Seveneves (Siete Evas), de Neal Stephenson (Ediciones B, 2015)

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

Cuando un hecho catastrófico convierte la Tierra en una bomba de relojería, se inicia una carrera desenfrenada contra lo inevitable. Las principales naciones del mundo elaboran un ambicioso plan para garantizar la supervivencia de la humanidad más allá de nuestra atmósfera. Pero los intrépidos pioneros sufren todo tipo de peligros imprevistos, hasta que solo queda un puñado de supervivientes…

seve1Los más devotos de la sci-fi recordarán sin dudas la obra Criptonomicón (1999), título de Neal Stephenson que ganó el importante Premio Locus y el favor generalizado de los lectores. Si algunos de vosotros no la conocéis ya estáis tardando…

Centrándonos en esta Seveneves (candidata de nuevo a los Premios Hugo y Locus), el escritor nos presenta un repentino suceso conocido como el Agente, el cual destruye la Luna convirtiéndola en siete gigantescos fragmentos que orbitan alrededor de nuestro planeta. El autor nos introduce así con esta premisa en una trama desconcertante y asombrosa que esconde una amenaza catastrófica para la supervivencia en la Tierra y que obligará a sus supervivientes a unirse para buscar una forma de subsistir.

La novela se vertebra en tres partes bien diferenciadas: la primera con los preparativos de la EEI; la segunda con el comienzo de la lluvia sólida y los esfuerzos de sus habitantes por sobrevivir, y la tercera con la aparición de la Tierra de las Siete razas de la humanidad, descendientes de las “siete Evas” que da título a la novela.

Tengo que decir que hay conceptos y personajes que me han sorprendido muy gratamente (la Estación Espacial Internacional y algunos de sus habitantes (Dinah, Ivy o el Doctor Harris, por citar sólo a algunos), todos ellos con un desarrollo muy sólido y creíble en todo momento.

En contraposición, entiendo que tal ingente cantidad de descripciones científicas y detalles técnicos pueda echar para atrás a más de un lector (de hecho en algunos pasajes la enorme cantidad de datos científicos que Stephenson vuelca durante la narración lastra en ocasiones el ritmo interno del libro). A pesar de este escollo inicial y de algún que otro altibajo en la trama, el escritor nos ofrece una visión completa de las consecuencias directas de un desastre que ejemplifican lo mejor y lo peor de la humanidad.

seve3Otro de los detalles que no me ha terminado de convencer es su tercera parte, la cual consiste bajo mi humilde punto de vista en un salto narrativo demasiado abrupto en relación con los dos primeros tercios de la novela.

En definitiva: Neal Stephenson nos ofrece una compleja obra de ciencia ficción donde combina ciencia, filosofía, tecnología y psicología y que lo ha llevado a convertirse en uno de los diez autores de ficción científica más vendidos durante el 2016 en Estados Unidos.

No es la típica novela que pueda recomendar a cualquier lector/a, ya que exige un trabajo extra por nuestra parte debido a la complejidad de las ideas que aquí se nos muestra, pero si eres de esa clase de persona que lo quiere saber TODO con respecto a un suceso en particular, Seveneves se convierte en una experiencia lectora de esas que no se olvidan tan fácilmente.

 

Ficha técnica

Título: Seveneves (Siete Evas)

Autor: Neal Stephenson

Editorial: Ediciones B

Páginas: 816

ISBN: 978-84-666-5895-9

Precio: 30 euros

 

 

 

Croatoan, de José Carlos Somoza

Muy buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os traigo el último trabajo de uno de mis autores fetiche, alguien al que descubrí gracias a mi querido (y desaparecido en tierras mañas) Fernando Martínez Gimeno, que me lo recomendó de forma insistente y machacona hasta que le hice caso. La obra en cuestión no era otra que La dama número trece, y el escritor, como es obvio, José Carlos Somoza.

Nunca podré agradecerle a Fernando su persistencia y su buen criterio. Con Somoza existió química inmediata, un feeling especial con alguien cuya percepción del género fantástico entra en perfecta sintonía con la de un servidor, compartiendo criterio y estética, marco y fondo. Me hechizó con Clara y la Penumbra, disfruté de forma totalmente enfermiza con Zig Zag, me dejé llevar con el homenaje Lovecraft que es La Llave del Abismo y pese a lo que digan críticos y entendidos, amo profundamente esas dos obras incomprendidas y vilipendiadas que fueron El Cebo y La Cuarta Señal. No entiendo la razón de tanto rechazo, de tanta repulsa a dos novelas tan intensas, inteligentes, atrevidas e innovadoras. Fuera clichés, fuera tópicos y bienvenida sea siempre la innovación, la originalidad y el aprecio por buscar nuevos recursos y formulas. La estética, como parte fundamental de la historia. El profundizar en pulsiones que permanecen rezagadas, en apariencia ocultas y enterradas en nuestra psique, pero que siguen latentes, vivas y con pulso, mostradas en su plena desnudez, tan bellas como aterradoras y destructivas. Pueden gustar más o menos, pueden llegar en mayor o menor medida, pero criticar una obra hasta lapidarla porque simplemente no es para nosotros, me parece lamentable. Asumo sus errores, sus lagunas y sus licencias creativas, pero las acepto y soy capaz de ver todo lo bueno que queda en la obra tras ellas. A  pesar de sus carencias y sus excesos, para mí son dos libros muy interesantes y a los que hay que acercarse sin prejuicios, con la mente abierta y dispuesto a entrar en el juego que nos proponen.

croat1Pero bueno, vamos al lío, que me pierdo en mis cosas. Hoy venimos con Croatoan,  la última obra del autor. Sé que a muchos, el título les sonará bastante. Croatoan, la colonia inglesa de Roanoke, desaparecida en esas tierras americanas, como si nunca hubieran estado allí. De su presencia, solo una prueba: La palabra Croatoan tallada en el tronco de un árbol. Nunca más se supo de ellos.  Tomando este  inquietante episodio de la historia del misterio, Somoza teje una elaborada y dura obra apocalíptica, en la que se mezcla ciencia, terror y el más puro thriller. Una excelente mezcla de géneros que recupera, para el gran público, al Somoza que tantos echaban de menos, sin perder esa virtud suya de innovar, de enfocar desde un ángulo inesperado un tema que ya ha sido tratado con anterioridad, pero jamás desde el prisma que él nos propone. Buceando en la psique humana, la del individuo y el de la propia especie.

Carmela Garcés, una científica divorciada de 34 años, recibe un email de Mandel, su antiguo jefe en el laboratorio de ecosistemas. Hasta aquí todo habría sido normal, si no fuera porque su jefe había fallecido dos años antes, mientras desarrollaba una investigación clasificada de “alto secreto”. Es un email con una sola palabra: “Croatoan”. Al mismo tiempo, en todo el mundo empiezan a sucederse -con pocas horas de diferencia- un sinfín de acontecimientos aterradores. Una familia que hacía camping desaparece. Animales de diferentes especies mueren sin causa conocida, arrojándose por precipicios o fondeando en las costas. Hombres y mujeres semidesnudos recorren las calles farfullando prosodias ininteligibles, se cuelgan de los árboles o se autolesionan. No son zombis, no están muertos, pero suponen una amenaza. ¿Es el comienzo del Apocalipsis o el de un mundo nuevo, radicalmente distinto? ¿Qué está sucediendo? ¿Y por qué? En medio de vertiginosos acontecimientos, Carmela ha de descubrir qué ocurre y, lo más difícil, como hacerle frente. Croatoan es un magistral psicothriller que nos obliga a una profunda reflexión acerca del sentido de la vida humana y sobre los límites de la libertad; nos interroga sobre la identidad que podemos reclamar como propia en un mundo que impone lo colectivo; y nos muestra el carácter impreciso que separa el orden del caos, la cordura de la enfermedad mental, o la naturaleza del artificio.

Eso es lo que más me gusta de Somoza: Su capacidad de ir más allá, de dejar a un lado lo imposible y buscar una causa, unas razones, que justifiquen, que argumenten (aunque sea de forma teórica), lo que sucede. Poniéndonos en nuestro sitio en este complejo entramado que es el universo, restándonos importancia  en el tablero y recordándonos que tanto nuestro planeta como el resto del universo, seguirían funcionando sin nosotros. La evolución tiene golpes ocultos e inesperados,  nos saca del camino que creíamos y nos despoja de nuestro papel auto-asignado, alejado de esa posición privilegiada en la que nos hemos encaramado como seres pensantes y creadores de lo que llamamos sociedad y civilización. La casualidad no es tal. Impera la causalidad, el reflejo, el conductismo llevado a otro nivel, el más primario y elemental.

Con un estilo ágil y fluido, con ese particular modo de narrar que tanto nos gusta, Somoza desarrolla una historia que nos arranca las máscaras, que desnuda nuestra verdadera esencia, libre de apariencias, de artificialidad y exenta de condicionamientos adquiridos, dejando solo un eco lejano y primitivo que no somos capaces de prever. Curioso comprobar que en cierto modo, estamos en el reverso de lo que fue El Cebo) y que cuando cae todo lo demás, somos puro instinto, pura naturaleza, que acaba por fusionarse con el todo como un solo ente global, un solo ser vivo, palpitando al unísono, para desaparecer como ser individual y ser absorbido por el latido de algo tan básico y demencial  como poderoso, sin más. El comportamiento como una ciencia desconocida y que se viene abajo ante la revelación  que se nos ofrece.

croat2Personajes bien definidos, con recorrido, como suele ser habitual en el autor y también como de costumbre, unos secundarios que en ocasiones, logran eclipsar a los propios protagonistas y nos dejan con ganas de saber más de ellos.  Tensión, emoción, un excelente argumento, bien planteado y mejor desarrollado,  e incluso algunas escenas realmente explícitas que nos retorcerán las tripas, son el poso que nos deja su lectura. Es en la resolución final donde, en mi opinión, la obra flojea. La forma de cerrar habitual de Somoza, dejando al lector sin una respuesta clara y concisa, la puerta abierta para que seamos nosotros mismos quienes  la cerremos al salir, sin ese final apoteósico y espectacular  que cabría esperar,  que es cierto echamos en falta y se hacía necesario. Me ha recordado, y mucho, al de Zig Zag, salvando las distancias.

En definitiva, una obra de ciencia ficción y  terror, que surge de una leyenda  y  parte de una base científica desde la que arrancar, para ofrecernos una buenísima historia donde el mejor Somoza vuelve a hacer aquello que se le da mejor: Sorprendernos.

Muy recomendable y con algunos momentos realmente alucinantes que os harán disfrutar.

 

Croatoan

José Carlos Somoza

Editorial: Stella Maris

ISBN: 978-84-16541-02-7

Páginas: 342 pág.

PVP:19,50 €

http://www.editorialstellamaris.com/titulos/croatoan/#prettyPhoto/0/