The Ritual, de David Bruckner y basada en la novela de Adam Nevill (Netflix)

Vista The Ritual, debo aclarar que todavía no he tenido ocasión de leer la novela en la que se basa, así que mis opiniones se centran exclusivamente  en  el film, ajeno a si es fiel o no a la obra original y centrándome únicamente en lo que me ha parecido la película por sí misma.

Personalmente, me ha encantado. Buena  mezcla de conceptos y ambientación de las que me gustan. Cuatro amigos, la inmensidad de las montañas, la soledad del bosque, el silencio solo quebrado por el crujir de las ramas rompiéndose mientras algo se acerca, la cabaña abandonada y lo que puede ocultarse allí, la paranoia adueñándose de la mente de los personajes, enfrentándolos,  y una atmósfera realmente angustiosa, sombría y claustrofóbica. Curiosa mezcla que nos puede sonar al principio como algo ya visto, pero que toma su propio camino y lo hace con acierto. Como decía muy acertadamente el bueno de Sergio Morcillo en su muro de Facebook, hay mucho de La bruja de Blair, de The Descent y de La Bruja, aunque yo añadiría El hombre de mimbre y As Above, So Below  a la ecuación. Esa extraña mezcla entre terror puro, delirio paranormal y survival horror le sienta como anillo al dedo, haciendo que el interés del espectador no decaiga durante todo el puñetero metraje. Lástima que ya en su desenlace, no logre estar a la altura y opte por irse a lo fácil. Es una pena, pero los cinco minutos finales, la forma en que cierra, me ha decepcionado ya a punto de terminar. Cinco puñeteros minutos en la conclusión pueden estropear el conjunto y devaluar una obra que hasta entonces, era casi perfecta.

Esperaba un acto final de contrición y penitencia, porque durante toda la peli, lo sucedido me ha parecido una suerte de alegoría sobre esa sagrada trinidad que tanto me gusta: Culpa, Castigo y Redención, como si el encuentro con lo que habita en el bosque, esa vieja herencia del folclore local y la mitología que se muestra como más allá de simples leyendas, hubieran  provocado eso, que esa entidad antigua, ese poder ancestral, estaba de algún modo probando al protagonista, dándole una oportunidad o castigándole por sus pecados.

ALERTA BREVE SPOILER.                                                                       

No sé si resultaría demasiado convencional o todo lo contrario, pero he estado esperando como un tonto a que el viejo dios olvidado le obligase a elegir y el protagonista volviese a aparecer entre las estanterías de la licorería e hiciera lo que se supone debía de hacer, vencer a su miedo y actuar, y si es necesario, sacrificarse en lugar de su amigo, una vez perdido el miedo, tras todo lo que ha perdido y haberse enfrentado a lo que se ha enfrentado, ya completamente agotado, solo queriendo librarse de esa carga.

FIN SPOILER

Ojo, paranoias mías, seguro. De todos modos, ya digo, salvo esos últimos cinco minutos, el resto me ha parecido una jodida delicia y pese a sus fallos y carencias (que las tiene), muy superior a lo que nos suelen ofrecer últimamente las pelis de este tipo.

Nadie que sea amante del género debería perderse esta pequeña joyita. Muy recomendable.

 

.

DÍA 3. Del Festival a la Incoherencia. Especial Sitges 2015.

Un artículo de Cristina Béjar aka Mitsuko Cinéfila

Sí amigos, las fuerzas comienzan a flaquear cuadno llevas tres días sin dormir y has lidiado como has podido con una horda de zombies en la “Zombie Walk” de Sitges. No sé qué pasará el año que viene, pero si este evento sigue in crescendo, el pueblo se va a quedar pequeño. Después de las proyeccione, llegar al apartamento para poder descansar, se convirtió en toda una misión imposible, pero la gente se lo pasaba bien y qué le vamos a hacer, a parte de llorar por las esquinas porque ya no puedes más, pues preparar lo que puedes ir a ver el día siguiente:

BASKIN, de Can Evrenol.

https://www.youtube.com/watch?v=8dr_lqL-skQ

Esta era la gran apuesta del festival, una apuesta que se perdió conforme avanzaban los minutos. “Baskin” comienza fuerte y te recuerda a los videojuegos “The Evil Within” y “Silent Hill“, pero después, sólo es aburrida, lenta, torpe y abusa de recursos como la secuencia lazo y el “no se entiende”.

Escenas de gore y mucha sangre que envuelven a una secta, en principio satánica, acaba por convertirse en un sin sentido que abusa constantemente de lo que ya has visto. Tiempo perdido.

THE HALLOW, de Corin Hardy.

https://www.youtube.com/watch?v=-Wox2Oh2EXw

Aunque baja de ánimos y sacrificando una master class de Oliver Stone, se toma la decisión de ir a ver “The Hallow“, otra que representa un plato fuerte para el asistente medio del festival.

Una peli basada en las leyendas irlandesas sobre los seres que pueblan el bosque y qué ocurre cuando se ve perturbada su paz. Un comienzo más que bueno es lo que define a “The Hallow“, pero luego se va desinflando hasta que se hace pesada y plantea interrogantes: ¿porqué se desaprovechan ideas tan buenas? ¿cómo es posible que algo comience tan bien y acabe tan mal? ¿seré yo que ya no sé apreciar lo que veo?

Otro final y quizá otro ritmo narrativo la hubieran mejorado, la opnión de la sala fue unánime cuando se comenzaron a mirar los móviles para saber si le quedaba mucho para terminar, una verdadera lástima.

Así concluye la tercera jornada sitgeriana, nos queda mucho por delante y esperamos encontrar alguna joya entre tanto título. Tengo muchas esperanzas depositadas en “Demon“, una película polaca israelí, pero aún quedan unos días para poder verla. Hoy “Maggie” y “Nowhere Girl“. Esperamos poder llegar a “Bone Tomahawk”, pero el camino entre el “Retiro” y la sala “Tramuntana” es largo 🙂