Cenital, de Emilio Bueso

Buenas tardes, Lectores Ausentes.

Venimos hoy con una novela que de entrada ya os digo que a mí me ha dejado tocado. Una distopía  tan cercana, creíble y casi me atrevería a decir que inminente, que le deja a uno con un resquemor importante, sin poder dejar de pensar cuan cerca podemos estar de que se cumpla. Estoy hablando de Cenital, la última novela de Emilio Bueso, quien con este trabajo se atreve a predecir un futuro cercano, casi inmediato y basar su profecía en datos reales, contrastados y que nos hacen preguntarnos no si va a cumplirse, sino cuando sucederá lo que parece inevitable.

No pretendo ser alarmista, ni mucho menos, pero lo cierto es que las circunstancias actuales y el rumbo que ha tomado la sociedad en estos últimos años componen un escenario perfecto para que el autor lo utilice como punto de partida para desarrollar su historia. Una visión de un futuro tan catastrófico como posible.

«La mano invisible te ha robado la cartera y el futuro, y no se detendrá cuando algunos gobernantes dimitan. Esto no se arregla con unos años de ajuste ni inyectando capitales ni nacionalizando bancos. Esto no se va a quedar en los aeropuertos sin aviones, los trenes de alta velocidad sin pasajeros, la gente sin pisos y los pisos sin gente. Esto sólo acabará cuando un silencio sepulcral se enseñoree de todas las grandes ciudades, cuando el apagón se vuelva permanente y las bicicletas se desplieguen por las autopistas de peaje.

 Para entonces habrán muerto millones de personas.»

Convencido de que la actual crisis económica es resultado del agotamiento del petróleo, un colectivo antisistema se reúne en torno a un líder profético para enfrentarse al colapso de la sociedad y así sobrevivir. Cenital cuenta la historia de una ecoaldea fortificada que se parapeta contra un mundo en el que las mascotas devienen comida y el progreso es sólo el antepasado de la destrucción, la ruina y la barbarie.

En una civilización como la nuestra, superpoblada, donde se consume más de lo que el planeta puede producir, los recursos escasean y donde ya no queda petróleo ni otras alternativas energéticas capaces de mantener la maquinaria del mundo en marcha, nuestro modo de vida y nuestra sociedad están condenados a colapsar y desaparecer como tales. Solo aquellos que hayan sabido atar cabos y se hayan anticipado al desastre podrán sobrevivir. Autosuficientes, mentalizados, dispuestos a dejar de lado las comodidades y volver a vivir con lo estrictamente necesario,  tal y como lo hacían  nuestros ancestros, solo ellos conseguirán seguir adelante cuando llegue el apocalipsis.

Destral es uno de esos pocos que se dio cuenta a tiempo de lo que iba a ocurrir y tomó medidas al respecto. Primero, como profeta en la Red, advirtiendo del peligro a todo aquel que quisiera escucharle. Más tarde, fundando la ecoaldea, un bastión autosuficiente donde refugiarse y sobrevivir. Y ahora, después de que la sociedad se fuera al carajo, se yergue como líder de su pequeña comunidad, peleando cada día por un poco de comida y manteniendo a raya a aquellos desdichados que empujados por el hambre, pretenden hacerse con sus pocos recursos.

En el poblado, cada uno de sus habitantes tiene una historia que contar. Un pasado, en el que tuvieron una vida como la tuya o la mía y que tuvieron que dejar atrás para adaptarse a los nuevos tiempos y sobrevivir.

La novela se divide en distintas secciones que permiten ver de forma global el alcance del desastre. Mientras conocemos de primera mano lo ocurrido por boca de los personajes, rememoramos su pasado,  vemos como se las apañan en la actualidad y además, descubrimos a través de expedientes, informes y artículos reales extraídos de varios medios cuales son los factores que nos llevaron a esta situación, comprobando aterrados de que todo se remonta bastante atrás y que como decía al principio, parecen indicar que lo que Bueso nos está contando no es solo ficción y que nuestro destino va camino de equipararse al de los personajes en breve.

Esa forma de narrar le da a la novela un ritmo ágil y fluido, que nos permite conocer al detalle como se sucedieron las cosas sin que ello ralentice la lectura. Sin alardes ni excesivas florituras,  la prosa luce brillante y acertada, apostando por un estilo directo y realista que supone todo un acierto para darle mayor credibilidad si cabe.

Personajes con carisma y personalidad, que aunque en apariencia parecen solo esbozados, logran calar en el lector con lo que nos cuentan. Ver quienes eran y en quienes se han transformado a raíz del colapso supone una de las mejores bazas de la novela, ya que cualquiera de nosotros puede verse reflejado en ellos.

Una lectura tan recomendable como inquietante, que a buen seguro conseguirá que como mínimo perdáis algunas horas navegando por internet una vez finalizada, buscando información sobre lo que cuenta, así como sobre energías alternativas, ecoaldeas y supervivencia aplicada.

Lo que no han conseguido años de lecturas sobre zombies y otras formas de apocalipsis, lo ha logrado el señor Bueso con esta novela: El preocuparme y  obligar a plantearme si de verdad no viene siendo hora de empezar a buscar un lugar perdido en las montañas donde ubicar mi futuro refugio.

 

Cenital

Emilio Bueso

Editorial: Salto de Página

288 páginas

ISBN: 978-84-15065-26-5

PVP: 18 €