El Enviado, de J. E. Álamo

Buenas tardes, amigos.

55-112-thickboxHoy venimos con un título que quizá muchos recordaréis, ya que tiene unos añitos. Fue publicado originalmente por la desaparecida Editorial AJEC y como muchos otros libros, parecía condenado a quedar atrapado en ese limbo brumoso de libros descatalogados de los que nunca se vuelve a saber. Por suerte, hay quien tiene las cosas claras y asume los retos que se le presentan. Ese es el caso de Kelonia Editorial, un sello que  desde sus inicios, ha demostrado saber lo que se hace y cuya premisa es apostar por títulos que valen su peso en oro. Es por eso que no me sorprende en absoluto que con Carmen al frente, Kelonia sea capaz de hacer algo tan inesperado como recuperar una obra que brilló en su momento, pero que como digo, por desgracia quedó perdida al quedarse huérfana de editorial.

¿Una apuesta arriesgada? Puede… Pero si tenemos en cuenta de que libro hablamos y de quien es su autor, más bien lo considero una jugada maestra y algo que muchos agradeceréis. Estamos hablando ni más ni menos que de El Enviado, de Joe Álamo, autor de reconocido prestigio y que está triunfando con sus novelas. El innegable éxito que obtuvo su Tom Z. Stone y su secuela, Let it Be dan constancia de ello. Algunos seguimos a Joe desde hace ya varios años y conocemos bastante bien las virtudes del autor. Retorcido, enigmático y cargado de intenciones, con una clara fascinación por el género policiaco, el  noir y  con un sentido del humor muy especial, un tanto cínico y muy negro, Joe siempre logra cautivarnos con sus trabajos y esta no iba a ser una excepción.

El Enviado es una obra atrevida y un tanto compleja en su desarrollo, ya que lo que podría parecer una simple antología de relatos independientes forman en realidad un elaborado conjunto, una única trama en la que nos veremos involucrados. En cada una de las historias, independientes entre sí, pero  a la vez, mismas piezas de este particular mosaico, obtendremos nuevos datos, nueva información que nos permitirá ver el conjunto, descubrir  las conexiones que existen entre ellas y en definitiva, completar el puzle.  Sin un orden cronológico estricto, como capítulos autoconclusivos de una serie, encontraremos en ellos distintas señales, las referencias, los nexos en común entre los distintos relatos,  que hacen que la antología sea en realidad una sucesión de distintas sub-tramas de una misma historia central, del mismo hilo argumental, del que iremos averiguando detalles a medida que avanzamos en la lectura.

¿Apología de la venganza? ¿Justicia divina? Lo cierto es que el pago de las cuentas pendientes, de asumir nuestros errores y purgar nuestros pecados es la nota predominante. El Enviado asume su papel,  al principio como si la cosa no fuera con él. Un personaje de apariencia mundana, casi anodina, que esconde sus cartas y que cuando se decide a actuar -sea de manera sutil o mostrando por fin sus intenciones-, se manifiesta  aplicando una justicia que va más allá de las leyes del hombre, obligado por fuerzas que escapan a nuestra compresión, pero que pugnan por mantener el orden en el Universo.

El Enviado cumple con su cometido, más allá del tiempo y del espacio, en cualquier momento y lugar. Conocerá a distintas personas, gentes cuyas vidas sufrirán un importante cambio – algo que supondrá un punto de inflexión, sea como un nuevo inicio o sencillamente el final de trayecto-, al cruzarse con este misterioso personaje, y que  descubrirán que las cosas pueden cambiar,  y en ocasiones, ponerse muy feas. Es el elemento extraño, el añadido a la ecuación y que con su mera presencia, va a cambiar el resultado de la misma. La coherencia interna es un factor muy a tener en cuenta y sirva como punto de referencia ese lugar mugriento y de mala muerte llamado el Bar del Piojoso, en el que se sucederán gran parte de los hechos y que sirve para mostrarnos la parte más decadente y corrompida de este mundo en que vivimos.

Una prosa potente, visual  y muy evocadora, nos muestra sin reparos ese desencanto, ese tono oscuro, miserable y sórdido que impera durante toda la narración. Una atmósfera degradada y sombría, en la que nos sentiremos inquietos, impregnados por ella.  Una suciedad que reconocemos de primera mano, porque en cierta forma, estamos rodeados de ella aun sin ser conscientes de ello. Sutil, pero a la vez tan evidente, que lo aceptamos como algo natural.

j-e-alamoUna lectura curiosa y un planteamiento, tanto de forma como de fondo, que merece que le deis una oportunidad. Historias intensas, en ocasiones con una profundidad que no esperabas y que te dejan con ganas de más,  logrando que nos planteemos nuestros actos y decisiones y las consecuencias de los mismos, algo de lo que muchas veces no somos conscientes. Por otra parte, consigue algo que me ha resultado perversamente curioso y es el sacar ese pequeño cabroncete que todos llevamos dentro y que se muere por liarla parda, quemar cosas y ponerse en plan hijoputa, con razón o sin ella. Una parte de nosotros que se siente atraída por lo que leemos y que se reconoce de algún modo en sus páginas.

Mención especial al prólogo de Alberto Morán, quien sigue demuestra que tiene mucho que decir y que deja claro que cada texto suyo, sea de la índole que sea, merece la pena. Lo mismo para Daniel Expósito y su magnífica portada, que nos recuerda una vez más las razones por las que se encuentra ahora mismo en boca de todos, reconociéndose su talento y su arte.

En definitiva, os recomiendo que os hagáis con vuestro ejemplar de El Enviado y descubráis por vosotros mismos quien es este peculiar personaje y porque hace lo que hace. No os arrepentiréis, eso os lo puedo asegurar.

 

El Enviado

J. E. Álamo

Editorial: Kelonia  (Colección Ficción-Leyendas)

ISBN: 978-84-941043-5-0

Páginas: 148 pág.

PVP: 11,95€

 

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