Con todo el odio de nuestro corazón, de Fernando Cámara

Buenas tardes, amigos.

CON_TO~1Hoy os traemos la última novela de nuestro admirado Fernando Cámara, autor de esa joya de terror onírico que fue NecróParis, y que regresa con un nuevo título que ya es por sí mismo toda una declaración de intenciones: Con Todo el Odio de Nuestro Corazón . La obra en cuestión fue la ganadora absoluta del XVI Premio Francisco García Pavón de Novela y hay que reconocer que motivos le sobran.

En ella, el autor realiza un exhaustivo  análisis a la actual situación que vivimos en nuestro país, en una feroz crítica al sistema corrupto que se ceba con nosotros, y a una sociedad aborregada, incapaz y cobarde, que solo reacciona cuando es demasiado tarde. Como una versión perversa de Pepito Grillo, expresa en voz alta aquello que muchos pensamos y que no nos atrevemos a decir. Viendo el rumbo que están tomando las cosas, nuestro irremediable descenso sin control, cuesta abajo y sin frenos, yendo directo a pegarnos una hostia de proporciones bíblicas y caer en un cenagal del que va a ser casi imposible salir,  no es extraño que Fernando haya parido una obra como esta, que refleja perfectamente el sentimiento generalizado. Y aunque la novela cruce los límites morales y lógicos que la mayoría de nosotros jamás rebasaríamos, lo cierto es que no resulta difícil imaginar que algo así pudiera ocurrir tarde o temprano.

De hecho, somos muchos los que nos preguntamos extrañados como no ha sucedido ya.  Ante el grado de desesperación de la gente de la calle, de aquellos que lo han perdido todo y que por lo tanto, ya no tienen nada que perder; ante aquellos que son incapaces de seguir adelante,  que han sido despojados no solo sus bienes y posesiones, sino sus propias vidas; ante aquellos que sienten que ya nada tiene sentido y que no vale la pena continuar; ante aquellos que desgraciadamente optan por el suicidio como única vía de escape ante una sociedad que les ha dado la espalda y qué ya no cuenta con ellos: ¿Tan increíble resultaría que alguno de estos parias, estos desheredados, nosotros mismos  llegado el caso, decidan que antes de caer “me llevo a alguno de esos hijosdeputa por delante”?

De eso va la novela. Del odio, de la rabia. De la frustración y la impotencia. De sentirnos engañados. Del ansia de desquite.  Tu banco te miente y te roba. Los políticos te mienten y te roban. Tu jefe te miente y te roba. Y tu terminas en la calle, desahuciado y viviendo en una chabola de cartones y plásticos. Aquellos que debían velar por ti, por tu familia y por el resto de ciudadanos solo se preocupan de llenarse los bolsillos y mentir, con una sonrisa hipócrita en la cara y asegurando que todo va bien, mientras tú haces cola frente a los servicios sociales o Cáritas, para conseguir un plato de sopa caliente. ¿Qué le harías, si pudieras, a ese cabrón sonriente que aparece en la pantalla del televisor? Aquí no vale lo de “Dale un pez al hambriento y comerá un día. Enséñale a pescar y comerá todos los días”. No hay bastantes peces para alimentarnos a todos y aunque así fuera, esos cabrones se aseguraron de confiscar todas las cañas y redes.  ¿Qué nos queda entonces?

Llegados a ese punto, solo nos queda nuestra rabia. Ni el honor, ni la dignidad ni el sentido común. Rabia pura, irrefrenable, cálida y hambrienta. Pon en manos de un desesperado una pistola y el resultado no se hará esperar. Cruzará la línea, el punto sin retorno.

La mayoría pensaréis que estoy exagerando, que las cosas no son así, que la gente no cedería a sus impulsos. Que la mayor parte de la sociedad no es violenta por naturaleza, que barajaría opciones o simplemente se buscaría la vida, asumiendo lo inasumible e intentando sobrevivir.

No lo dudo. Es posible que así sea. Que un alto porcentaje, elevadísimo, siga adelante contra viento y marea, aun con la mierda a la altura del cuello y sin esperanza  ninguna, pero libres de pecado, preocupado tan solo de tener un sitio caliente donde pasar la noche,  llegar a ver un nuevo amanecer y encontrar algo que echarse a la boca.

Pero siempre hay excepciones. Siempre hay quien cede, quien decide mandarlo todo a la mierda. Individuos tan hastiados, confundidos o cabreados,  que deciden que hasta aquí hemos llegado y que alguien tiene que pagar.  Y les va a dar igual todo con tal de  saldar cuentas. Puede que se acobarden en el último momento, que se echen para atrás al final, pero basta que uno solo de ellos siga adelante para que se pueda liar muy gorda. Si hay quienes deciden dar el paso y quitarse la vida, ¿qué les impide tomar la decisión de arrebatársela a uno de los culpables, a uno de los que les ha llevado a esta situación? Quizás hayan enloquecido,  quizás sean unos simples tarados, unos cabrones  a los que se les ha ido la pinza, pero justamente por ello, son peligrosos.

¿Cómo llamarías a un ciudadano común, alguien como tú, alguien de tu ciudad, de tu barrio, de tu calle, que un día explote ante lo que le está tocando vivir y decida tomarse la justicia por su mano?¿ Es un justiciero? ¿Un terrorista? ¿Un héroe o un villano?

images (1)Los protagonistas de la novela son unos auténticos perdedores, náufragos  llevados a la deriva en una vida que ya era miserable  y patética antes de ser víctimas de eso que nos han vendido como La Crisis. Es justamente por ello que se convierten en los candidatos perfectos para verse involucrados en la locura que  se relata en la novela. Una vez perdido el norte, sin nada que perder, arrastrados por las más bajas pasiones y sin nada que los aferre a la realidad, no resulta difícil comprender que a pesar del miedo, de las reticencias iniciales, se descubran haciendo lo impensable, lo que muchos hemos deseado alguna vez pero ninguno nos atreveríamos a convertir en hechos. Fantasías, soluciones imposibles y tan absurdas que las descartamos en cuanto aparecen en nuestra mente, asumiendo que somos personas de bien, gente civilizada. Cuando ninguna de esas excusas, de esas razones que rigen los actos de cualquier persona cabal, tienen ya sentido para nosotros, ¿que nos impide cruzar la línea y dar rienda suelta a nuestra sed de venganza, a lo que nosotros, consideramos a estas alturas simple justicia?

Fernando Cámara ha hilado fino planteando esas cuestiones. Con una prosa fría, inhóspita y tan cruda como la historia que nos cuenta, logra hacernos dudar de nosotros mismos y de las razones de sus personajes. No les odiaremos, pero difícil será sentir empatía por ellos. Aunque la cuestión es que haríamos nosotros en su lugar llegado el caso.

Una buena novela, intensa, trágica y fatalista. Una lectura de esas que te sacuden y te hacen reflexionar incluso días después de haber cerrado sus páginas. Como digo, un bocado a la realidad más actual y sólo espero que no sea demasiado premonitoria, aunque me temo que más pronto que tarde podamos encontrarnos alguna historia similar al abrir el periódico por la mañana.

Os la recomiendo.

 

Con todo el odio de nuestro corazón

Fernando Cámara

Editorial: Rey Lear Editores

ISBN: 978-84-940925-7-2

Páginas: 256 pág.

PVP:  18,50€

 

NecróParis, de Fernando Cámara

Buenos dias, queridos Lectores Ausentes.
Recien llegado del Hispacon (sobre el que hablare en proximas entradas), os traigo hoy una novela que ya os puedo adelantar no va a dejar a nadie indiferente.

De manos de NGC Ficción nos llega la que resulta ser el primer titulo de su coleccion de terror y lo cierto es que la linea no podia inaugurarse con una propuesta mas acertada.
“Necroparis”, de Fernando Camara es una historia turbadora, con una atmosfera tan opresiva e inquietante que consigue llevar al lector al borde de la ansiedad, mientras sus protagonistas se ven abocados a la demencia o quizas algo peor.
De la mano del autor, conoceremos una ciudad que se aleja mucho de la imagen que todos tenemos de ella.

“La Ciudad de las Luces” se descubre en esta ocasion como todo lo contrario… Sus calles y sus pobladores encarnaran nuestras peores pesadillas y noche tras noche nos sumergiremos cada vez mas en este infierno personal que Fernando a inventado para nosotros y cuyos demonios acechan en cualquier lado, cualquier esquina, para caer sobre nosotros de la forma mas irracional e incomprensible.

Fernando Camara tiene un estilo muy particular, directo y sin florituras.
Con una estructura narrativa poco convencional  (nada mas empezar a leer, mi mente me llevo a compararla con “La Carretera”, de Cormac McCarthy, debido a las innegables semejanzas en las formas, como pueden ser la ausencia de guiones en los dialogos y la peculiar mezcolanza entre lo que se dice, lo que se piensa y lo que ocurre), con un enfoque claramente cinematografico que se hace evidente en la medida de que no hay tregua en los acontecimientos que se suceden y ademas, dirigiendo nuestros pasos con un ritmo agil y certero, el autor no deja presionarnos, exigiendonos seguir adelante, como una victima mas fruto de la paranoia que viven los protagonistas.

Otro tanto a su favor es la facilidad con la que conectamos con Dani y Eva. Esa empatia solo se explica si tenemos en cuenta lo “reales” que son los personajes. Ademas, el hecho de que funcionen como uno solo, como pareja, es lo que refuerza ese sabor a cotidiano, a conocido y por ende, que resulten creibles y consigan contagiarnos sus ilusiones y neuras al principio y sus miedos y su locura a medida que la ciudad los devora.
En la contraportada ya se nos advierte de que si nos atrevemos a adentrarnos en sus páginas, nos encontraremos ante un descenso a los infiernos en el que nada es lo que parece. Una afirmacion que se mantendra indisoluble  en la memoria del lector al comprobar que a medida que avanzamos en la lectura, nos veremos cada vez mas invadidos por la incerteza, la angustia y sobretodo, por esa sensacion onirica que se va haciendo cada vez mas patente en el relato.

Cuando iba adentrandome en la historia, me asaltaba una imagen recurrente que me era imposible obviar. Me daba la impresion de estar en una version alternativa de “Silent Hill”, aunque salvando las distancias, claro esta.
En este Paris de pesadilla, no es la niebla ni las sirenas lo que transforma la urbe y nos lleva al otro lado. Aqui es la noche la que con su manto deforma la realidad, de tal modo que uno no sabe si lo que ocurre es cierto, si esta soñando o es que directamente se ha vuelto loco. Durante el dia, la ciudad parece la de siempre y al amanecer, todo vuelve a la normalidad…o casi. Hay algunos matices: Pequeños detalles, aparentemente muy sutiles, que acaban por convencernos de que lo de anoche fue real. Ocurrio de verdad. Y eso es lo mas terrorifico.

 
Sin mas pretensiones que las de plasmar las propias neuras, miedos y fobias del autor ( y unas minivacaciones en Paris que fueron el caldo de cultivo donde germinaria la historia, como el mismo Fernando ha comentado ), “Necroparis” consigue llegar a ser un excelente libro de terror. Un terror que no necesita de monstruos ni otros elementos de “atrezzo”, ya que en este caso, se alimenta de nuestros propios miedos. Esos miedos infantiles, absurdos y ridiculos, pero que estan ahi, en nosotros y subyacen aletargados,pero latentes, mientras intentamos convencernos de que no pasa nada, que todo esta bien.
Un terror surrealista y realmente inquietante, que cobra vida al utilizar con arte esos miedos irracionales que todos sufrimos y echando mano de elementos y situaciones que no dejan de ser cotidianos, hasta transformarlos en una pesadilla de la que no podemos despertar.

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Necróparis
Fernando Cámara
Editorial: NGC Ficcion
Terror 1
Diseño cubierta e ilustración: Felideus
Tamaño: 14,5*21,5 cm. 
199 págs.
PVP: 16€
ISBN: 978-84-937801-2-8