusa, como causa y como herramienta para contarnos las andanzas de un pobre diablo que al final, irónicamente si cumplirá su sueño, aunque no del modo que creía.

Desde el misticismo del Antiguo Egipto a nuestros tiempos, pasando por magos, doppelgängers  y maquiavélicas confabulaciones e intrigas, acecha la eterna pregunta sobre si el destino está ya escrito o podemos cambiar las cosas, si acaso somos nosotros quienes lo escribimos con nuestros actos y decisiones.Esos son los ingredientes de una maravillosa aventura que solo puedo recomendar a todo el que me pregunte. La considero una obra imprescindible.

Por cierto: Los Beatles molan. Y la pedazo ilustración de cubierta del maestro Corominas, todavía más…

 

Las puertas de Anubis

Tim Powers

Editorial: Gigamesh

Páginas: 439 pág.

PVP: 8 euros (Ómnium)

 

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Stalker. Pícnic Extraterrestre, de Arkadi y Boris Strugatski

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con Stalker. Pícnic Extraterrestre, obra de culto escrita por los hermanos Arkadi y Boris Strugatski  que acaba de publicar Ediciones Gigamesh en una edición revisada y traducida directamente del ruso, con un resultado impecable.

SPE1Unos extraterrestres hacen una breve parada en la Tierra y prosiguen el viaje sin mostrar ningún interés en la humanidad. Pero, como excursionistas displicentes, dejan restos y basura tras sus pasos, y los lugares así sembrados pasan a llamarse Zonas. Redrick Schuhart es ayudante de laboratorio en el instituto internacional  que estudia el fenómeno, pero de noche es stalker: se juega la vida entrando en la Zona para sacar tecnología alien de contrabando.

Con prólogo de Ursula K. LeGuin y posfacio de Borís Strugatski, la novela presenta en su versión íntegra, libre de censura, y en traducción directa del ruso. Se la considera, junto con Qué difícil es ser dios y El lunes empieza el sábado, la obra cumbre de los hermanos Strugatski, y la fuerza y la crudeza de sus personajes la han convertido en la más popular. Con un desarrollo ágil y seductor, indaga en el extrañamiento más abstracto y hasta en los mecanismos de la búsqueda de la felicidad, y deja una huella profunda e indeleble a su paso.

Como muchos ya sabéis, tengo una extraña adicción con la literatura de género rusa. Enamorado de la pentalogía de Los Guardianes  y de Metro 2033 y sus consiguientes secuelas, considero a Sergei Lukianenko y a Dmitry Glukhovsky como indispensables en cualquier biblioteca. Pese a su ritmo pausado, su forma de narrar tan distinta a lo que estamos acostumbrados, su densidad y complejidad inherentes, suponen verdaderas obras de arte que cualquier aficionado al género debería conocer.

Es por eso que le tenía tantas ganas a esta novela. La primera vez que oí hablar del término Stalker fue justamente en Metro 2033 y sentía curiosidad por saber el origen de esta figura, teniendo en cuenta que Glukhovsky la tomó prestada de  la obra de los Strugatski. Quería saber cuál era su naturaleza inicial, dentro de su propio contexto original y la verdad es que no hay discrepancias y su función viene a ser exactamente la misma.

 Stalker. Pícnic extraterrestre fue publicada por primera vez en 1972 tras varios años de insistencia por parte de sus autores,  quienes no se rindieron ante  la negativa de las autoridades rusas de que viera la luz. Por suerte para nosotros, al final se salieron con la suya y como suele decirse, el resto es historia. Un éxito absoluto que incluso ha tenido su versión cinematográfica, tediosa y difícil de digerir, todo sea dicho.

Me ha sorprendido lo distinta que es Stalker en cuanto a ritmo y estilo, comparándola con las novelas mencionadas antes. Sin dejar a un lado su profundidad y toda esa intencionalidad evidente de dejarnos poso, de obligarnos a ver más allá de lo obvio y adentrarse en indagar nuestra propia condición humana frente a la vida, el universo y nuestra propia naturaleza,  la prosa es fluida y ágil, sin excesos ni atropellos,  avanzando  de forma continuada, coherente  y sin altibajos, evitando caer en esa cadencia pausada y lánguida que suele definir a la literatura rusa.  No sé hasta qué punto la excelente labor de traducción por parte de Raquel Marqués tiene relevancia en ello, pero es evidente que si a una narrativa que ya brilla por si misma le sumas una buena  labor de  traducción, el resultado es este, una obra que se lee con verdadero placer, tanto por la historia que nos cuenta como por la forma en que lo hace.

Stalker. Pícnic extraterrestre es una gran novela. Su forma de acercarnos a lo fantástico,  su forma de entender la ciencia ficción, es sorprendente cuanto menos.  ¿Una novela de alienígenas sin alienígenas? Pues sí, al menos en parte.  En ciertos momentos, sobre todo cuando se describe a la Zona, me ha recordado muchísimo a Aniquilación, la malograda trilogía Southern Reach de Vandermeer.  Ambas obras tienen varios puntos en común, tanto en la profundidad que se les da a los personajes (salvando las distancias entre ambas obras) y en las propias maravillas y horrores increíbles que podemos hallar en esos espacios “contaminados´´ por lo desconocido.  Pero en mi opinión, Stalker es claramente superior en ese aspecto, porque no se limita a dejarnos entrever que hay allí, sino que pone de manifiesto nuestra estupidez como especie, nuestra ambición desmesurada por hacernos con lo que encontremos a pesar de ser incapaces de comprender que es lo que tenemos ante nosotros. Esa ansia por querer saber, por poseer, se manifiesta como una fina ironía. Objetos con unas propiedades antinaturales que no sabemos para qué sirven, pero que nos fascinan y que trasteamos sin tener ni puñetera idea de cuál es su función, si es que en realidad no son más que basura arrojada a la cuneta. Como el que no sabe leer y utiliza un libro como calzador para un mueble…

Decía Arthur C. Clarke que cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia y en esta novela, eso se pone de manifiesto, demostrando además aquello de “que atrevida es la ignorancia´´.

SPEEC2Red, el personaje principal, está construido a conciencia y es a través de él (de su evolución a lo largo de los años y su experiencia ante la singularidad de las zonas, así como su propio recorrido vital), que comprenderemos el impacto que tal descubrimiento ha tenido sobre los seres humanos. Tanto a un nivel global (aunque se incide poco en ese aspecto) como a un nivel más cercano, desde el punto de vista de aquellos que tratan con ello a diario, quienes lo convierten en su propia realidad y ven como sus vidas giran, quieran o no, alrededor de esa anomalía, hasta ser en cierto modo consumidos por ella.

Resumiendo, una lectura que engancha, que resulta adictiva y difícil de dejar a un lado, que te sumerge por completo y te obliga a plantearte las mismas cuestiones que le surgen a nuestro protagonista. Con una profundidad y trascendencia muy superiores a lo que pueda parecer a simple vista,  nos permite asumir las implicaciones que supondría algo así para la raza humana como especie y como individuo con miedos, sueños, anhelos y esperanzas. Muy, muy recomendable.

Debo destacar lo bien que ha quedado esta nueva edición que ha sacado Gigamesh, a día de hoy la mejor que se ha hecho en nuestro país.

 

Stalker. Pícnic Extraterrestre

Arkadi y Boris Strugatski

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035052

Páginas: 192 pág.

PVP: 16€

 

 

Un corazón atribulado, de George R.R. Martin

Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con Un corazón atribulado, de George R.R. Martin, título que cierra esa magnífica trilogía autobiográfica publicada por Gigamesh en la que el autor comparte con nosotros  recuerdos y vivencias  referentes a su trayectoria profesional y hace un repaso a algunas de sus obras más significativas. En esta última entrega,  se evidencia ya como un autor consolidado que se mueve como pez en el agua dentro de las distintas vertientes del género fantástico y que ha alcanzado su madurez creativa.

ucaLa madurez artística de una carrera fraguada en el corazón de un niño pequeño Con la experiencia adquirida en Hollywood como guionista, la narrativa de George R. R. Martin ganó en audiencia y complejidad al tiempo que transgredía las fronteras del fantástico y daba vida a personajes que han arraigado con fuerza en el imagi nario del siglo xxi. Pero siempre con una constante: son personajes vinculados a escenarios muy específicos y, ya sean futuristas, fantásticos o terroríficos, codifican en sí mismos sus conflictos internos al tiempo que permean cada aspecto de su carácter. El colofón de esta completísima recopilación recoge, para disfrute de lectores antiguos y nuevos, una muestra del trabajo de Martin en la serie Wild Cards, su personalísima reelaboración del mito de la licantropía en “Tráfico de piel”, un juego diabólico en “La flor de cristal”, y la novela corta “El caballero errante”, con las primeras andanzas de Dunk y Egg en los Siete Reinos, años antes del inicio de Juego de tronos.

 Al igual que en los dos anteriores títulos de la trilogía, el volumen que nos ocupa se divide en distintas secciones en las que el autor nos comenta como fue el proceso creativo en aquel momento, cuál era su situación personal y los motivos y circunstancias que le llevaron a escribir cada uno de los relatos.  Desde ideas claras ya preconcebidas en un primer momento hasta proyectos que surgen en colaboración con otros creadores y que acaban creciendo por cuenta propia y se convierten en algo gigantesco y complejo, resulta interesante conocer los detalles de primera mano y constatar que este hombre no es capaz de estarse quieto sin andar metido en mil historias distintas.  

 Sin encasillarse en un solo lugar, tocando todos los palos del fantástico, nos encontramos con una inmensa variedad de historias y planteamientos. Ciencia ficción, terror y fantasía, al gusto del consumidor.  Superhéroes  de un modo distinto a lo que es lo acostumbrado, una visión bastante peculiar de los viajes en el tiempo, la revisión  del mito del hombre lobo con un toque noire y casi gótico que le sienta como un guante, sentimientos de culpa y deseos de venganza que van más allá del tiempo y la realidad, la inmortalidad concebida de un modo distinto,  los primeros pasos en el universo de Canción de Hielo y Fuego y por último, la vida del escritor y los sacrificios que supone la búsqueda de la fama y el éxito, a costa de todo lo demás. Historias muy distintas entre sí y que se convierten en prueba fehaciente de la imaginación y el talento de Martin.  

Tras el prólogo de Ramón Peña, nos encontramos con la primera  parte del libro, en la que conoceremos que es Willd Cards y como ese proyecto paso de ser un juego de rol entre amigos a una saga tan potente como inconclusa. Dos relatos distintos nos permiten conocer parte de ese universo y su esencia: En el caparazón y Del diario de Xavier Desmond. Pese a ser un mundo complejo y con mil variantes, no supone demasiado esfuerzo para el lector el adentrarse en él. Con un estilo y escenografía que nos recuerda mucho a Watchmen y  a Sin City, ese mundo tras la plaga que nos muestra el autor, con ese guetto donde los distintos se refugian e intentan sentirse normales y hacer que sus dones (o maldiciones)  sean algo de valor y no motivo de escarnio, logra cautivar y dejarnos muy buen sabor de boca.

La segunda parte es un muestrario, un catálogo de las distintas vertientes en las que el autor se ha desenvuelto con sus relatos. Muy diferentes entre sí, tanto en cuanto a enfoque y pretensiones, suponen una excelente forma de comprender las motivaciones, gustos y neuras de Martin, que se niega a encasillarse en su propia zona de confort.  

Asedio nos presenta un futuro que no nos depara nada bueno y que intenta a través de los viajes en el tiempo y la suplantación de personalidad el cambiar esa realidad, viajando al siglo XIX, a un momento en concreto que supondría el punto de inflexión y quizás, la única oportunidad de cambiar las cosas. A medio camino entre la ciencia ficción y la novela histórica, es un texto con enjundia  y muy bien desarrollado.

Tráfico de piel es  casi una novela corta, en la que Martin fusiona el género negro con el mito del licántropo. Willie, un  cobrador de morosos que uno no puede evitar imaginar en la línea de Phillip Marlow, se verá envuelto en un caso que le incumbe personalmente: El de un cazador de hombres lobo que está acabando con todos los de su especie en la ciudad. En compañía de la detective Randi, una tía dura de verdad, deberá descubrir quién es el asesino y que es lo que pretende.  La ciudad casi se convierte en un personaje más de esta historia oscura, con ese toque tan sombrío y fatalista, que nos recuerda a Gotham City o incluso a Arkham

 Variantes sin salida es un relato que nos descubre una de las grandes pasiones de Martin: El ajedrez.  El juego como leit motive de una historia de venganza que va más allá del tiempo y en el que la estrategia en el tablero no es más que un reflejo de la vida de sus protagonistas y como tal, cualquier error  sellará su destino. Relato inquietante y original.

La flor de cristal podría encasillarse en el mismo contexto que Los Viajes de Tuff . Una sacerdotisa, poseedora de un artilugio que concede la vida eterna, siempre y cuando la mente dueña  del cuerpo que se pretenda ocupar sea más débil que la nuestra. Intenso y extrañamente bello, lleva a replantearnos que es  significa en realidad estar vivo.

 El caballero errante es quizás el mejor relato de este recopilatorio. Una precuela de la que es a día de hoy su obra magna, Canción de Hielo y Fuego. Enclavado en un periodo anterior a lo que se nos muestra en la saga, conoceremos la soberanía de los Targaryen sobre los siete reinos y las primeras andanzas de un simple escudero decidido a convertirse en caballero. Una verdadera delicia en cuanto a trama, estilo y construcción de personajes, sello inconfundible del autor.  

Retratos de sus hijos, un relato duro y trágico, de los más oscuros de todo el volumen,  en el que el protagonista se enfrenta a sus propios remordimientos y dudas. El escritor que lo ha abandonado todo por su obra, que ha dejado atrás lo verdaderamente importante y que desfallece ante el sentimiento de culpa, pese a la arrogancia, el ego y la testarudez. Difícil de encasillar y definir, llega a tocar la fibra y nos muestra el lado menos amable del proceso creativo, de los sacrificios y errores,  y del deseo de venganza, sea propio o ajeno.

uca2He de admitir que me ha encantado y que siendo honestos, Un corazón atribulado es para mí el mejor de los tres tomos de la trilogía. Pese a que se ha dejado a un lado lo que es la faceta del autor con los ensayos y que la parte autobiográfica es mucho menos extensa , pasando casi de puntillas en comparación con los títulos anteriores,  si es obvio que  los relatos incluidos nos muestran a un Martin en su punto álgido como autor, con una madurez y una seguridad absolutas, dando lo mejor de sí mismo. Si analizamos la trilogía en conjunto, estamos ante una obra imprescindible en la biblioteca de cualquier aficionado al género y al propio autor. Un autor que pese a sus defectos, se ha ganado ya un lugar en el podio de los grandes por derecho propio.

  

Un corazón atribulado

George R. R. Martin

Editorial: Gigamesh

ISBN: 9788416035069

Páginas:470 pág.

PVP:24 €

 

 

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La Fuerza de su Mirada, de Tim Powers

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

PPP2Hoy regresamos con una nueva reseña de una novela de Tim Powers, autor al que idolatro y con el que estoy disfrutando  de manera especial. Si en anteriores entradas ya os hablé de Ocúltame entre las Tumbas y de Tiempo de Sembrar Piedras,  hoy tocaba ponernos al día con La Fuerza de su Mirada, la novela que inicia  esa peculiar revisión del mito vampírico en la que Powers une mitología y arte, dando esa visión tan oscura y seductora, y convirtiendo a esas criaturas ancestrales en algo todavía más complejo, exquisito, terrible y adictivo, ya que su influjo sobre los protagonistas es tal, que saca (aunque parezca contradictorio), lo mejor de sí mismos y de su capacidad creativa, a pesar de consumirlos y no dejar de ellos más que una sombra gris, apagada y consciente de su propia autodestrucción. El precio a pagar es alto, pero acaso la trascendencia valga la pena… Ni siquiera los propios protagonistas de esta historia, por mucho que lo intenten, podrían negar la fascinación que producen estos seres, su poder, el cómo logran colmar esa necesidad, aún cuando sepamos que nos estamos condenando por ello.

El doctor Michael Crawford se hospeda en una posada inglesa de camino hacia su boda. Ebrio en medio de una tormenta y temeroso de perder el anillo con el que desposará a su prometida, lo coloca en el dedo de una estatua para recogerlo más tarde. Durante la noche despierta sobresaltado y recuerda dónde lo ha dejado; cuando sale a buscarlo descubre que la estatua no está. Aunque aún no lo sabe, Crawford ya se ha casado… 

La fuerza de su mirada es la obra más elaborada y satisfactoria de Powers. Conjuga de forma impecable la ambientación histórica, biografías apócrifas de Byron, Shelley y Keats, y una increíble reelaboración de los mitos fantásticos más arraigados en la cultura popular. Nephelim, lamias y otros seres de longevidad extraordinaria pueblan una novela única y maravillosa en la que se mezclan acción, erotismo, drama y humor.”

La baza con la que juega Powers y que ya conocemos, el mezclar sucesos y personajes reales en una historia fantástica, funciona a la perfección. Es por eso que tras este primer título, sus secuelas siguen manteniendo esa fuerza y ese toque tan especial, incluso mejorado. El autor consigue con La Fuerza de su Mirada crear una “realidad” tan tangible, tan creíble, que no resulta difícil sentirse fascinado por el embrujo.

La fuerza de su mirada, de nuevo recuperada por la editorial Gigamesh y con una maravillosa portada de Corominas, juega con acierto con esos elementos que comentaba antes: Un escenario victoriano recreado a la perfección, la utilización de un velo trágico y fatalista que nos acompaña durante toda la obra, esa ambientación gótica, que genera una atmósfera tan decadente sin perder ni un ápice de elegancia. La presencia de grandes artistas y personajes tan extraordinarios como Lord Byron, Polidori, Keats o los Shelley;  y por último, los vampiros, alejados de la imagen tradicional que tenemos de ellos, mucho más complejos, atávicos y terribles. Bellos de una forma que va más allá de la estética y los adjetivos. Seres complejos, crueles, amantes perversos y a la vez, absurdamente generosos. Posesivos de manera enfermiza. Lámias, Súcubos, Nephilim.

Es vidente el coqueteo de Powers con la metaliteratura, pero incluso más allá de eso,  lo que realmente me fascina es como se desenvuelve a la hora de introducir el mito dentro de lo real. O quizás sea al revés: El  lograr que personajes y toda una época dancen bajo la melodía dictada por estas ancestrales criaturas.

PPP1Hay mucho que decir sobre esta obra. En cierto modo, no deja de ser una especie de ensayo encubierto sobre la literatura y la esencia misma de la poesía, sobre el arte, sobre el ejercicio de crear y lo que ello supone. Personajes atormentados por los Nephilim, pero que en realidad ya lo estaban antes por sus propios demonios internos y por esa necesidad cuasi vital de mostrar que hay en su interior y de trascender. Me atrevería a decir que los personajes buscan ser condenados, ansían ser sometidos, incluso antes de comprender que es lo que ocurre y a que se enfrentan. Predispuestos de antemano a ser vaciados, siempre que su obra, aquello que quieren dejar como legado, vea la luz. El arte, en su  más ínfima y pura esencia, el talento como un don que se anhela, el amor como algo intangible y contradictorio, absurdo y despiadado, no es algo exclusivo del ser humano, aunque sea todavía más incomprensible y cruel cuando se mezcla con otras emociones que no somos capaces de concebir.

En definitiva, una novela excelente, como lo fue después Ocúltame entre las Tumbas. Poco más puedo decir, salvo que Powers me tiene ganado. Aventuras, terror, arte… Con clase y sobriedad, un toque a veces un tanto bizarro y grotesco, pero siempre con una elegancia y un estilo impecable. Si no habéis leído al autor, no sé a qué demonios estáis esperando….

 

La Fuerza de su Mirada

Tim Powers

Editorial: Ediciones Gigamesh

ISBN: 9788416035274

Páginas: 480 pág.

PVP: 24€