Holy Cow, de David Duchovny

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

hc1Hoy toca la reseña de una pequeña obra por la que sentí una terrible curiosidad desde el mismo momento en que escuché hablar de ella. El libro se titula Holy Cow y su autor es nada más y nada menos que el gran David Duchovny. Si, habéis leído bien. El afamado actor también escribe y no lo hace nada mal. No debería extrañarnos, teniendo en cuenta que para algo, antes de convertirse en el agente Mulder de Expediente X, el intérprete obtuvo un master en literatura inglesa en la universidad de Yale.

A diferencia de su personaje en Californication, en la vida real Duchovny no se ha prodigado como gran novelista. Que sepamos, esta es su primera incursión pública como escritor y para su debut literario, resulta cuanto menos sorprendente el género escogido, a mi entender bastante más difícil de afrontar que el terror, el thriller o la novela negra. No resulta nada sencillo escribir humor. La comedia es un ente escurridizo y muy sensible, siendo bastante complicado el encontrar el equilibrio exacto y no resultar demasiado ligera o pecar de ingenua, o pasarse de la raya y caer en lo grotesco y ridículo. Si además, decidimos que la historia que vamos a contar va a ser una especie de fábula, en la misma línea que las de Esopo, pero actualizada y adaptada a nuestros tiempos, con la sonrisa por bandera, el reto se torna todavía más complejo.

Y eso es lo que ha hecho David. Escribir una fábula actual, un pequeño cuento que me resulta difícil de catalogar, ya que veo una aparente ingenuidad en la historia, encantadora y divertida, pero veo también toda la intencionalidad que hay en sus líneas, su mensaje final ¿Animales que hablan, que aprenden a caminar a dos patas y que se disfrazan de humanos? Pues sí, y además, viajan por el mundo en busca de sus sueños e incluso aprenden a pilotar aviones para llegar a su destino. ¿Os parece raro? No debería. Repito que esto es un cuento. Y muy bueno además…

Holy Cow es la historia de una vaca llamada Elsie Bovary. Elsie es una vaca feliz, cuya vida transcurre siguiendo la plácida rutina de una granja situada en el interior del estado de Nueva York. Una noche, Elsie se escapa del establo y se acerca a la casa en la que viven los dueños de la granja. Elsie descubre allí a toda la familia contemplando absorta y con veneración una caja iluminada. De repente, “la Caja” muestra algo que la cambiará por completo: ve su destino vacuno cruelmente resumido en unas espeluznantes imágenes. Elsie decide que tiene que salir de ahí por patas. A ella se unen Jerry (perdón, Shalom), un cerdo convertido al judaísmo, y Tom Turkey, un pavo fanfarrón que da consejos psiquiátricos con acento alemán. Decididos los tres a huir, parten provistos de pasaportes falsos y con pintorescos disfraces hacia el aeropuerto más cercano. Cada uno de ellos sueña con llegar a un lugar diferente: para Elsie la India; para Shalom, Israel; y para Tom Turkey, claro está, Turquía. La frescura de la voz narrativa de Elsie nos sorprende con sus reflexiones sobre el mundo contemporáneo; nos reprocha nuestra falta de sensibilidad y empatía con el planeta y todos sus habitantes; nos hace reír con la agudeza de sus comentarios sobre la cultura pop, el rock, o el cine y sus estrellas. Con tierna ironía las carismáticas criaturas de David Duchovny nos recuerdan los derechos de los animales y señalan el camino hacia la tolerancia y la comprensión mutua que los humanos necesitamos hoy más que nunca.

hc2Elsie es una gran protagonista. Tiene fuerza, carácter y voz propia, al igual que sus compañeros. Lleva la batuta de la historia y resulta encantadora. El canto a la libertad, a encontrar tu lugar, a ser tú mismo y comprender el mundo que te rodea, con sus maravillas y sus tragedias, es la esencia misma de su periplo. Inteligente, incluso irónica en ocasiones, cargada de reflexiones sobre política, religión, status y otras imposiciones humanas, siempre utilizando el humor y la fantasía para ello. Continuas referencias a la cultura pop y construida casi con espíritu de guión (algo que se deja entrever en varias ocasiones), enamorara con su magia a los más pequeños, que disfrutarán del cuento tal cual con sus divertidas aventuras y al mismo tiempo, nos plantará una sonrisa cómplice a los adultos, quienes captaremos todos los detalles que David pretende hacernos llegar de forma ligera y entretenida, pero con firmeza.

Mención especial a las ilustraciones de Natalya Balnova, que le sientan como un guante a la historia.

Es evidente que no estamos ante una obra maestra, ni lo pretende. Pero creo que cumple perfectamente con su objetivo y se hace muy disfrutable, si eres capaz de dejar atrás prejuicios absurdos y entras en el juego que nos propone. Yo lo he hecho y sin sentirme pletórico, la verdad es que no he podido evitar pasar la última página con una sonrisita en los labios.

Me quedo con ganas de volver a leer a Duchovny, a ser posible en algo más largo y con enjundia, porque de entrada, apunta muy buenas maneras.

 

Holy Cow

David Duchovny

Editorial: Stella Maris

ISBN: 978-84-16541-31-7

Páginas: 240 pág.

PVP: 18.50 €

http://www.editorialstellamaris.com/titulos/holy-cow/

 

 

GENERACIÓN Z (The Rezort), de Steve Barker

Una crítica de Albert Sanz

 

GZ2 Nueva visita a los Cinemes Girona de Barcelona, cortesía de los amigos de Alfa Pictures, para ver una enésima película sobre zombis; género ultramachacado pero que en mi caso, siempre tiene un hueco para ver algo nuevo.

 Generación Z o The Rezort en su versión original, es la última apuesta del cine británico en cuanto a temática zombi. La película, rodada en gran parte en Mallorca, lleva la firma de Steve Barker, director con poco bagaje hasta el momento, ya que su carrera se limita a algunos cortos y dos películas sobre el nazismo: “Outpost” y “Outpost: Black sun”. Del guión se ha encargado Paul Gerstenberger, escritor cuya experiencia se encuentra en la televisión (“Primeval: Mundo primitivo”, “House of Anubis”, etc) y delante de la cámara se han puesto nombres no muy conocidos como Martin McCann, Claire Goose o Elen Rhys; aunque también hay que decir que el protagonismo principal lo lleva Jessica De Gouw, muy querida por el fandom freak al interpretar al personaje de Helena Bertinelli en la serie Arrow, y que el secundario principal está encarnado por Dougray Scott, a quien le habréis visto como carismático villano en Misión Imposible II o en la serie Hemlock Grove.

 Generación Z parte de una premisa sencilla pero con un firme atractivo: debido a un virus, 2.000 millones de personas perecen y vuelven a la vida como zombis, la humanidad logra ganar la guerra y diez años después, los últimos zombis están confinados en una isla en la cual quedaron atrapados. Una empresa logró hacerse con los derechos de explotación de la isla, y en vez de exterminarlos, decidieron crear un complejo hotelero —el Rezort del título original— en el cual la principal actividad son los safaris zombis, que sirven a los participantes como venganza, terapia o simplemente diversión sangrienta. No hace falta que diga (ni hace falta ver el tráiler tampoco para adivinarlo) que algo saldrá mal en la expedición y que un grupo de turistas tendrá que hacer lo que sea para sobrevivir.

El protagonismo se centra en torno a Melanie —Jessica De Gouw—, una joven que no consigue superar la muerte de su familia durante la guerra y a la cual las reuniones para supervivientes traumatizados no consiguen tranquilizarla; así que decide ir a participar en el safari Z, como una especie de cura inmersiva a lo bestia. La acompañará en el viaje su novio Lewis —Martin McCann—, quien sí consiguió pasar página.

GZ1Una vez en el rezort se integrarán en un grupo formado por personajes típicos y más planos que un folio; a saber: los adolescentes pajilleros cuya vida gira en torno a los videojuegos y quieren vivir su propio “Call of Duty” en auténtico 3D, la rubia atractiva cuyo novio la invitó al safari Z pero luego la abandonó y el maduro misterioso y duro, que es el único que se ha traído su propia arma, y que por su manera de comportarse y teniendo mejor puntería que Lucky Luke, debe de haber sido soldado/policía/mercenario/asesino a sueldo.

El safari consta de dos partes. Una en la cual los participantes van a una zona con edificios abandonados, y en la que los zombis aparecen por las ventanas atados a postes, como si fuera un campo de entrenamiento militar. Y la otra, creada para gente con poca experiencia, ya que consiste en un valle, miles de zombis, y desde la comodidad de una posición elevada, matar a placer a todos los que uno desee.

Y como he comentado antes, algo saldrá mal, los protagonistas quedarán atrapados en una isla llena de miles de zombis y el gobierno iniciará un protocolo de bombardeo de la isla en pocas horas como método de contención.

Por el momento todo lo que os he comentado es la parte buena, pero no dura mucho. Es decir, está muy bien y es buena idea ambientar la película tras la guerra zombi, pero a excepción de unas imágenes de telediarios al principio, dónde se explican los esfuerzos de la humanidad para resurgir de las cenizas y los miles de refugiados que viven en campos enormes con tiendas de campaña, no se habla mucho más del tema. Todo debemos de imaginarlo en boca de la protagonista, la cual incluso pudiendo matar sin problemas durante el safari, sigue aterrada.

Y ya está. Una buena idea que se diluye poco a poco. Tampoco hay nada muy malo en la película. Los actores lo hacen muy bien pese a la unidimensionalidad de sus personajes así como maquillaje, efectos especiales, fotografía, etc., están a un buen nivel. Tal vez nos encontremos ante una película de serie B pero no tiene apariencia de cutre, en absoluto. El principal problema es la sensación de saber todo lo que va a ocurrir por adelantado, incluso qué personajes van a sobrevivir y quiénes no, o quien tiene la culpa de lo que sucede en la isla. La sensación de déjavù es constante desde el primer minuto, incluso antes de verla, sólo leyendo la sinopsis. Y es más, la “revelación final” tampoco llega a impactar, cuando debiera haber sido el momento de dejar al espectador pegado a la butaca.
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Entretiene, no aburre, el nivel de sangre es para todos los públicos, se ve con agrado, pero toda buena idea del principio se va al traste por esa sensación de que has vuelto a ver más de lo mismo. Algunos estaréis pensando que el género Z tiene unas reglas muy marcadas y que es imposible innovar. Es difícil, pero sin salirnos de Inglaterra, ahí está el ejemplo de la maravillosa serie n the flesh, que tiene sus zombis, su sangre, su drama y sus tiros, y sin embargo, parte de una premisa diferente y los personajes tienen una gran profundidad. Y sí, una serie tiene más tiempo para desarrollar tramas y personajes que una película, pero aún así, ésta Generación Z te deja con la sensación de haber sido poco trabajada y haber tirado por la trillada y fácil senda del clásico survival zombie (o “corre hasta que se rompan las piernas”).

Una pena. Creo que estando como estamos en 2.016, deberíamos como espectadores exigir más. Está claro que Generación Z no ha nacido con la idea de revolucionar nada, pero un espectáculo entretenido no debería estar reñido con un guión más elaborado; elaboración que en esta ocasión ha brillado por su ausencia.

LO MEJOR

  • La premisa inicial.
  • La idea de supervivientes traumatizados acudiendo a terapia.
  • La interpretación de Jessica De Gouw.
  • La simple pero sólida y carismática interpretación de Dougray Scott.
  • El maquillaje de los zombis.
  • Que se rueden producciones extranjeras en España.

LO PEOR

  • La unidimensionalidad de los personajes.
  • La nula química romántica entre Jessica De Gouw y Martin McCann.
  • Que los zombis corran como Usain Bolt pero luego en el valle del safari se queden quietos mientras son masacrados.
  • El guión poco desarrollado basado en los tópicos del género.
  • La sensación de saber todo lo que pasará sólo leyendo la sinopsis.

LA ESCENA

  • La “revelación final” en la que se da a conocer el origen de los zombis (aunque podría haber sido más impactante, la verdad).

 

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Joker (edición DELUXE), de Brian Azzarello y Lee Bermejo (ECC)

Una reseña de Francisco José Arcos Serrano

joker_deluxeEmpeñado en labrarse una reputación dentro del crimen organizado de Gotham City, Jonny Frost se presenta voluntario para recoger al Joker, a punto de concluir su internamiento en el Hospital Psiquiátrico de Arkham. Rencoroso, vengativo y desbocado, el Príncipe Payaso del Crimen desata una oleada de violencia y destrucción orientada a un único objetivo: recuperar el trono usurpado durante su ausencia.

Hago esta reseña sobre la reedición de este cómic por parte de ECC en formato deluxe que indudablemente llama la atención: gran tamaño, excelente calidad de papel/reproducción y todo protegido por una funda de pvc transparente impreso a cuatro tintas. Todo esto sin olvidar la portada realizada en geltex; ¿cómo os habéis quedado?

Centrándonos en la historia en sí, encontramos una trama 100% Azzarello, el cual decide contar la historia a través de un protagonista secundario: Johnny Frost, un matón que se ve inmiscuido en la carrera criminal de El Joker.

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Podríamos decir que se trata de una historia sencilla, pero donde destaca por encima de todo un inmenso Lee Bermejo en el apartado gráfico, regalándonos un auténtico muestrario de oscuridad, bajos fondos, sexo y violencia que encandilará sin lugar a dudas a cualquier amante de este género.

De todo ello me quedo con la imagen de ese Joker que es la representación pura del Mal, el cual puede intimidarte (o fulminarte) con una simple mirada.

Como toda historia noir, no podemos olvidarnos del elenco integrado por Harley Quinn, Killer Croc, Dos Caras o el Pingüino, máximos representantes de la cara más grotesca de la ciudad de Gotham; en las páginas finales también aparecerá Batman, en un papel casi anecdótico, pero de gran peso para la resolución final de la historia.

44345Un dato bastante curioso es que esta versión de El Joker guarda muchas similitudes con el papel que Heath Ledger interpretó para la gran pantalla, sobre todo por las grotescas cicatrices y por ese estudio tan desquiciado de la faceta más psicótica del payaso del crimen; En contraposición, la pareja de autores han comentado que este parecido es sólo fruto de la casualidad. Ellos empezaron a trabajar en el cómic a principios de 2006, cuando aún no se sabía siquiera quién se encargaría de interpretar al Joker en el film de Christopher Nolan.

Como extras encontramos un conjunto de ilustraciones promocionales, estudios de personajes, portadas y páginas originales del propio Lee Bermejo, y un tributo a las tiras de cómic del gran Bill Watterson de su Calvin y Hobbes, pero con Joker y Lex Luthor como personajes principales.

En definitiva: un trabajo que merece estar en la estantería de todo aquel que disfruta del universo de El Hombre Murciélago, y más si es en esta impresionante edición.

 

TÍTULO: JOKER

EDITORIAL: ECC

EDICIÓN ORIGINAL: Joker USA

FECHA PUBLICACIÓN: Noviembre de 2015

GUIÓN: Brian Azzarello

DIBUJO: Lee Bermejo

FORMATO: Cartoné, 144 págs. A color.

PRECIO: 26 EUROS

 

Croatoan, de José Carlos Somoza

Muy buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os traigo el último trabajo de uno de mis autores fetiche, alguien al que descubrí gracias a mi querido (y desaparecido en tierras mañas) Fernando Martínez Gimeno, que me lo recomendó de forma insistente y machacona hasta que le hice caso. La obra en cuestión no era otra que La dama número trece, y el escritor, como es obvio, José Carlos Somoza.

Nunca podré agradecerle a Fernando su persistencia y su buen criterio. Con Somoza existió química inmediata, un feeling especial con alguien cuya percepción del género fantástico entra en perfecta sintonía con la de un servidor, compartiendo criterio y estética, marco y fondo. Me hechizó con Clara y la Penumbra, disfruté de forma totalmente enfermiza con Zig Zag, me dejé llevar con el homenaje Lovecraft que es La Llave del Abismo y pese a lo que digan críticos y entendidos, amo profundamente esas dos obras incomprendidas y vilipendiadas que fueron El Cebo y La Cuarta Señal. No entiendo la razón de tanto rechazo, de tanta repulsa a dos novelas tan intensas, inteligentes, atrevidas e innovadoras. Fuera clichés, fuera tópicos y bienvenida sea siempre la innovación, la originalidad y el aprecio por buscar nuevos recursos y formulas. La estética, como parte fundamental de la historia. El profundizar en pulsiones que permanecen rezagadas, en apariencia ocultas y enterradas en nuestra psique, pero que siguen latentes, vivas y con pulso, mostradas en su plena desnudez, tan bellas como aterradoras y destructivas. Pueden gustar más o menos, pueden llegar en mayor o menor medida, pero criticar una obra hasta lapidarla porque simplemente no es para nosotros, me parece lamentable. Asumo sus errores, sus lagunas y sus licencias creativas, pero las acepto y soy capaz de ver todo lo bueno que queda en la obra tras ellas. A  pesar de sus carencias y sus excesos, para mí son dos libros muy interesantes y a los que hay que acercarse sin prejuicios, con la mente abierta y dispuesto a entrar en el juego que nos proponen.

croat1Pero bueno, vamos al lío, que me pierdo en mis cosas. Hoy venimos con Croatoan,  la última obra del autor. Sé que a muchos, el título les sonará bastante. Croatoan, la colonia inglesa de Roanoke, desaparecida en esas tierras americanas, como si nunca hubieran estado allí. De su presencia, solo una prueba: La palabra Croatoan tallada en el tronco de un árbol. Nunca más se supo de ellos.  Tomando este  inquietante episodio de la historia del misterio, Somoza teje una elaborada y dura obra apocalíptica, en la que se mezcla ciencia, terror y el más puro thriller. Una excelente mezcla de géneros que recupera, para el gran público, al Somoza que tantos echaban de menos, sin perder esa virtud suya de innovar, de enfocar desde un ángulo inesperado un tema que ya ha sido tratado con anterioridad, pero jamás desde el prisma que él nos propone. Buceando en la psique humana, la del individuo y el de la propia especie.

Carmela Garcés, una científica divorciada de 34 años, recibe un email de Mandel, su antiguo jefe en el laboratorio de ecosistemas. Hasta aquí todo habría sido normal, si no fuera porque su jefe había fallecido dos años antes, mientras desarrollaba una investigación clasificada de “alto secreto”. Es un email con una sola palabra: “Croatoan”. Al mismo tiempo, en todo el mundo empiezan a sucederse -con pocas horas de diferencia- un sinfín de acontecimientos aterradores. Una familia que hacía camping desaparece. Animales de diferentes especies mueren sin causa conocida, arrojándose por precipicios o fondeando en las costas. Hombres y mujeres semidesnudos recorren las calles farfullando prosodias ininteligibles, se cuelgan de los árboles o se autolesionan. No son zombis, no están muertos, pero suponen una amenaza. ¿Es el comienzo del Apocalipsis o el de un mundo nuevo, radicalmente distinto? ¿Qué está sucediendo? ¿Y por qué? En medio de vertiginosos acontecimientos, Carmela ha de descubrir qué ocurre y, lo más difícil, como hacerle frente. Croatoan es un magistral psicothriller que nos obliga a una profunda reflexión acerca del sentido de la vida humana y sobre los límites de la libertad; nos interroga sobre la identidad que podemos reclamar como propia en un mundo que impone lo colectivo; y nos muestra el carácter impreciso que separa el orden del caos, la cordura de la enfermedad mental, o la naturaleza del artificio.

Eso es lo que más me gusta de Somoza: Su capacidad de ir más allá, de dejar a un lado lo imposible y buscar una causa, unas razones, que justifiquen, que argumenten (aunque sea de forma teórica), lo que sucede. Poniéndonos en nuestro sitio en este complejo entramado que es el universo, restándonos importancia  en el tablero y recordándonos que tanto nuestro planeta como el resto del universo, seguirían funcionando sin nosotros. La evolución tiene golpes ocultos e inesperados,  nos saca del camino que creíamos y nos despoja de nuestro papel auto-asignado, alejado de esa posición privilegiada en la que nos hemos encaramado como seres pensantes y creadores de lo que llamamos sociedad y civilización. La casualidad no es tal. Impera la causalidad, el reflejo, el conductismo llevado a otro nivel, el más primario y elemental.

Con un estilo ágil y fluido, con ese particular modo de narrar que tanto nos gusta, Somoza desarrolla una historia que nos arranca las máscaras, que desnuda nuestra verdadera esencia, libre de apariencias, de artificialidad y exenta de condicionamientos adquiridos, dejando solo un eco lejano y primitivo que no somos capaces de prever. Curioso comprobar que en cierto modo, estamos en el reverso de lo que fue El Cebo) y que cuando cae todo lo demás, somos puro instinto, pura naturaleza, que acaba por fusionarse con el todo como un solo ente global, un solo ser vivo, palpitando al unísono, para desaparecer como ser individual y ser absorbido por el latido de algo tan básico y demencial  como poderoso, sin más. El comportamiento como una ciencia desconocida y que se viene abajo ante la revelación  que se nos ofrece.

croat2Personajes bien definidos, con recorrido, como suele ser habitual en el autor y también como de costumbre, unos secundarios que en ocasiones, logran eclipsar a los propios protagonistas y nos dejan con ganas de saber más de ellos.  Tensión, emoción, un excelente argumento, bien planteado y mejor desarrollado,  e incluso algunas escenas realmente explícitas que nos retorcerán las tripas, son el poso que nos deja su lectura. Es en la resolución final donde, en mi opinión, la obra flojea. La forma de cerrar habitual de Somoza, dejando al lector sin una respuesta clara y concisa, la puerta abierta para que seamos nosotros mismos quienes  la cerremos al salir, sin ese final apoteósico y espectacular  que cabría esperar,  que es cierto echamos en falta y se hacía necesario. Me ha recordado, y mucho, al de Zig Zag, salvando las distancias.

En definitiva, una obra de ciencia ficción y  terror, que surge de una leyenda  y  parte de una base científica desde la que arrancar, para ofrecernos una buenísima historia donde el mejor Somoza vuelve a hacer aquello que se le da mejor: Sorprendernos.

Muy recomendable y con algunos momentos realmente alucinantes que os harán disfrutar.

 

Croatoan

José Carlos Somoza

Editorial: Stella Maris

ISBN: 978-84-16541-02-7

Páginas: 342 pág.

PVP:19,50 €

http://www.editorialstellamaris.com/titulos/croatoan/#prettyPhoto/0/

 

 

 

 

 

Cortometraje: Kara, de Joe Sill (Fan film Star Wars)

 

kara

Kara es un fan film muy, muy molón, que nos llega de manos de Whitelist Production  y que nos ha flipado por su calidad técnica, por lo bien hecho que está  y por lo atractivo de su guión. Con un presupuesto mínimo (para lo que se ve ), pero con talento, un gran equipo detrás y varias colaboraciones de todo tipo, el resultado tiene un nivel que ya lo querría para si más de una serie de televisión o peli de turno.

El corto, que más bien diría que parece una especie de tráiler largo o capítulo piloto, tiene un único problema: Te deja con ganas de más, de saber, de ver que se podría hacer con un material tan bueno. Saben a poco esos casi ocho minutos de duración y uno firmaba por ver que serían capaces de ofrecerle al espectador  con más dinero y tiempo disponible para desarrollar su argumento.

De todos modos, resulta una delicia a los ojos del fan de Star Wars y sus creadores pueden sentirse orgullosos del trabajo hecho, en todos los aspectos.

En ingles, sin subtítulos, eso si. Aunque el nivel es muy básico y se entiende todo a la primera, con solo ver el contexto. Y como ya os digo siempre, si yo he sido capaz de entender lo que dicen, cualquiera puede.

Una chica y su padre se ven en medio de una batalla aérea entre las tropas imperiales y los rebeldes. Un piloto caído. Un encuentro. Una revelación.

Written and Directed by: Joe Sill
Producer: Westin Ray

Executive Producer: Jerad Anderson
Head of Production: Nick Erickson

Starring: Andra Nechita, Peter Arpesella, Daniela Flynn.

Head of Accounting: Natasha Seubert
1st Assistant Director: Trevor Stevens
2ndAssistant Director: Daniel Burke
Casting: Joe Sill & Westin Ray

Cinematographer: Nico Aguilar
Gaffer: Matt Blake
1st AC: Danilo Rodriguez & Daniel Demenezes
2nd AC: Brodin Plett
Key Grip: Jordan Kleinman
Still Photographer: Austin Ray

Wire Rigging Team: Nick Goehner, Marvin Francis, Luke Couce
Aerial Footage: Luc Delamare
DJI Ronin Operators: Cire Hensman, Stefan Vleming

Production Designer: Joe Weber
Art Director: Alex Shumate
Costume Designer: Robin Ray
Costume Assistant: Fern Ray
X-Wing Pilot Costume: Lisa Curtis Saunders
Makeup & Hair: Devan Weitzman
Costume Aging & Weathering: Devan Weitzman

Sound Designer: Jackie! Zhou
Production Sound: Kristian Hayden
Composer: Austin Ray

Visual Effects by: Joe Sill & Luc Delamare
Colorist: Andrew Finch

SANDTROOPERS:Dean Amstutz, Mark Kinsey, Victor Silva, Marcus Holt, Milton Hunt, Rob Csorba
WRANGLERS/PHOTOGRAPHERS: Stuart Loui, Carrie Ann Caranci,Barry Chan, Mark Edwards

 

 

Leyendas de Tartessos, de Manuel Pimentel

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con Leyendas de Tartessos, de Manuel Pimentel y publicada por Almuzara, en la que el autor los propone un didáctico y ameno viaje en el tiempo, para descubrir por boca de sus propios personajes, la historia y leyendas de una tierra misteriosa que ha cautivado nuestra imaginación desde siempre y donde la realidad y el mito se confunden de manera irremediable. Se trata de una obra curiosa, en la que Manuel da voz propia a los personajes que fueron protagonistas de esos episodios, reales, ficticios o míticos, para que sean ellos mismos quienes nos descubran la magia de una civilización que ya forma parte no solo de nuestro legado, sino del imaginario colectivo.

ldt1Tartessos, la primera civilización de Occidente, se debate entre el mito y la historia. Su eco nos llega a través de textos y leyendas clásicas y se perfecciona con el trabajo de los arqueólogos. Todavía hoy, genera un vivo debate entre los historiadores y guarda muchos secretos por descubrir. Leyendas de Tartessos recoge, de manera magistral —amena, divulgativa y documentada—, sus principales mitos. Se trata de historias maravillosas que todos deberíamos conocer: la Atlántida que nos narró Platón y su relación con Tartessos; el fantástico mito de Gárgoris y Habidis; las viajes que Hércules realizara a Tartessos para dos de sus trabajos, el robo de los bueyes de Gerión y de las manzanas de las Hespérides; el periplo del príncipe tartésico Nórax, que fundó la ciudad de Nora en Cerdeña; la sabiduría del rey Argantonio que buscó el equilibrio entre griegos y fenicios; el misterioso santuario de Cancho Roano, que los propios sacerdotes ordenaran derruir; la profecía a Julio César cuando acudió al Santuario de Melkart, en la actual isla de Sancti Petri, para rogar a los dioses que le permitieran la gloria de Alejandro. Y en el siglo XX comenzó el trabajo de los arqueólogos, deseosos de encontrar y descifrar los misterios de Tartessos y de los fenicios, como el sorprendente caso de Pelayo Quintero, que se obstinó en localizar el sarcófago fenicio femenino de Cádiz, o de Schulten, que fue tomado por loco por su búsqueda obsesiva en el Coto de Doñana. El descubrimiento del tesoro más espectacular se produjo en los alrededores de Sevilla, en el Cerro del Carambolo, y daría lugar al nacimiento de su propia leyenda.

En Leyendas de Tartessos, el autor  mezcla con mucho acierto el rigor histórico y la documentación con el aura de leyenda que impregna todo lo relacionado con el mito, para ofrecernos un texto tan rico y entretenido como divulgativo.

Disfrutaremos de las fantásticas y maravillosas historias que nos cuenta, mientras aprendemos sobre nuestro propio pasado, gracias a un estilo pulcro y dinámico, que consigue que nos sintamos trasladados a esos momentos, siendo testigos de excepción de aquellos episodios, fábulas y secretos que nos han llegado hasta hoy, recubiertos con un halo de misterio y fantasía.

Cada capítulo viene acompañado de bellas ilustraciones y grabados,  herencia de un tiempo casi olvidado, que nos ayudan a comprender la magnificencia de esta antigua civilización y lo mucho que ha influido en el devenir del mundo y lo poco originario de ella que ha llegado intacto hasta nuestros días.

Las licencias creativas que se permite el autor son no solo perdonables, sino me atrevería a decir que necesarias, para que los textos logren atraparnos como lo hacen. A ello ayuda, como digo,  el estilo del autor, ágil y fluido, con una prosa rica y pulida, pero sin caer en florituras innecesarias, consciente de su verdadero propósito y lo que la historia requiere para ser narrada.

ldt2Historias y personajes que nos resultan conocidos, aunque sea,  que a todos nos suenan, de una forma más clara o sin que sepamos porqué. Otros, los más cercanos, curiosamente son los que  no conocíamos, pese a ser más cercanos en el tiempo. Resulta bien cierto que las leyendas perviven para siempre y se extienden por cuenta propia…

Tartessos alberga aún muchísimos secretos que todavía no han sido descubiertos y que a buen seguro seguirán alimentando el mito. Incluso a día de hoy, este antiguo imperio sigue generando dudas y enfrentamientos entre estudiosos, académicos, arqueólogos e historiadores. No queda muy lejos  la controversia con el descubrimiento del tesoro del Cerro de Carambolo (Sevilla) o la obsesión de Pelayo Quintero con la búsqueda del supuesto sarcófago femenino  de Cádiz o la de Schulten, en Doñana.

En definitiva, una obra muy recomendable por su altísimo valor didáctico, por su maravillosa capacidad de entretenimiento y por lo bien que ha sabido transmitir el autor esa pátina de misterio y maravilla, que rodea a la mítica Tartessos.

 

Leyendas de Tartessos

Manuel Pimentel

Editorial: Almuzara

ISBN: 978-84-16392-44-5

Páginas: 208 pág.

PVP: 17,00 €

http://grupoalmuzara.com/a/fichalibro.php?libro=3035&edi=1

 

 

 

 

Invasión, de David Monteagudo (Candaya, 2015)

Una reseña de Francisco José Arcos Serrano

 

portadainvasion259x384“¿Estoy loco, o es el mundo el que se ha vuelto loco?” se pregunta García, un hombre discreto y más bien taciturno que trabaja desde hace años en una compañía de seguros. García, que no tiene hijos aunque vive en pareja, ha conseguido una cierta estabilidad material y emocional, y a lo único que aspira es a que le dejen en paz y nada turbe la mediocridad confortable que poco a poco se ha ido construyendo.

García tiene las cosas muy claras, pero ahora unos extraños sucesos pondrán a prueba los fundamentos de toda su existencia. A lo largo de la novela, iremos viendo si García elude este nuevo problema, como ha eludido tantos otros en su vida, o se enfrenta a esa realidad delirante que todos parecen empeñados en imponerle. Y al final será el lector quien deba dilucidar si la de García es simplemente una crisis personal o asistimos a una transformación radical de su entorno y del mundo.

Algunos de vosotros recordaréis a David Monteagudo como aquel escritor que en el año 2009 tuvo una espectacular acogida entre los lectores (más de 50.000 ejemplares vendidos) con su primera novela Fin.

Sus dos siguientes novelas Marcos Montes (2010), Brañaganda (2011) y el volumen de relatos El edificio (2012), creo recordar que no tuvieron la misma repercusión; es ahora con Invasión (Candaya, 2015) con la que parece situarse de nuevo en el panorama literario de manera poderosa.

En Invasión, el escritor gallego nos plantea una historia donde nada es lo que parece ser, con un protagonista que sufre de fuertes y vívidas alucinaciones que lamentablemente condicionan su día a día.

Monteagudo nos adentra en la intriga desde las primeras páginas, consiguiendo que el lector esté literalmente enganchado durante toda la lectura, preguntándonos continuamente qué es lo que está sucediendo o lo que va a suceder al pasar la página.

Durante este ritmo tan trepidante de los acontecimientos, nos preguntaremos constantemente dónde se encuentran los límites que separan la locura de la cordura, y dónde empiezan a difuminarse.

invasiPara que esta paranoia llegue a buen puerto, Monteagudo se vale de un estilo sencillo al que no le falta contundencia, una especie de aviso para que no bajemos nuestra guardia: no vaya a ser que entremos demasiado profundo en la psique de nuestro protagonista y empecemos a ver  también a nuestros gigantes particulares.

En definitiva: Invasión es una novela inquietante y absorbente que se mete en tu cabeza y ya no te deja descansar en paz hasta que la finalizas. El único pero que se le puede achacar es ese final decepcionante que no acaba de convencerme: una lástima.

 

Título: Invasión

Autor: David Monteagudo

Editorial: Candaya

Páginas: 192

ISBN: 978-84-15934-15-8

Precio: 16 euros

 

 

Momias y embalsamados, VVAA (Hermenaute Ed.)

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

MYE1Hoy venimos con la reseña de Momias y embalsamados, una antología de relatos que supone la carta de presentación de Hermenaute, una nueva editorial capitaneada por un viejo conocido y gran amigo de esta casa, Lluís Rueda.

Nuestro querido Lluís es un tipo incombustible, un culo inquieto que lleva ya muchos años metido en el mundo de la literatura y la cultura pop. Crítico de cine, articulista, director de Judex Fanzine, escritor y guionista… Ha tocado todos los palos y además, siempre con un criterio excelente, así que no  nos sorprende el que se haya embarcado en esta nueva aventura.

Con Momias y embalsamados, Lluís  pone su proyecto en marcha y lo hace con una obra que deja muy claras sus intenciones y su forma de entender la literatura.  La antología abre la colección Caronte, una línea que pretende albergar  obras de terror, thriller y fosco que brillen por su nivel de calidad y que al mismo tiempo, se salgan de los viejos tópicos del género, apostando por aquellos títulos que apuesten por la originalidad, que sean poco convencionales, que resulten difíciles de encasillar y que en definitiva, sean capaces de aportar nuevas ideas y planteamientos a sus lectores.

Y si esa es su intención, puedo dar fe de que empieza bien fuerte y arriesgando. Momias y embalsamados reúne, bajo esa curiosa portada creada por Alberto Rodríguez Modolell,  una serie de relatos que tienen a esa figura arquetípica como tema principal, pero evitando  caer en los mismos tópicos de siempre, alejándose de la imagen preconcebida del resucitado cubierto de vendas surgido de un sarcófago, y manteniendo maldiciones egipcias  tan lejos como han podido. Estoy muy de acuerdo con lo que comenta el propio Lluís en el prólogo y es que  la momia, como todos los grandes monstruos clásicos (al igual que sucede con Drácula, el hombre lobo, la criatura del lago y la de Frankenstein), es una imagen tan emblemática y ha arraigado tan fuerte en el subconsciente colectivo que se hace difícil verla de otra forma que no sea esa, la del cuerpo apergaminado y cubierto de vendas mohosas de un antiguo faraón, clamando venganza contra quienes han perturbado su paz al excavar donde no deben.  Lo cierto es que esa voluntad por innovar, por abrir nuevas vías y conceptos, es una de las mayores virtudes de la antología, ya que resulta todo un reto encontrar nuevos contextos donde ubicar el mito y lograr que este funcione. Los autores no solo lo consiguen, sino que además lo hacen con talento, creando unas historias tan inquietantes como bien escritas, que nos dejan un muy buen sabor de boca.

Como en cualquier antología que se precie, los hay que brillan más que otros, los que conectan más contigo pese a sus cosillas y alguno que no sabes muy bien qué, pero que sientes que a pesar de que te ha gustado, le falta algo para terminar de ser perfecto. Pero en general, como digo, el resultado es muy satisfactorio y todos ellos, de un modo u otro, aportan algo que vale la pena.

Vamos a hablar un poquito de cada uno de ellos.

-El Señor de la nada, de Víctor Blanco: Desierto de Atacama, un paraje duro, árido y desolador, en el que un grupo de conquistadores españoles buscan el tesoro mencionado en el diario de uno de los suyos, desaparecido en la zona. El nuevo mundo y sus misterios, sus nativos y sus secretos,  custodiados por una tierra inhóspita y algo más. Una forma perfecta de abrir la antología. Bien narrado, con voz propia y bien definida,  y con varios puntos tan crudos (el trato y opinión de los españoles sobre los indios son tan realistas como brutales), como divertidos por macabros.

-Cuerpo de niña,  de Daniel P. Espinosa: Futuro distópico y desesperanzador, donde nuestra afición a las redes se ha convertido en una adicción total a la realidad virtual, hasta el punto de padecer síntomas físicos como si estuviésemos infectados y  con nuestra psique tan dañada que ya no hay diferencia entre lo real y la simulación. Un relato onírico, durísimo, sin medias tintas y si muy mala baba, que pone mal cuerpo y cuya ambientación es simplemente, soberbia.  Muy mal rollo y quizás, el que más me ha gustado por todo lo que me ha hecho sentir.

-En el nombre del musgo, Jesús Gordillo: Otro de mis favoritos, con diferencia.  Sebastián Medrano es un bandolero que huye de quien le quiere ajustar las cuentas. Dará con sus huesos en un pequeño pueblecito de León, creyendo dar esquinazo a sus perseguidores, pero lo que encontrará allí será mucho peor. Una extraña mezcla de Curro Jiménez, santería, vudú, fanatismo religioso y brujería, en las que no falta también un pequeño toque “a lo Víctor Frankenstein´´, pondrá a este hombre al límite y quizás ni siquiera sus arrestos y su navaja sean suficientes para salir de una pieza.  Me ha encantado el tono de la historia, la forma en que está narrada,  el cómo está construido el personaje (una verdadera gozada en ese aspecto) y por dónde van los tiros a medida que avanza la trama. Tiene un punto castizo que le sienta de lujo y otro de gore que tres cuartos de lo mismo.

-Papel maché,  de Luis Guallar: Con muchísimas reminiscencias a lo mejor de Stephen King y ese modo tan peculiar de contar historias, este relato colaría como uno más entre cualquiera de los aparecidos en alguna de las ediciones de Crepshow o incluso, en los de la serie Otros Límites. Con una estética muy definida y con un lenguaje muy visual, casi cinematográfico, brilla por su tono aterrador a la vez que un tanto gamberro, por la forma en que el autor trata a su personaje, con  perversidad y sin preocuparse en absoluto por el destino que le aguarda, casi complacido por ello. Un viejo parque de atracciones siempre es un lugar excelente para crear atmósfera malsana y si además, nos ubicamos justamente en su pasaje del terror, el escenario promete hacernos gozar de lo lindo, como es el caso. Eso sí, el desenlace puede resultar un tanto predecible para los lectores avezados y acostumbrados a este tipo de historias. De todos modos, eso no le quita mérito ninguno, ya que su lectura es igual de disfrutable.

-Carcasa,  de Jorge P. López: Un joven con amnesia intenta recuperar su memoria, siendo asistido por un extraño médico  cuyos métodos parecen más un interrogatorio en tercer grado que otra cosa. La sesión avanza y se adentra cada vez más en un terreno extraño y surrealista, logrando inquietar al lector, que asiste en silencio a la reconstrucción de unos hechos que no sabremos cómo explicar y que irán manteniéndonos en tensión hasta su desenlace.  Debido a su propia naturaleza y su propósito, la incógnita es la esencia misma del relato y en algún momento, sobre todo en su desenlace, puede llegar a resultar un tanto confuso e incluso no ser del agrado de todo el mundo, ya que la revelación final  romperá bastante los esquemas  y se sale de lo que uno pudiera suponer. A mí me ha pillado en bragas y he tardado en digerirlo, pero una vez asimilado, solo puedo quitarme el sombrero.

-Descenso a Duat, de Guillermo Tato: Un periodista de investigación persigue el rastro de un asesino en serie  apodado “El asesino anárquico”.  En su búsqueda por la verdad, por tener el artículo del año,  sus pesquisas le llevaran a toparse frente a frente ante él y descubrir así sus razones, junto a una extraña secta y su templo, oculto bajo las entrañas de la ciudad. Algún momento gore, pero necesario, son su mejor baza. Es quizás el relato que menos me ha llegado, ya que no he logrado encontrarle el punto. Se trata simplemente de una cuestión de gustos personales, ya que el tema de sectas, de elegidos para cumplir una misión y supuestos legados, nunca ha sido un tema que me seduzca exactamente. Dejando claro esto, el relato está bien escrito y tiene buen ritmo, aunque a mí me haya dejado bastante frío el argumento en sí.

mye2-Expedición Newton-Jenney,  de Lluís Rueda: Un circo ambulante, un objeto único y el empeño de un comerciante en vendérselo al feriante, es la excusa para la increíble historia que el vendedor se saca de la manga para convencer al futuro comprador. Todo empieza con una expedición a las montañas, donde las leyendas cobran vida y  en la que los protagonistas conocieron el verdadero terror.  Lluís siempre fiel a su estilo pulcro y cuidado, con una prosa elegante y trabajada, avanzando de forma pausada pero intensa, forjando línea a línea el devenir  de la historia y cuidando las formas para, llegado el momento,  llevarnos allá donde ha querido desde el primer momento. Excelente forma de cerrar la antología y dejarnos con buen sabor de boca.

En definitiva, estamos ante una antología más que notable, con algunas historias que son verdaderas joyitas. Sin desmerecer al resto, que también cumplen con su cometido y que en líneas generales, dejan buen poso y  hacen de este recopilatorio una obra tan arriesgada como recomendable. Originalidad, diversidad de enfoques y buena calidad literaria para adentrarnos en un tema, el de las momias, que demuestra dar mucho más de sí de lo que nadie podíamos esperar. Dadle una oportunidad. Me lo agradeceréis…

 

Momias y embalsamados

VVAA

Editorial: Hermenaute

ISBN: 9788460821298

Páginas: 190 pág.

PVP: 13,99€

http://www.hermenaute.com/libro.php?id_libro=1

 

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MICHEL ONFRAY presentó su ensayo COSMOS en La Noche de la Filosofía

Un artículo de Alberto Plumed Modino.

En los últimos años se nos han ido algunas de las voces más importantes del panorama intelectual occidental. Hitchens, Hobsbawn, Sacks, Eco y Judd – por poner algunos ejemplos – dejaban huérfano el pensamiento heterodoxo y con su marcha se quedaba un hueco difícil de rellenar. No solo porque se salían de la norma establecida de lo “políticamente correcto” y defensa de las sacrosantas ideas en las que se fundamenta nuestra sociedad europea – el pensamiento en Estados Unidos va por otro lado, y el renacimiento social-democrático en el campo de las ideas teóricas que vivimos, allí esta más apagado -. Menos mal que aun nos quedan algunas voces que luchan por salirse de los encorsetamientos académicos y buscan acercar el universo de las ideas a lo que podríamos llamar “el pueblo llano”.

Una de esas voces preclaras es Michel Onfray, y la semana pasada el Instituto Francés de Madrid nos dio la posibilidad de asistir a la presentación de su nuevo libro, Cosmos (Paidós, 2016), y participar en un coloquio en el que el filósofo español Gabriel Albiac ejercía de moderador.

Antes de pasar a hablar como fue este encuentro, he de felicitar al Instituto Francés por atreverse a programar la Primera Edición de La Noche de la Filosofía – con el  sugerente subtitulo de Reflexionar en aguas revueltas – en un país donde este arte esta de capa caída y – algunos – asistimos abochornados a como esta disciplina esta siendo retirada de los currículos de nuestras instituciones educativas y a la gente le interesa menos que el ultimo modelo que se ha comprado la folclórica de turno. Tras las alabanzas, ya he dicho que merecidas, vienen también los toques de atención. Primero por programarse un jueves –mal día para muchos – y que quizás en viernes o sábado hubiera permitido una mayor asistencia. Otro punto a mejorar – y muy relacionado con la polémica charla que dio Onfray – es el acercamiento al “pueblo”.

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No se pueden organizar unas jornadas dedicadas a difundir la Filosofía y tratar temas alejados académicamente – y geográficamente – al lego español. Algunas de las charlas estaban muy ligadas a la situación de esta disciplina en nuestro país vecino del norte, y esto es algo que puede echar un poco para atrás a muchos asistentes. Pero también es de esperar si quien lo organiza es una institución académica francesa. Quizás una mayor apertura a otras visiones y territorios en futuras convocatorias sea muy favorable para su expansión.

El otro fallo – a mi manera de ver – ha sido un excesivo academicismo y chovinismo en cuanto a campos propios, haciendo que muchas de las charlas no fueran fáciles de abordar a no ser que el asistente ya tuviera algo de bagaje en los temas a tratar. Y es que en algunos casos,  determinados ponentes ignoraban el tema de la charla y se hacían un “yo he venido a hablar de lo mío” y se alejaban de la ponencia para exponer sus quejas, reivindicaciones o su tema.

Menos mal que el plato fuerte de las jornadas era nada más ni nada menos que uno de esos pensadores que aman dinamitar las conciencias y los lugares comunes. Onfray es de esos tipos que no deja a nadie indiferente – a su Contrahistoria de la Filosofía o su Tratado de Ateología me remito – y se le ama o se le odia…y parece que en esta presentación era mayoría el segundo grupo, porque sus proclamas fueron recibidas con bastante frialdad.

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Cosmos no es más que el inicio de una trilogía de libros en los que analiza la historia de la humanidad a través del estudio del materialismo, la decadencia de los imperios y las sociedades y la sabiduría popular. En este primer volumen nos sumergimos en las raíces de lo que él considera la sabiduría que hemos olvidado y que es la que realmente nos ayuda en el día a día – y en lo más importante: saber vivir y prepararnos para la muerte – y que no es otra que la sabiduría popular, la que originalmente crearon los romanos, tan prácticos ellos y que a lo largo de la historia se ha asentado en esa parte de la humanidad que vive en comunión con la tierra: el campesinado. Y así nos narró como a través de su padre, campesino y lleno de sabiduría, aprendió lo verdaderamente importante de la vida, como afrontar el día a día, comportarse con los demás y sobre todo le dio el punto de partida para buscar el zeitgeist de nuestra existencia.

Eso es Cosmos – titulo que bebe de su primigenio significado griego de “contenedor de todo” -, una búsqueda de la simplificación de la filosofía, buscando acercarla a un sentido utilitarista alejado del academicismo y de los intelectuales que buscan la elevación a través de ella y poco menos que estigmatizan las enseñanzas y las novedades que introdujeron los autores romanos. Aquí vino el lio de la presentación, ya que en un coloquio lleno de intelectuales que miran por encima del hombro a aquellos que buscan un lado más utilitarista de esta disciplina, oír que todo lo que hacen no sirve de nada y que un simple campesino es más sabio que todos ellos, no termino de sentar muy bien.

Así que en el turno de preguntas pronto se hubo ataques entre el publico y el autor, unos acusándole de despreciar a los intelectuales y a la “alta filosofía” junto a ataques absurdos (tildarle de fascista por coincidir en una frase con Petain me pareció exagerado y bastante gratuito) con respuestas por parte de Onfray de que la “filosofía intelectualoide” no sirve para nada, algunos han de salir más del despacho y dejar de poner libros entre ellos y la “vida real”.

En definitiva, unas jornadas interesantes y que si saben abrirse más a un publico generalista pueden ser un oasis en un paramo de inteligencia cada vez más menguada en nuestro país.

 

 

CINE: Dont’grow up (No crezcas o morirás), de Thierry Poiraudm

  Una crítica de Albert Sanz

DGU2¡Muy buenas! Albert Sanz al aparato.  Este pasado martes 8/03/16, el Athnecdotario Incoherente fue invitado por Alfa Pictures a los Cinemes Girona de Barcelona para ver el pase de prensa de “Dont’grow up”, o en su versión española, “No crezcas o morirás” (traducción que por una vez es más atractiva que el original y sin perder su esencia, al contrario de lo que suele pasar en este bendito país), y me ha tocado a mí hablaros de ella.

Dirigida por Thierry Poiraudm y guionizada por Marie Garel Weiss, ambos creadores de la maravillosa zombimedia “Goal of the dead”, “Dont’grow up” es una coproducción hispano francesa rodada íntegramente en Tenerife y en inglés, y que por alguna extraña razón llega este viernes a nuestras salas de cine, cuando fue producida en 2.014.

Su trama no es demasiado compleja, y para mí no tenía demasiado atractivo previo: un grupo de adolescentes conflictivos de entre 15 y 18 años viven en un aislado centro para menores en medio de una isla. Un buen día, ven que el personal del centro ha desaparecido y deciden montarse la fiesta padre. Al quedarse sin reservas de comida y alcohol, deciden ir al pueblo más cercano y entrar en un supermercado en el que una de las chicas del grupo trabaja. Mientras una parte del grupo desvalija el supermercado, uno de los muchachos que no ha entrado, se fija en una ventana de un edificio cercano en la que hay manchas de sangre y desde donde escuchan gemidos de un niño. A partir de entonces, la existencia del grupo se convertirá en una pesadilla al comprobar que los adultos están asesinando a todos los adolescentes y niños.

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¿Adolescentes como protagonistas? Y además, ¿adolescentes conflictivos? ¡Es lo mejor para potar! Por norma general, no soporto a ningún personaje menor de treinta años, y menos si van en grupo, pero en esta ocasión la cosa ha salido bien. Cierto es que son del prototipo de adolescentes tocapelotas, aunque en esta ocasión, su “tocapelotez” tiene sentido debido a un pasado duro que —salvo en el caso de dos de ellos— no se explica, pero se intuye. Además, a excepción de un par de momentos con poco sentido, la actitud de los chicos es lógica, o sea, que hacen lo que cualquier ser racional haría.

El grupo de protagonistas está compuesto por Fergus Riordan, Madeleine Kelly, McKell David, Darren Evans, Natifa Mai y el español Diego Méndez. La mayoría de ellos tienen experiencia en producciones indies, y se nota en su naturalidad. En algún caso, como el de Méndez y Kelly, esta es su primera incursión en el cine y prácticamente su primer trabajo tras las cámaras, mas no por ello sus interpretaciones dan vergüenza ajena. Sí, los personajes son unidimensionales y más planos que una hoja, la trama de la película es simple y el desarrollo es del tipo “corre hasta que se te rompan las piernas”, pero la naturalidad y credibilidad de este grupo de actores es impresionante, en especial la de Riordan y Kelly, quienes aguantan un mayor peso dramático en la historia.

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La película oscila entre varios géneros. La primera parte sirve de presentación de personajes, con un toque de comedia juvenil british que puede recordar a la serie “Misfits”. La segunda parte entra dentro del género zombi variante infectados: un survival clásico con los muchachos intentando escapar de los adultos, con una más que evidente influencia del clásico “The crazies” de Romero. Y mezclándose con la segunda, tendríamos una tercera parte, en la que los protagonistas se acaban topando en diversos momentos con otros grupos de menores, que resultarán ser más peligrosos todavía que los adultos infectados, y que es inevitable emparentar con la brutal “El señor de las moscas” y en menor medida con “¿Quién puede matar a un niño?”. También tendríamos una cuarta parte, tópica y previsible: el primer amor, el descubrimiento del sexo y el fin de la inocencia. Por fortuna, esta parte dura poco y por desgracia, contribuye a quitarle ritmo a la historia.

La mezcla de géneros funciona, pero todo se muestra al espectador con cuenta gotas. Por ejemplo, los momentos de violencia propiciados por los infectados son muy contundentes, pero sólo hay tres en toda la película. La mencionada referencia a “El señor de las moscas” no se desarrolla apenas, en parte porque la acción se centra en los protagonistas y no vemos nada de lo que sucede en otras partes de la isla en las que no estén ellos, pero sí que las acciones de esos otros grupos tendrán consecuencias dramáticas para los protagonistas.

El asunto de la infección se pasa por alto (aunque para dar cualquier explicación científica carente de sentido mejor no decir nada) y además tenemos un final de lo más abierto y ¡¡SPOILER!!         carente de toda esperanza.               ¡¡FIN DEL SPOILER!!

 

Si añadimos a todo lo comentado en el párrafo anterior la parte de bajón de ritmo mencionada con anterioridad, que parece sacada del truño romántico “El lago azul”, y todo el espíritu indie que rezuma, habrá mucha gente que se sienta defraudada. Y en parte con razón, ya que el concepto que subyace en la historia habría funcionado mejor en formato televisivo, puesto que no ha dado tiempo a desarrollarlo como debiera (y no sería tan complejo, porque que no estamos ante una historia que requiera de costosos efectos especiales).

Escarbando en la superficie, enseguida afloran temas como el maltrato infantil, el tránsito de la adolescencia a la madurez o el peligro de dar libertad absoluta a los niños y que no tengan un control parental o una figura autoritaria, representado en la carencia de moralidad y empatía que muestran los otros niños que van apareciendo. Y todo esto es imposible representarlo en una hora y media.

Los escenarios de Tenerife son un marco ideal para la historia. Eso sí, nada del Tenerife turístico, aquí nos encontramos un Tenerife sombrío, tétrico y peligroso, con un zona semi desértica y una costa que dan verdadera grima. La perfecta fotografía y el sonido contribuye a enfatizar estos aspectos. Debido a mi pasado en otra vida como técnico de sonido, no puedo sino felicitar al equipo —en su mayoría personal español, tal y como se lee en los créditos— encargado del sonido  (incluyo aquí la banda sonora) y su mezcla, puesto que he disfrutado muchísimo de esta parte, en versión original, por supuesto. Y eso que los Cinemes Girona cumplen su función, pero no están a la vanguardia en cuanto a aspectos sonoros como otras salas de mayor presupuesto en Barcelona.

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Resumiendo: aun con todos los contras, ”Don’t grow up” es un soplo de aire fresco en el género zombi división infectados. No innova, deja muchas cosas a medias, pero se ve con agrado, entretiene, te mantiene en tensión, te hace descubrir a unos actores jóvenes con un gran futuro y consigue que salgas de la sala pensando en las diferentes lecturas que la trama permite entrever.

LO MEJOR:

  • Su espíritu indie alejado de todo gafapastismo.
  • La brutalidad de algunas secuencias de acción.
  • La mezcla de “The crazies” con “El señor de las moscas”.
  • La calidad y naturalidad del elenco.
  • La química entre Fergus Riordan y Madeleine Kelly.
  • El personaje de cierto niño villano
  • La fotografía y el sonido.
  • Mostrar una isla de Tenerife no apta para turistas.
  • Las diversas lecturas que se pueden extraer.
  • El final, mencionado anteriormente en el SPOILER.

LO PEOR:

  • Ciertas actitudes ilógicas de los protagonistas (montarse una fiesta nada más levantarse de la cama, sin preguntarse por qué no hay nadie, o retozar en el puñetero “Lago azul”).
  • La falta de más escenas de acción.
  • La unidimensionalidad y estereotipo de todos los personajes.
  • Lo sumamente hostiables que son casi todos ellos.
  • No indagar en el pasado de los protagonistas.
  • No conocer más sobre los otros grupos de niños que aparecen ni saber cómo serán sus vidas.
  • La previsible historia de amor y el bajón de ritmo que provoca durante un rato.
  • Dejar demasiadas dudas sin resolver.

LA ESCENA:

  • La muerte de una niña a manos de su madre.