La opinión de Soraya: De las ciudades vuestras tumbas, de Víctor Conde.

dlcvtvcSamuel es un niño judío que se encuentra dentro  de un campo de exterminio nazi.  Si no fuera  ya suficiente ese horror, una noche verá a un monstruo devorar a sus carceleros, aprovechando esa barbarie para huir  junto a otros judíos. En su marcha se llevara a su hermano  pequeño, Yarek .  Ningún guardia los detendrá, ya que ellos están siendo cazados. Otro prisionero fugado les ayudará en su huida, llevándoselos a Islandia.

Años más tarde, Yarek, nuestro protagonista, regresara a su Polonia natal donde se convertirá en maquinista de tren.  Una fría noche, atenderá en uno de los vagones una extraña pareja  compuesta por un caballero alemán y ella, esa dama de extrema palidez  pero de belleza cautivadora.

En apenas unos minutos su vagón se detendrá en un olvidado pueblo fantasma, bombardeado y abandonado por la guerra.  Allí,  Yarek será testigo del terror más absoluto que un ser humano pueda ver, lo que le llevara años más tarde a buscar a aquel que causo esa matanza cuyas imágenes le han atormentado todos estos años y que bien sabe que fue real.  Un manuscrito le dará una pista, comenzando la búsqueda de aquello que no debería de existir , pero también esperando ver de nuevo a la dama del tren,  la cual no logró olvidar .

Víctor  nos dejó una novela de vampiros moderna, diferente, donde intenta alejarse de lo ya escrito hasta ahora. Iniciará la trama de su novela en un campo de exterminio, y la terminara en la época actual,  así que haceros una idea de todo el camino por recorrer, de todo lo que debe de narrar.  Susurros del pasado.  Con estas pocas palabras, con esta sutil descripción entendemos como cataloga  a esos vampiros.

Es una historia  en la que percibimos que el autor disfrutó escribiéndola. Se nota muy pronto cuando lees pensamientos suyos, ciertas ideas personales  que deja en boca de sus protagonistas.  Con ellos, con esas reflexiones  tan suyas como sus creaciones, descansaremos un poco del terror, para acercarnos y entender las miserias humanas, los deseos, los miedos y las frustraciones.  Pero esas pausas serán mínimas, efímeras, apenas suficientes para recuperar el aliento.  Víctor es consciente de que está escribiendo una novela de vampiros y queremos sangre, desgarramientos, gritos.

La escena de la campana de viento humana  es lo más bestial que he leído en años dentro del género vampírico. No sé ni cuantas veces leí esa parte y todavía creo que necesito volver a leerla para deleitarme de nuevo con ella y no olvidar nunca tan gran maravilla escrita.

Plagas. Rituales. Y sí,  una historia de amor  de fondo,  que no estropea la historia, si no que la enriquece y resulta necesaria  para enlazar todo lo que allí dejó escrito.  Víctor Conde se empeña en no caer en lo de siempre, en innovar y para ello,  inventará nuevos rituales que hasta ahora  no habían sido usados en relatos vampíricos, descubriéndonos algunos hechos curiosos, sorprendentes y aterradores,  como por ejemplo  la espantosa  forma que emplean los vampiros para dormir.

Resumiendo: Sí, lo consiguió. Nos ha dejado una grandísima historia, un gran trabajo, fresco, concienzudo que consigue innovar y no caer en lo típico. Narrada de forma magistral  como solo Víctor Conde sabe hacerlo.

Por si no fuera suficiente, un regalo  en las últimas páginas. Unos relatos cortos que él tituló  Historias de Nueva York, donde disfrutaremos  de pequeñas cápsulas  envenenadas  siguiendo la temática vampírica y que son una delicia.  Con estas breves historias nos acercaremos hacia el final del libro, tan increíble como inesperado.

Un final  que nos devolverá a la noche de los tiempos,  pero sin olvidar nunca el verdadero horror,  un lugar aterrador donde hasta los monstruos tienen sus propias pesadillas.

Felicidades,  Víctor. Tardaré en olvidar este libro.

 

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