La opinión de Soraya: Las matemáticas del caos, Javier Vivancos

Por Soraya Murillo.

 

Un misterioso hombre  que oculta su rostro tras una bufanda  busca a quien destruyó su ciudad  y a su familia. 

 Con un diario en la mano,  caminando entre  cuerpos destrozados, grupos de gente que se atacan entre ellos,  sangre, hedor a muerte y explosiones,  intentará entender  que llevo el Caos a  Cartagena.

Terror realista, tocando  con mucha claridad el tema de las sectas.  En esta historia será la numerología quien tome el control de la novela.  Escrita a saltos entre el pasado (cuando su otra protagonista, María, fue captada por el jefe sectario  Hutter)  y la actualidad,  con ese hombre misterioso que busca respuestas .  La parte del pasado la leeréis con tranquilidad, siendo testigos de cómo se llegó a la actual situación.  En cambio, el presente tiene mucha acción y grandes revelaciones.

La numerología es  la adivinanza a través de los números.  Sólo existe el libre albedrío, todo es manejarte con lo que te encuentras. Ellos saben que no hay nada escrito y por eso juegan con las casualidades para captar incautos. El futuro no existe, pero el azar (es decir, algo  que sucede por casualidad), sí. De  todo esto  se aprovechará  Hutter para atraer a la gente,  en lo que en un principio parecen simples clases curiosas de simbología  y del tema de los pitagóricos.  Estos creían que todo en el Universo se regía por las matemáticas, por los números y había una armonía entre los mundos. Todo ello salido de sus cálculos.

Mientras,  vamos leyendo sobre cosas que les ocurren  y  que parecen increíbles. Cualquier persona con menos fortaleza de principios pensaría que hay algo, alguna relación, pero no es así. Es solo un accidente, una casualidad. Y es ahí que el jefe sectario  aprovecha esas casualidades que impresionan para convencerlos.  Entre líneas leeremos sus burlas  hacia las personas que adoctrina.

Pero esta vez hay si hay un fondo, algo que desconocen. Van a jugar con  aquello que no deberían  tocar. Van a  destruir la armonía, porque no todo está en los cálculos numéricos y también  manipular ciertos elementos  pueden mover ciertas energías que despertaran y provocarán una reacción en cadena.

Entre sexo, drogas y alcohol llegará la locura,  que explotará en el viejo Santuario y allí, en ese preciso instante, comenzará el presente.  Ese ahora  de gente huyendo  de los que antes eran sus vecinos, de un aire enrarecido y un sol que calienta diferente.  Sobreviviendo  al precio que sea, esperando una ayuda que no termina de llegar.  El hombre de la bufanda socorrerá algunos supervivientes  mientras sigue su camino…

Bien escrita, el tema de la numerología se entiende a la perfección.  Me gustan los cambios de ritmo cuando pasa del pasado a la actualidad.   Una Cartagena  que aparece como invadida de muertos vivientes, pero  que en realidad y pensándolo bien, no sabes  ni lo que son. Simplemente algo que se transformó o envenenó  con el Caos.  El autor no deja muy claro que es lo que despertó, prefiere que seas tú quien busque y deduzca.

Una buena novela sobre el tema de las sectas, la vulnerabilidad de algunas personas, la captación y sus mentiras; pero sobretodo  del peligro de ver la realidad y querer huir.  Su autor sabe bien de lo que nos escribe. En ningún momento sentirás la sensación de falta de credibilidad ante lo que nos narra.

Felicidades por tu novela, Javier.

https://www.amazon.es/Las-matematicas-del-caos-Finalista/dp/1511826894/ref=sr_1_1?

 

 

Wylding Hall (La Mansión), de Elizabeth Hand

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy quería hablaros de Wylding Hall (La Mansión), de Elizabeth Hand,  una pequeña novela de poco menos de doscientas páginas que oculta en su interior una historia mucho más grande de lo que pueda parecer a priori, y que curiosamente, brilla más por aquello que sugiere que por lo que muestra.

Las referencias musicales y la tradición feérica típica del folclore británico tienen un protagonismo absoluto y hace que la obra tenga ese tono gótico/romántico de la vieja escuela (mucho le debe a obras como El Gran Dios Pan, de Arthur Machen, aunque solo sea por servir de guía para convertir la soleada y bella campiña galesa en un lugar aterrador habitado por fuerzas tan antiguas como perturbadoras),que aderezado por la música folk/rock, las drogas y ese aire místico y esotérico, de vuelta a las raíces tradicionales que realmente existió en los años setenta y por el que varios grupos musicales se vieron influenciados. De hecho, hay un detalle curioso y es que los mismísimos Led Zeppelin protagonizaron una historia muy similar a la ficción aquí narrada, en la que no faltó también su dosis de leyenda negra, algo que ya mencionaremos más adelante.

A raíz de la misteriosa muerte de su cantante principal, los jóvenes miembros de una legendaria banda de folk rock se encuentran en Wylding Hall, una antigua casa de campo inglesa, con sus propios y oscuros secretos. Allí grabarán Wylding Hall, el álbum que les consagrará y marcará un antes y un después en su trayectoria… pero a un coste aterrador, cuando Julian Blake, su nuevo cantante, desaparece en el interior de la mansión para no volver a ser visto. Ahora, años más tarde, cada uno de los músicos supervivientes, sus amigos y amantes —incluyendo un psíquico, un fotógrafo y el mánager de la banda— se reúnen con un joven documentalista para contar su propia versión de lo sucedido durante aquel verano. Pero, ¿cuál es la historia verdadera? ¿Y qué le ocurrió realmente al joven y talentoso Julian Blake?

A diferencia de los actuales  relatos de fantasmas y mansiones encantadas, en Wylding Hall la autora no cae en el error de jugar a asustarnos a base de golpes de efecto, de pirotecnia  ni excesos. Por el contrario, su mejor baza es el de crear una falsa sensación de calma chicha que va tornándose lenta, pero implacablemente opresiva y agobiante, haciéndonos sentir que esa tranquilidad es solo impostada y que hay algo latente que se oculta bajo ella y que se va haciendo cada vez más poderoso, más real. Una atmósfera enrarecida a cada día que pasa, aunque al principio nadie sea consciente de ello, mientras el influjo de la mansión, de sus bosques y de aquello que esconden se va haciendo cada vez más y más fuerte y tomando el control sin que nadie se dé cuenta de ello, salvo para aquel que en cierto modo, no solo intuye y siente,  sino que busca, aunque no sepa exactamente qué. El testimonio de los distintos protagonistas de aquel episodio, en forma de entrevistas, le viene muy bien al tono de la obra y nos da una visión muy completa, en la que el lector unirá y descartará según lo vivido por cada uno de ellos para verlo todo en perspectiva y formarse su propia versión de los hechos.

El miedo puede manifestarse de muchas formas. En ocasiones, de manera espectacular, ruidosa y realmente aterradora. En otras, en cambio, es sutil y casi imperceptible, emponzoñando hasta las raíces y apenas dejando ver sus efectos hasta que consigue su propósito y ya es demasiado tarde para hacerle frente. Tan solo un par de detalles, de anécdotas de algo extraño y sin explicación y es entonces cuando la tragedia sucede y nadie sabe que ha ocurrido en realidad, aunque en el fondo de su alma, como un estremecimiento, todos siente un escalofrío ante la onírica sensación de que algo viejo y oscuro les ha tocado, aunque no tengan forma de describirlo y ese antiguo mal no tenga nombre, ni rostro, más allá de quizá, el de una muchacha desconocida.

En definitiva, solo puedo deciros que a mí me ha encantado. Una lectura que hay que degustar con tranquilidad, sabiendo apreciar su sutileza, los pequeños detalles, su maravillosa atmósfera y ese volver a los orígenes y las viejas tradiciones disfrazados de canciones y cuentos de hadas, que ocultan revelaciones que quizás no deberíamos desempolvar.

Y la música, tan importante, tan mágica, tan cotidiana y a la vez, tan trascendental y misteriosa, como una herramienta, como un vehículo, donde la magia parece tomar forma.

 

Wylding Hall (La Mansión)

Elizabeth Hand

Editorial: Berenice (Almuzara)

ISBN: 978-84-16750-19-1

Páginas: 192 pág.

PVP: 17,95€

http://grupoalmuzara.com/a/fichalibro.php?libro=3438

PD- Os comentaba al principio que los Led Zeppelin tuvieron una historia en cierto modo bastante similar a lo narrado en esta novela, salvando las distancias y sin el elemento paranormal, aunque si con mucha leyenda negra tras de sí. Os dejo estos links por si os pica la curiosidad.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/24/cultura/1372086514.html

https://www.taringa.net/posts/paranormal/14989027/Jimmy-Page-Led-Zeppelin-y-el-ocultismo.html

 

El Futuro es Ahora, VVAA. James Crawford Publishing.

Por R. G. Wittener.

 Creo que una de las mayores satisfacciones que puedes tener al comentar obras ajenas es que una editorial se ponga en contacto contigo para saber si te interesaría reseñar sus títulos. Quiero pensar que esa es una señal de que lo estás haciendo bien, y de que hay gente que se fía de tu criterio. Así que al recibir la oferta de JCP (James Crawford Publishing) me alegré bastante. Primero por hacerme esa propuesta, y después por permitirme descubrir otro de los proyectos que, con modestia y tesón, está pugnando por dar visibilidad al género escrito en España.

El futuro es ahora, la última antología que han organizado, se presenta como un homenaje a la Ci-Fi en general, y a las publicaciones que se dedicaron a difundirla a nivel nacional desde finales de los 70 (BEM, Asimov, Nueva Dimensión…); para lo cual han recuperado varios relatos de ésa época, entre cuyos autores se cuentan algunos de los representantes más curtidos del género: Rafa Marín, Rodolfo Martinez, Juan M. Aguilera, Ángel Torres Quesada… a los que acompañan “nuevas plumas” como Pilar Barba, Laura López Alfranca, Alfredo Álamo o Ramón San Miguel.

Una vez hechas las presentaciones, ¿cuál es mi impresión? Pues, en términos generales, el resultado es desigual. Como en algunos equipos deportivos, las tablas acumuladas por los veteranos se hacen de notar al compararlos con los “novatos”. El manejo de los recursos del género, e incluso la capacidad para hacer género con textos que no lo parecen a primera vista, les ponen un par de escalones por encima; de modo que el nivel final del conjunto acaba siendo un tanto heterogéneo. Lo peor, aunque se trate de casos aislados, son los relatos cuyo estilo narrativo me ha recordado esos tópicos negativos que se le aplicaban antaño a las obras de Ci-Fi: narraciones un tanto acartonadas, reiteración de explicaciones científicas, personajes demasiado estereotipados… lo cual, en cierto sentido, tampoco deja de ser coherente con la idea de “revival” de las historias de hace medio siglo que subyace en la antología. En cualquier caso, como digo, no se trata de un defecto generalizado y, si lo comento, es precisamente por la extrañeza que causa en una publicación actual. Aparte de eso, y dado que hay relatos “recuperados”, me atrevo a aconsejar a JCP que para próximas ediciones añadan una nota para saber dónde y cuándo fueron publicados originalmente.

En cuanto a los relatos en sí, mi lista de preferencias estaría compuesta por cinco de ellos (que, en realidad, son siete):

Con dados cargados“, de Rodolfo Martínez. Mi favorito, probablemente por su temática (los viajes en el tiempo), que exprime a la perfección y que ha servido para que aumente mi admiración por él tras leerle en “La sabiduría de los muertos”. Su relato nos presenta el duelo de lógica entre un viajero “fuera de la ley” y el agente enviado a detenerle para que nunca finalice su ingenio… con un final insospechado que te obliga a querer saber más sobre cuántica y singularidades temporales.

Harím no podía llorar“, de Alfredo Álamo. Historia centrada en los avances en la clonación, la ingeniería genética, la acumulación de poder por grandes conglomerados financieros y la prolongación de la vida por medios mecánicos, cuya ambientación en la cultura hindú me hizo recordar por momentos “La chica mecánica” de Paolo Bacigalupi. Desarrollado en torno a un asesinato y un personaje resentido con su posición en ese mundo, es uno de esos relatos que te dejan con ganas de pedirle al autor que continúe explorando los límites de su universo y creo que lo disfrutarán sobre todo los fans de Blade Runner.

Ángel exterminador“, de Rafa Marín. Replicando muchos clichés de bandos polarizados que poblaban los libros y películas en la Guerra Fría, Marín desarrolla el encuentro en el espacio entre la multicultural embajada de la humanidad y una raza alienígena con la que, tras años de guerra, pretenden firmar un armisticio. Una historia de recelos continuos respecto “del otro” que podría recordarnos a un episodio de Star Trek.. si Marín no acabase llevándonos con una brutalidad inexorable hacia una versión muy pesimista ¿o debería decir realista? de lo que se podría esperar.

Amanecer en la playa“, de Ángel Torres Quesada. Junto con “Atardecer en la playa” y “Anochecer en la playa” se trata, en realidad, de una historia sobre el fin del mundo dividida en tres relatos, que se han repartido a lo largo de la antología. Y el resultado es muy original; aunque, al primar en el primer fragmento lo místico-religioso, me dio la impresión de no encajar con el resto; mientras que el segundo te pilla de sorpresa al traer de vuelta a los personajes desde un punto de vista diferente, y el tercero cierra el círculo de la narración con unos de esos finales que te hacen imaginar al autor, riendo de forma siniestra en una noche tormentosa.

Todo lo que un hombre puede imaginar“, de Juan M. Aguilera. Homenaje a uno de los padres de la Ci-Fi, que comienza con lo que debe de ser un sueño para muchos aficionados: viajar al pasado para conocer en persona a Jules Verne. La segundo mitad, sin embargo, me resultó mas compleja porque Aguilera pasa a hablar de realidades autocontenidas como matrioskas rusas, describiendo una estructura de esfera armilar cuya apariencia y dimensiones no me fueron fáciles de asimilar.

Aparte de estos, también quiero reseñar “El intruso fantasma“, de Ramón San Miguel, que se basa en la problemática de las paranoias en los viajes interestelares para desarrollar su historia bajo un esquema de terror y posesiones; “Cromatóforo“, de León Arsenal, con una narración muy sencilla y austera sobre los misterios que les aguardan a los colonos de otras planetas (desarrollando, de paso, la previsible evolución de sociedades y morales divergentes con respecto a la Tierra, y entre los distintos planetas); “No significa nada“, de Anika Lillo, que repasa un tópico del género como los contactos con alienígenas de una forma muy breve; y “Cuestión de circuitos“, de Laura López Alfranca, con una historia sobre los riesgos de que la cibernética acabe por permitir a terceros el manipular nuestros sentidos y la propia realidad que nos rodea, haciéndonos vivir el espejismo (o la pesadilla) que elijan.

En definitiva, una colección de relatos que, como poco, hará pasar un rato entretenido a los aficionados a la Ci-Fi, y servirá para tratar con esta mezcla de veteranos y primerizos del género… espero que para despertar la curiosidad y querer leer más cosas de ellos.

El futuro es ahora. VVAA
Editorial: James Crawford Publishing
Fecha de publicación: Septiembre 2017
Precio: 10€ / Ebook: 2,95€
Páginas: 256
Formato: 13×20 cm. Rústica
ISBN: 978-15-39081-64-7

 

Avatares de un escarabajo pelotero, de Sergio Gaut vel Hartman

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con una obra difícil de clasificar, debido a su propia naturaleza experimental, onírica y absurda.  Avatares de un escarabajo pelotero, de Sergio Gaut vel Hartman.

Tienes en tus manos una de las posibles segundas partes de La metamorfosis de un tal Franz Kafka. Escrita, esta única vez, por el gran Sergio Gaut vel Hartman, destila un humor descacharrante y afilado que hace saltar por los aires todas las convenciones sobre la percepción.En un bar de Praga o tal vez Londres, el autor no lo sabe, se encuentran atrapados en cierta asfixiante realidad Gregor Samsa, Franz Kafka, Groucho y Karl Marx… aunque bien podría ser en Buenos Aires, Castellón o Setagaya, cerca de Tokio. La radical manera de escapar señala como los límites de la existencia son tantas veces impuestos por nosotros mismos. ¿La realidad es una convención social, plana y sosa? Al carajo con ella.

Estamos ante una novela corta en la que el autor toma como excusa  ese encuentro imposible entre creador y creación, entre padre irresponsable e hijo abandonado a su suerte, entre lo nuevo, lo viejo y lo desconocido, en una charla metafísica donde se abandera el absurdo para filosofar sobre lo humano y  lo divino, los límites de la realidad y los márgenes entre los que se produce el proceso creativo. Un encuentro  que tiene de improbables testigos a otros ilustres y conocidos personajes que no dudan aportan su peculiar punto de vista, enredando más si cabe la ya disparatada situación en la que nuestro protagonista se halla.

Una tragicomedia en la que el humor se mantiene siempre en alza gracias a lo extravagante, a lo absurdo de todo. Sin caer en lo grotesco y bordeando con estilo esa línea difusa que delimita con el esperpento. Esto es surrealismo en estado puro. Experimentación y estilismo. Metaliteratura.  Solo le ha faltado cruzar la cuarta pared, aunque en cierto modo y de forma indirecta, lo hace. Exploración de la naturaleza del arte, la vida y nuestra percepción de la realidad y aquello que consideramos como tal. Delirio y talento. Una broma que no es tal, aunque lo parezca.

Por mucho que insista, no lograré siquiera a acercarme a lo que uno encuentra  entre sus páginas. Es el propio lector quien tiene que vivir la experiencia y comprobar por sí mismo si comulga o no, si acepta el juego. Una apuesta arriesgada por parte del autor, ya que advierto de antemano que no todo el mundo sabrá encontrarle el punto.

Solo se me ocurre definir esta pequeña obra como una marcianada de tres pares y cargada de intencionalidad, que deja un muy buen sabor de boca, pese a la sensación de coitus interruptus final, de lo breve que resulta y el cierre tan “anda y vete a cagar´´ que supone el desenlace…

 

Avatares de un escarabajo pelotero

Sergio Gaut vel Hartman

Editorial: La máquina que hace Ping!

Páginas: 128 pág.

ISBN: 978-84-946656-1-5

http://lamaquinaquehaceping.com/producto/3546/

 

 

La opinión de Soraya: La belleza del Uróboros, de Javier Castañeda De La Torre

Nuestro protagonista, un joven policía a punto de ser padre, encuentra un telegrama en la puerta de su casa con un mensaje numérico. Este detalle de por sí ya misterioso, lo será aún más cuando descubra que el remitente es su progenitor, que ya lleva años muerto.

Obsesionado por un padre que no conoció, un profesor de física que se disparó a si mismo después de asesinar a doce alumnos, seis chicos y seis chicas. Intentando encontrar una explicación que no sea una locura, buscará una verdad que le ayude a entender si pudo haber un motivo lo suficiente importante para lo que hizo. Un becario de su padre desaparecido y una máquina llamada Uróboros, con la que se pueden enviar mensajes en el tiempo tanto del pasado del como futuro, serán parte de la clave para saber qué ocurrió en realidad para llegar a esa matanza.

Javier nos dejó una historia que navega entre la ciencia ficción y el misterio. Escritor inteligente y sabedor de que la ciencia es complicada y no apta para todos, intentó y consiguió que lo expuesto en su novela sea lo bastante comprensible para podamos entenderlo todos, sin tratarnos como a tontos, algo que es en sí la base de un buen libro.

El autor comenta la tesis resumida en la teoría de la información integrada: debemos sostener que el universo es un ser autoconsciente, lo cual hoy en día sabemos que un ser existe sin necesidad de ello, ¿verdad? Nos expondrá una interesante pregunta: ¿Nuestras vidas se rigen por la Lógica? Para mí, la propia vida no tiene lógica alguna.

Nos escribe sobre las paradojas. La ciencia es, en su diversidad, un instrumento para alcanzar el conocimiento y, más que el conocimiento, unos modelos para predecir el comportamiento de los fenómenos, prevenirlos y, a ser posible, usarlos en nuestro beneficio. ¿Por qué os cuento esto? Porque el padre de nuestro protagonista estaba convencido de que el mensaje que recibió era una síntesis de tres paradojas. Seguir ese razonamiento e intentar comprenderlas será parte importante de la novela; el autor nos dejará sus razonamientos, acompañándolos con fábulas y cuentos que os ayudaran a entenderlo.

Javier tuvo que pasar por encima de algunas teorías, cosa que se agradece o de lo contrario, la historia hubiera sido demasiado científica. Sin embargo, hace referencia explícita a cosas como la “Paradoja de Tristam Shandy´´, que para quien no lo sepa, aparece en la novela La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy, obra del autor británico Laurence Sterne y fue analizada después, gracias a la premisa que más tarde desarrolló Bertrand Russell y que tiene enorme importancia en la novela de Castañeda.

Me he sentido tranquila mientras lo leía; no soy muy de cosas de ciencia y esta clase de libros siempre me dan un poco de miedo. Pero en esta ocasión está todo muy bien explicado e incluso abandona el hilo de la historia en algunos momentos para que podáis ir asimilando lo que va narrando y aclarando ciertos aspectos, siempre con la intención de que nadie se pierda y el lector se sienta cómodo en su lectura.

La historia avanza entre datos científicos, con ese protagonista asustado de lo que llegue descubrir, temiendo que la historia se repita y pueda dejarle a su hijo la misma herencia de dudas que le dejó su padre. Todo esto destrozará su vida familiar, llevándolo a la paranoia y buscando refugio, una vez más, en los cómics, donde de pequeño encontraba su escape personal. Aunque ahora, más seguro de sí mismo, entenderá que los héroes no lo son por tener poderes, sino por saber tomar decisiones.

Él deberá tomar la suya, no será fácil hacerlo, pues ¿tienes opción de elegir cuándo está todo ya escrito?

Una novela, para disfrutar, pero sobre todo para pensar y entender.

Felicidades por tu libro, Javier.

 

La opinión de Soraya: La voz del abismo, de Yoss

Por Soraya Murillo

 

En la Cuba actual, un babalao negro, o lo que viene a ser un santero cubano, nos relatará en primera persona la historia sobrenatural que le tocó vivir para salvar al mundo del apocalipsis de la entrada de los Antiguos, aquellos de los que el gran escritor Lovecraft nos advirtió en sus libros.

Obdulio Casamayor, nuestro protagonista, fue tocado desde su nacimiento por la Diosa de la muerte, dedicándose desde muy joven a ver el futuro en las caracolas.

Años más tarde, Saúl Acosta (antes mudo) triunfará como cantante de rock metal, con letras extrañas. En ese concierto se rencontrará con nuestro protagonista y si bisnieta. Lo que debería ser una tarde de música se convertirá en terror y muerte cuando de la boca del cantante, una voz muy antigua pronuncie estas palabras:

Yog Sotthoh R’lyeh ptaghf

Ankh Cthulhu hybil fuagth arghh.

Un sacerdote católico, un rabino judío, un mago taoísta, un babalao y un bocor vúdu intentarán impedir que regresen lo seres abismales, ahora y para siempre.

Ya teniendo el pequeño resumen hecho, vamos hablar del libro.

Personalmente, cuando leí de qué iba la historia me quede así un poco parada, no sé, esperaba algo más, me parecía muy poca cosa, pero el libro me venía recomendado, por lo tanto había algo ahí que yo debía ver; y lo vi, tanto que lo vi.

Dicen que narrar es un arte. Cuando un escritor es capaz de transformarlo en palabras escritas haciéndote vivir la historia, comprendes que no te encuentras ante cualquier obra. Es lo que a mí, como lectora, me maravilla: ese instante en el que entiendes que el escritor ganó a su propio libro.

Una historia de terror, una explosión de voz que arrastrara con ella el sonido de pasos chapoteando, el aleteo de unas alas de murciélago…

Mientras tanto, sabremos de una Cuba que intenta arrancar hacia el futuro. De su educación, de su clase política, su sanidad y unos hombres que aman demasiado la tierra. Una Cuba envuelta en santería y el humo de habanos. Nos encontraremos un par de páginas muy interesantes sobre el escritor Lovecraft. Leeremos sobre sus mitos creados con esa duda que tienen los personajes y que yo en alguna ocasión también he llegado a pensar. ¿Fue todo fruto de su imaginación o vio algo en otra realidad? Yog-Shotth, Hastur, Nyartattholep… Incluso nombraran al Wendigo de Algernon Blackwood, intentando entender que es lo que quiere entrar por la puerta invisible.

Una interesante historia que el escritor supo escribir (sí, lo sé, parece una tontería, pero no lo es), donde él mismo se impuso, como escritor, al mundo creado por su ingenio. Una pena que se haya quedado tan corta, de verdad. Una pena que el final llegara tan precipitado, porque si no fuera por eso, ahora mismo estaría comentando una obra difícil de superar. Porque no me cansare de repetir que por la que forma en que nos la narra, con esa prosa, por un instante creí estar leyendo a Gabriel García Márquez. Lástima que no la alargara más.

Pero no importa. Disfruté tanto ese estilo que no puedo hacer otra cosa que opinar maravillas sobre ello. Por cierto: los nombres que utilizó con sus personajes me encantaron,. Cualquier otro escritor le hubiera puesto un nombre inglés al cantante cubano, pero nuestro escritor supo mantenerse en su Cuba.

El regreso para Cthulhu, cosa que yo siempre agradezco, y un cura cristiano que sabe que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe…

Gracias, Yoss, por saber escribir historias como un lector espera leerlas.

http://tienda.apachelibros.com/es/pluma-terror/36-lavozdelabismo-9788494523694.html

 

 

La opinión de Soraya: Fobos, de Manuel Amaro Parrado

Por Soraya Murillo.

En la mitología griega, Fobos (en griego antiguo ‘pánico’) era la personificación del temor y el horror. Su título fue lo primero que me interesó cuando escuché hablar de este libro de relatos. Pero para mi sorpresa no era terror lo único que iba a encontrar en su interior. Hay un poco de todo: miedo, cuentos, leyendas, ciencia ficción… No os quiero desenmascarar mucho; quiero que disfrutéis como yo lo hice.

Esa ansiedad que sentiréis, ese instante en que cambiará el rumbo de lo leído, la revelación de lo inesperado. Creo que a eso siempre se le ha llamado el arte de contar historias. Veintidós historias, veintidós relatos.

Dicen que cuando algo muy simple trae el miedo, es que el autor acertó con el escrito, y es posible que sea así. En el primer relato, “La agenda” vemos cómo un detalle tan sencillo, tan cotidiano, algo que todos tenemos y usamos, nos lleva al terror (por cierto relato que ganó un primer premio). Seguiremos con una especie de cuento y nos adentraremos en un lugar llamado Tierras Verdes para conocer un ser llamado Diorde. En “Caos”se nos sitúa en un mundo post-apocalíptico, del cual nuestro autor no nos deja ningún detalle de cómo se llegó ahí (cada cual deberá poner su imaginación en marcha), y nos hace partícipes de la soledad, la locura y la supervivencia. “Artesanos” (el más corto de todos)  es otro hermoso cuento que romperá creencias. “Kilómetro 301”, con el que regresamos al terror con una historia que no os dejará indiferentes, tal vez porque en más de una ocasión hayáis pensado en ella y en vosotros mismos. “El vendedor de sueños”: ¿y si un día alguien apareciera en vuestra vida para compraros vuestros sueños? Una hermosa historia con un final imposible de olvidar. “Ítaca” (a donde regresa Odiseo, el autor es un amante de la obra de Homero), donde volver al hogar y a lo único que importa es lo que hace que el protagonista siga luchando. “Ego”, el relato más difícil para mí de entender, pero con una pregunta clave…

Nos quedan unos cuantos más por comentar, pero dejadme primero que os haga algunas observaciones. Hay un abismo entre cada uno de ellos, algunos están escritos en primera persona y otros en tercera. ¿Y sabéis la sensación que tuve? Era como si no estuviera leyendo al mismo autor. Usó para cada uno un tipo de escritura diferente, construyó y dio tantos giros inesperados, supo dejar tal adicción dosificando la información, que nunca creí estar leyendo en todos ellos a Manuel Amaro Parrado. Desde luego es un placer ver cómo domina cualquier tema que le sirva para dejar un corto, desafía a los propios protagonistas con tal que vosotros disfrutéis, impulsando su tremenda imaginación más allá de la realidad de éste y otros mundos. Leerlo es dejar que el tiempo pase sin daros cuenta y sin que os importe que él se lo lleve.

Pequeñas cosas”, un canto a la esperanza. “Fobos”, relato que da título al libro, una historia acerca de cómo un fin de semana soñado puede terminar con la llegada de un ser sin rostro. “En las estrellas“, estoy segura que de haberla relatado un indio al lado de un gran fuego hace siglos hoy formaría parte del acervo de la humanidad, es la leyenda más hermosa que recuerdo haber leído. Ya resumiendo más rápido para no dejar tanta información, sabremos de un vidente y “El fin del mundo”. “La traductora“, un nuevo cuento con una nueva raza que esconde otra leyenda. “No sabemos nuestros nombres“, nos situamos en aquellos tiempos de la Guerra Civil española, pero con hombres salvando vidas. “Los más inteligentes“, un muy buen relato de ciencia ficción. “Dios del tiempo“, una historia mitológica sobre la presencia de Cronos, el rector de las horas. Los íncubos, esas criaturas que se posan en el pecho de los durmientes. “Cuando cese la lluvia“, un buen relato para contar a vuestros hijos y seguir creyendo. En “Mirón en un juego de cartas“, leeremos sobre una dimensión imaginaria donde los personajes cobran vida. “El observador“, o cuando una debilidad humana lo cambia todo. Sigue “La leyenda del ave Fénix“, otra forma de ver el mito, para terminar con “El macabro juego de Sal Beinit“, la historia más terrorífica de todas a mí entender.

Bien, dejé muy poco, lo suficiente para que sintáis interés por este maravilloso libro de relatos. No, no es casualidad que en pocas semanas me haya leído todos los libros que Manuel Amaro Parrado escribió en los últimos diez años, ni que dejara mis horas opinando de ellos. Los compré y no me arrepiento de haberlo hecho, es el mejor dinero que podéis gastar, os lo aseguro. Los libros caen muy fácilmente en el olvido, los buenos libros no siempre se dan a conocer. Yo, mientras pueda, seguiré descubriéndoos estas lecturas. Hoy ha sido Fobos, de Manuel Amaro Parrado, su primera obra y un gran recopilatorio de relatos que guardaré en un sitio especial de mi biblioteca, para tenerlo siempre a la vista.

Manuel: con este libro terminé lo que tenías escrito, sólo puedo agradecerte los buenos momentos que he pasado leyéndote. Siempre me dices que no eres escritor, que eres profesor de matemáticas, pero lo siento mucho, no es así. Al escritor lo hacemos los lectores y yo soy una lectora y no de pocos libros. Gracias por tener este don, este talento para escribir.

 

DRAKE, de PETER MCLEAN (Dilatando Mentes, 2017)

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

Don Drake ni es un mago al uso, ni suele ser demasiado brillante en lo que hace. Por así decirlo, podríamos catalogarlo como un perdedor en toda regla, y el hecho de haber contraído una deuda con Ajenjo, un poderoso Archidemonio, no ayudará a que su situación mejore. Así, junto a su artículo mágico más  poderoso, el Hombre en Llamas, deberá hacer frente al caos que está a punto de desatarse a su alrededor.

Me encanta la fantasía urbana, así que era de esperar que me abalanzara de cabeza a este libro de Peter McLean, y más si contamos con un personaje como Don Drake: una especie de John Constantine (“Hellblaizer”) que se hace llamar así mismo demonólogo y que cuenta con ese puntito cabroncete que hace que nos atraigan este tipo de personajes tan potenciales (el cual, por otra parte, se pasa más tiempo con cicatrices y resaca que sobrio y sin marcas…).

McLean se vale de la primera persona para narrarnos los combates cotidianos de su protagonista, dando lugar a una narrativa muy ágil y reafirmando de esta forma una de las características principales dentro de la literatura negra, situándonos a los lectores como testigos de excepción de todo lo que va sucediendo.

El escritor tiene un don especial para mantener la tensión durante toda la historia, incluso en las escenas más tranquilas repletas de excelentes diálogos punzantes que van directamente a donde más duele.

Hay muchos aspectos a destacar dentro de esta historia, pero sin lugar a dudas uno de los mejores radica en la existencia de El Hombre en Llamas, un personaje curioso, divertido y bastante malvado que traerá de cabeza a nuestro protagonista en más de una ocasión.

En cuanto a la ambientación nos encontramos con una Londres muy sórdida y oscura, llena de peligrosas calles y callejuelas donde pueden acechar demonios y otras criaturas del Averno siempre esperando a hacer de las suyas…

En definitiva: Drake me ha parecido una de las lecturas más estimulantes y divertidas de este 2017, así que sólo queda decir que desde aquí mi más sincera recomendación y que quedo con ansia viva por leer más aventuras de este personajillo al que irremediablemente acabas cogiéndole cariño.

Y si estamos hablando de un libro editado por Dilatando Mentes pues sobra decir que la edición es una auténtica delicia, como ya nos tienen acostumbrados. Para esta ocasión además  contamos con un gran material extra (artículo introductorio y prólogo de Alfonso Merelo, un ensayo de José Ángel de Dios alrededor del mundo de la Alquimia y las ilustraciones en forma de postales de Daniel Medina Ramos); En definitiva: Una edición impecable que da gusto atesorar como Dios manda junto a los demás títulos de la editorial.

 

Ficha técnica:

Título: Drake

Autor: Peter McClean

Editorial: Dilatando mentes

Páginas: 364

ISBN: 978-84-945203-6-5

Precio: 18’95 euros

 

 

Hijos del hielo, de David Jasso

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.
 Hoy venimos con Hijos del Hielo, de David Jasso, una novela corta publicada en la colección Pequeño Formato de Cazador de Ratas. Solo puedo decir que me ha encantado. Es triste, dura y perversa. Un drama costumbrista con tintes paranormales, en el que las propias miserias humanas, los impulsos incontrolables, los deseos inconfesables, la culpa y la venganza son tanto más terribles que cualquier cosa que podamos imaginar.
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 En los inicios del S.XX, en los albores de la industrialización, el negocio de la producción de hielo natural en Fuendetodos se encuentra sumido en una grave crisis de la que, resulta evidente, ya no podrá salir. En ese entorno, Manuel, un trabajador de los neverones, pierde a su esposa y se queda solo con dos niños pequeños. Eliseo, su patrón, y la esposa de este se ofrecen a ayudarle en su complicada situación familiar. Pronto surgirá un complicado entramado de relaciones y de sentimientos que dirigirá a los implicados hacia un destino cruel y doloroso. Una historia de amor, dolor, venganza y terror que trasciende el tiempo y el espacio y que descubre el frío que habita en todos los corazones.

El elemento sobrenatural aparece casi al final y tiene una gran presencia, pero incluso sin él, la obra funcionaría y nos dejaría el mismo mal cuerpo.
El frio, como un personaje más, nos invade y asistimos horrorizados a unos sucesos que aun siendo previsibles, nos tienen con los nervios de punta y las emociones a flor de piel. Sabemos lo que va a ocurrir y eso es lo más terrible, la angustia al saber que nada puede evitar que suceda, que todo es inútil para escapar de ese fatal destino fijado de antemano y ser testigos impotentes ante tamaña crueldad. Esa segunda parte, un añadido a la historia principal y semejante a un epílogo largo y elaborado, no hace más que terminar de dejarnos jodidos y es ahí cuando tirando del recurso paranormal clásico, Jasso cierra la historia dejándonos todavía más hechos polvo por completo.

Para rematar, la nota del autor, donde explica de donde se sacó esta historia y casi que con ella, tenemos un tercer cuento en el libro, como si de otra parte, breve pero intensa, se tratase. Que grande es este tío y que bien escribe, el jodio

Muy, muy recomendable.

 

Hijos del hielo.

David Jasso.

Editorial: Cazador de ratas

ISBN:978-84-947066-4-6

Páginas: 192 pág.

PVP: 8,50€

 

Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí

Buenas tardes/noches, mis queridos Lectores Ausentes…

Pues que me acabo de ventilar esta misma mañana Vienen Cuando Hace Frío, de Carlos Sisí y así tal cuál, en caliente, solo puedo decir que me lo he pasado como un jodido enano.

La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper acaba de perder su empleo y decide abandonar Baltimore y mudarse a la cabaña que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá. Es un lugar remoto y aislado, al lado de un parque natural, ideal para vivir con poco dinero mientras espera a que todo mejore. Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo para mudarse temporalmente. Un hecho curioso, que Joe atribuye a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le susurra: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío».

Me repatean esas afirmaciones tan gastadas de “fulano es el Stephen King español” y desde luego, Carlos no es King ni maldita falta que le hace. Sisí tiene su estilo propio, su sello reconocible y que define por si mismo sus obras al punto de decir cuando lees algo suyo aquello de: “Si, esto es de Carlos, sin duda“. Pero he de reconocer que en esta ocasión y sin que sirva de precedente, solo expuesto como algo anecdótico y siempre según mis impresiones, la verdad es que una vez pasada la última página, me ha venido a la cabeza una referencia, tanto a nivel narrativo como estilístico. Una de las obras del Maestro de Maine: Desesperación.

Más allá de buscar similitudes ni buscarle parecidos, es la propia narración en sí, tanto por su ritmo como por su forma y por su prosa, así como unos pocos elementos comunes que coinciden, que mi cerebro ha hecho esa conexión involuntaria y de la que he sido consciente sin venir a cuento.

Dejando esa asociación personal y sin fundamento alguno más allá de mi propia percepción, he de decir que Vienen cuando hace frío me ha parecido una jodida delicia. Un caramelito. Una chuchería, una pastilla de chocolate, dulce e intenso, que se deshace en la boca dejando ese regusto tan especial, que hace que sonriamos.

Ágil, muy fluida, con un ritmo siempre acertado y adaptándose a las necesidades que en cada momento requiere la narración, me ha hechizado ya desde las primeras paginas, trasladándome por completo a la historia, metiéndome en la trama y desconectándome del mundo real.

Un excelente tratamiento de los personajes ( pocos, pero más de lo que pensaba en un principio y además, más complejos de lo que pudiera parecer a priori), haciendo que empaticemos con un tipo que en un primer momento, no tiene nada que ver con nosotros y todo ello en un escenario que, a pesar de parecer recurrente dentro del género de terror, no tarda en darnos más de una sorpresa . O varias.

Diría que hay tres partes diferenciadas en la novela, aunque no sea algo especificado por el autor, sino por el propio devenir de los acontecimientos y la atmósfera que se respira en cada una de ellas, que hace que el lector sea consciente de esa evolución.
Muy bien escrita, atreviéndose a probar cosas nuevas y saliendo, de alguna manera que no sé bien cómo explicar, de su zona de confort, Carlos nos trae una historia de terror que va a más y más; y que no se queda solo en eso, sino que se arriesga a ir un paso más allá, por unos derroteros que sin abandonar el género, si se adentran en otras fórmulas del fantástico que, al menos a mi, me han encantado. Ya sabéis de mis gustos personales y cual de las facetas del mismo es la que más me apasiona, así que ahí lo dejo. Me atrevería a decir que esta novela se sitúa por méritos propios, aunque de forma inesperada, entre las tres mejores obras del autor.

No me enrollo más. Solo decir que la he disfrutado muchísimo, que se me ha hecho corta, pero siendo una experiencia muy, muy intensa. Que Sisí demuestra que aprende constantemente en su trabajo como autor, sorprendiéndonos con nuevas herramientas, registros,  recursos y trucos de magia del oficio de escribir, cosas chulas en cada nuevo proyecto que nos presenta y eso se nota a nivel de calidad literaria. Y que a pesar de todo, Carlos es de los que ve el vaso medio lleno, por jodidas que nos vayan las cosas a todos los niveles, sea en la ficción o en el mundo real, aunque no lo merezcamos.

Muy, muy, muy recomendable. Tardáis en poneros con ella.

 

Vienen cuando hace frío

Carlos Sisí

Editorial: Insólita

ISBN: 978-84-947020-2-0

PVP: 18,27€