El Despertar, de Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Buenas tardes, amigos.

Hoy venimos con la reseña de “El Despertar”, la nueva novela de Santiago Sánchez Pérez. El autor decide en esta ocasión firmar como Korvec, el pseudónimo con el que le conocimos hace ya unos añitos en estos mundos virtuales, cuando tuvimos la suerte de toparnos con esa fantástica trilogía que es “El Camino de la Cabra”.

Como si se tratase de una vuelta a los orígenes, el autor no solo recupera su antiguo nick, sino que nos presenta lo que viene a ser la precuela de la saga que le dio a conocer. Cómo bien indica su título y pese a que tanto el escenario como los personajes son muy distintos (la acción transcurre en África y los personajes son en su mayoría mercenarios contratados para una misión aparentemente sencilla), la novela se sitúa en el mismo universo que El Camino de la cabra y nos narra cuales fueron las causas y las circunstancias en las que se inició todo.

Escrita en primera persona y además, en presente, con un estilo ágil y directo, cargado de ironía y mala leche, Santi vuelve a demostrarnos que se maneja más que bien a la hora de meternos en la piel del protagonista. En una historia en la que predomina la acción, el saber darle el ritmo adecuado es fundamental para que la lectura sea fluida pero no caiga en la precipitación o el atropellamiento. Santi encuentra el punto justo y es por ello que la novela tiene ese tono tan cinematográfico, sobre todo gracias a como está estructurada. Varios capítulos y todos ellos bastante cortos pero intensos, nos permiten cambiar de escena y situación, haciendo que la trama avance de una forma natural y coherente, de modo que el desarrollo de la misma mantenga esa fluidez.

Los personajes están bien construidos, sin alardes, pero cumpliendo el rol que se les ha adjudicado. Figuras bastante arquetípicas, como suele ser habitual cuando hablamos de un grupo de mercenarios, cada uno de ellos tiene algo que les hace distinto al cualquiera de sus compañeros en el grupo. Desde Iván a Marbellita hay un mundo.

Algo que me ha gustado mucho es el realismo que Santi se empeña en lograr cuando se trata de hacer referencia al armamento, a las tácticas de combate y a lo que es de verdad factible cuando se trata de estos temas. Nada de granadas de mano que matan a cientos o cargadores de munición infinita. Si tú tienes solo una pistola y tu rival un AK, estas jodido, por mucho que te apellides McLane…

Otra cosa que también me ha encantado es el escenario donde transcurren los hechos y todo lo que conlleva. Kilómetros y kilómetros de desierto, arena, señores de la guerra, poblados de chabolas y sol abrasador. Las descripciones y cómo influye el terreno y sus particularidades en el transcurso de la narración son un detalle importante y de nuevo, consiguen que visualicemos lo que leemos, aunque en algún momento, mi mente me jugó una mala pasada y no podía dejar imaginarme al grupo como los protas del Resident Evil 5 o peor aún, como los de la peli RE: Extinción… Lo siento, demasiadas malas influencias me nublaron el juicio durante unos momentos. La verdad es que si hay que buscar un título para que os hagáis una idea de por dónde van los tiros, más bien sería algo como la estupenda “The Dead”, compartiendo ambas varios puntos en común.

Y es que los personajes de El Despertar (y eso es algo que destaca en la obra de Korvec), pueden parecer cualquier cosa menos maniquís que no se despeinan. Sangran, pasan hambre y frio y se acojonan cuando las cosas les superan, como cualquier hijo de vecina.

En definitiva, que si lo que quieres es una buena novela de zombis con algún elemento sobrenatural, donde prima la acción, el escenario  y en la que los personajes sean creíbles y con carisma, te va a gustar. Santi se defiende muy bien en las distancias cortas, en el “tú a tú” y aquí podrás comprobarlo. Yo me lo he pasado de lujo con ella.

 

El Despertar

Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Editorial: Exenbrebooks S.L.

Portada: Raúl Orte

ISBN: 978-84-15782-05-6

Páginas: 294 pág.

PVP: 12,98€

 

 

 

Festival de cinema Fantástic de Sitges: Diario de a bordo -Día 3-

 

12/10/2012

Si hay que madrugar, se madruga. Pero madrugar “pa ná”, es tontería. Y lo ha sido, porque sigo sin internet, sin poder conectarme a actualizar y sin poder sacar las putas entradas de los coj$%&…

Inspiro profundamente, exhalo hasta la última partícula de aire de mis pulmones y decido aplicar mis insuperables técnicas de relajación, aprendidas a través de años de experiencia en la práctica de las antiguas artes orientales. Utilizo mis conocimientos en meditación Zen, respiración Tántrica, Yoga, Tai-chi, feng shui, Yoko Ono, Lakasitos y Mitshubisi, para lograr reponerme del disgusto y afrontar el nuevo día.

Mis esfuerzos parecen dar resultado y más tranquilito, emprendo rumbo al Auditori. Tengo que aprovechar el tiempo que me queda antes de la sesión matutina y en la sala de prensa, con dos cafelitos entre pecho y espalda, actualizo mi muro de Facebook, dando cuenta de cuales son mis primeras impresiones sobre las pelis que he podido ver hasta el momento.

Al salir, me acerco a la firma de ejemplares que tiene lugar en la carpa de Fnac. Veo a Elio Quiroga, pero no hay ni rastro de Carlos Sisí. Era una firma conjunta organizada por la editorial Minotauro y me extraña que el bueno de Carlos no aparezca por ningún lado.

Me encuentro con Marta y tras un desayuno de campeones a las dos de la tarde (en Sitges, el tiempo es más relativo de lo que Einstein creía y el reloj biológico hace cosas raras), nos vamos directos a la que para mi, va a ser la primera y última peli del día.

ABC,s of Death (Kaare Andrews, Angela Bettis, Ernesto Díaz Espinoza, Jason Eisener, Bruno Forzani i Héléne Cattet, Adrían Garcia Bogliano, Xavier Gens, Lee Hardcastle, Jorge Michel Grau, Noboru Iguchi, Thomas Malling, Anders Morgenthaler, Yoshihiro Nishimura, Banjong Pisathanakun, Simon Rumley, Marcel Sarmiento, Jon Schnepp, Srdan Spajosevic, Timo Tjahjanto, Andrew Traucki, Nacho Vigalondo, Jake West, Ti West, Ben Wheatley, Adam Wingard, Yudai Yamaguchi)

Curiosa, salvaje, gamberra, divertida, surrealista y en ocasiones escatológica recopilación de cortometrajes de alrededor de cuatro minutos cada uno, cada cual con un título que lleva como inicial una letra del abecedario y cuya única premisa es tener a La Muerte como inspiración. 26 cortometrajes, 26 directores y muy mala leche. De todo un poco en cuanto calidad, desde autenticas joyitas hasta cosas inclasificables, pero siempre llevando al espectador hacia los extremos.

http://www.youtube.com/watch?v=BqKeFZU0g0w

Más tarde, rueda de prensa de la peli en la carpa de Fnac, con la presencia de varios de los directores, incluido Nacho Vigalondo. Resulta curioso comprobar los distintos puntos de vista de cada uno de los creadores y en como han enfocado el proyecto. Distintas formas de entender La Muerte y reflejar esa visión en los cortometrajes. Muy divertido, aunque se pone de manifiesto que el  humor escatológico es algo en lo que resulta fácil regodearse, ya que son varios los directores quienes abordan el tema que da pie a la recopilación desde ese enfoque.

 

Yo regreso al hotel, a repasar notas y apuntes, echarme una siestecita y pegarme una ducha.  Fresco y con ganas de lo que viene a continuación,  abandono el cuchitril de mala muerte y bajo por el Paseo Marítimo, rumbo a una cita  a la que no puedo faltar.

Presentación y firma de ejemplares de la editorial Minotauro, con la presencia de Carlos Sisí con su novela La Hora del Mar y con Elio Quiroga con El Despertar.

Llegamos a la nueva ubicación del espacio Brigadoon, en El Escorxador y allí, encuentro con varios amigos y compañeros de oficio y afición (Juande Garduño, Iván Mourin y Cristina Borrell, Jezz Burning y Martín, Miguel Aguerralde y Eli Arencíbia, Daniel Pérez Espinosa, Mónica Mateo, Miriam Heredia, David Díaz Arnau , Jean Larsen y familia, Daniel Expósito y Silvia Lorenzo). Interesante y divertida charla en la que aparte de llevarme un ejemplar de El Despertar de regalo (cuanto daño ha hecho Big Ban Theory  y cuantos conocimientos aparentemente inútiles almaceno en mi cabeza), disfrutamos de las explicaciones de los autores y compartimos su particular visión del fin del mundo y de lo complicado de la naturaleza humana.

Al finalizar el evento, desafiamos a la madre naturaleza, que con algo que se parecía mucho al Diluvio Universal, intentaba y arrastrarnos  por las calles que bajaban literalmente inundadas.  Me pregunto si ha sido cosa de Minotauro y una promo de tres pares que se les ha ido de las manos…

Risas, charlas, confidencias, ideas y nuevos proyectos entre gente querida y afín. La mayoría va marchándose tras una tarde muy fructífera y divertida, quedándonos  un pequeño grupo de valientes dispuestos a disfrutar de lo que queda de la velada.

El aguacero ha sido tal, que hasta vemos con tristeza como se suspendia la esperada y multitudinaria Zombiewalk, algo que supone un palo muy gordo para todos los aficionados que llevan desde primera de hora de la mañana con los maquillajes y resto de preparativos. Aun así, cuando la lluvia amaina ya bien entrada la noche, no son pocos los que deciden montra su propio evento, paseando por las calles del casco viejo de la ciudad y reuniéndose en la plaza, con lo que al final podemos decir tuvo lugar una Zombiewalk alternativa, de una forma poco habitual y fuera de lo común, por cuenta y riesgo de los propios participantes que con ese espíritu festivo y valiente, se negaron a rendirse y se animaron a ir por libre.

Miguel Aguerralde, Eli, Carlos Sisí, Marta (que se reúne con nosotros para cenar, acompañada de su pareja Vangelis) y un servidor se dan un homenaje low cost, a base de bocatas gigantes, refrescos e infusiones, mientras matamos la noche hablando de aquellas cosas que tanto nos gustan. Nos despedimos de los Canarios y tras dejar a Marta en el cine, Vangelis y este que escribe acompañamos a Carlos a su hotel. El pobre ha tenido un día duro y cargadito de aventuras, así que le dejamos retirarse. El camino de vuelta resulta una experiencia muy agradable, en la que Vangelis y un servidor empiezan a hablar de zombies y terminamos haciendo una tesis doctoral sobre Lovecraft y el horror cósmico, la obra de Poe y el peso del terror clásico en las obras actuales.

Ha sido un buen día, dedicado casi en exclusiva a la literatura. Y cuando parecía que no podía mejorar, ya rumbo al hotel y con la cama como única meta, lo hace….

 

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