La opinión de Soraya: La voz del abismo, de Yoss

Por Soraya Murillo

 

En la Cuba actual, un babalao negro, o lo que viene a ser un santero cubano, nos relatará en primera persona la historia sobrenatural que le tocó vivir para salvar al mundo del apocalipsis de la entrada de los Antiguos, aquellos de los que el gran escritor Lovecraft nos advirtió en sus libros.

Obdulio Casamayor, nuestro protagonista, fue tocado desde su nacimiento por la Diosa de la muerte, dedicándose desde muy joven a ver el futuro en las caracolas.

Años más tarde, Saúl Acosta (antes mudo) triunfará como cantante de rock metal, con letras extrañas. En ese concierto se rencontrará con nuestro protagonista y si bisnieta. Lo que debería ser una tarde de música se convertirá en terror y muerte cuando de la boca del cantante, una voz muy antigua pronuncie estas palabras:

Yog Sotthoh R’lyeh ptaghf

Ankh Cthulhu hybil fuagth arghh.

Un sacerdote católico, un rabino judío, un mago taoísta, un babalao y un bocor vúdu intentarán impedir que regresen lo seres abismales, ahora y para siempre.

Ya teniendo el pequeño resumen hecho, vamos hablar del libro.

Personalmente, cuando leí de qué iba la historia me quede así un poco parada, no sé, esperaba algo más, me parecía muy poca cosa, pero el libro me venía recomendado, por lo tanto había algo ahí que yo debía ver; y lo vi, tanto que lo vi.

Dicen que narrar es un arte. Cuando un escritor es capaz de transformarlo en palabras escritas haciéndote vivir la historia, comprendes que no te encuentras ante cualquier obra. Es lo que a mí, como lectora, me maravilla: ese instante en el que entiendes que el escritor ganó a su propio libro.

Una historia de terror, una explosión de voz que arrastrara con ella el sonido de pasos chapoteando, el aleteo de unas alas de murciélago…

Mientras tanto, sabremos de una Cuba que intenta arrancar hacia el futuro. De su educación, de su clase política, su sanidad y unos hombres que aman demasiado la tierra. Una Cuba envuelta en santería y el humo de habanos. Nos encontraremos un par de páginas muy interesantes sobre el escritor Lovecraft. Leeremos sobre sus mitos creados con esa duda que tienen los personajes y que yo en alguna ocasión también he llegado a pensar. ¿Fue todo fruto de su imaginación o vio algo en otra realidad? Yog-Shotth, Hastur, Nyartattholep… Incluso nombraran al Wendigo de Algernon Blackwood, intentando entender que es lo que quiere entrar por la puerta invisible.

Una interesante historia que el escritor supo escribir (sí, lo sé, parece una tontería, pero no lo es), donde él mismo se impuso, como escritor, al mundo creado por su ingenio. Una pena que se haya quedado tan corta, de verdad. Una pena que el final llegara tan precipitado, porque si no fuera por eso, ahora mismo estaría comentando una obra difícil de superar. Porque no me cansare de repetir que por la que forma en que nos la narra, con esa prosa, por un instante creí estar leyendo a Gabriel García Márquez. Lástima que no la alargara más.

Pero no importa. Disfruté tanto ese estilo que no puedo hacer otra cosa que opinar maravillas sobre ello. Por cierto: los nombres que utilizó con sus personajes me encantaron,. Cualquier otro escritor le hubiera puesto un nombre inglés al cantante cubano, pero nuestro escritor supo mantenerse en su Cuba.

El regreso para Cthulhu, cosa que yo siempre agradezco, y un cura cristiano que sabe que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe…

Gracias, Yoss, por saber escribir historias como un lector espera leerlas.

http://tienda.apachelibros.com/es/pluma-terror/36-lavozdelabismo-9788494523694.html

 

 

La opinión de Soraya: Mierda. VVAA.

Cuando me preguntan qué cualidades debe de tener una antología para que yo me sienta tentada de leerla, siempre respondo lo mismo: los autores.

¿Quién no mira los nombres de los que allí participan? Yo creo que lo hacemos prácticamente todos.  Leer varios de los nombres fue suficiente para mí, y eso que no soy muy de antologías colectivas. Prefiero las de un solo autor, pero ya os digo que conocer los nombres de algunos de ellos fue lo que me convenció para comprar un ejemplar  y no me arrepiento de ello.

MERDAAPMIERDA. Si, lo reconozco, el nombre me dejó un poco parada ¿Qué clase de relatos pueden salir  de algo tan asqueroso  como natural, aunque evidentemente restringido a nuestra cotidiana intimidad?  Entonces me dio por pensar en los autores que participaban y me reí un buen rato, tan solo imaginando que barbaridades habrían podido dejar. Tuve claro que era una antología especial y original.

El primer relato ya te avisa de lo que te espera según vayas avanzando. Comenzaremos con un viaje de avión algo accidentado, un viaje de mierda, pero de mierda, mierda. Seguiremos con un fumeta de heroína  dentro de unos baños públicos, que en pleno colocón escuchara una voz que le habla (aquí me reí lo que no os podéis ni imaginar. Cada vez que lo recuerdo, ains, jajaja). Conoceremos a tres griegos  filosofando sobre la mierda  y lo que dicha filosofía traerá. Cuando en un ascensor lleno de gente te agachas para que no se te escurra de la mano un paquete que llevas, pero se te escapa un pedo de esos silenciosos (El final es épico, en serio. Es juas, que final). O ese comerciante que se va a trabajar mientras deja en la bañera un pantalón lleno de mierda en remojo. ¿Y  recordáis aquella serie de Érase una vez el cuerpo humano? Nuestra protagonista ingresa en un hospital por una radiación. Al igual que en la serie, unos seres que se suponen viven dentro de nuestro cuerpo, tendrán un dialogo muy divertido mientras intentan sobrevivir.

Os aseguro que ya leyendo estos primeros, el descojone lo tenéis asegurado. Son historias cortas muy bien cuidadas y trabajadas, sin limitarse tan solo a dejaros algo chistoso para provocar las risas del lector. Son relatos bien escritos y eso se agradece.

Vamos a por más historias. ¿Os imagináis una España del futuro, donde enviemos hombres a la luna? Si, desde aquí mismo, nosotros. Dos de sus tripulantes son un vasco y un catalán. Si, parece un chiste, y en el fondo la historia lo será, porque yo “anda, anda, que risas´´. Me acorde, leyéndolo, de una tontería en la que decían que ningún español colocaría nunca una bandera de España en la luna, porque debería poner una bandera de cada Comunidad Autónoma, y llenaría la luna de banderas, jajajaaja. Pues el relato es muy parecido, pero en fin, leerlo y ya lo comentareis… Seguimos con arte moderno, con un escultor que mientras hace sus necesidades tiene una muy buena idea. Y otra historia de arte, aunque  nuestro nuevo artista tendrá una idea más asquerosa si cabe. Continuaremos con  un niño aburrido en un pueblo, que decide pasar el rato haciendo de superhéroe y veremos que no, que no es fácil buscar un nombre.

Todavía nos quedan un par de relatos más de MIERDA. A estas alturas ya sabréis que hay muchas clases de excrementos y sus posibilidades  son muchas más de las que pensábamos. Hay mierdas pringosas, mierdas asquerosas, incluso mierdas parlantes. Podemos tirar de la cadena o  podemos comentar sobre lo escatológico de todo ello, pero sobretodo,  podemos seguir leyendo.

Dicen que pisar una mierda trae buena suerte, pero para la protagonista de este relato, no lo parece. Un hombre obeso acude a un hechicero, el cual le recomendara seguir unas instrucciones que no van acabar muy bien. Tenemos a una directora bancaria que visitará a un empresario pueblerino para concederle un préstamo sobre un negocio de café. En el siguiente, algo flota dentro de un wáter, pidiendo ayuda. O el de unos amigos y ese plan que no puede fallar (En mi opinión, es el relato que detiene por un momento las risas, pero es una muy buena historia).

Las dos últimas historias: Una periodista que para salvar su trabajo hará la que ella considera es la mejor entrevista realizada desde tiempos inmemorables. Y esas preferentes, el trabajador del banco que tima a una mujer irlandesa y recibe una extraña vista con una maldición…

Pues ya termine de explicaros qué vais a leer. No os dejéis engañar por el título ni la portada. Son relatos de/sobre Mierda,  sí. Pero mierda  de calidad, mierda de esa que cagamos, así tal cual, tanto literal como metafóricamente.  Imaginaros por un momento en vuestro wáter, sentados, con esas caras que ponéis haciendo fuerza, con los pantalones por los tobillos y esa sensación de alivio y placer absoluto. O cuando te aprieta y llegas por los pelos de evitar una situación catastrófica. Va, no me digáis que no es algo para la risa. Las historias que  dejaron estos autores os harán reír, llevaros las manos a la cabeza y puede que incluso tal vez hasta aprendáis de algunos retortijones , pero ante todo mirar  los nombres de sus autores  porque ahí está la clave de todo .

Leed, reíros y disfrutar de unos relatos irrepetibles.

http://tienda.apachelibros.com/home/43-mierda-9788494625893.html

 

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La opinión de Soraya: La guarida, de Jaime Blanch y José María Ferreira

Por Soraya Murillo

blablaHe de reconocer que lo primero que me llamo la atención fue su portada. Para mí son muy importantes,  eso  y el título. Quieras o no,  es en lo primero en lo que te fijas cuando ves un libro. No sé, me pareció  una portada auténticamente  terrorífica. No sabía lo que había dentro, pero por fuera ya gritaba ¡TERROR!, así que me decidí  a comprarlo.

Me encontré  con una historia sencilla, que no simple, de posesiones demoniacas.  Tal vez  esa misma sencillez es lo que me gustó. Una novela  no necesita estar escrita con frases y palabras rebuscadas o complejas;  la naturalidad también facilita la lectura. Aquí  leeréis una historia que nos es conocida (por tantas veces ya escrita), pero no por ello os cansará leerla, ni volver a ella de nuevo.  ¿A quién no le gustan las posesiones? Nuestros autores tocarán este tema recurrente  jugando en todo momento con la premisa de que Dios existe. E igual que existe el bien, existe el mal,  y que cualquiera de ellos puede ganar según la circunstancia.

Una niña tocada por Dios. Si, aunque para muchos de vosotros (los  no creyentes), esto pueda parecer una tontería, yo como cristiana sé que es posible. No todos son lo que la vida les llevo a ser. Estoy segura que muchos individuos ya nacen con el mal en ellos, y algunos otros, unos pocos,  con la capacidad de reconocerlos.  Nuestra protagonista puede hacerlo. Los siente, sabe que dentro de ellos solo hay destrucción y dolor para todos aquellos que se encuentren en su camino.  Su padre, psiquiatra,  no entenderá en un principio. Para él, como para muchos de vosotros el mal que llamamos posesión  lo causa una enfermedad y para eso hay medicación…

Pero vamos con la historia.  Una niña, un poder, una madre internada por una enfermedad  a la que ninguna medicación puede curar.

Su padre recibe el informe que un antiguo profesor suyo le hace llegar, con los historiales de tres pacientes sobre los que sospecha que hay algo más que una enfermedad.   Con la ayuda de un sacerdote y un hombre que lo vigila desde la sombra, deberá enfrentarse a una ancestral sociedad secreta que adora al Maligno.

Mientras, la pequeña  Lucy tiene terribles pesadillas que terminan por ser reales: La secta, amparada por el poder oscuro,  intentará convertir la noche de muertos en una auténtica pesadilla.

La novela se lee casi de una sentada. No importa que ya conozcamos las formas de sacar los demonios del cuerpo y toda clase de exorcismos. Como digo, los autores no han querido en ningún momento hacerla complicada. Al revés, han querido únicamente  dejarnos una historia de posesiones  como las que nos gustan y os digo ya que lo han logrado.

La eterna lucha del Bien y el Mal, cuando llegar a lo más alto es la meta de algunos, queriendo buscar el camino más corto. Esa duda de si en realidad hay un Dios y con ello aceptar  también  que exista el Demonio.  En la Edad Media todo era más oscuro y tétrico. Para ellos cualquier enfermedad mental era la causa de una posesión.  Hoy en día sabemos que  las enfermedades mentales existen y tienen un nombre y un tratamiento. Pero…

Una novela para leer de noche. Una novela para creyentes y no creyentes. Una novela de terror  que no debería contaros nadie, ni siquiera yo. Leedla.

 

La Guarida

Jaime Blanch  y José María Ferreira

Apache Libros

ISBN 9788494523625