Cine: Los Vengadores, de Joss Whedon. Una crítica de Rozikas

FICHA

Película en 3D: Los Vengadores. Título original: The Avengers. Dirección: Joss Whedon. País: USA. Año: 2012. Duración: 142 min. Género: Acción, aventuras, ciencia-ficción. Interpretación: Robert Downey Jr. (Tony Stark / Iron Man), Chris Hemsworth (Thor), Scarlett Johansson (Natasha Romanoff / Viuda Negra), Chris Evans (Steve Rogers / Capitán América), Jeremy Renner (Clint Barton / Ojo de Halcón), Cobie Smulders (agente Maria Hill), Samuel L. Jackson (Nick Furia), Mark Ruffalo (Bruce Banner / Hulk), Stellan Skarsgård  (Dr. Erik Selvig), Tom Hiddleston (Loki), Clark Gregg (agente Phil Coulson), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts). Guion: Joss Whedon; basado en un argumento de Zak Penn y Joss Whedon; a partir de los cómics de Stan Lee y Jack Kirby. Producción: Kevin Feige. Música: Alan Silvestri. Fotografía: Seamus McGarvey. Montaje: Jeffrey Ford y Lisa Lassek. Diseño de producción: James Chinlund. Vestuario: Alexandra Byrne. Distribuidora: The Walt Disney Company Spain. Estreno en USA: 4 Mayo 2012. Estreno en España: 27 Abril 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

SINOPSIS

Continuando las aventuras épicas en la gran pantalla que empezaron con “Iron Man”, “El increíble Hulk”, “Iron Man 2” , “Thor” y “Capitán America: El primer Vengador”, “Los Vengadores” significa la reunión más espectacular de superhéroes de Marvel. Un enemigo inesperado amenaza con poner en peligro la seguridad mundial, así que Nick Furia, director de la agencia internacional para el mantenimiento de la paz conocida con el nombre de SHIELD, necesita encontrar urgentemente un equipo que salve al mundo del mayor de los desastres. Basada en el famoso cómic que se publicó por primera vez en 1963, “Los Vengadores” reúne a los superhéroes más emblemáticos de Marvel y será la primera vez que aparezcan todos juntos en la gran pantalla.

LaButaca.net

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Por fin los amantes del cómic, y por ende, del cine de superhéroes, estamos de enhorabuena. No hay nada mejor que no esperarse nada de esta película, acudir a la sala de forma anodina y presenciar semejante despliegue de efectos, entretenimiento a mansalva, acción y humor a partes iguales y, sobretodo, tener a tan elenco reparto de “chicos Marvel” unidos (más o menos) por el mismo propósito.

No metería la gamba si dijera que “Los Vengadores” es, por el momento, la mejor película de superhéroes Marvel llevada a la gran pantalla. Tiene un guión y una trama bien trenzada, no original pero que nos mete de lleno en el meollo desde el principio, sin necesidad de explicaciones, orígenes de los protas y consecución de superpoderes y demás; un Joss Whedon que dirige como nadie y sabe cómo no desperdiciar a seis supertalentos en línea en todo momento; un “tufo” a cómic real durante todo el metraje que a los aficionados al papel pintado nos colma de gratas satisfacciones y sensaciones infantiles de principio a fin; un final apoteósico en toda regla y por todo lo alto con Hulk y Iron Man inmensos, y una escena tan inesperada como ilusionante tras los créditos finales que a los “comiqueros” más frikis nos dilató la boca más que a una muñeca hinchable (Amago de spoiler: “Y hasta aquí puedo leer, chicos”. Seguro que ya os la habrán contado, pero si no conocéis al personaje en cuestión que simplemente deja ver de soslayo una cínica sonrisa enclavada en su faz púrpura, como si os cuento un chiste en mandarín y sin respirar… Mayormente. Y la reacción de cien mil palmos de narices que te deja en el cuerpo no tiene nada que ver con este engendro en realidad, sino con lo que su aparición traerá consigo, siempre y cuando haya sido esa la finalidad).

Estamos hablando de “Los Vengadores”, tíos… Capitán América, Thor, Iron Man, Hulk, Ojo de Halcón y la Viuda Negra; una confrontación de egos constante durante toda la película. No sólo tienen caña para los malos, también se la dan entre ellos mismos (por aquello del orgullo y el liderazgo). Lo que pretendía Whedon, según extraigo de una entrevista que concedió recientemente, era que los héroes se reunieran de modo similar a “Los Doce del Patíbulo”. Es evidente que cada uno tiene orígenes bien distintos y que algunos son como el agua y el aceite, es decir, que inevitablemente, para entenderse tendrán que llegar primero a las manos.

Sin duda, son Iron Man y Hulk los que se llevan la palma, tanto por el peso que tienen en la historia como sus acciones determinantes. Que el Hombre de Hierro (o Robert Downey Jr. con un traje de hojalata, para qué engañarnos) nos deleite con su verbigracia y sus chascarrillos no nos pilla por sorpresa, que le quite protagonismo a los cabecillas por excelencia de este grupo (el Capi y Thor), tampoco nos confunde demasiado, pero que veamos a Hulk desatado en pleno frenesí, en su salsa en la confrontación final, y teniendo sus más y sus menos con cada uno de sus supuestos “compis”, no tiene desperdicio alguno. Os quedaréis, eso sí, con su (breve) pelea con Loki, el villano del film hermano de Thor, y con algún guantazo que se le escapa “sin querer queriendo” (“y hasta ahí puedo leer”, como ya había dicho anteriormente). Aprovechando que he citado a Loki, debo deciros que me ha gustado bastante su tratamiento y el papel de Tom Hiddleston; en pocas palabras, que los vengadores no le hacen demasiada sombra.

Mark Ruffalo, como nueva cara “humana” del gigante verde, o nuevo Bruce Banner, también está muy correcto (si no me equivoco, creo que el contrato que ha firmado a raíz de este título, garantiza su presencia para las próximas entregas marvelianas en las que aparezca Hulk). La Viuda Negra es Scarlett Johansson, así que con mover un poco su palmito parece que lo tiene todo hecho, ¿no? Pues no os confundáis; sus rudos camaradas de equipo hacen que pase muchas veces desapercibida, salvo en algunas secuencias aisladas donde muestra sus artes en la lucha. Ojo de Halcón, un superhéroe sin su máscara original, tiene el mismo peso aquí que en el cómic; ligerito, por así decirlo. El recurso de apartarlo de la trama durante gran parte del metraje es un acierto por parte del director. Thor (Chris Hemsworth) está más acertado en esta cinta que en su anterior película homónima. Algunos quizá os estéis preguntando todavía cómo diablos logra irrumpir en la trama de “Los Vengadores” si al final de su historia se rompe el puente que conecta Asgard con nuestro mundo… Sed pacientes, pequeños; en cuanto visionemos la versión extendida en blue-ray con los cortes del director (45 minutos, nada menos), se desvelarán ese y otros más misterios (siempre y cuando Iker Jiménez o Youtube no caguen la sorpresa). A Chris Evans, el Capitán América, lo veo más sosainas en su papel como supuesto líder en esencia del grupo. Me gustó más en su propia entrega, no así la entrega misma. En ese sentido, parece que el Hombre “Downey” de Hierro se lleva el estrellato (merecidamente o no, según cómo se mire).

Capítulo aparte merece el grandullón verde, en mi modesta opinión, lo mejor de la película junto con el espectacular final (uno y otro van de la mano, indefectiblemente). Aunque Banner se resiste en excitarse y volverse de color pistacho, lo cierto es que cuando Hulk entra en escena, comienza “the very best” de los Vengadores. Y no sólo repartiendo estopa de lo lindo, sino teniendo momentazos (o “gags”) que corren sin parar de boca en boca de los espectadores.

No me olvido de Gwyneth Paltrow y de Samuel L. Jackson (Pepper Potts y Nick Furia, respectivamente). La una, no deja de ser esa secretaria sensual que nunca acaba dándose el revolcón con su novio-jefe, y el otro, ese Furia de color, sólo está para figurar (una pena con la veteranía y el talento que atesora Jackson).

Todo y nada hay que decir de la dirección, la fotografía y los FX’s. La elección de Joss Whedon para la silla de dirección es mucho más que acertada. Para un tipo curtido en series televisivas y que conoce bastante bien el mundo del cómic (importantísimo, por no decir indispensable, para comandar un film como este), ha sido sencillamente pan comido y eso se nota a lo largo de la cinta. El espíritu de la viñeta no se pierde en el fotograma, y eso los fans lo descubren enseguida. (¡Gracias, Joss Whedon!). Los efectos digitales son bestiales; la batalla final entre superhéroes y alienígenas es el “súmmum”, sobretodo en profundidad, movimiento y destrucción (ver cómo queda devastada Nueva York casi un año después de que un servidor “criticón” la visitara, te deja tocado. Snifff…) Que no se me olvide mencionar el travelling de la batalla en el que vemos a todos los vengadores interactuando; ¡genial!

¿Una BSO digna para este título? Contando con Alan Silvestri, todo debería quedar dicho; sin embargo, sabedor de que este artista es el responsable de melodías archiconocidas y potentes como las de “Forrest Gump” y “Regreso al Futuro” (ojo, que se me pone la piel de gallina), era previsible algo más. (¡Discrepad, malditos, discrepad!)

Para no daros más la chapa, no puedo concluir esta extensa pero merecida crítica alabando también el trabajo de Disney. Los jefazos de la compañía debieron quedarse petrificados cuando Whedon les plantó las tres horas del metraje original de “Los Vengadores” sobre la mesa, así que no les quedó otro remedio que obligar al director a cortar de aquí y de allá para no volver demasiado extensa la cinta para las salas. Como ya he mencionado antes, habrá que esperar a la distribución comercial para visionar todo lo que el bueno de Joss quería hacernos disfrutar en el cine.

Volviendo a la labor de la compañía, me esperaba otro título descafeinado como sucedió con “John Carter”, que igualmente contaba con los dólares de Mickey, pero, afortunadamente para fans y espectadores en general, no ha sido así; hay mamporros, disparos, destrucción, efectos y acción a cascoporro. Si los chicos de Disney van a seguir así en todo megaproyecto similar que emprendan (sobretodo de Marvel), ¡bienvenidos sean!

Que “Los Vengadores” es, a todas luces, la mejor película de superhéroes, irrebatible; que los números en las salas mandan, tanto en USA como en España, y que estos la van a colocar en breve en el Top 10 de los filmes más taquilleros de la historia, no admite comentarios. Lo que venga después de “Los Vengadores” (valga la redundancia) debe ser muy bueno para superar a este más que esperado punto de inflexión en el cine basado del cómic. ¿Podrán conseguirlo Batman o Spiderman…, incluso la saga cósmica que se presume posterior a este título? Si Whedon y Disney van de nuevo de la mano, dudas resueltas.

P.D: Sólo para los más “freaks”; tenéis una escena final inédita sólo disponible para USA en youtube. ¡Para partirse!

¡HULK RULES!

Rozikas.

Cine: La Maldición de Rookford (The Awakening), por Marta S. March

Año: 2011

Duración: 107 min.

País: UK

Director: Nick Murphy

Guión: Nick Murphy, Stephen Volk

Música: Daniel Pemberton

Fotografía: Eduard Grau

Reparto: Rebecca Hall, Dominic West, Imelda Staunton, Isaac Hampstead-Wright, John Shrapnel

Productora: StudioCanal / BBC Films

 

SINOPSIS

En 1921, después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Florence Cathcart, una escéptica investigadora del mundo paranormal, viaja hasta un internado para investigar las presuntas apariciones del fantasma de un niño. La inmersión en este mundo privado llevará a Florence a replantearse todas sus creencias.

QUÉ PODEMOS ESPERAR

Por enésima vez nos acercamos al cine con ganas de que alguien nos sorprenda, lo que quizás es pedir demasiado en un momento en que parece que la originalidad es un bien preciado y terriblemente escaso.

Vamos a ver lo que nos depara La Maldición de Rookford, el primer largo con el que Nick Murphy se estrena en la gran pantalla.

The Awakening fluye a nuestro alrededor como un cóctel derramándose de una copa. Una mezcla con indefinidas proporciones de elementos que hemos visto en películas recientes como La mujer de negro y Luces Rojas o no tan recientes como Frágiles, El Orfanato y Los Otros.

Rebecca Hall encarna a Cathcart, una investigadora aparentemente escéptica, en busca de explicaciones para poder confirmar, lejos de lo que pueda parecer, que hay algo más allá de lo que podemos ver. Las similitudes con Margaret Matheson (Sigourney Weaver en Luces Rojas) no pueden pasar inadvertidas. Ambos personajes comparten un mismo impulso motivacional, aunque pretendan mantenerlo encerrado en su subconsciente. Así como el papel de Matheson despertaba empatía fácilmente; Murphy lleva erróneamente a Cathcart más allá, dotándola de más de un fondo con un complejo bagaje e increíble pasado.

Hall se desenvuelve con forzada comodidad en el papel de Florence Cathcart, aunque en algunos momentos consiga una intensidad emocional realmente palpable. El personaje de Cathcart evoluciona con torpeza a pesar de sus interesantes primeros minutos, en los que nos brinda uno de los planos más bellos que he visto últimamente. Un maravilloso y pequeño instante de desazón en medio de la calle entre sillas y muebles de una mudanza.

El argumento, como hemos dicho, no ofrece nada nuevo como tampoco la evolución de la trama, que complica en exceso la historia hasta resultar incongruente y en algunos momentos tornarse tediosa. A medida que avanza el reloj, los giros presuntamente inesperados plagan el film y lo llevan a un punto de inverosimilitud espantoso, alcanzando su punto álgido en un final ambiguo y absurdo que destroza lo que podría haber sido una digna película de terror psicológico.

La maldición de Rookford cuenta con la británica Imelda Staunton (Shakespeare in love 1998 y Vera Drake 2004) que termina acaparando, con su magnífico trabajo, gran parte del peso interpretativo de la cinta. Por otra parte, Isaaz Hampstead (Bran Stark en Game of Thrones) sigue revelándose como un muchacho con un provechoso porvenir en la industria cinematográfica.

Aconsejable para aquellos que no han visto las películas mencionadas o para los que quieran, con una correcta atmósfera, fotografía bien trabajada, exteriores inquietantes y unas interpretaciones bjustas pero correctas, pasar una tarde sembrada de revivals.

Lo mejor: Los exteriores y la interpretación de Stauton como la ama de llaves del internado.

Lo peor: Los pretendidos giros argumentales, los cables sueltos y los innecesarios flashbacks finales.

Marta S. March

 

Cine: John Carter, de Andrew Stanton -La crítica de Rozikas-

 

FICHA TÉCNICA

Película en 3D: John Carter. AKA: John Carter of Mars. Dirección: Andrew Stanton. País: USA. Año: 2012. Duración: 132 min. Género: Acción, aventuras, ciencia-ficción, fantástico. Interpretación: Taylor Kitsch (John Carter), Willem Dafoe (voz original de Tars Tarkas), Lynn Collins (Dejah Thoris), Samantha Morton (Sola), Mark Strong (Matai Shang), Ciarán Hinds (Tardos Mors), Dominic West (Sab Than), James Purefoy (Kantos Kan), Daryl Sabara (Edgar Rice Burroughs), Polly Walker (Sarkoja), Bryan Cranston (Powell), Thomas Haden Church (voz original de Tal Hajus). Guión: Andrew Stanton, Mark Andrews y Michael Chabon; basado en la novela “Una princesa de Marte”, de Edgar Rice Burroughs. Producción: Jim Morrison, Colin Wilson y Lindsey Collins. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Dan Mindel. Montaje: Eric Zumbrunnen. Diseño de producción: Nathan Crowley. Vestuario: Mayes C. Rubeo. Distribuidora: The Walt Disney Company. Estreno en USA: 9 Marzo 2012. Estreno en España: 9 Marzo 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

SINÓPSIS

La película lleva a la gran pantalla una aventura épica que se desarrolla en el devastado planeta Marte, un mundo habitado por tribus guerreras y seres salvajes. John Carter, un veterano de la Guerra Civil americana, se ve inmerso en una nueva y misteriosa guerra con un extraño ejército de marcianos, entre los que se encuentran Tars Tarkas y la princesa Dejah Thoris.

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Antes de visionar la aventura del hasta ahora casi desconocido John Carter, mi raciocinio cinéfilo me hacía desconfiar altamente de este producto. Primero, porque el trailer lo precedía con un tufo muy parecido a la fracasada “Prince of Persia”, y segundo, porque a grandes rasgos, tanto los marcianos como algunos escenarios del imaginado planeta rojo parecían sacados de la saga moderna de “Star Wars”. Me picaba la curiosidad, eso sí, enfrentarme a ella porque se trata de la adaptación a la gran pantalla de “Barsoom”, una serie de historias marcianas que escribió el mismísimo padre de Tarzán, Edward Rice Burroughs.

Visto que detrás está Disney con sus apabullantes sumas de dólares, y que este proyecto  cinematográfico era para sus mandamases tan antiguo e irrealizable como lo fue “Avatar” para James Cameron, al final se ve que han esperado también a que la tecnología en tres dimensiones invada a fuego las salas de cine para tirar la casa por la ventana y, ¡tachán!, vivan los efectos digitales, el 3D y las palomitas.

Reconozco que el resultado final, si bien deja algo que desear principalmente en la trama y en la interpretación, pasa el corte gracias a los efectos especiales; si no fuera porque se integran perfectamente en la acción y en la historia, este film sería magníficamente anodino. Tampoco me equivocaría si digo que los marcianos parlantes que pululan a cascoporro (Tars Tarkas y los barsoomianos, sin ir más lejos, el guiño tierno y divertido al público infantil), es de lo mejor de la película; tanto que eclipsan incluso al propio Taylor Kitsch. Otro aspecto a tener en cuenta es que John Carter pretende abarcar a un público tan amplio que al final no logra contentar a todo el mundo. Los adultos considerarán que es una “peli para críos” −de hecho, el film hubiera sido genial con más violencia, batallas cruentas y sangre−, mientras que los más pequeños se aburrirán con las farragosas tramas políticas que enfrentan a los distintos habitantes del Marte. Por otro lado, faltan escenas memorables de acción, de épica similar a “Star Wars” o “El Señor de los Anillos” y, de hecho, la mayoría de ellas se resuelven con una inusitada presteza.

A Andrew Stanton, que dirigió también “Wall-E” y “Buscando a Nemo”, no se le puede achacar nada, al contrario. Para ser este el primer gran despliegue visual de Disney con personajes reales y creados digitalmente, su labor es encomiable. Eso sí, en el apartado sonoro, aquí el “mendas” esperaba buenas melodías tanto fuera como dentro de la acción, como cabría esperarse en otros films épicos de similar calado como los citados anteriormente. Ahí, el tal Giacchino decepciona.

Sin mucho más que destacar favorablemente, “John Carter” es un título familiar, de esos que socorren a los padres cualquier mañana de domingo o jornada festiva; espectacular, entretenida, un lujo visual que, inevitablemente, tiene sus carencias (cinéfilos amantes de las cruentas luchas épicas, tener a la Disney a las espaldas tiene cosas muy buenas, pero también descafeína el producto).

Una película a la que merece la pena dar una oportunidad para rescatar al enano que todos llevamos dentro.

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Cine: Battleship, de Peter Berg. Por Marta S. March

Duración: 131 min.

Director: Peter Berg.

Guión: Erich y Jon Hoeber.

Reparto: Taylor Kitsch (Alex Hooper), Liam Neeson (Almirante Shane), Alexander Skarsgård (Stone Hooper), Brooklyn Decker (Samantha), Tadanobu Asano (Nagata) y Rihanna (Raikes).

Productoras: Universal Pictures, Hasbro, Film 44 y Stuber Productions.

Web oficial (trailer y juego online): http://www.battleshipmovie.com/

SINOPSIS

Mientras la marina estadounidense realiza unas maniobras amistosas con flotas de otros países, la tierra se ve invadida por una oleada de alienígenas colonizadores. Tras ser víctimas de un devastador primer ataque, el joven teniente Hooper se verá obligado a asumir el mando del John Paul Jones e intentar lo imposible, impedir una segunda oleada de invasores extraterrestres, salvar la tierra.

QUÉ NOS DEPARA

Después de la crítica de Rozikas de la semana pasada, antes de empezar, hay una frase que me gustaría que tuvierais presente en todo momento, No se puede pedir peras al olmo.  A partir de ahí, y si ese concepto está claro e interiorizado, todo irá sobre ruedas.

En principio, a nuestro director Peter berg nos lo tendríamos que tomar en serio, él es el responsable y director de Friday Night Lights (2006-2009), una serie de fuerte impacto emocional y calificada por la crítica internacional como inolvidable. Peeeero, al Sr. Berg lo recordamos también como director de películas menos afortunadas como HancocK (2008), en el que veíamos a un Will Smith enfundado en la piel de un anti héroe intentando redimir sus pecados.

Así pues ¿Era necesaria Battleship? Rotundamente no. ¿Qué ha llevado a Berg a esta especie de homenaje al clásico juego de combate naval de Hasbro? Peter confiesa que se sintió atraído por los juegos a los que dedica el tiempo libre uno de sus hijos. Así que, con esa premisa, nuestro amigo director escogió a John Carter escondiendo abdominales en esta ocasión (Kitsch), Eric el vampiro (Skarsgård), la cantante (Rihanna), la modelo (Decker) y los space cowboys, y los removió (que no agitó) con un Asano perdido y una pizca de Neeson totalmente desubicado…

El argumento de Battleship no tiene ningún secreto, los alienígenas medio anfibios no son de lo más novedoso, pero es soportable al estar largamente amenizada por los efectos especiales. Principalmente, lo difícil de digerir es el reparto y las interpretaciones, aunque como consuelo os diré que los diálogos son escasos y no interrumpen demasiado las escenas interesantes. Hay que decir que el atractivo generado por la primera aparición de Rihanna en la gran pantalla ha desembocado en una interpretación claramente insípida y convierte a su personaje en innecesario.

Sinceramente creo que esta película cumple con las expectativas creadas. Battleship explora casi todas las posibilidades de los efectos especiales digitales y es efectiva en lo que pretende, entretener sin aburrir excepto en los primeros 30 minutos de metraje, completamente prescindibles, antes de que empiece la acción.

Berg conjuga Independence day (1996) y Transformers (2007, 2009, 2011), obteniendo un producto visualmente impactante, aunque sin fondo, y a mi modo de ver, ni ansiar tenerlo remotamente. Con Battleship, Peter Berg llena entretenidamente una tarde de palomitas de domingo si lo que busca el espectador es  acción naval abarrotada de buenos efectos especiales.

Lo peor: el reparto.

Lo mejor: los efectos especiales especialmente las “peonzas”.

Spoilers

La escena más ridícula: el robo del burrito.

La mejor escena: el movimiento estratégico del buque con ayuda del ancla, que nos recuerda a los abordajes piratas.

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Cine: GHOST RIDER, Espíritu de Venganza. La crítica de ROZIKAS

 

Película en 3D: Ghost Rider: Espíritu de venganza. Título original: Ghost Rider: Spirit of vengeance. AKA: Ghost Rider 2 / El Motorista Fantasma 2. Dirección: Mark Neveldine y Brian Taylor. País: USA. Año: 2012. Duración: 96 min. Género: Acción, fantástico, thriller. Interpretación: Nicolas Cage (Johnny Blaze / Ghost Rider), Idris Elba (Moreau), Ciarán Hinds (Roarke), Violante Placido (Nadya), Johnny Whitworth (Ray Carrigan), Fergus Riordan (Danny), Christopher Lambert (Methodius), Anthony Head (Benedict). Guion: Scott M. Gimple y Seth Hoffman; basado en un argumento de David S. Goyer; a partir de los personajes y los cómics de Marvel. Producción: Ashok Amritraj, Avi Arad, Ari Arad, Michael De Luca y Steven Paul. Música: David Sardy. Fotografía: Brandon Trost. Montaje: Brian Berdan. Diseño de producción: Kevin Phipps. Vestuario: Bojana Nikitovic. Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España. Estreno en USA: 17 Febrero 2012. Estreno en España: 24 Febrero 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

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SINOPSIS

Nicolas Cage retoma el papel de Johnny Blaze en “Ghost Rider: Espíritu de venganza”. En esta nueva visión del personaje, Johnny sigue luchando con la maldición de ser el cazarrecompensas del Diablo, pero puede que lo arriesgue todo al unir fuerzas con el líder de un grupo de monjes rebeldes (Idris Elba) para salvar a un niño de las garras del Mal e intentar librarse de una vez  por todas de su propia condena.

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Confieso que tenía mis serias dudas antes de visionar este subproducto (o mala secuela, como vosotros queráis). No es que desconfiara de su “calidad” (inexistente en esta aventura esquizoide), ni que andara falto de otros filmes más decentes que criticar. Simplemente, quería comprobar si se podía hacer algo peor que la primera entrega cinematográfica de este superhéroe clásico de Marvel.

Como ya os podéis imaginar, tuve el barreño al lado durante todo el metraje.

Partiendo siempre de la premisa: “Todas las adaptaciones de cómics (sobretodo de Marvel) son corrompidas en la gran pantalla” y que “Nicolás Jaula” (Nicholas Cage para los “friends”) seguía poniendo su estirada tez y sus ya preocupantes entradas al protagonista, no cabe esperarse otra cosa de “Espíritu de Venganza”. Bueno, sí; ver al “soseras” de Christopher Lambert vestido de monje, rapado y con la cabeza tatuada no tiene precio.

Ni que decir tiene que de la historia del cómic sólo queda el esqueleto llameante (Stan Lee, ¿cómo sigues permitiendo esto? ¿Te estás construyendo un fastuoso panteón de oro y diamantes con casino y prostíbulo de lujo incluidos, ¿o qué?), y que la trama de esta “fucking” película la hemos visto ya repetidas veces ante nuestros ojos −el niño que es una especie de reencarnación de un demonio al que el protagonista debe proteger−.

Los fans de Marvel, y creo que de todos los cómics de superhéroes en general, estamos hartos de que por un puñado de dólares se vapuleen y destrocen tantos personajes y larguísimas décadas de vida en papel. Es demasiado alto el precio a pagar para ver a nuestr@s chic@s con mallas y máscaras de esta guisa en el cine. CUIDADO, REFLEXIÓN PROFUNDA: Sí, a los niños les parecerá muy divertido, señores directores, ver a Spiderman bailar un tango salvaje con Mary Jane, el fín inexplicable de los X-Men o, como en el caso que nos implica ahora, presenciar la imagen del Motorista Fantasma meando fuego… ¡¡¡pero a los seguidores de toda la vida (los que nos hemos dejado mucha pasta comprando cómics desde críos) nos repugna!!! FIN DE REFLEXIÓN. Tomando aire… Volvemos en unos instantes.

En fín… De todos modos, los que busquen escenas cañeras y moteras, no saldrán tan decepcionados (Athman, esto va por ti). Pero vamos, que si sus cerebros siguen exudando algo denominado criterio y raciocinio, y/o han disfrutado de este héroe en papel, que ni se molesten en pasar por taquilla. (Los bolos son más divertidos, baratos y no hacen que te des golpes en la cabeza contra la pared).

Próxima parada Marveliana: “Los Vengadores”.¿Sobreviviré al intento?

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Cine: Extraterrestre, de Nacho Vigalondo (Por Marta S. March)

Duración: 90 min.

Guión y dirección: Nacho Vigalondo

Música: Jorge Magaz

Fotografía: Jon D. Domínguez

Reparto: Michelle Jenner, Julián Villagrán, Carlos Areces, Raúl Cimas y Miguel Noguera.

Productora: Arsénico Producciones / Sayaka Producciones Audiovisuales

 

Web oficial: http://www.extraterrestrelapelicula.es/

SINOPSIS

Un domingo por la tarde Julio (Villagrán) y Julia (Jenner) despiertan en la misma
cama, no se conocen y los recuerdos de la fiesta del sábado permanecen turbios
en medio de una gran resaca. En medio de esos incómodos primeros minutos
descubren que en las últimas horas un OVNI ha ocupado el cielo de la ciudad.
Ellos son de los pocos ciudadanos que no han sido evacuados, pero no los únicos.

 

QUÉ PODEMOS ESPERAR…

Recuerdo el esperado estreno de “Extraterrestre” en el festival de Sitges 2011 con el
reparto al completo entre el público.  La predisposición de los espectadores a pasarlo en grande era evidente, y constatada con las risas rayando la carcajada durante más de la mitad de la proyección.

Finalmente “Extraterrestre” ha visto la luz en la gran pantalla comercial este marzo. Vigalondo ofrece con esta película una obra a medio camino entre la comedia, el absurdo, el romance y la ciencia ficción. “Extraterrestre” parece seguir la estela de otros títulos de bajo presupuesto, como la reciente “Monsters” de Gareth Edwards (2010), en las que la ciencia ficción resulta más el pretexto que el fin.

Un estupendo largometraje, que bien podría haber sido un corto magistral, donde el ingenio del director pone a merced de unos cómicos extraordinarios un guión tejido de guiños. Aún así, “Extraterrestre” presenta evidentes altibajos y un final estirado y alargado en exceso. Quizás la aparente sencillez juega en contra de este, el segundo largo de Vigalondo. La acción se desarrolla, se enmaraña más bien, alcanzando un punto álgido a partir del cual la cinta cae feneciendo en un llano.

El punto fuerte de “Extraterrestre”, evidentemente, son los actores y el trato argumental de las relaciones humanas.
Otro acierto es el desarrollo de la acción centrada, casi por completo, en los interiores de un piso y la omnipresencia, tanto hilarante, de un bote de melocotones en almíbar.

Cinta repleta de pequeños detalles que poblan cada minuto y toman completa consistencia tras el segundo visionado.

Para los que esperen alienígenas por doquier, “Extraterrestre” se convertirá en una enorme decepción. Vigalondo juega con los primeros planos y las medias luces, los susurros, las mentiras y el deseo. Podríamos decir que, afortunadamente, “Extraterrestre” se acerca más a Shaun of the dead que a Independence day. Como la mayoría, durante una invasión alienígena, nos pareceríamos más a Carlos (Cimas) que al capitán Steven Hiller (Will Smith).

Las personalidades excéntricas, las situaciones extremas y las reacciones de los mortales en una situación extraordinaria, vibran en una cinta altamente recomendable para la generación Chanante y los aficionados al género.

TRAILER

Por fin un trailer que no desvela prácticamente nada de la película. Perfecto.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=WnPIGdujTkI&gl=ES

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Cine: La Cosa ( The Thing) 2011, de Matthijs Van Heijningen (Por Rozikas)

 

 

FICHA

Película: La cosa (The thing). Título original: The thing. Dirección: Matthijs Van Heijningen. País: USA. Año: 2011. Duración: 103 min. Género: Terror. Interpretación: Mary Elizabeth Winstead (Dra. Kate Lloyd), Joel Edgerton  (Braxton Carter), Eric Christian Olsen (Adam Goldman), Ulrich Thomsen (Dr. Sander), Adewale Akinnuoye-Agbaje (Jameson), Trond Espen Seim (Edvard Wolner). Guion: Eric Heisserer; basado en el relato “Who goes there?”, de John W. Campbell Jr. Producción: Marc Abraham y Eric Newman. Música: Marco Beltrami. Fotografía:
Michel Abramowicz. Montaje: Julian Clarke y Peter Boyle. Diseño de producción: Sean Haworth. Vestuario: Luis Sequeira. Distribuidora: Universal Pictures
International Spain
. Estreno en USA: 14 Octubre 2011. Estreno en España: 21 Octubre 2011. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12
años.

 

SINOPSIS

La paleontóloga Kate Lloyd (Mary Elizabeth Winstead) viaja a una remota zona de la Antártida para colaborar con un equipo científico noruego que ha encontrado accidentalmente una nave extraterrestre enterrada en el hielo, y en cuyo interior viajaba un organismo que parece haber muerto en la colisión hace miles de años.

Lo que en un principio supone un descubrimiento de gran relevancia científica no tarda en convertirse en un problema de supervivencia cuando el alienígena despierta de su letargo…

 

 

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Vayamos directamente al grano y digamos que “La Cosa” de Van Heijningen es un remake encubierto de la peli de culto de John Carpenter. Partiendo de esto, nos será mucho más fácil hacernos con ella.

En 1982, el maestro de la serie B John Carpenter (no lo confundan con “John Carter”, ese que ahora mismo está en las carteleras) rodó la que sería su obra maestra, “La Cosa” (The Thing), remake del clásico de ciencia ficción de los años 50 “El Enigma de Otro Mundo” (film que visioné de niño y que, pese a no contar obviamente con los FX’s a los que estamos acostumbrados hoy en día, me hizo pasar un mal rato), basado en el relato corto “Who Goes There?” de John W. Campbell.

Casi sin saberlo, Carpenter había creado una cinta de culto que ganaría adeptos con el paso del tiempo, respetando el terror psicológico de la versión cincuentera pero modernizando la trama y escenarios originales. El resultado fue, sin duda, una de las mejores “monster-movies” de la historia del cine.

Veintinueve años después nos llega esta supuesta precuela que copia la mayor
parte de la obra de Carpenter, no nos aporta prácticamente nada novedoso hasta su desenlace y que, de la forma más rápida y sencilla posible, se limita a conectar sin fisuras una película con otra.

Esta “Cosa” de 2011 nos presenta al equipo de científicos noruegos instalados en la Antártida que rescata por primera vez al alien de la corteza helada y lo lleva a su campamento, donde lo somete a estudio. No hará falta que les diga que la criatura se descongela y comienza a hacer de las suyas con las noruegos, porque esto ya lo habían visto antes, ¿cierto? Bueno, exactamente no; en la cinta de 1982 los rescatadores eran yanquis y el protagonista Kurt Russell.

¿Qué podemos encontrar en esta nueva versión (precuela, sorry) que merezca la pena reseñar? ¿Existen guiños que nos permitan afirmar que estamos ante una historia primigenia que enlazará necesariamente con la que está por llegar?

Por un lado, existen algunos spoilers que sólo los fans de la cinta de Carpenter podrán percibir, como el suicidio del noruego cuyo cadáver encontrarán a posteriori MacReady (Russell) y el Dr. Cooper, el hacha clavada en la pared, los restos de unos de los infectados noruegos que luego serán analizados en el campamento americano, y, como no, el desenlace de la película (el helicóptero noruego persiguiendo al perro que corre por la nieve), que no es más que el punto de partida para el comienzo de la otra.

Además, en la cinta de Van Heijningen vemos el interior de la nave alienígena (¡algo nuevo, por dios! ¡Qué agradecidos estamos!) y comprobamos una forma visual, sencilla y rápida de saber si la persona en cuestión está o no infectada que no consiste en analizar necesariamente la sangre del sujeto.

Pero existe un detalle más −comienzo de frikada− que a los aficionados del Real Zaragoza seguro que no se les pasará por alto y que les inquietará (¿más que la trama?) a lo largo de la película; en el salón social del campamento noruego aparece en repetidas secuencias y en varios planos un cuadro colgado con un escudo sospechosamente idéntico al del equipo maño. ¿Acaso existe algún club de fútbol noruego con un emblema similar? ¿O es que había algún zaragocista entre los decoradores del equipo de rodaje? Para mí, este es el mayor “enigma de otro mundo” de esta película. −fín de frikada−.

Ya fuera de la trama y de las odiosas e inevitables comparaciones, en el apartado técnico apenas me extenderé. La dirección es simplemente correcta y limitada al guión adaptado de la versión 80’s; funcional, digamos. De las interpretaciones no se puede pedir más (siempre nos quedará Russell). La banda sonora pretende ser inquietante y
sugerirnos alguna reminiscencia a la del siempre genial Ennio Morricone en el film de Carpenter. Lo único destacable lo encontramos a nivel de acción y de FX’s; imagínense el horror con el que nos atormentó Carpenter cuando se transforma la criatura llevado a su máxima expresión, realismo y movimiento bajo los efectos del ordenador.

En definitiva, y como dije al principio, dejando a un lado el eterno dilema “¿precuela o remake?”, estamos ante una película de monstruos efectiva y visualmente entretenida, con las dosis de acción, terror y CF necesarias para agradar al aficionado.

Y, sobretodo, respetuosa y digna con ese pedazo de clásico de John Carpenter.

                                                                                                                  Rozikas.

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Cine: Chronicle, de Josh Trank (Por Marta S. March)

Duración: 84 min

Género: Thriller, Ciencia Ficción

Nacionalidad: USA

Director: Josh Trank

Guión: Max Landis (guionista del corto “Ghost Closet ‘07” de Alex Montilla (2009)

Fotografía: Matthew Jensen

Reparto: Dane DeHaan, Alex Russell, Michael B. Jordan en los papeles protagonistas.

Productora: 20th Century Fox

Trailer:

http://www.youtube.com/watch?v=nGcwSDNFcsU

SINOPSIS

Tres compañeros de instituto adquieren superpoderes después de realizar un descubrimiento increíble. Con el paso de los días, sus poderes aumentan y ellos ganan en control pero, no todos tienen la misma madurez emocional ni están igual de preparados para asumir ese giro inesperado de sus vidas. Su bagaje personal jugará un papel importante en esta historia, donde el lado oscuro, como siempre, es demasiado tentador.

QUÉ PODEMOS ESPERAR…

Andrew (DeHaan), Matt (Russell) y Steve (Jordan) son los típicos adolescentes que deben afrontar los retos derivados de estudiar en el instituto, relacionarse con sus compañeros e intentar establecer lazos emocionales duraderos. En estos tres protagonistas vemos reflejados los tópicos de las vivencias adolescentes norteamericanas. El primero de ellos, un joven inadaptado, con familia desestructurada, inteligente e introvertido. El segundo, primo del primero, independiente, inteligente pero con pretensiones antisistemas y respetado por sus compañeros. Y finalmente, el candidato a rey del baile, presidente del consejo de estudiantes, capitán del equipo de futbol y adorado por todos.

Aparentemente estos tres chicos no tienen nada en común hasta que, después del descubrimiento algo forzado de una especie de meteorito, obtienen poderes sobrenaturales. Poco a poco, pasan de la simple telequinesia a la capacidad de volar a velocidades inimaginables. En un primer instante, parece que la nueva situación resulta ventajosa para Andrew. Pero éste, inestable emocionalmente, es incapaz de sobrellevar la tremenda carga que representan sus inseguridades  y traumas familiares.

Con Chronicle, Trank  y Landis pasan de puntillas por todos los temas interesantes en los que podrían profundizar. El bulling, los maltratos paterno filiales, la problemática familiar que se establece con enfermos crónico-terminales en casa, la depresión y el aislamiento social… en otras manos hubiera resultado un drama perfecto. El personaje de Andrew esconde un potencial tremendo, al que no consiguen sacar provecho de ningún modo. Resulta superficial, plano e inverosímil. Hacía el final de la película tuve una sensación de Déjà vu con la figura de Tetsuo de Akira (Katsuhiro Ohtomo, 1988). Una vaga sensación que, con el paso de los días, se ha convertido en una pregunta ¿habrán querido emular ese individuo polifacético, inseguro, resentido, celoso, rebosante de rencor y ansias de venganza?  Siento tener que decir que si era así, se han quedado muy cortos.

El resultado es una película con escaso y pobre diálogo que, si no fuera por los últimos minutos, sería totalmente soporífera. Chronicle está repleta de efectos especiales aceptables, pero con unas escenas de suspensión en el aire más que burdas. Si puedes volar sencillamente te desplazas, no caminas en el aire…

Una cinta de guión desangelado, el Ghost closet ’07 de Landis con 68 minutos más, que abusa del trillado recurso de documental cámara en mano.

Producto pensado y realizado para adolescentes con altas pretensiones de resultar trascendente.

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Cine: La Invención de Hugo, de Martin Scorsese (Por Rozikas)

 

 

FICHA:

Película en 3D y 2D: La invención de Hugo. Título original: Hugo. AKA: The invention of Hugo Cabret. Dirección: Martin Scorsese. País: USA. Año: 2011. Duración: 128 min. Género: Aventuras, fantástico. Interpretación: Asa Butterfield (Hugo Cabret), Chloë Grace Moretz (Isabelle), Ben Kingsley (Georges Méliès), Sacha Baron Cohen (inspector de estación), Jude Law  (padre de Hugo), Christopher Lee (Sr. Labisse), Richard Griffiths (Sr. Frick), Ray Winstone (tío Claude), Emily Mortimer (Lisette), Frances de la Tour (Sra. Emilie). Guion: John Logan; basado en el libro “La invención de Hugo Cabret”, de Brian Selznick. Producción: Johnny Depp, Tim Headington, Graham King y Martin Scorsese. Música: Howard Shore. Fotografía: Robert Richardson. Montaje: Thelma Schoonmaker. Diseño de producción: Dante Ferretti. Vestuario: Sandy Powell.Distribuidora: Paramount Pictures Spain. Estreno en USA: 23 Noviembre 2011. Estreno en España: 24 Febrero 2012. Calificación por edades: Apta para todos los públicos.

SINOPSIS:

-París, años 30. Hugo (Asa Butterfield) es un niño huérfano que vive escondido en una estación y se ocupa de arreglar relojes. Se verá envuelto en una misteriosa aventura cuando intente reparar un robot autómata estropeado que su difunto padre recuperó de un museo. Un día conoce a una chica (Chloë Moretz) que tiene la llave que podría resolver el misterio del autómata… (FILMAFFINITY).

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Después de tantas nominaciones a los Oscars (11, una más que “The Artist”), todo parecía indicar que esta “excentricidad” de Martin Scorsese iba a barrer este año sobre la alfombra roja. Al final, como suele suceder en este certamen, el bombo y platillo deja
paso al matasuegras y la trompetilla, y “La invención de Hugo” “sólo” se llevó unos merecidos “tíos Oscar” a la Mejor Fotografía, Mejor Guión Adaptado, Mejor Dirección Artística, Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido. Wooow… Ahí es nada…

Ahora bien, ¿qué hay detrás de esta cinta tan publicitada, nominada y altamente criticada −de un extremo a otro− por cinéfilos expertos y espectadores aficionados?

Empezaré diciendo que “La invención de Hugo Cabret” (libro estupendo de Brian Selznick) ha sido la excusa perfecta, la puerta ideal para darle la oportunidad a Scorsese de crear un mundo mágico y ensoñador para todos los públicos en los que verter su propio homenaje al Cine, y más concretamente, a sus orígenes. Los últimos quince minutos del film dan auténtica muestra de ello, con un repaso vívido y magistral por la vida de uno de los primeros cineastas, George Meliès.

La “excentricidad” de todo un veterano del cine (Scorsese) que se adentraba en un género que no es (o era) el suyo, hizo rechinar en un principio a miles de cinéfilos y seguidores de cintas míticas suyas como “Taxi Driver”, “Toro Salvaje”, “La Última Tentación de Cristo”, “El Cabo del Miedo”, “Chicago” o “Shutter Island”, por citar algunos ejemplos.

Puede decirse que el resultado no ha sido del agrado de todos; en general, tanto los cineastas como los cinéfilos y críticos de cine aprueban que han visionado una obra maestra del cine y que el “experimento” de Scorsese ha quedado, en lenguaje de Meliès, “chapeau”.

Pero hay que escuchar también al aficionado al cine al que le venden el 3D, las nominaciones y las cinco estatuillas por una cantidad ciertamente excesiva en taquilla, y más si va acompañado (como invita la presentación del trailer) de su prole. Muchos de ellos podrán sentir la magia impregnada en la fotografía, el vestuario y la bella sonoridad creada por Howard Shore (si no hubiera sido por “The Artist”, también hubiera conseguido la estatuilla a la Mejor Banda Sonora), pero la película en su totalidad se les hará pesada, echarán en falta cierta tensión dramática y les sobrará el último cuarto de hora (o quizá más).

 

Al servidor que les reseña, que está a medio camino entre el cinéfilo y el aficionado, simplemente le ha gustado. Se ha dejado llevar por la historia, el ambiente y la magia visual triplicada por el 3D y ha conseguido llegar hasta el final y aprender algo más de los orígenes del cine, genialmente mostrados por el director.

Ahora sí, entre nosotros; la historia de Hugo Cabret me ha parecido sólo una excusa para que Scorsese diera rienda suelta a su imaginación y su talento y nos endosara la historia del Cine desde el cine mudo.

El protagonista que interpreta a Hugo sólo me llama la atención por sus límpidos ojos azules, casi blancos, mientras que la niña que hace de Isabelle le da mil vueltas. Christopher Lee, Emily Mortimer y Jude Law apenas hacen una aparición testimonial para dar más caché al film. Sacha Baron está infrautilizado para las supuestas escenas
cómicas del inspector de la estación.

Para mí, el verdadero protagonista de la película es Meliès, interpretado por Ben Kingsley. Si en el libro de Selznick se da mayor fuerza a Hugo y a la historia de autómata, Scorsese potencia en su cinta la figura del cineasta francés con notabl éxito.

Para acabar, déjenme que les pida algo; Vayan a ver esta película al cine por dos motivos: el primero, porque si no lo hacen, se estarán perdiendo la oportunidad de ir a contemplar cine dentro del cine, cosa muy importante con los malos tiempos que corren en la industria cinematográfica. Piensen de antemano que van a visionar un maravilloso recorrido por los orígenes del Cine, a deleitarse con la magia del 3D y a entretenerse con la trama de Hugo, el niño relojero huérfano y el misterio del autómata que reparaba con su padre; y segundo, porque sería injusto prejuzgar esta película por las opiniones del vecino, amigote o compañero del trabajo que ven cine de ciento  viento.

Sólo vayan a verla, disfrútenla y luego opinen lo que les plazca. Si no les gusta, no me echen a mí la culpa, pero si no se sienten engañados por esta crítica, tampoco vayan a omitir quién les incitó a hacerlo.

 

Cine: The Woman in black (2012), por Marta S. March

Director: James Watkins

Guionistas: Susan Hill (novela original), Jane Goldman (guión cinematográfico)

Productora: Alliance Atlantis Communications / Alliance Films / Hammer Film Productions

Intérpretes: Daniel Radcliffe, Janet McTeer y Ciarán Hinds

Música: Marco Beltrami

Duración: 95 min

Web oficial y trailer: http://www.womaninblack.com/#/trailer

Sinopsis

The woman in Black (2012)

Arthur Kipps es un joven abogado que tras el fallecimiento de su esposa se ve obligado a impulsar su carrera profesional algo descuidada desde entonces.
La oportunidad para relanzar su carrera dentro del bufete aparece con la muerte de la Sra. Drablow, propietaria de unos terrenos y una casa en las marismas de Eal Marsh, en la aislada y vieja localidad de Crythin Gifford. Kipps viaja con el cometido de asistir al funeral de la anciana y revisar los documentos que se encuentren en la casa, para poner al día su legado y poder poner a la venta la misma. Es en el momento en que Kipps llega al pueblo cuando los acontecimientos se precipitan y se verá envuelto en una serie de sucesos sobrenaturales. La casa de Eel Marsh esconde un oscuro secreto que logrará que Kipps se replantee todas sus creencias.

De arriba abajo: Reedición de 2012, de la novela de The woman in black de Susan Hill; Carátula del DVD de la TV movie The woman in black (1989) y Cartel alternativo de la nueva versión, con el mismo nombre (2012).

Qué podemos esperar…

Teniendo la oportunidad, no podemos hablar de The Woman in black (2012) sin mencionar la novela original de Susan Hill (1983) y la primera adaptación cinematográfica, producida exclusivamente para televisión en 1989. The woman in black también ha sido adaptada con éxito para el teatro y actualmente sigue en
cartelera en el West End de Londres.

The Woman in black de Susan Hill nos relata, con una prosa pausada y cuidada, una historia de terror clásico. En dicha novela, editada por primera vez en 1983, Hill juega hábilmente con los elementos propios del terror gótico.
Los acontecimientos son relatados en primera persona, desde la perspectiva serena
que ofrece al protagonista el paso del tiempo. El Kipps de Susan Hill, ahondará dentro de sus recuerdos para relatar el viaje al pueblo de Crythin Gifford y sus vivencias en la casa de Eel Marsh. Un viaje privado, catártico, relatado con la pretensión de exorcizar la angustia que ha oprimido su pecho a lo largo de tantos años.

Como bien dice el protagonista en cierto momento de su relato, ante el terror puro sólo hay dos caminos, sucumbir a la locura o sobreponerse. En la novela de Hill, Kipps emprende una huída que le llevará a un final menos trágico del que sufre tanto en la adaptación para televisión de 1989, como en la reciente de manos del director James Watkins.

Aún siendo Hill conocida por sus novelas policíacas, en este caso profundiza en una historia típica de fantasmas. Yermas marismas, niebla, aislamiento, misterio y fantasmas se conjugan en esta novela de fácil lectura. Sin demasiados sobresaltos poco a poco desengrana una historia altamente recomendable.

The Woman in Black (1989)

Esta producción para televisión dirigida por Herbert Wise y con guión de Nigel Kneale, es una adaptación fiel, prácticamente en su totalidad, a la novela original de Hill. Aún así, kneale y Wise modifican e introducen algunos elementos claves en el desarrollo de la cinta. El descubrimiento de un fonógrafo por parte de Arthur Kidd (a diferencia de Kipps) es uno de los cambios acertados más destacables, así como el trágico final (algo excesivo) del protagonista.

Adrian Rawlins dota a Kidd de personalidad y verosimilitud, bastante más que Daniel Radcliffe. Rawlins, que había interpretado anteriormente a James Potter en la saga de Harry Potter, consigue transmitir la angustia y el desespero necesarios para que una cinta de terror de bajo presupuesto, y sin efectos especiales, cumpla con su objetivo.

Sutil, con un ritmo calmado, pocas sorpresas espeluznantes pero mucho suspense. Esta adaptación de la novela de Susan Hill se envuelve con unos exteriores ideales, alcanzando una atmósfera adecuada para sufrir.

The Woman in Black (2012)

En esta nueva adaptación de la novela de Hill estamos de enhorabuena. Con esta cinta regresa a la actividad la mítica productora inglesa creada en 1934, la Hammer, después de un más que aceptable remake de la sueca “Déjame entrar” en 2010.

Watkins le da un enfoque distinto a la historia. La acción se desarrolla unos años antes,  un Arthur Kipps joven y recién enviudado, en un pueblo aún más aislado si cabe, y en una casa más espeluznante si es posible. Si conocéis el Mont Saint Michel (Normandía) y la peculiaridad de su ubicación os haréis una idea de en que lugar se encuentra la casa de la viuda y difunta Sra. Drablow, situada en Eel Marsh. Watkins introduce y cambia elementos en relación a la novela. En esta versión de The woman in Black, Watkins dota de mucho más protagonismo a los sucesos en los que se ven envueltos los niños del pueblo, añade apariciones fantasmagóricas silenciosas, juguetes escalofriantes y retorna a la mecedora de la historia original.

Des de mi punto de vista es un acierto absoluto, aunque resulten previsibles, cada una de las apariciones de la Dama de negro. En ciertos momentos, The woman in Black trabaja con efectos visuales y sonoros demasiado explícitos, buscando meramente el salto en la butaca de los espectadores.

Esta versión profundiza hondamente en el fenómeno espectral y ofrece una aclaración del mismo más comprensible. Aún así, Watkins opta por un final demasiado trágico y fantasioso, muy alejado del original de la novela de Hill.

Un casi absoluto protagonismo de Radcliffe que no consigue que dejemos de ver a un
Harry Potter inmerso en una nueva aventura contra “el que nunca debe nombrarse”.  Una historia de terror llena de tópicos pero no por eso menos efectivos.

Lo más destacable del film es la banda sonora y una más que notable ambientación
enmarcadas en unos exteriores espectaculares.

 

 

 

-Cine- Sherlock Holmes: Juego de Sombras (Por Rozikas)

FICHA

Película: Sherlock Holmes: Juego de sombras. Título original: Sherlock Holmes: A game of shadows. AKA: Sherlock Holmes 2. Dirección: Guy Ritchie. País: USA. Año: 2011. Duración: 129 min. Género: Acción, thriller. Interpretación: Robert Downey Jr. (Sherlock Holmes), Jude Law (Dr. Watson), Noomi Rapace (Sim), Stephen Fry (Mycroft Holmes), Jared Harris (profesor James Moriarty), Rachel McAdams (Irene Adler), Eddie Marsan (inspector Lestrade), Kelly Reilly (Mary). Guion: Kieran Mulroney y Michele Mulroney; basado en los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle. Producción: Susan Downey, Gary Goetzman, Dan Lin, Joel Silver y Lionel Wigram. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Philippe Rousselot. Montaje: James Herbert. Diseño de producción: Sarah Greenwood. Vestuario: Jenny Beavan. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Estreno en USA: 16 Diciembre 2011. Estreno en España: 5 Enero 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

SINOPSIS

Sherlock Holmes siempre ha sido el más listo de todos… hasta ahora. Y es que hay una nueva mente maestra del crimen suelta, el profesor Moriarty, quien no sólo está a la altura intelectual de Holmes, sino que posee también una capacidad para el mal, combinada con una absoluta falta de escrúpulos, que bien podrían darle una ventaja sobre el afamado investigador. Así, la investigación se torna aún más peligrosa cuando lleva a Holmes y Watson a recorrer el continente desde Inglaterra hasta Francia y posteriormente a Alemania para terminar finalmente en Suiza. Pero el astuto Moriarty siempre va un paso por delante y va tejiendo una red de muertes y destrucción, todo ello dentro de un plan más grande que, de tener éxito, cambiará el curso de la Historia.

(LaButaca.net).

EL CRITICÓN DE CINE dice:

Quien espere encontrarse con más de lo mismo del genial, irónico y sagaz Sherlock Holmes reinventado por Guy Ritchie en esta segunda entrega lo tiene bien fácil. Ahora bien, lo poco gusta y lo mucho cansa, incluso aburre o, llegados al extremo como en mi caso, te dan ganas de girarte en la butaca y aprovechar su confortabilidad para echarte una cabezadita (es totalmente verídico, lo juro).

Como decía, decepcionante Guy Ritchie, que nos había apabullado hasta la fecha con títulos salvajes y originales como “Snatch: Cerdos y Diamantes”o “Lock & Stock”; esta vez ha abusado demasiado de los recursos de la exitosa primera entrega de esta “su saga”, la siempre divertida e hilarante interpretación de R. Downey Jr., los efectos visuales y la ambientación. Y ahí queda la cosa, porque el guión es una auténtica pena, un brutal fastidio que, ya digo, puede llevar al espectador a decepcionarse sobremanera, y más si abandonó maravillado las salas tras visionar la primera parte de una saga que amenaza en convertirse en trilogía.

¿Por qué las escenas y efectos de acción de incontables cintas son un “corta y pega” de las sensacionales peleas de “Matrix”? Parece que el bueno de Sherlock no sabe enfrentarse en cuerpo a cuerpo si no es ralentizando la imagen y sacudiendo mamporros a cámara lenta. (Wachowski, si hubierais registrado esta técnica de combate os habríais forrado el triple que con vuestra antológica trilogía).

De la obra mítica de Conan Doyle quedan los nombres de los personajes y poco más. Está claro que en la tercera parte deberán volver a “reinventar” a todo el reparto.

Noomy Rapace queda a años luz de sus estupendas dotes interpretativas de “Millennium” (habrá que verla en la precuela de “Alien”, “Prometeus”). Stephen Fry deja entrever alguna genialidad en su papel como hermanísimo de Holmes y Jared Harris brinca tímidamente del aprobado como el profesor Moriarty, el archienemigo del de Baker Street. R. Downey Jr. y Jude Law vuelven a estar en su salsa como en la anterior cinta, tanto que es muy presumible que hayan podido contar incluso con libertad interpretativa por parte de Ritchie. ¿Por cierto, a alguien le gusta Jude Law como actor, en general?

Como tesis final, sólo puedo concluir diciendo que la película les parecerá entretenida y algo divertida siempre y cuando no hayan visto la anterior o no le pidan demasiadas peras al olmo. Es una lástima, podría haber sido un gran título, mejor incluso que su antecesora.

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Los descendientes, de Alexander Payne (Por Marta March)

Duración: 110 minutos.

Director: Alexander Payne

Guionistas: Alexander Payne, Nat Faxon, Jim Rash (Novela: Kaui Hart Hemmings)

Reparto: George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller y Nick Krause

Productora: Fox Searchlight Pictures / Ad Hominem Enterprises

 

Web oficial: http://www.foxsearchlight.com/thedescendants/

Trailer en español: http://www.youtube.com/watch?v=87EwqWSmB7Q

 

Sinopsis

La mujer de Matt King (Clooney) sufre un accidente que la deja en coma. Este terrible accidente obligará a King a reorganizar y replantear su vida entorno a sus dos hijas, Scottie (Miller) y Alex (Woodley). King intentará poner en orden su familia mientras se enfrenta a la delicada decisión de vender las últimas tierras vírgenes de Hawaii, propiedad de su familia.

Qué podemos esperar…

Sé que no es de los géneros de los que acostumbramos a hablar, pero el viernes pasado no pude resistir a la tentación y fui a verla.
Tanto oír hablar de Clooney y que si Los descendientes esto o lo otro en la radio, los trailers en la televisión, en fin… al final caí.

Y la verdad es que, señores, Alexander Payne lo vuelve a hacer. Del director de Entre copas (2004) y A propósito de Schmidt (2002), nos llega esta vez un drama familiar con todas las letras. Los descendientes no puede hacer gala de un argumento original,
pero si de atrapar al espectador y dejarlo suspendido entre la sonrisa, el llanto y el cabreo durante casi dos horas y media. El llanto y el cabreo por la situación desesperada que vive el protagonista y con el que más de uno se sentirá identificado y la sonrisa, por la maestría de Payne al sobrellevar el drama con tanta naturalidad y sensatez que aleja el desasosiego para acercarnos al entendimiento.

Seguramente la situación más que acomodada de los protagonistas colabora en ese clima relajado con el que vivimos la terrible situación familiar. No quiero ni imaginar el dramón que hubiéramos visto en otras circunstancias, una película que no tendría absolutamente nada que ver con lo que nos ofrece Payne en Los descendientes.

En unos escenarios naturales de una belleza inmensa, las playas de Hawaii, Payne narra con total naturalidad esta tragicomedia, de un modo que parece incluso simple. Los descendientes está plagada de pequeños bellos momentos. Movimientos de
cámara, escenas y planos deliciosos como el de Alex (Woodley) en la piscina, un
Clooney de mirada desesperada en el bar después la charla sobre la venta de las
tierras con uno de los familiares o la escena sublime que cierra la película con la familia al completo al sofá. Menos es más, sin duda.

Un Clooney magnífico, quizás para mi gusto no tan brillante como en Syriana (2005) de Stephen Gaghan, borda el papel protagonista. Clooney consigue retratar con gran
habilidad la naturaleza de King con todas sus contradicciones. Pero Clooney no está solo, en esta ocasión está acompañado de unas jóvenes actrices perfectas.
Sobretodo hay que destacar la fabulosa interpretación de Shailene Woodley como Alex y el contrapunto “absurdo” de Nick Krause como Sid, el amigo de ésta. Clooney y las niñas consiguen que Los descendientes sea creíble, con su trabajo la familia a punto de desmoronarse resulta plausible y consiguen que el espectador pueda verlos como tal.

Drama complejo, absolutamente recomendable, de fácil y agradable digestión por cortesía del Sr. Payne.

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