Todo Oscuro, Sin Estrellas, de Stephen King

Buenas tardes, queridos Lectores Ausentes.

No creo que nadie se sorprenda si me confieso gran admirador de Stephen King.  He seguido de cerca la carrera del autor desde mi más tierna adolescencia y fue con sus novelas y relatos con los que me metí en el mundo de la literatura de terror.  He crecido leyendo sus historias y sintiéndome parte de ese grupo de fieles seguidores, Lectores Constantes, que han disfrutado de su extensa obra.

Desde sus inicios hasta la actualidad, incluyendo esa laguna intermedia entre ambas etapas en la que el tito Stevo  pareció perder un poco el norte, he sabido encontrar siempre cosas positivas en sus escritos. La forma de narrar del maestro de Maine no tiene parangón y por mucho que les pese a algunos supuestos “expertos literarios”, su estilo, la forma de construir y tratar a los personajes, la ambientación que logra imprimir a sus escritos y sobretodo, la innegable facilidad que tiene para inventar esas historias, demuestran que estamos ante alguien de un talento fuera de lo común, que conoce el oficio como nadie y que es  capaz de radiografiar a la sociedad en la que vive, (esa que se planta con la mano en el pecho ante la bandera de las barras y estrellas  mientras suena el himno nacional), a través de sus propios miedos y temores, haciéndolos tangibles y mostrándonos la cara más perversa, macabra y oscura , del mismo modo que puede alejarse  de lo mundano para desvariar creando universos imposibles o dando vida a nuestras peores pesadillas con una sonrisa gamberra  en los labios.

En la obra que trataremos hoy, una recopilación de cuatro novelas cortas, editada en nuestro país por Plaza & Janés, encontraremos un poco de todo. A pesar de que las historias sean tan distintas entre si, con planteamientos tan alejados y sin relación aparente, podemos vislumbrar cierto hilo conductor, cierto patrón que de algún modo, hace que tengan  un punto en común. He dicho mil veces que si hay un tipo de terror que me gusta de verdad, es aquel que no necesita de criaturas extrañas ni elementos paranormales para hacernos estremecer. Me basta con descubrir la verdadera naturaleza humana, esa oscura y malvada, demente y mezquina, sin raciocinio ni ataduras morales. Esa oscuridad que todos albergamos en nuestro interior, ese monstruo que anida en las almas de todos y cada uno de los seres humanos y que intentamos mantener oculto, atrapado en el fondo y que por suerte, en la mayoría de casos permanece aletargado y no llega jamás a salir a la superficie.

Cuando esa parte de nosotros logra hacerse con el control, logra escapar de su cautiverio, resulta infinitamente más aterradora que cualquier fantasma, demonio o entidad malévola que podamos imaginar.

Y es justamente eso lo que nos ofrecen estos relatos. Una muestra de lo que somos capaces de hacer cuando la oscuridad, en forma de odio, culpa, locura, miedo o perversión, se adueña de nosotros.

 

-1922: Es la novela que abre el recopilatorio y la de mayor extensión. La más costumbrista de ellas y supone un retrato excelente de la América profunda, esa vieja América rural donde un apretón de manos valía más que una firma,  las cosas se llamaban por su nombre y un hombre hace lo que debe hacer, aunque no siempre fuese lo correcto y la culpa llegue a corroer su alma.

Dura,  no tanto una novela de terror como  una historia donde los hechos y la culpa pesan sobre el protagonista, un tipo atrapado por las circunstancias que toma una decisión radical y equivocada (Esta es justamente la premisa que da pie al resto de antología y que sirve de nexo común). Excelente ambientación y un claro ejemplo de lo que comentaba antes: La capacidad de mostrarnos un escenario real, cotidiano, costumbrista, y utilizarlo para desarrollar una historia tremenda.

-Camionero Grande: Una historia mil veces contada y aun así, consigue atrapar al lector. Un temor muy común, que justamente por eso, por resultar tan sencillo contextualizarlo y sentirnos tan familiarizados, logra su propósito de captar nuestra atención.
Juega con tres elementos que van de la mano: El miedo, la locura y la venganza, resultando un relato entretenido y que se lee del tirón.

-Una extensión justa: Si padecieses una enfermedad terminal y te quedase menos de un año de vida, ¿que clase de trato estarías dispuesto a hacer para esquivar a la parca?  Una revisión gamberra, cafre, perversa y muy, muy oscura del mito de Fausto, con unas dosis de mala hostia dignas de mención.
Todo tiene un precio y este peculiar vendedor le pone uno a tu vida. ¿Aceptas el trato?

-Un buen matrimonio: En un viejo matrimonio, uno cree que lo sabe todo sobre su pareja. Conoce sus gustos, sus miedos, sus ilusiones, sus aficiones, sus decepciones. Basta con una mirada para saber de que humor se ha levantado hoy o si nos oculta algo.

¿Seguro? Quizás si, quizás no. Por si acaso, yo no husmearía entre sus cosas. Porque puede que descubramos algo que nunca imaginamos sobre ella. Cosas que es mejor no saber. Cosas que pueden hacer que despertemos de nuestro sueño y nos encontremos en la cama con un completo desconocido.

Resumiendo, estamos ante una buena antología del tito King.
Fiel a su estilo, sigue mostrándonos la faceta más oscura de nosotros mismos. Y eso es lo que nos gusta de él, ¿no?

 

Todo oscuro, sin estrellas

Stephen King

Editorial: Plaza & Janés

ISBN: 9788401339745

Páginas: 439 pág.

PVP: 22, 90€

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4 pensamientos en “Todo Oscuro, Sin Estrellas, de Stephen King

  1. No es una de las antologías que más me gustan del Tío Stevie pero está bien. El primer relato, el de 1922, es el que menos me gustó. Ahora estoy leyendo 22-11-1963 y es una auténtica pasada. King ha dado un salto literario con esta novela que lo acerca a todo tipo de públicos. Para mí se merece el Pulitzer por este libro.

  2. A mi si me ha gustado y mucho, aunque debo admitir que el anterior, el recopilatorio de Después del Anochecer me ha parecido más potente y variado, con todo tipo de relatos y donde King se muestra tal y como lo recirdamos. Pero insisto que pese a no utilizar apenas elementos fantasticos, este recopilatorio me ha parecido muy bueno y los relatos no dejan indiferente y enganchan.
    Aun no le he hincado el diente a 22-11-1963, pero tengo unas ganas locas y veo que se cumple mi pronóstico de que a medida que el tito King se nos hace mayor, el costumbrismo y lo cotidiano van tomando cada vez más el relevo a lo fantastico, sin descartarlo, pero dejandolo en un segundo plano e incidiendo más en lo que nos quiere contar, en su forma de contarlo y sobretodo, en que seamos testigos de una parte de lo que es la historia reciente, la que el ha vivido, de los Estados Unidos.

  3. Por mi parte sólo agradecer la recomendación. Primera noticia que tengo sobre este recopilatorio.

    Tengo que decir que admiro mucho a Stephen King… Aunque sea sólo por lo poquísimo que he leído de su obra.

    Poquísimo, sí. Tengo muy pocas novelas suyas y seguramente ninguna de las mejores. Yo, sobretodo, relatos cortos, que me chiflan… Y tampoco todos, pero me he releído mucho la mayoría de los que tengo. Sobretodo los primeros.

    Por lo demás todos conocemos su inmensa repercusión por la brutal avalancha de adaptaciones en cine y televisión que ha provocado su obra. Adaptaciones de todas las buenas y malas calidades posibles.

    Tengo claro que no hay como leerlo directamente. Y lo se a pesar de lo poco que lo he seguido en este sentido.

  4. Yo he leido practicamente todo lo que ha publicado y como a ti, armi, me ha ganado siempre con los relatos. Los recopilatorios de relatos son imprescindibles para ver al maestro desrrollando todo su potencial creativo y de alli salen mis historias favoritas, sin desmerecer las novelas. Pero me han enganchado siempre y creo que son un buen reflejo de todas las capacidades de King en pleno rendimiento.

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