Feral, de David Jasso

 

Buenas noches, queridos Lectores Ausentes.

La Navidad. Unas fechas entrañables en las que predominan los buenos deseos, las sonrisas y el calor del hogar. ¿Que mejor momento para presentaros mi ultima reseña que estos dias tan especiales de paz y amor?

Hablemos pues de la ultima novela de David Jasso, un buen tipo y autentico maestro en lo suyo.

“Feral” es su titulo y si tuviera que resumirla en tan solo tres palabras, no tendria duda sobre cuales son las mas adecuadas: Adrenalina, terror y muerte.

En un escenario futurista, reconocible por cualquier aficionado a la ciencia ficcion, David plasma su ultima pesadilla. Un horror donde la violencia se desata de un modo irracional, la crueldad llega hasta cotas inimaginables  y la esperanza queda, literalmente, sepultada bajo la sangre y las visceras de las victimas, siendo a mi entender, lo mas impactante de toda la novela. Aqui no hay lugar para finales felices ni segundas oportunidades. El destino de los personajes, desde los protagonistas principales hasta el mas secundario de ellos, esta sentenciado y tan solo nos queda por descubrir de que forma horrible se cumplira.

He leido en varios sitios como se define a “Feral” como una mezcla de “Alien” ( sobretodo lo que se refiere a la colonia espacial minera y su posterior aniquilacion) con “Predator” ( yo tambien me imagine en varias ocasiones a los Ferales con un aspecto semejante y lo admito, me repatea muchisimo el tener imagenes o ideas preconcebidas sobre lo que leo), pero a pesar de que a primera vista semejante comparacion con esas dos joyas del cine de genero pudiera sonar a cumplido, honestamente creo que no hace justicia a la verdad.

“Feral” es, con diferencia, mucho mas brutal, sincera y profunda que sus supuestos homologos cinematograficos. Y si a alguien le sorprende que una historia de alienigenas exterminadores pueda llegar a calificarse como algo “profundo”, deberia leer sin duda esta novela para descubrir el porque.

No pretendo buscarle tres pies al gato ni otorgarle un transfondo que no tiene. Me limito a resaltar una peculiaridad sobre la motivacion de los Ferales que me ha sorprendido muchisimo y que ha logrado enredarme de tal manera, que no he podido evitar darle vueltas y mas vueltas, intentado comprender, aunque sea de lejos, su particular concepcion del universo, de la vida y de la muerte. Y me ha resultado imposible, por lo antinatural, lo distinto, lo aberrante e incomprensible que resulta para nosotros su perspectiva.
Pese a que en algunos momentos, durante la lectura, me he topado con algunas contradicciones muy evidentes en su credo, que en algunos momentos me han parecido incluso algo absurdas, no puedo evitar elogiar al autor por su capacidad para desarrollar una idea tan terrible y convincente. Envidio su creatividad, porque solo alguien con muchisimo talento es capaz de imaginar algo asi y plasmarlo como el lo ha hecho, justificando de este modo la existencia de esas criaturas y aun mas, su forma de proceder, sus convicciones y su meta final.

No contento con ello, Jasso guarda aun otro as en la manga. Un Feral en concreto. Una criatura distinta a las demas. Un paria, un enfermo, un loco. Un pervertido para los suyos, cuya demencia no es otra que la curiosidad enfermiza que le causa la vida. En una sociedad donde el objetivo unico es la exterminacion total, la erradicacion de la Vida misma, un Feral que fantasea con dejar vivir, con permitir seguir respirando a una de sus presas, es inmoral, obsceno, venal. Un pecado inconfesable que lo rebaja hasta la mas inmunda degeneracion a ojos de los suyos.
Su papel en la trama es un misterio y no sabremos hasta el final si sus actos tendran consecuencias o por el contrario, no es mas que algo anecdotico que el autor utiliza para soslayar lo terrible y abominable de la razon de ser de los Ferales y su propia existencia.
 
Si de por si, la idea de que una raza superior en todos los sentidos ataque a una colonia humana, aislada en lo mas profundo del espacio, sin mas motivacion que la erradicacion de cualquier forma de vida, es algo ya terrible, esa sensacion se magnifica cuando el lector conoce a los personajes que la habitan.
Gente inocente, en todos los conceptos de la palabra. Ingenuos, seguros, felices en su mundo. Ajenos a la amenaza que en breve supondra su ruina y sobretodo, a los tejemanejes de las grandes corporaciones, que los utilizan como simples peones, perdidas asumibles que pueden ser sacrificadas.
Con la excepcion constatada de uno de los lugareños, que en mi opinion es el mas creible de todos, el resto se nos presenta como los habitantes del pais de la piruleta, sin mas preocupaciones que saber si el chico que a una le gusta esta por ella o si el primer dia de trabajo va a ser como lo imaginaba.
 
 
La perspectiva no es nada halagüeña,¿verdad?. Efectivamente, no lo es. No se trata de una invasion. Ni de una batalla. Sencillamente, es una masacre. Una autentica carniceria de la que seremos testigos sin poder hacer otra cosa que pasar una pagina tras otra, viendo un horror tras otro, hasta que no quede nadie y los Ferales logren su objetivo.

Pero aun asi, no creais que eso es lo peor. Aun hay algo mas terrible que los propios Ferales. Los Mutantes. Y aqui es cuando la novela llega a su maximo apogeo en cuanto a sangre, visceras e higadillos. Cuando la locura total, la crueldad, el ensañamiento se vuelven desproporcionados y la lectura se convierte en algo imposible de dejar, debido al frenetico avance de los acontecimientos. El lector se vera en la tesitura de elegir bien el momento de afrontarla, ya que le resultara imposible dejarla para hacer otra cosa. Querra saber hasta donde sera capaz de llegar Jasso en esa voragine de destruccion y muerte y si al final, quedara alguien vivo para contarlo.

Si hay algo que remarcar de manera negativa, por no parecer un “pelota” y esas cosas, es unicamente un detalle que aunque pequeño, he de admitir que resulta molesto: La reiterada mencion por parte de la voz narradora ( o lo que es lo mismo, el autor) del futuro que les aguarda a los personajes.
Entiendo que una frase lapidaria, a modo de “cliffhanger”, puede ser acertada y crear tension. Pero si se abusa, insistiendo en ello de manera excesiva, hasta el punto de que en poco mas de cincuenta paginas ya te han dejado mas que claro que no se va a salvar ni el apuntador, lo que ocurre es todo lo contrario: Que la emocion por saber lo que va a ocurrir decaiga, convencidos ya por las redundantes sentencias sobre cual va a ser el destino que les aguarda, con lo que uno ya no espera nada de ellos y solo le queda apostar por cual va a ser el proximo de ellos en morir y de que modo, sin dar margen a la suposicion o a la minima esperanza.
Ese margen, aun a sabiendas de que lo mas probable es que nadie logre salir indemne, es necesario para que el lector no se aburra. De lo contrario, se corre el riesgo de convertir la novela en poco mas que un catalogo de muertes horribles, sin mas aliciente.

Pese a esta pequeña objecion, el resto de la novela es por si misma, una historia magnifica, bien hilvanada, cruenta y sin concesiones, que se convertira, sin lugar a dudas, en un icono dentro de la literatura fantastica en nuestro pais, . El acierto de Jasso al fusionar con arte y oficio dos tematicas tan afines como el terror y la ciencia ficcion, su capacidad para imaginar a semejantes criaturas y su compleja motivacion, unido al modo en que ha tejido una trama tan inquietante y sin censuras, supone ni mas ni menos el encontrarnos frente a lo que se convertira en todo un referente dentro del genero, un modelo al que no tardaran en salirle imitadores y un titulo que todos los aficionados deberian tener en sus bibliotecas particulares.
 
Totalmente recomendable, sobretodo por su honestidad, su crudeza y lo original de las criaturas que habitan en sus paginas.

Feral
David Jasso
Editorial. Equipo Sirius
Formato: 16×23,5
Páginas: 296
ISBN: 978-849289322-5
PVP: 19.90 €

-Exclusiva- Entrevista a David Jasso, autor de “Feral”

Institucion Psiquiatrica Arkham Asylum- Zaragotham.

11/06/2010 22:00h.

Paciente: David Jasso. Escritor. Unico acusado de los terribles hechos conocidos como “La Matanza del barrio de Santa Maria”.

Historial: El paciente es remitido al centro a instancias del juzgado de Zaragotham  para su ingreso en estas instalaciones, tras haber sido sometido a evaluacion. Segun la sentencia del Juzgado, debera quedar recluido bajo la tutela del centro hasta que la comision encargada revise el caso. Mientras tanto, la institucion se hara cargo de su reclusion y tratamiento.
El paciente ha sido instalado en la subplanta del ala norte, en la seccion de pacientes violentos y permanecera recluido en ella hasta nueva orden.

Diagnostico: El paciente presenta claros sintomas de esquizofrenia y paranoia ( alucinaciones opticas y auditivas,mania persecutoria, trastornos maniaco obsesivo-compulsivos, ataques de ira,insomnio cronico), complicada por episodios de transtorno de personalidad. Insiste en no recordar nada sobre los hechos que se le imputan, lo que nos lleva a plantearnos una supuesta amnesia parcial.

A continuacion, se ofrece un extracto de la entrevista con el interno, efectuada el pasado 3/06/2010 bajo la supervision de jefe de seguridad de su planta, tras contar con los permisos requeridos y el beneplacito de la direccion del centro:

( Sonido de la grabadora al ponerse en marcha)

1-AI -¿Quien es en realidad David Jasso?

DJ -En realidad, soy una víctima más. Tanto como esas pobres chicas a las que dice que maté. Ahora la medicación nubla mi mente y la mirada del enfermero tras el estrecho cristal blindado de mi celda acolchada me hace estremecer. Sé que aportaron las grabaciones de las cámaras de seguridad de varios cajeros del barrio de Santa María, e incluso yo mismo me reconozco en ellas andando tras algunas de las víctimas. Pero yo no las maté, de eso estoy casi seguro. No va conmigo. Creo que “El negro libro del horror”, ese antiguo manuscrito sobre el que me estaba documentando para mi nueva novela y que por fin había conseguido, puede tener algo que ver, pero nadie, nadie me cree, todos piensan que he perdido la cabeza. No se creen que los demonios fueron quienes en realidad realizaron la matanza. Pero, créeme, solo soy una víctima más.

2-AI- ¿De donde viene tu afición a la escritura?

DJ -No es una afición, es una necesidad. E incluso una terapia, el grupo de psiquiatras que me trata, me anima a plasmar en papel mis pesadillas y todas aquellas ensoñaciones que me torturan cada noche. Solo tengo miedo a que la policía pueda utilizar mis escritos como pruebas. Ya de jovencito, cuando comencé a escribir, la gente me miraba con expresión asustada, les desagradaban esas vívidas descripciones de desmembramientos y evisceraciones. Incluso aquellas que no eran auténticas.

3-AI -¿Que fue lo que te empujo a decidirte a escribir sobre estos géneros de terror y misterio en particular?

DJ -No es una elección. Cada uno escribe sobre aquello que conoce. Yo lo hago sobre mentes torturadas consumidas por la locura, así no preciso ningún tipo de documentación, me basta con cerrar los ojos y recordar. Por otra parte sé que hay otras muchas mentes enfermas que sintonizan con lo que yo escribo. Existe una especia de comunión mental entre todos los depravados, compartimos desviaciones y temores. Nos asustan las personas normales, son tan diferentes a nosotros… Por eso es reconfortante tenernos los unos a los otros.

4-AI- ¿Tienes algún autor favorito? ¿Alguien a quien tengas como referente?

DJ -Aquí en el sanatorio tengo vedadas las lecturas que me agradan, solo me permiten leer sobre vidas de santos. Me han dado varios volúmenes de la editorial “Cruz y fe”.
Lo que no imaginan es que yo sé que detrás de cada Santo hay un demonio escondido intentado pervertirle. Imagino la forma de convertir a esos santos en mártires, ¿cuánto sufrirían antes de renunciar a su dios?, ¿mantendrían su fe mientras sienten un aguja al rojo penetrar en su córnea?, ¿y si yo fuera quien se la introdujera, y la retorciera un poco?; elucubro sobre la manera de hacer enloquecer a esos santos ejemplares: ¿y si les hago ver que la voz que escuchan en su interior no procede de dios?, ¿y si escuchan varias voces diferentes que les transmiten mensajes contradictorios?, ¿y si su dios les dice “Mata”? Antes me gustaba otro tipo de literatura, desde King, hasta Barker, pasando por Robert McCammon o Curtis Garland. Pero ahora en estos libritos de “Cruz y fe” he descubierto un nuevo tipo de terror, mucho más sutil, más interior, más potente: el temor divino, el que implica sin ningún género de dudas la existencia del mal.
El que prueba que el diablo habita en el interior de los cuerpos y solo escapa por las heridas de las saetas que acribillan el torso de San Sebastián.

5-AI- ¿Qué hace David Jasso cuando no escribe?

DJ -Ahora no me dejan escribir. Me limito a mirar la pared acolchada en silencio y a imaginar que la sangre comienza a empaparla, sucios goterones se deslizan por los rombos del acolchado y resbalan hasta el suelo para encharcarse en las esquinas. Cada vez se acumula más y más sangre. Entonces me pregunto si hay algo que se esconde dentro de ese charco, si en algún momento surgirá una mano de sus profundidades. Y sonrío. Paso las horas mirando la pared acolchada y soñando. Suelo acabar empapado en sangre.

6-AI- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo editorial? Cuéntanos cómo fueron tus primeros pasos y cómo fue la experiencia.

DJ -Yo solo escribía mis ensoñaciones por necesidad, porque me sentaba bien exteriorizar todo ese dolor, pero un día decidí que aún sería mejor si pudiera compartirlas con otras personas con mis mismas desviaciones. Muchos editores descartaron el material tachándolo de obsceno y enfermo. “Jamás publicaremos esa asquerosidad fruto de una mente purulenta”, me contestaron los de Random house. Pero siempre hay editoriales al filo de la ley, que publican material perverso y prohibido, una panda de degenerados que solo buscan el beneficio aprovechándose de la locura de unos cuantos. Fomentan la violencia y la extinción, transmiten mensajes sobre demonios e invocaciones.
Pacté con ellos y mis delirios comenzaron a hacerse públicos. Sé que hubo lectores que se suicidaron, otros han cometido hermosos actos de violencia extrema y los más se agitan todas las noches entre sábanas revueltas, incapaces de conciliar el sueño después de avistar algunas imágenes del infierno. Los editores se lucran, venden miles de ejemplares de mis confesiones, mientras yo no percibo ni un solo céntimo, debido a que me engañaron a la hora de firmar el contrato. La experiencia es traumática y enriquecedora, he descubierto una nueve forma de perversión y un nuevo extremo al que la maldad humana puede llegar: el de los editores.

7-AI- ¿En qué andas metido ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento, aparte de la reciente publicación de tu último trabajo “Feral”?

DJ -Ahora estoy metido en los juicios por la Matanza del barrio de Santa María, como llamó la prensa sensacionalista a aquellos sucesos. A veces me sacan del sanatorio porque tengo que comparecer en los tribunales. Los peritos aportan numerosas pruebas forenses y todavía no ha habido nadie que haya podido explicar el diámetro de las mordeduras o la manera de arrancar tanta piel manteniendo a las víctimas con vida.
Precisamente una editorial va a aprovechar que salgo con frecuencia en los medios de comunicación para vender una novela de Ciencia ficción y terror, supuestamente escrita por mí. Se trata de una patraña más de esas editoriales sin escrúpulos que se aprovechan de las tragedias y del dolor para enriquecerse sin límite. Yo no tengo nada que ver con “Feral” ni trabajo en ningún otro proyecto, estoy demasiado medicado, me basta con mirar la sangre descender por las paredes de mi cuarto y releer la vida de los santos. Ambos aspectos se mezclan en mi mente mientras oigo risas.

8-AI- ¿Cómo te ves… digamos… dentro de 5 años?

DJ -Mal, muy mal. Dudo mucho que me dejen salir de aquí algún día, nadie me comprende. Yo no las maté. Fue “El negro libro del horror”, esos mensajes satánicos escritos sobre sus hojas de piel de dementes sacrificados en altares de roca oscura, esas invocaciones escritas con sangre procedente de violaciones de vírgenes.
Yo solo soy una víctima más. Solo dejé escapar el horror sin saberlo. Probablemente me encierren de por vida, en este antro, rodeado de locos aullantes y mentes vacías. Me siento como en casa.

9-AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura de genero? ¿Crees que poco a poco vamos avanzando? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a estos géneros nuestros (Fantasía, Terror y Ciencia Ficción), tan denostados hasta hace bien poco o por el contrario, sigue siendo catalogados como géneros minoritarios ?

DJ -El género del terror verídico solo es comparable a las películas snuff, aquellas en las que se registran asesinatos reales. Lo que yo escribo no es mainstream, no está destinado al gran público, las personas normales no resisten su lectura, les asquea. Solo las mentes que conocen el verdadero horror pueden enfrentarse a mis escritos. Saben que todo lo que narro es real, que hay mundos que la gente corriente no puede siquiera concebir, que el terror se arrastra invisible y grosero a nuestro alrededor, como una gran y obscena serpiente.
Existe un mercado muy limitado para los escritos de fantasía ciencia ficción y terror, aunque cada vez tienen más salida. Pero lo mío es diferente, tan sórdido que nadie quiere acceder a mi producción. Tan real que produce locura. El día que mis escritos lleguen al gran público será un signo innegable de la degradación de la humanidad

10-AI- Si David Jasso no fuera escritor, ¿hubiera sido…?

DJ -Cadáver. Hubiera muerto hace años. Si no hubiera podido sacar de mi interior todo el horror que me corroe hubiera explotado de pura locura. Pero yo no me considero escritor, no escribo ficción, solo narro vivencias. Son confesiones, la expresión de mis temores y anhelos, la descripción de los actos de violencia a los que aspiro y la satisfacción de compartir algunos que ya he cometido.

11-AI- A David Jasso le asusta…

DJ -El tacto de las páginas resecas de “El negro libro del horror”, porque recogen los miedos de todas las víctimas de la injusticia, pero a veces no pueden contenerlos y rebosan como el zumo dulzón de una fresa pasada.
Los fantasmas que rugen en mi interior como viento huracanado, porque apenas puedo contenerlos, vuelan cada vez más alto y con más violencia, a veces me sacuden como una sábana tendida en una tormenta. Sé que las pinzas no la sostendrán mucho más.
Los demonios que veo en los ojos del hombre del espejo, el mismo que me odia y anhela destruirme; porque sé que ese no soy yo, pero… no sé quién es. Siempre me mira con esa media sonrisa en su rostro de idiota. Pero no puede disimular lo que se asoma a sus ojos.
La sonrisa de las muchachas bellas, porque hacen que mi corazón se encoja de dolor y se despierte algo que yace aletargado en mi interior; y las miro, y veo como se alejan; y el ser aúlla. Y las veo marchar. Algún día, me digo. Pero algún día ¿qué?
El ser humano. Capaz de las mayores mezquindades, una especie ruin por naturaleza. Temo a las personas con las que me cruzo en la calle, esas miradas de desprecio y odio. Me asusta coincidir con alguien en el ascensor y que sea capaz de descubrir la máscara sonriente que cubre mi rostro descompuesto. Odio a las personas, repudio a esta sociedad enferma, injusta y cruel. No me resigno a pertenecer a una especie que consiente que haya niños que mueren de hambre. El ser humano es una lacra, una vergüenza. La mayor prueba de que Dios también está loco.

12-AI- Por último… Cuéntanos cuál el último libro que has leído, la última peli que has visto y el último cd que has escuchado.

DJ -El último libro que he leído ha sido un cuadernillo de la serie “Acta martyrum” de la editorial Cruz y fe, sobre San Justino, que fue azotado, sometido a suplicio y decapitado. Casualmente cosas muy parecidas a las que acontecieron en “La matanza del barrio de Santa María” después de que lograra descifrar los mensajes de “El negro libro del horror”, y de las que estoy acusado.
No nos dejan ver la tele, pero desde mi celda he oído los diálogos insulsos de “Shutter Island”, donde se describe un manicomio supuestamente horrible, pero mucho mejor que éste en el que me hallo recluido. Una comedia simplona, que no me hizo sonreír ni una sola vez y me dejó frío.
No necesito escuchar música, siempre resuena algo en mi interior, en muchas ocasiones es un zumbido bajo y repetido, como el motor de un gran camión al ralentí, o gritos extrañamente acompasados. La música que me llena es la disfónica, la arrítmica y amelódica; la que está producida por secuencias percutivas sin pauta, los acordes asincrónicos, los armónicos que unen notas discordantes. La música vive en el grito de horror de una bella muchacha que sonreía pocos segundos antes. Como ocurrió en “La matanza del barrio de Santa María”. Como resuena en mi mente cada noche. Pero yo no las maté, soy inocente, fueron los demonios. Los mismos que se asoman a los ojos tristes del hombre que me mira en el espejo.

(Fin de la grabacion)