Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro

Buenas tardes, amigos.

mobymelville sportulaHoy vengo con una obra curiosa, un reto inclasificable, tanto en su forma como en su fondo. Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro,  ha sido una de esas lecturas a las que sabes que regresarás en un momento u otro, intentando redescubrir esas sensaciones que te causaron la primera vez.

¿Quién es Mobymelville? ¿Qué es Mobymelville? Centenares de ballenas acuden a la llamada de un extraño grupo que las acosa. El misterio de una insólita biblioteca, construida en un lugar imposible. Una niña de cinco años, la única persona capaz de desafiar a Mobymelville. Detrás de todo, un hombre atrapado en el más intrincado laberinto, que deberá averiguar qué se esconde tras cada una de las fichas de este, en apariencia, caótico dominó.

He de reconocer que no es una lectura fácil. No por lo que cuenta, sino por la forma en que lo cuenta, el contexto en el que se encuadra y ese extraño universo alrededor del cual gira, donde los nexos no son obvios,  apenas los intuimos guiados por el autor, quien parece jugar con nosotros y se niega a darnos las claves necesarias, que no siempre somos capaces de descifrar, pero que existen.

Creo que estoy dando muchos rodeos, pero habréis de disculparme. Esta es una de esas ocasiones en que  uno duda de si vale la pena hacer la reseña, no por la INNEGABLE calidad del libro, sino por la dificultad que encierra  el intentar expresar aquello que uno ha encontrado en él.

Difícil de definir, la ciencia ficción se mezcla con la fantasía, la narrativa experimental y el relato poético e intimista, en una sucesión de historias independientes , pero relacionadas y que se rigen por una sola norma: La aparición de ALGO, indefinible, sin rostro, que adopta distintas formas y que identificamos como la obsesión de Ahab  y la nuestra propia, que de algún modo,  manifiesta lo oscuro, lo irracional, el mal, sin serlo por sí mismo, sino asumiendo ese papel. No sé cómo describirlo. La palabra que más se acerca, lo que en realidad la define, sería el de una anomalía. Una anomalía que se repite, que se reproduce adaptándose al nuevo escenario, a las nuevas circunstancias y que en realidad, se muestra como una parte inherente en nosotros mismos y en los acontecimientos. A pesar de su carácter accidental, de su rareza, de lo aparentemente casual de su desconocida naturaleza, uno comprende que resulta inevitable, que forma parte del conjunto, que no puede sino existir y manifestarse una y otra vez. Sea como un recuerdo fragmentado y confuso de la ballena blanca de Melville, o como cualquier otro imposible que se hace real ante nuestros ojos, la anomalía llega, se instala, nos hace enloquecer en su búsqueda y desgarra y destruye por dentro, al comprobar que en realidad, nos enfrentamos a nosotros mismos y nuestra propia naturaleza.

Un juego metaliterario complejo y arriesgado,  un maremagnum con docenas de referencias culturales  y una evidente pasión por la música, todo ello como un Todo, como una fuerza imparable que desgarra sin esfuerzo ni pudor alguno el velo de la realidad, confundiendo nuestra mente, obligándonos a aceptar la propuesta  y alimentando nuestra curiosidad.

mobymelville sportula2Escapa por completo al concepto que tenemos por novela, pero tampoco podemos decir que son solo relatos interconectados entre sí. Es eso y mucho más, una especie de tela de araña que se dobla sobre sí misma y siempre teniéndola a ella, a la ballena blanca, como referencia, como causa y efecto, de todo lo que sucede. Historias sin principio ni final, sin resolución, ni desenlace. Simples instantáneas, sucesos. Escenas evocadoras, que nos sugieren, que nos muestran lo que fue, sin darnos una respuesta más allá de la que nosotros queramos darles. No importan ni el punto de partida ni el destino, tan solo el viaje tiene valor. Lo vivido, lo sentido, lo experimentado. Nada más. No se puede configurar como una novela normal, porque la narración no puede doblegarse ante unos esquemas prefijados de antemano.

Ese es quizás su mayor lastre, si no se entra en el juego. Su naturaleza inconclusa, su negativa a dar certezas, su empeño en obligarnos a desentrañar un misterio que no es tal, su peculiar carácter imperfecto, necesario para funcionar como lo hace y que no será del agrado de todo el mundo.

 En mi caso, me ha parecido un ejercicio intenso y satisfactorio. Me he dejado llevar por su onírica atmósfera, por la poesía que emana de sus páginas, por la belleza que evocan algunos de sus pasajes y por la intensidad de las sensaciones que genera la caza.

 

Mobymelville

Daniel Pérez Navarro

Editorial: Sportula

ISBN: 9788415988472

Páginas: 268 pág.

PVP: 15€ (ebook: 3,50€)

http://www.sportularium.com/?p=2827

 

 

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