A pesar de no ser una obra maestra y de no ser brillante en su narrativa, este libro consigue que te enganches desde el principio, llevándote a un futuro en que se entremezclan la creación de clones humanos como donantes de órganos, la existencia de otra dimensión y la inquietante ciudad donde se desarrolla gran parte de la trama, una antiguo superavión, de más de 200 plantas, que se convirtió en Nueva Richmond, al aterrizar y no poder despegar por problemas mecánicos.
Jack Randall, es un excombatiente de la guerra motivada por el descubrimiento de otra dimensión, el Abismo. Un “ojos brillantes”, porque así es como llaman a esos pobres desgraciados que tuvieron la mala suerte de participar en ese conflicto armado inter dimensional. Después de la guerra, se convierte en policía, aunque en Nueva Richmond, quien manda es la mafia, y toda la policía es corrupta. Debido a que Randall no quiere entrar en el juego, su familia es brutalmente asesinada, su mujer y su hija son descuartizadas. Eso hace que caiga en una espiral de autodestrucción, consumiendo una droga: el Rapto, que ya consumían los soldados en el Abismo para no enloquecer.
Para escapar de Nueva Richmond, del recuerdo de su familia muerta y de su adicción, encuentra trabajo en una “Granja“, una fabrica de clones humanos, donde los ricos y poderosos, tienen sus replicas, por si necesitan sus órganos o miembros. Ve como son tratados como simple ganado, como llegan los médicos, y van mutilando a los clones que tienen la desgracia de que sus “dueños”, sean unos inconscientes o descerebrados propensos a los accidentes.
En un ataque de altruismo, decide primero educar a los clones, que no son mas que pobres criaturas que apenas saben andar. Luego, las circunstancias le obligan a tomar la decisión de raptarlos y huir con ellos de la “ Granja“ con la ayuda de un androide, Ratchet, acción que le granjeara la animadversión de gente muy poderosa.
Decide volver con ellos a Nueva Richmond en busca de ayuda, pero eso no hace más que desencadenar una serie de ataques, tiroteos y persecuciones de los matones que han enviado para recuperar a los clones.
Randall regresa allí donde todo son malos recuerdos para el, y al final, tan solo puede retener a un clon, Suej, que es finalmente raptada y llevada al Abismo.
Randall no tendrá mas opción, que aliarse con su enemigo mas odiado, Vinaldi, quien mato a su familia, para poder entrar en el Abismo y rescatar a Suej y a una mujer que le ayudo a ocultarla de los matones, que acabo por convertirse en una buena amiga.
La parte donde Randall y Vinaldi andan por el Abismo, es la más perturbadora y confusa de toda la novela, aunque al final, y con una inesperada ayuda de Ratchet, se verán inmersos en una misión de rescate prácticamente suicida.
Si mirásemos la novela desde el más estricto sentido literario, seguramente le encontraríamos muchos fallos, lagunas, y también una ineficiente construcción literaria, pero nos deja un buen sabor de boca, es entretenida, audaz, trepidante y turbadora.
El personaje de Jack Randall, es ya todo un caso aparte, un “ojos brillantes”, ex policía, ex drogadicto, con su familia asesinada, atormentado por su pasado. Con su historia y la relación con sus antiguos amigos, además de sus andanzas por Nueva Richmond, el autor nos muestra el estado de una sociedad decadente, donde apenas existen valores morales o éticos.
Por si fuera poco, el pobre Randall, digamos, es un imán para los problemas. La ubicación de la mayor parte de la novela, es a mi entender, todo un hallazgo: Una ciudad que se creo de la nada en un “Megamall”, un increíble avión gigantesco, de 200 plantas, que después de no poder volver a despegar, se convierte en una ciudad corrupta y llena de vicio, depravación, corrupción. Vamos, de lo mas normal para la época.
A lo largo de la novela, el autor va describiendo la ciudad, y como sus 200 pisos, se han convertido, cada uno, en una especie de barrio diferenciado del siguiente piso.
Como es lógico, en los pisos inferiores es donde esta el peor ambiente, y en los pisos superiores, donde la elite mafiosa, domina y controla la ciudad.
Luego esta el tema de los clones, llevando al extremo la discusión ética de la clonación de seres humanos, al que el autor convierte en meros recambios humanos, tratados peor que el ganado. Tan solo los más ricos y poderosos tienen la capacidad para poder tener un clon suyo, dispuesto a donar un riñón, una pierna, un brazo…. Con esto, se muestra la total falta de ética y de moral de la sociedad futurista que nos describe el autor. Una sociedad, que además, tiene que lidiar con su particular “Vietnam” (una guerra perdida, miles de excombatientes afectados de por vida), pero lo que la hace tan especial, es que la guerra se desarrolla en una dimensión paralela, llamada el Abismo. Una dimensión habitada por seres, que no dudan en luchar cuando ven su mundo invadido por un ejército surgido de otra dimensión. La explicación que hace el
autor de cómo se descubrió esa dimensión, cojea bastante, por no decir demasiado, pero la implicación de esa dimensión en la trama es fundamental, además de ser fascinante y perturbadora al mismo tiempo.
En esta novela, se tratan tantos temas, y se entrelazan entre ellos de una manera tan increíble, que te fascina. Personajes complejos como el protagonista, o como Vinaldi, un mafioso de tres al cuarto, venido a más, que al final, y a pesar del pasado terrible que le une a Randall, terminarán luchando juntos en el Abismo. Cada uno tiene sus propias motivaciones, se siguen odiando, pero se crea una especie de complicidad y respeto mutuo a medida que la trama los empuja a tener que aliarse para luchar contra los matones enviados para recuperar a los clones raptados de la Granja. Matones, que saben como entrar en el Abismo, a pesar de que supuestamente las fronteras fuesen selladas después de la guerra, siendo allí donde mantienen a sus prisioneros.
Creo que un buen escritor, podría hacer una buena novela de ciencia ficción con uno solo de estos 3 argumentos: la existencia de una ciudad tan particular como Nueva Richmond, la guerra del Abismo y la existencia de las “Granjas”. Michael Marshall Smith tuvo la suficiente inspiración, para crear esas tres líneas narrativas, e irlas uniendo unas con otras, a través del protagonista, Jack Randall.
Repito, no puede calificarse de obra maestra, podría incluso decirse que esta mal escrita…Pero no por ello, deja de ser fascinante entrar en ese mundo creado por el autor, que te sobrecoge, te aterra, te repugna y te maravilla a la vez.
Clones, es de aquellos libros que empiezas a leer, y ya no puedes dejarlos hasta que los terminas, que te sumergen de lleno en otro mundo, que te revuelven las entrañas y plantean temas que aunque se trate de ciencia ficción, no dejan de ser actuales: La decadencia de la sociedad, la cada vez más alarmante falta de moralidad por parte de multinacionales, políticos y en general, la propia sociedad de consumo ante cuestiones que supongan un obstaculo para satisfacer sus propias “necesidades”.
Una lectura de entretenimiento y pseudo-filosofia más que recomendable.
Clones
Michael Marshall Smith
Editorial: Grijalbo
ISBN: 9788425331626
Pág.: 417
PVP: 10 Euros
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